Restaurante La Golondrina Leña y Sarmientos

Restaurante La Golondrina Leña y Sarmientos

Si andas por Real Sitio de San Ildefonso, no te puedes perder el Restaurante La Golondrina "Leña y Sarmientos", que está en C. Infantes, 9. Este asador parrilla es el sitio perfecto para disfrutar de una cocina tradicional con un toque innovador, todo hecho con brasas de leña de encina y sarmientos. Además, el lugar tiene un ambiente acogedor ideal para celebrar algo especial o simplemente para una buena cenita en familia. Con una puntuación de 7.54, la relación calidad-precio está de lujo y si tienes diners club, podrás usarlo aquí. ¿Te animas a probar sus carrilleras, empanadillas bao o la tarta de chocolate? ¡Llama para reservar y asegúrate un buen sitio!

Restaurante La Golondrina Leña y Sarmientos

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 1.463 Reseñas
Dirección: C. Infantes, 9, 40100 Real Sitio de San Ildefonso, Segovia
Teléfono: 921 47 17 63

Horarios Restaurante La Golondrina Leña y Sarmientos

DíaHora
lunes11:30–17:00, 20:00–24:00
martes11:30–17:00, 20:00–24:00
miércoles11:30–17:00, 20:00–24:00
jueves11:30–17:00, 20:00–24:00
viernes11:30–17:00, 20:00–24:00
sábado11:30–17:00, 20:00–24:00
domingo11:30–17:00, 20:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Golondrina Leña y Sarmientos

Dónde se ubica el Restaurante La Golondrina "Leña y Sarmientos"

¡Ey, amigos! Si alguna vez se pasan por Real Sitio de San Ildefonso, no se olviden de echar un vistazo al Restaurante La Golondrina "Leña y Sarmientos". Está en C. Infantes, 9, y es un buen lugar para una comida en familia o una cena con amigos. 4 estrellas no está nada mal, ¿no?

La atención del camarero fue una mezcla de 9 en eficiencia, pero el tipo se puso un poco pesado en algún momento. Y aunque la limpieza no es su fuerte, con un 6 de nota, no hay manteles, pero sí unos corchos para que los cubiertos no toquen la mesa. Sobre la bebida, el agua servida a temperatura ambiente quedó en un fail porque los hielos saben raro. ¿No podrían usar agua del grifo o de botella?

Pasando a la comida, los judiones estuvieron normalitos, un 5 para ellos. Pero la sopa castellana, que es menos clásica, salió ganando con un 8, ¡llena de setas y hierbas que sorprenden! La joya de la corona fue el cochinillo, un sabor exquisito que se lleva un 10. La ensalada que vino con la carne fue un hit refrescante, así que un 9 para ella. Los postres, en cambio, subieron y bajaron: la tarta de queso rica y jugosa con un 8, y el clásico postre segoviano se lleva un 9. Pero miren, hay que bajar escaleras para llegar al baño, un pequeño inconveniente.

Así que, resumiendo, si te decides a ir, además del parking gratuito y el ambiente familiar, recuerda que no necesitas pasar hambre por 30-50 euros por persona. ¡Un plan en familia o con amigos después del paseo por La Granja que no está nada mal! ¿Dónde está? En C. Infantes, 9. ¡Ya saben, a darse un buen festín!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante La Golondrina

Mira, si estás buscando un sitio que te deje con la boca abierta, el Restaurante La Golondrina Leña y Sarmientos es el lugar ideal. Con 5 estrellas en cada rincón, la experiencia es simplemente excelente. Desde que entras, Mila te recibe como si fueras de la familia, siempre con una sonrisa y dispuesta a hacerte sentir como en casa. La comida, ¡vaya que sí! Innovadora y llena de sabores sorprendentes, no vas a querer parar de probar. Y te lo digo de verdad, la tarta de queso que sirven ahí está entre las mejores que he probado en mi vida. Sin duda, repetir es un hecho.

Si vas con tu pareja y quieres disfrutar de platos que te hagan salir de tu zona de confort, este es tu sitio. El sabor es exquisito, y lo que te ponen en el plato es todo un arte. Mila y Victor son lo mejor del lugar —Mila, con un servicio de 10, y Victor, el chef, que hace magia en la cocina. No te decepcionará en ningún momento, yo ya estoy pensando en cuándo volver.

