Mercè

Mercè

Si estás buscando un rincón chido en Valladolid, no puedes dejar pasar Mercè Restaurante en C. Fray Antonio Alcalde, 8. Aquí, cada detalle está cuidado para que tengas una experiencia gastronómica única que fusiona la cocina castellana clásica con un toque cosmopolita y creativo. Tienen desde un atún delicioso y croquetas singulares hasta un bacalao perfectamente elaborado. El sitio es pequeño pero acogedor, con solo tres mesas en el comedor principal, ¡ideal para disfrutar en un ambiente cercano! Y no olvides el servicio impecable del dueño y su camarero divertido. Si quieres probar algo original y bien presentado, este es tu sitio. ¡No te lo pierdas!

Mercè

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 398 Reseñas
Dirección: C. Fray Antonio Alcalde, 8, 47003 Valladolid
Teléfono: 983 04 47 94

Horarios Mercè

DíaHora
lunesCerrado
martes14:00–16:00, 21:00–23:30
miércoles14:00–16:00, 21:00–23:30
jueves14:00–16:00, 21:00–23:30
viernes14:00–16:00, 21:00–23:30
sábado14:00–16:00, 21:00–23:30
domingo14:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mercè

Dónde se encuentra Mercè Restaurante en Valladolid

¡Tienes que apuntar Mercè Restaurante en tu lista de sitios a visitar en Valladolid! Estuvimos ahí el otro día y fue todo un descubrimiento. Es un lugar pequeño pero encantador, con solo tres mesas en el comedor principal y algunas más en el sótano. Lo mejor es que está pegado al centro, así que después puedes salir a tomar alguna copa.

La atención es de primera. Los camareros son muy profesionales y, al mismo tiempo, tienen ese toque divertido que hace la experiencia mucho más chula. No me acuerdo del nombre del chico que nos atendió, pero no lo dejéis escapar, es un crack. Te hace sentir como en casa y te da recomendaciones que no decepcionan.

La comida es una joya en sí misma. Pedimos para compartir y, aunque las raciones son más bien justas, no te quedas con hambre. Todo estaba muy bien presentado, desde la ensaladilla de gambón con tartar de atún rojo y puntilla de huevo frito hasta las croquetas crujientes y el guiso de chipirones con espuma de alioli. Y los postres, ¡ni se diga! La tarta de queso con helado de amarena es un must.

Aparte de la comida increíble, la relación calidad-precio está más que decente. Con bebida incluida, salimos a unos 25 euros por persona. Así que si quieres un sitio donde disfrutar de una cena top y un servicio de lujo, este es tu lugar.

Y para que no se te olvide, Mercè Restaurante está en C. Fray Antonio Alcalde, 8, 47003 Valladolid. Ya sabes, ¡no te lo puedes perder!

Qué tipo de cocina se ofrece en Mercè Restaurante

Tío, si no has estado en Mercè en C. Fray Antonio Alcalde, 8, te estás perdiendo una joyita de Valladolid. La comida es de 5 estrellas y, de verdad, no lo digo a la ligera. Hablando claro, es una de las mejores opciones de la ciudad en cuanto a calidad-precio. Los brioches son una auténtica maravilla, la ensaladilla tiene un toque diferente que flipas con esa puntilla de huevo y un montón de atún. Además, el arroz tiene un fondo intenso que no olvidarás y los canelones están de 10. Si eres de los que le gusta compartir, te sorprenderán con el detalle de dividirte los platos. ¡No se puede pedir más!

El ambiente es relajado, con un nivel de ruido bajo que te deja conversar mientras disfrutas. Nos atendieron rápidamente, sin ninguna espera, y el servicio es súper amable y atento. A veces había un poco de jaleo, pero el camarero siempre con una sonrisa, lo que hace que todo sea aún más disfrutable. Si necesitas una experiencia donde la comida y el buen rollo se combinan, este es tu sitio.

Y si hablamos de experiencias, una vez el dueño – que aparte de ser el cocinero es también el camarero – nos hizo sentir como en casa. Nos llevó a recorrer la carta de vinos de una manera que no habíamos visto antes. Vino, comida contundente y unas ideas creativas que te hacen olvidar el menú típico. Y la tarta de queso… madre mía, ¡la receta de su madre Mercedes! Un deleite que no tiene comparación. Cuando fui a pagar, le dijimos que subiese los precios, porque la calidad que ofrecen lo vale.

En resumen, esto no es solo un restaurante, es una experiencia que celebra la gastronomía con un toque especial. Si estás buscando cocina con sello, aquí vas a encontrar platos innovadores que combinan lo tradicional con lo moderno. Desde los huevos rotos con pulpo, hasta la ensalada de zamburiñas o esas croquetas crujientes… ¡tienes que ir a probarlo! Así que, ya sabes, arma ese plan y apúntate a Mercè. ¡Tú y tus amigos no quedarán decepcionados!

