Reina XIV

Reina XIV

¡Ey, colegas! Si estáis por C. Reina, 14 en Real Sitio de San Ildefonso, tenéis que deteneros en Reina XIV. Este sitio es la bomba: una mezcla brutal de historia y tradición con un toque moderno que flipas. La decoración, inspirada en el Palacio Real de La Granja, es un verdadero espectáculo. El chef, Borja Aldea, se ha currado un menú que rinde homenaje a los sabores de antaño pero con su propio rollo. Ideal para comer rico y disfrutar de un ambiente íntimo, y vaya que es asequible. Además, si queréis comer como reyes, ¡no os lo perdáis!

Reina XIV

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 507 Reseñas
Dirección: C. Reina, 14, 40100 Real Sitio de San Ildefonso, Segovia
Teléfono: 921 47 05 48

Página web

Carta

reina14.com

Horarios Reina XIV

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles13:30–15:30
jueves13:30–15:30, 20:30–22:30
viernes13:30–15:30, 20:30–22:30
sábado13:30–15:30, 20:30–22:30
domingo13:30–15:30, 20:30–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Reina XIV

Dónde se encuentra el restaurante Reina XIV

Si estás buscando un sitio top para comer en Segovia, ¡tienes que probar el Restaurante Reina XIV! Este lugar recién abierto en C. Reina, 14, 40100 Real Sitio de San Ildefonso es simplemente espectacular. Desde que entras, te sientes como en un salón de palacio. La música clásica de ambiente te envuelve y añade un toque especial a la experiencia. Ya vas viendo que aquí la cosa va en serio.

La atención es de 10, de verdad. El camarero fue súper agradable y nos guió muy bien con el menú y las bebidas. Cada plato que pedimos fue un festín de sabor, con una presentación increíble. Ideal para una cita romántica o una celebración especial. Eso sí, asegúrate de reservar, porque se llena y no querrás quedarte sin mesa.

Lo que más sorprende es la combinación perfecta de comida, servicio y ambiente. Cada bocado está lleno de frescura y creatividad, y los ingredientes son locales, lo que le da un sabor único a todo. El chef, un crack, incluso nos contó sobre el origen de los productos y el proceso detrás de cada receta. Eso hace que todo se sienta más auténtico y te conecta con la historia de lo que estás comiendo.

Así que ya lo sabes, si te preguntas dónde se encuentra el restaurante Reina XIV, está en C. Reina, 14, en el Real Sitio de San Ildefonso. Con precios que rondan entre 70 € y 100 € por persona, es una experiencia que vale cada céntimo. ¡Te aseguro que repetirás!

Qué tipo de ambiente ofrece Reina XIV

La verdad, si estás pensando en un lugar chido para cenar, Reina XIV en la C. Reina, 14, Real Sitio de San Ildefonso es el sitio. 5 estrellas aseguradas. Fui con el menú de San Valentín y, man, fue una experiencia espectacular. La comida exquisita y el servicio, de los mejores. Los chefs Borja son unos genios, súper cercanos y profesionales. Recomiendo sí o sí. Prepárate a soltar entre 70 y 80 € por persona, pero lo vale, créeme. El ambiente es perfecto para charlar, sin ruido molesto, ideal en grupo de 5 a 8 personas.

La atención es lo que más impresiona. Desde que entras, el personal te recibe con una sonrisa y eso ya marca la diferencia. Te hacen sentir como en casa, pero con un toque especial. La carta es una sorpresa todo el tiempo, con platos atrevidos que van desde deliciosas truchas hasta una selección de vinos del sur que te dejarán flipando. Ya estoy pensando en mi próxima visita, ¿te animas?

Si te gusta la experiencia de un menú degustación, este lugar te va a dejar con la boca abierta. Nos atendió Álvaro, un crack, siempre atento y explicando cada plato como si estuviera contándote un cuento. El sumiller Rubén también es de otro planeta. Las combinaciones de vinos no solo van con cada plato, sino que son auténticas joyas que querrás buscar para disfrutar en casa. No es mi primera vez en un menú así, pero Reina XIV se corona como un auténtico espectáculo culinario.

En cuanto al ambiente que ofrece, es acogedor y relajante. Perfecto para disfrutar de una buena cena y charlar sin problemas. La atención personalizada y el empeño del personal son evidentes, y eso hace que todo sea aún más especial. Así que ya sabes, si quieres una cena inolvidable, este es el lugar. ¡Vamos a por ello!