Claro, también hay que contar que un día te puede tocar a tope de gente y tendrás que esperar un poco, como me pasó a mí. Pero, oye, al final la comida salió rápida, y hasta nos ofrecieron un tartar de atún de cortesía. Eso sí, prepárate, porque los precios son un poco elevados para las porciones. 20-30€ por persona y te vas a casa satisfecho, aunque un poco más de cantidad estaría bien. ¡Ah! Y que no se te olvide hacer la reserva, porque conseguir asiento es una misión con tanto turismo.

En una ocasión, ¡corríamos para ir a un ballet! Y el equipo de La Golondrina se movió rápido. Cené unas berenjenas en tempura y croquetas que estaban increíbles. No hay excusas para no volver, especialmente para disfrutar de una cena con calma en el patio exterior una vez que pase el ajetreo del día.

Así que, para resumir, La Golondrina ofrece una cocina moderna y sabrosa. Puedes encontrar una gran variedad de platos: desde un croissant de rabo de toro y cochifrito con patatas revolconas hasta esa tarta de queso que te deja alucinado. Perfecto para cualquier tipo de grupo, así que traete a tus amigos y disfruta de una buena comida.

Cuál es el método de cocción utilizado en el restaurante

Así que, mira, si estás buscando un lugar chido para comer, La Golondrina Leña y Sarmientos es una parada obligatoria. Las 5 estrellas que le hemos dado no son solo por capricho. La comida es un festival para los sentidos. No puedo aportar fotos porque, en serio, cada plato que salía a la mesa desaparecía rapidísimo. Una de las cosas que más aluciné fue el tartar y ese brioche de rabo de toro que me dejó loco. ¡Y ni hablemos de la terrina! Esa es una delicia que no puedes dejar pasar. Para rematar, la tarta de queso fue la guinda del pastel. Sublime, en serio.

Ahora, no todo es perfecto. He visto algunas críticas que no son tan brillantes. Con el menú segoviano, la cosa se complicó un poco. 40 euros por persona y, a lo que cuentan, se sintieron decepcionados por las cantidades. ¡Vaya faena! Me dicen que les ofrecieron la cabeza del cochinillo y que incluso tuvieron que discutir con el cocinero. No sé, eso no suena muy agradable. Además, si al vino le tienes que poner gaseosa, pues como que no es un buen punto. Así que, si buscas calidad-precio, quizás mejor pienses en otra opción.

Volviendo a lo bueno, en nuestra segunda visita, todo estaba bastante rico. Ese brioche de rabo de toro volvió a brillar y el bao de pato nos dejó muy satisfechos. Pero la joya de la corona fue otra vez la tarta de queso. Además, el servicio fue muy bueno; el camarero estaba siempre atento y el ambiente es agradable, perfecto para disfrutar con amigos.

¿Y qué tal si llevas a tu peludo contigo? Aquí son super amables con los animales. Nos atendieron dos mujeres que, de verdad, se lucieron, incluso les pusieron agua a nuestros perritos. Eso sí, salimos de allí a reventar, la comida era deliciosa, especialmente las croquetas y el cochinillo. No puedo más que agradecerles por ese ratito tan chido.

Sobre el método de cocción, parece que se decantan por la cocción a la leña, lo que le da un toque especial a todo. Así que ya sabes, si quieres comer bien y con encanto, este es el sitio.

Qué ingredientes se destacan en la cocina del restaurante

La verdad es que cuando llegas a La Golondrina Leña y Sarmientos, te sorprende lo acogedor que es. No parece nada del otro mundo desde fuera, pero lo que un par de bocados te van a ofrecer es impresionante. Para empezar, nos pedimos unas croquetas que estaban de vicio, unos judiones que te hacen sentir en casa y un brioche con chipirones que era puro sabor. Todo esto lo compartimos entre dos y, sinceramente, no me arrepiento de nada, ¡todo estaba riquísimo! Te digo que el producto era bueno y muy bien cocinado, así que si no has ido, ya vas tardando.

El postre tampoco se quedó atrás. Pedimos un ponche segoviano y un arroz con leche. Ambos estaban muy buenos, aunque el arroz por mi gusto estaba un poco demasiado dulce. Pero lo que importa aquí es que la atención en la mesa fue de diez, los camareros muy amables y profesionales. Al final, la factura se ajustó perfectamente a lo que comimos, así que la relación calidad-precio me pareció perfecta. Te prometo que volveremos para probar más platos, porque la carta es bastante variada y no se queda en lo típico.