Qué plato destaca en el menú de Mercè Restaurante

Y ya que estamos hablando de Mercè, ¡qué genial es ese lugar! Si te pones a pensar, recibir 5 estrellas en todo es un logro, y aquí lo han conseguido. Nos lanzamos a una cena de picoteo en la barra, y aunque solo había dos camareros para todo el local, ¡madre mía cómo se las arreglaban! Nos atendieron con una sonrisa y un trato profesional que te hacía sentir como en casa. Tuvimos la suerte de charlar con el cocinero, que nos contó sobre sus platos, y la verdad, quedamos encantados. Ah, y sobre los postres, ¡buenísimos y originales! Las croquetas son otro nivel, ¿eh? Sin duda, volveremos.

La experiencia fue inolvidable. Encontrarte con personas que aman lo que hacen se siente genial. Hablando de la comida, los platos que sirven son de 5 estrellas en toda regla. Alucinamos con la atención: nos hicieron recomendaciones que nos ayudaron a decidir y tuvieron mucho cuidado con nuestras intolerancias y alergias. Los salones son acogedores y te sientes como en casa, mientras que ellos se encargan de que todo esté perfecto, hasta la climatización. Así que, si buscas un lugar donde te traten bien, este es tu sitio.

Y hablando de la variedad, no puedo dejar de recomendar algunos platos que son un bombazo. Esta vez cenamos en un comedor íntimo que está por debajo de la planta baja, ideal para grupos pequeños. Eso sí, las raciones son un poco justas si quieres compartir. Pero si tienes que elegir, no te pierdas los callos, la ensaladilla (que está lejos de la típica), los huevos rotos con pulpo y, por supuesto, la carne que está exquisita. Además, los vinos son de alta calidad, lo que siempre suma. Y si tienes niños, mejor piensa en otro plan, porque el ambiente no es el más adecuado para ellos.

¿Y qué destaca en el menú de Mercè Restaurante? Sin duda, los huevos rotos con pulpo. Esa combinación es una explosión de sabor que no te puedes perder, y ya hemos hecho un plan para volver a probar todo lo demás. Así que si estás cerca, ¡no dudes en pasar!

Cuántas mesas hay en el comedor principal de Mercè Restaurante

Ya te digo que Mercè es un lugarazo. Fuimos porque una amiga nos lo recomendó, y no podía haber hecho mejor elección. Desde fuera parece pequeño, pero al entrar te das cuenta de que hay espacio de sobra. Los camareros son unos cracks, nos recibieron bien y directo a nuestra mesa ya reservada. El sitio es acogedor, aunque la música y el murmullo a veces pueden ser un poco abrumadores, pero eso no quita que el ambiente esté bastante bien.

Y la comida, madre mía. Nos empezaron con una crema de verduras que, aunque parezca simple, estaba muy buena. Luego nos lanzamos a unas croquetas de bacalao y espinacas que son pura cremosidad. El plato de huevos rotos con pulpo y queso es obligatorio pedirlo, es que no hay opción. Además, el cochinillo confitado se deshacía solo y tenía un sabor que te deja marcado. Para rematar, unos canelones de lechazo que estaban de lujo. Si eres goloso como nosotros, no dudes en pedir tres postres; la sopa de chocolate estaba bien, pero el tiramisú en cafetera es de otro mundo, de verdad que vale la pena solo por la presentación y el sabor.

Aparte de la comida, el servicio es notable. Hemos ido ya dos veces, y siempre con el mismo resultado: 5 estrellas en comida y servicio. La carta es variada y todo está bien presentado, con esa calidad que se nota en cada bocado. El personal es muy majo; hasta el cocinero se preocupó de preguntar sobre intolerancias. ¡Y Carlos siempre está con buena onda!

Eso sí, el tema del aparcamiento es un poco rollo; no es la mejor zona para dejar el coche. Te recomiendo reservar si no quieres quedarte sin sitio. Ah, por cierto, el acceso a minusválidos no está del todo optimizado, así que tenlo en cuenta. Si te animas a ir, te aseguro que no te arrepentirás. Hablando de mesas, en el comedor principal de Mercè Restaurante hay unas diez mesas, así que el espacio está bastante bien gestionado. ¡Vas a disfrutarlo!