Quién es el chef de Reina XIV

Ya te decía que Reina XIV es un sitio que vale la pena. Si estás pensando en ir, mira, te lo digo de una: si apuestas por una recomendación Michelin, ¡esta vez no fallas! Empezamos la noche con unas croquetas de olla que estaban para llorar de lo buenas. Y la mayonesa que las acompañaba... ¡buah, espectacular! Luego pedimos unos tortellini que, te juro, necesitaban pan para no dejar ni un rastro de la salsa que tenían. Si no pruebas esos tortellini, ¿de verdad estuviste aquí?

La trucha fue otro acierto, muy simple pero con unos champis que le daban ese toque. Y no me puedo olvidar del tinto de Dehesa Canónigos que, ¡madre mía!, hacía que cada bocado fuera aún mejor. Y el postre, la panacotta, fue la guinda del pastel. Te aseguro que esa cena fue la mejor de la semana. El servicio super bien, siempre atentos, amables y en su sitio. Repetir es un hecho, lo tengo claro.

Pero ojo, no todo es perfecto. En otra ocasión, la comida estuvo buena, pero el servicio un poco lento. Tardaron en traer la carta, ni te cuento lo que costó que me pusieran pan. Aunque luego la comida compensó. El cochinillo, que dicen que es la bomba, me dejó con ganas, eso sí, creo que con un poco más de sazón habría sido brutal. Aun así, sus croquetas y esa sopa castellana... ¡donde hay fuego hay alegría! No es un mal sitio, pero sí que hay detalles que pulir.

Y ya que estamos, el chef de Reina XIV es un crack, aunque no se menciona mucho por ahí. Lo que sí es cierto es que el equipo tiene experiencia, además de un par de detalles que marcan la diferencia. Así que ya sabes, si te decides a ir, no olvides probar esas croquetas y el cochinillo. ¡Que no se diga!

Cuál es la inspiración de la decoración del restaurante

El Reina XIV es un verdadero must si estás por La Granja. La experiencia empieza desde que llamas para reservar, ya que el trato es impresionante. No sé si te lo he contado, pero nos decidimos por 1/4 de cochinillo lechal para dos, porque, vamos, si vas allí hay que probarlo. Además, de entrante, nos tiramos a unos judiones de la tierra y una sopa castellana. Los judiones tenían un sabor brutal, aunque, sinceramente, para mi gusto estaban un pelín pasados. Pero la sopa, puf, ¡deliciosa! Y del cochinillo, ni hablar, viene acompañado de una ensalada fresquita que nos hizo sentir menos culpables tras tantísima carne.

Luego, el postre fue un flan casero, y está riquísimo, salvo esa capa de abajo que estaba algo durita, pero bueno, nadie es perfecto. Y en cuanto al servicio, esos camareros son unos profesionales de primera, muy atentos y rápidos. No olvides reservar con tiempo si quieres disfrutar de la experiencia al 100%. Un detalle que nos encantó fue que había flores frescas en la mesa, eso siempre suma puntos. Ah, y el café, ¡también estaba bueno! Por unos 40-50€ por persona, la comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 estrellas.

Lo mejor de todo es que han cambiado de dueño hace unos 8 meses y se nota, porque han dado un vuelco al local. Luis, el jefe de sala, es un crack, sabe lo que hace y tiene un conocimiento sobre su oficio que en pocos sitios vas a encontrar. La carta, aunque no es muy extensa, está bien pensada y cuenta con una reinterpretación de platos tradicionales que toca el corazón. Sin duda, tienes que probarlo.

En cuanto a la decoración del restaurante, su inspiración parece venir de la esencia del entorno, mezclando lo tradicional con toques modernos que hacen que el ambiente sea acogedor y relajante. Es un sitio donde te sientes a gusto, con mesas amplias, espacio entre ellas y todo muy tranquilo. Así que, si buscas un lugar donde comer bien y disfrutar del ambiente, el Reina XIV es tu sitio. ¡Volveremos seguro y lo recomendamos al 100%!

Qué tipo de cocina se ofrece en Reina XIV

Te cuento, si puedes, no te pierdas el Reina XIV. Aquí, la comida es 5 estrellas y no es solo por palabras, sino por la experiencia completa. Empezamos con los puerros confitados, que estaban deliciosos. Luego compartimos una ración de judiones, y te digo que eran espectaculares. Para rematar, un Solomillo de vaca que se deshacía en la boca. La pena fue que ya no había huequito para un postre, ¡pero volveremos sin duda!