Y ya que estamos, hablemos un poco de lo que ofrecen en la cocina. Aquí hay de todo un poco, desde lo más tradicional como el cochinillo segoviano y bacalao, hasta cosas más originales como una terrina de cochinillo o un brioche de carrillera con curry. Además, el uso de ingredientes como pimientos, setas y platos a la parrilla le da ese toque especial a su oferta. Así que si andas buscando calidad, este sitio lo tiene todo. Sin duda, es un lugar donde la buena comida y el ambiente agradable se dan la mano.

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Así que te cuento, si estás por la zona de La Granja de San Ildefonso, te tienes que dar una vuelta por el Restaurante La Golondrina Leña y Sarmientos. Literalmente, es uno de esos sitios que no te puedes perder si quieres probar algo diferente. Cuando llegamos, había sitio de sobra, así que no perdimos el tiempo. El servicio fue rapidísimo, y eso se agradece. Nos echamos una ensalada de burrata que estaba de miedo, y los baos de cangrejo, ¡madre mía!, esos dos son una delicia. Ah, y el brioche de carrillada también estaba para chuparse los dedos. Por unos 62 euros en total, con raciones generosas y una calidad sorprendente, se puede considerar un capricho perfecto.

Y te lo cuento, si vas con tu perra, aquí también tienen un detalle guay: le dieron agua sin problema. Pero ojo, no todo fue perfecto. Pedimos dos vasitos de agua y nos trajeron uno caliente, sin hielo, un pequeño fallo. Aún así, el sitio se lleva un 5 estrellas total. La atención fue genial, María, la camarera, estaba siempre al loro, y eso suma un montón.

El ambiente es tranquilo, ideal para disfrutar de la buena comida. Los mejillones con kimchi que pedimos fueron de otro nivel, ese toque picante y el acompañamiento hicieron que se quedasen en nuestra memoria. Y si te decides por el cochinillo, prepárate para que se te haga agua la boca, se deshacía solo en la boca, ¡todo un espectáculo! Así que si pasas por C. Infantes, 9, 40100 en Real Sitio de San Ildefonso, ya sabes dónde parar. ¡Recomendadísimo! ️

El restaurante es adecuado para ocasiones especiales

Te cuento que La Golondrina Leña y Sarmientos tiene su rollo. Cuando llegamos, el sitio prometía, parecía moderno y no estaba lleno de ruido, perfecto para charlar. Pero, la cosa se puso un poco fea con la camarera, que andaba de malas y parecía que teníamos que saber todo. Pedimos un par de platos: la ensalada de pintada, la berenjena en tempura y un brioche de calamar. El problema fue que, aunque estaban buenos, las raciones eran un poco ***escasas***. Y no hablemos de lo que tardaron en traer la cuenta… ¡un desmadre! Y el café, pues mejor no lo mencionamos, estaba malazo. Resumiendo: Comida: 3, Servicio: 1, Ambiente: 1.

Luego, lo que me ha flipado son esos menús de 30 euros, de los que todo el mundo habla. Mi pareja y yo pedimos dos y nos atiborramos. Judiones, sopa castellana, terrina de cochinillo y salmón a la mantequilla, con una tarta de queso de locura y un vino que nos lo hicieron ellos mismos. Todo delicioso. Eso sí, estábamos un poco fríos en pleno enero. Pero, el trato fue de 10, así que no nos quejamos. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 4.

Ni hablemos de la carta, es súper original y mantiene ese toque tradicional. Todo lo que probamos estaba impresionante: los judiones, los baos de cochinillo y de cangrejo, y la terrina de cochinillo con níscalos. De postre, un ponche segoviano y una torrija al curry que estaban para morirse. Lo mejor es que el servicio fue genial, amables y nos recomendaron bien. Si comparas con otras opciones, sí, puede ser un poco caro, pero el sabor lo vale.

En mi opinión, si estás pensando en hacer algo especial, como una cena romántica o celebrar un cumple, La Golondrina puede ser una buena opción, pero asegúrate de que no vayan a insistirte en opciones que te pueden salir muy caras. En general, para esas ocasiones donde quieres impresionar y no te importa gastar un poco, sí que funciona, ¡aunque con algunas precauciones!

Cuál es la puntuación del restaurante en cuanto a calidad-precio

Así que, después de lo que hemos probado en La Golondrina Leña y Sarmientos, hay que decir que, a pesar de ser un sitio que encontramos casi por azar, valió completamente la pena. Le damos 4 estrellas por varias razones. El servicio es top, cuidan todos los detalles y la presentación de los platos es bastante buena. Las raciones están bien, así que no te quedas con hambre. Eso sí, el café... mejorable, como en muchos sitios. Y por ponerle un pero, el cochinillo podría venir con algo más ligero que panceta, ¿no crees?