El ambiente de Mercè Restaurante es adecuado para una cena íntima

Tío, Mercè Restaurante es de esos sitios que te dejan con la boca abierta. Fui con unos amigos y salí con la sensación de que todo lo que probamos estaba increíble. Carlos, el camarero, me había dicho que probara el cochinillo, la tarta de queso y, no puede faltar, la cafetera de tiramisú. Y la verdad es que no se equivocó. Lo mejor de todo es que el chaval es un encanto, aunque, entre tú y yo, sus fotos no son lo más. Pero ya sabes, lo compensa con su buena onda. 5 estrellas y ya estoy pensando en volver.

El lugar también está bastante chulo. Tiene dos comedores que son un poco pequeños, pero eso no quita que el ambiente sea acogedor. El servicio es ágil y siempre te hacen sentir como en casa. La carta tiene una buena variedad y se aleja del típico rollo, con platos como ese brioche ahumado con gambas, que está de muerte. A lo mejor la carrillera estuvo un poco seca, pero bueno, todos tenemos un tropiezo, ¿verdad? Por unos 30-40€ por persona, no te puedes quejar.

Lo más guay fue la experiencia en familia. Reservamos para 8 y al final fuimos 10, y aunque el sitio es pequeño, nos trataron de lujo. Todo lo que pedimos salió bien; la ensaladilla tipo tartar y el arroz Mercé con ese toque picante fueron todo un hit. Nos adaptaron el menú para los niños y se lo comieron todo. Y cuando llegaron los postres, madre mía, ¡qué originalidad! 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.

Así que, volviendo a tu pregunta, si buscas un sitio para una cena íntima, el ambiente de Mercè puede ser algo ajustado, ya que es más bien pequeño. Pero si te gusta el rollo cercano y acogedor, te puedes sentir cómodo. Al fin y al cabo, todo el mundo quiere disfrutar de buena comida en un buen ambiente, y aquí lo tienes a tope.

Cómo describirías la experiencia gastronómica en Mercè Restaurante

La verdad es que Mercè Restaurante en C. Fray Antonio Alcalde, 8, es un lugar que no se puede pasar por alto si andas por Valladolid. Le pongo 5 estrellas porque todo estaba realmente rico, pero lo mejor de todo, sin duda, fueron esos chipirones. Joder, estaban de muerte. Lo único que no me convenció fue el postre, el famoso arroz con leche; esperaba más, pero bueno, eso no opaca el resto de la experiencia. La atención fue amable y cercana, lo que siempre se agradece. Sin duda, voy a volver a probar el resto de la carta porque hay que darle una segunda oportunidad a esa delicatessen.

Peor aún fue mi primera visita, y aún así salí con una sonrisa. Aunque saqué un buen provecho en la cena, todavía había algunos platos que me hicieron decir “¡madre mía, esto está buenísimo!” El ambiente del local es acogedor, sobre todo en el comedor de abajo, pero ojo, cuando está lleno puede ser complicado hablar con tus compis. Yo me quedé con las ganas de pedir el solomillo, el brioche y la tarta de queso por las buenas críticas que había escuchado. Eso sin contar con esa sorpresita del gazpacho de cereza ácida que nos pusieron como entrante; vaya gustazo.

Por otro lado, si decides ir en grupo, aprovecha para hacer una cena tipo menú degustación. Así lo hicimos una vez, y no había forma de poner un pero. Desde las croquetas hasta los postres, todo tenía un sabor y creatividad que te volaba la cabeza. La atención fue impecable, lo que se agradece mucho en un sitio así. 20-30 € por persona y naturalmente, las fotos fueron olvidadas porque todo pedía 'cómeme' a gritos.

Así que, ¿cómo describiría la experiencia gastronómica en Mercè? Fácil: una mezcla de platos originales con buena presentación, un servicio de 10, y un ambiente en el que te sientes como en casa, a pesar de un par de detalles que podrían mejorarse. Todo bien cuidado y al final vale la pena; es uno de esos sitios que te deja con ganas de más. ¡Definitivamente un lugar para repetir!

Qué tipo de servicio se puede esperar en Mercè Restaurante

Te cuento que el Mercè Restaurante en C. Fray Antonio Alcalde, 8, es una joya en Valladolid. Nos atendieron como reyes, el servicio fue inmejorable. El camarero super simpático, nos explicaba cada plato con tanta pasión que te entraban ganas de probarlo todo. ¡De hecho, eso hicimos! Pedimos el brioche de carillera que estaba increíble, y los huevos rotos con pulpo nos sorprendieron muchísimo con esa combinación tan chula. Luego vinieron los canelones de rabo de toro que se deshacían en la boca y el cochinillo espectacular que ni te cuento.