El servicio es 10 sobre 10, de esos que te hacen sentir en casa desde el primer momento. La atención es más que cordial; parece que saben lo que necesitas antes de que lo pidas. Todo estaba limpiecito, y el trato con el personal fue de lo más cercano. Felicitamos al chef, Borja Aldea, por lo que hace. Este lugar es un clásico, con una mezcla de lo antiguo y lo moderno. Y por si fuera poco, el parqueo es fácil, hay aparcamiento gratuito justo cruzando la calle. No hay excusa para no ir.

Además, es un lugar céntrico, con una entrada bonita que ya te da buena vibra. La carta es amplia y tiene productos locales de todo tipo, desde cordero hasta cochinillo, y una variedad de vinos para acompañar. El ambiente es acogedor y tranquilo, ideal para disfrutar de una comida en buena compañía.

La cocina en Reina XIV es un viaje. Lo que ofrecen va más allá de platos, es una experiencia que mezcla la historia con los sabores de hoy. Cada bocado es una reinterpretación de lo clásico, algo que despierta memorias con un rollo fresco. Aquí no solo comes, vives un momento significativo; es una celebración de la cultura y la emoción a través de la buena comida. Sin duda, el Reina XIV sabe lo que hace.

El menú de Reina XIV se basa en sabores tradicionales

Hablando del Reina XIV, la experiencia fue de cinco estrellas por donde lo mires. Buscamos un restaurante en la zona y, tras revisar reseñas, este sitio destacaba. Así que hicimos reserva, porque mejor pecar de precaucionero. El local está súper céntrico, al ladito del Parador, y es de esos lugares que no son enormes, lo que le da ese toque tranquilo que a veces se busca. Las mesas tienen su espacio y el personal es súper atento, no hay queja. Y si vas a pedir, tómate en serio sus recomendaciones para no pasarte, ellos saben lo que se dice.

La comida... ¡buff! Me dieron ganas de quedarme ahí para siempre. Empezamos con un revuelto de morcilla con patatas pajas y, la verdad, estaba de vicio. Luego, un solomillo de más de 1 kg y unas chuletas de cordero lechal. Te lo resumo: todo exquisito. Para el final, nos lanzamos con los postres: helado de limón y la famosa tarta milhojas. Si quieres fotos, tengo un par que hablan por sí solas, el sitio da para todo.

El ambiente, además, es hiper agradable, de esos que invitan a relajarse. Nos atendieron a la perfección, ¡y eso que llegamos un pelín tarde! Los judiones de la granja fueron otra joya, perfectos para compartir, y, claro, el cochinillo que estaba de diez. De postre, un hojaldre relleno de crema con helado de frambuesa, un cierre espectacular. Sin duda, un lugar para repetir.

Y ya para terminar, ¿el menú de Reina XIV se basa en sabores tradicionales? Absolutamente. Los platos están llenos de sabores auténticos de la región, con un toque moderno que le da frescura. Un par de recomendaciones del equipo y una buena mezcla de comida tradicional, y tienes todo lo que necesitas para una buena comilona. ¡No puedes dejar de probarlo!

Es recomendable hacer una reserva en Reina XIV

Bueno, mira, ya te digo que el Reina XIV no fue lo que esperábamos. Nos sentamos y de entrada pedimos un aperitivo para aguantar hasta que llegaran los demás, y no nos dieron ni un par de aceitunas. Dos platitos de aceite para cinco personas, eso fue todo. ¡Una locura! Tuvimos que estar reclamando servilletas porque no había y hasta el vino, que costó que lo trajeran. El solomillo estuvo decentillo, pero nada del otro mundo, ya sabes. La carta era bastante escueta, así que salimos de ahí bien, pero con la sensación de que no era nada memorable. Y a precio de oro, entre 70-80 € por persona, la calidad-precio no cuadra. La verdad, no creo que repitamos.

Luego, decidimos darle otra oportunidad después de unos años. Creíamos que encontraríamos ese ambiente acogedor y familiar que recordábamos, con comida tradicional segoviana, pero la cosa había cambiado. La decoración tiraba más a fría que a cálida, un poco impersonal. Eso sí, el personal muy profesional y atento. Presentaron el menú degustación con un despliegue bien hecho y explicaron todo al dedillo. El jefe de sala nos recomendó un 921 verdejo, de Paco Plaza, ¡y vaya pedazo de vino! Pero los platos, aunque estaban bien elaborados, no tenían ese cariño especial. El postre, la fresa ácida, era un chiste, estaba escasísima. Para que aparezca en la guía Michelin, necesita un toque más especial y menos de imitación. Echamos mucho de menos ese calor familiar. Ojalá la nueva dirección encuentre su camino, pero la verdad es que me dejó frío.

Ahora, sobre si hace falta reservar en el Reina XIV, con lo que he visto, puede que sea mejor hacerlo. No parece que haya un problema de espera, así que si vas en grupo, asegúrate de tener mesa. Aunque con el ambiente un poco más frío y la comida que no termina de convencer, tal vez no valga tanto la pena atormentar a la gente para que te guarden sitio. Pero bueno, si decides ir, mejor que no te quedes sin mesa.

Cuáles son las características del ambiente en Reina XIV

Mira, después de escuchar tantas buenas críticas de Reina XIV, nos decidimos a ir a comer y, la verdad, fue una decepción total. 2 estrellas y con razón. Los entrantes no estaban mal, pero de la chistorra de cordero prefiero no hablar, porque me dejó frío. El solomillo de ternera no sabía a nada, ¿me puedes creer? Ni un toque de sabor. El bacalao, eso sí, estaba pasable, pero el trozo no pesaba más de 50 gramos. Y los postres, bueno, te diré que cabían en una cuchara sopera. ¡Una broma! Si vas con hambre, te quedas con ganas.

Y no hablemos del servicio, que era deficiente. Éramos solo cinco mesas y aún así teníamos que estar pidiendo todo varias veces. Da la sensación de que creen que ser un lugar exclusivo significa cobrar caro por poco. Me pregunté si las opiniones tan buenas que leí eran reales o solo un truco de alguna empresa que las gestiona. En definitiva, para mí fue una tomadura de pelo. Como diría el famoso torero, “Tie ca ver gente pa tó”.

Todo lo contrario a lo que escuchamos de otros sitios. Escuchamos que el ambiente en Reina XIV es muy agradable, con una decoración cuidada y un espacio tranquilo. En ese sentido, para unos parece que es un lugar espectacular, y para otros, bueno, es un intento de alta cocina fallido. Algunos dicen que el servicio es magnífico y la comida es espectacular, con platos bien presentados y sabores que sorprenden. Judiones riquísimos, solomillos tiernísimos y un ponche segoviano considerado el mejor que han probado. Al final, parece que este lugar deja a muchos satisfechos, aunque a mí no me convenció. A la gente le gusta la combinación de un buen ambiente y una comida deliciosa, y el servicio de algunos fue de 5 estrellas, mientras que otros simplemente no lo comprenden.

Reina XIV es un lugar adecuado para cenas íntimas

Y de vuelta a lo que importa, hoy hemos estado en el restaurante Reina XIV y ¡madre mía! Ha sido toda una experiencia, de esas que marcan. El lugar es precioso y acogedor, con una atención al detalle que impresiona en cada esquina. El trato fue impecable; se nota que saben lo que hacen y que les gusta. Cada plato del menú degustación no solo estaba bien pensado, ¡sino que también te sorprende! Borja, el chef, se toma su tiempo para explicarte cada creación, y eso le da un toque aún más especial. Se siente el amor por la cocina y el cuidado que ponen en cada bocado.

La comida era de cantidad y calidad. Éramos cuatro y pedimos un par de platos de judiones, un cuarto de cordero y un cuarto de cochinillo. ¡Y no os olvidéis de los postres! Todo eso, más bebida y café, nos salió en 126,20€, así que unos 30 pavos por cabeza. Un chollazo total, sobre todo con el servicio tan bueno que tienen. Y para darle más ambiente, había música clásica de fondo, lo que complementa el rollo del lugar. De verdad, se hace agradable estar allí.

Ahora, a lo que todos nos preguntamos, ¿Reina XIV es un lugar adecuado para cenas íntimas? Sin duda, sí. El ambiente es súper acogedor y tranquilo, así que es perfecto para tener esas conversaciones a solas. Con el detalle que hay en la atención y la calidad de la comida, seguro que es una experiencia que recordaréis. Así que, si tenéis la oportunidad, ¡no dudéis en ir! Os va a encantar!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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