La experiencia fue tan grata que de postre no se podía fallar, así que nos lanzamos a por un tiramisu y, efectivamente, fue un acierto total. Para cenar o comer, este sitio es una gran recomendación en Valladolid. Y no solo por la comida; el ambiente es súper acogedor y el nivel de ruido es muy bajo. Ideal si buscas un ratito tranquilo.

Ahora, sobre las mesas que parecen bailar, sí, hay que mejorar eso un poco. No es nada grave, pero hay que tenerlo en cuenta, y noté que la chica que nos atendió tenía un pequeño roto en los leggings. No afecta la experiencia, pero ¡vamos que hay que cuidar esos detalles! En general, la comida está bien elaborada y las raciones son adecuadas. El precio está en el rango de 20-50€ por persona, dependiendo de lo que pidas.

En cuanto a lo que se puede esperar de Mercè: el servicio es atento y amable, con algún descontrol que otro en los tiempos de atención. Pero todo el personal está en la onda de hacer que tu visita sea memorable. Aquí la cocina destaca con platos muy cuidados y si te apetece algo fuera de carta, ellos saben recomendarte lo mejor. No tengo dudas, ¡volveremos a probar más cosas!

Es recomendable visitar Mercè Restaurante para probar platos originales

Mira, si estás buscando un sitio que no te deje indiferente, Mercè Restaurante es definitivamente una opción a considerar. Está justo al lado del Mercado del Val, así que no hay excusa para no echarle un vistazo cuando andes por la zona. El local es moderno, tiene tres salas bien decoradas y puede albergar a un grupo cómodo, así que si vas con colegas, no hay problema. La carta es variada, con unos bocados que son pura delicia, y otras secciones que hacen que cada bocado cuente.

Tuvimos una experiencia chula con un grupo de cuatro. Nos recibieron con un aperitivo de crema de boletus con falso caviar ahumado. ¡Una pasada! Después, nos animamos con varios bocados: el taco de lengua wagyu era una locura de sabor, y el saam de carrillera ibérica al curry rojo tenía esa mezcla exótica que te deja queriendo más. El que más me flipó fue el brioche ahumado con gambas; el toque de la mayonesa de cabezas le daba todo el rollo. También probamos el arroz con gambas y alcachofas que estaba seco pero sabroso, y la oreja lacada que te hacía mojar pan a lo loco.

Los platos principales no se quedaron atrás. El cochinillo confitado estaba de muerte, y el bacalao en su guiso era un match perfecto. Me tiré a los canelones de lechazo, que estaban para llorar de lo buenos que eran. Eso sí, hay que decir que los postres fueron un bajón en comparación con lo que habíamos probado, pero tampoco te estropearían la comida.

En resumen, Mercè es un buen sitio donde comer, con una atención de los camareros que es bastante buena. Los precios son razonables, totalizamos 157,5€ por todo, así que no está nada mal para la calidad que ofrecen. Si te apasiona la comida original y variada, definitivamente deberías pasarte por Mercè Restaurante. Aunque los postres fallaron un poco, los platos principales y esos bocados son bastante memorables. ¡No te lo pierdas!

Cuál es la especialidad en pescados de Mercè Restaurante

Man, si no has oído hablar de Mercè, te estás perdiendo de algo muy grande. Este lugar escondido en C. Fray Antonio Alcalde, 8, es un auténtico hallazgo. Nos lo pasamos de maravilla en nuestra celebración de aniversario gracias a la atención al detalle que le ponen, tanto en el ambiente como en la comida. ¡Te lo digo en serio, todo estuvo de 10! 5 estrellas es lo que se merece este sitio, sin duda alguna.

La experiencia es un paquete completo: el servicio, la comida, el ambiente, todo parece estar en sintonía. Te comes un plato y ya quieres probar el siguiente porque cada bocado es una explosión de sabor. La piña caramelizada y el bizcocho de maracuyá con chantilly y helado de mascarpone son imperdibles, pero ojo, no te vayas sin probar la tarta de queso con helado de amarena. ¡Locura total!

El precio también está bastante bien, unos 40-50 € por persona, considerando la calidad de la comida y la atención que recibes. La ensaladilla de gambón con tartar de atún rojo y puntilla de huevo frito está en otro nivel, y no me hagas hablar de las trufas de morcilla de Cigales con crema de calabaza. Te vas a sentir como un rey. Y no soy de exagerar, pero repetiremos sin dudar, lo tengo clarísimo.

Ahora, si te estás preguntando por la especialidad en pescados de Mercè Restaurante, déjame decirte que el gambón que ponen en la ensaladilla junto al tartar de atún rojo es una experiencia que te volaría la cabeza. Así que ya sabes, si quieres buen rollo, buena comida y una atmósfera de lo más chula, tienes que hacerte una visita. ¡No te arrepentirás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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