La última vez que fuimos, reservamos mesa en la terraza, pensábamos que estaba cubierta y que íbamos a estar a gusto, pero hacía fresco. No hubo drama, nos llevaron a una mesa dentro sin problemas y el servicio fue super majo y atento. Además, al ser menús establecidos, la comida salió rápida. Y te cuento, estaba todo riquísimo. Tiene la ventaja de ser pet friendly, así que pudimos llevar a nuestro perrito sin líos. Sin duda, volvería a comer allí.

De las opciones que probamos, el Ponche Segoviano y los Judiones de la Granja son un par de platos que merecen un aplauso. En general, la calidad de la comida me pareció buena, con un personal muy atento, tanto la camarera como el cocinero. Por eso, le daría un 5 estrellas en calidad de comida, el servicio muy bien y el ambiente está bien para lo que buscas. Si te animas, yo no dudaría en hacer una reserva, porque se llena y vale de verdad la pena.

Aunque no todo fue perfecto, hubo una mala experiencia mencionada; alguien comentó que la calidad-precio fue lamentable, con un cochinillo que parecía recalentado y otras comidas que no pasaron el corte. Así que en general, la puntuación del restaurante en cuanto a calidad-precio parece estar en el aire, con algunas opiniones que destacan lo bueno y otras que destrozan la experiencia. Así que, si lo que buscas es una buena cena a un precio razonable, quizás te arriesgues, pero ve con expectativas moderadas.

Acepta el restaurante el sistema de pagos Diners Club

Vamos al lío. Hablemos del Restaurante La Golondrina Leña y Sarmientos. Está en C. Infantes, 9, 40100 Real Sitio de San Ildefonso, Segovia. Si bien tiene un par de cosas que mejorar, se queda en un 3 estrellas. La comida está bastante bien, te sorprende con un menú más variado que lo que uno esperaría de la zona, no solo de judiones y cochinillo. Pero ojo, no me vuelvas loco; los judiones no estaban para tirar cohetes, he probado mejores. Además, lo de que el plato de mi hija se viera mil veces mejor que el mío, eso me moló un poco. Es un pantalón que se puede ver en las fotos. ¡Vamos, que hay que tener más cuidado con esas cosas!

Hablando del servicio, la verdad es que el equipo es muy majo, pero me parece que deberían meter un par de personas más en el comedor. Tardan un poco en atenderte, y es una pena porque la gente se esfuerza y son amables, especialmente una chica que fue un encanto. Pero bueno, lo bueno es que son pet-friendly, así que te puedes llevar a tu perro si te apetece hacer una salida con tu compañero peludo. Ah, y de precio andas en unos 20-30 € por persona, así que no se pasa de madre, por si decides ir con la familia.

Si queremos hablar de las cosas que están brutalmente bien, la tarta de queso se lleva el oro, así como los baos que están muy conseguidos. La hamburguesa también está rica, aunque las patatas venían frías, pero ¡quién no ha tenido un mal día en la cocina, no? En fin, es una opción que está bien para variar. Si tienes peques, tienen hamburguesas y comida que les puede llamar la atención, aunque no hay menú exclusivo para ellos, así que tenlo en cuenta.

Ahora, si estuviste pensando en ir y usar tu Diners Club, te cuento que no he visto información sobre si aceptan ese tipo de tarjeta. Lo que no dudes en hacer es informarte cuando llames o, mejor aún, házlo al llegar para no llevarte sorpresas. ¿Qué más se puede pedir? ¡A disfrutar!

Qué platos recomendados se mencionan en la introducción

Ya te digo que La Golondrina Leña y Sarmientos fue un desastre total. Si piensas en cenar ahí, mejor piénsalo dos veces. La planta de arriba está tan apretujada que sientes que estás comiendo en una sardina. El camarero no para de dar vueltas y te roza todo el tiempo. Te obligan a pedir el menú de 40 pavos, y te quedas pensando que te están robando en plena cara. Mi pareja pidió judiones, que venían en una cazuela ridícula, y ni siquiera estaban buenos. Solo se salvó la ensalada, pero el cochinillo fue el mayor fraude, precalentado y casi carbonizado. Ridículo.

Y otra cosa: ¡no ponen mantel! El pan llega en una piedra para que no toque la mesa. ¿De verdad? Además, la camarera con la trenza pegada a todos los platos, ya me dirás. Al menos el dueño, que supongo que era él, era amable, pero eso no compensa el hecho de que sudaba como un pollo y te servía la comida chorreando. Vamos, una experiencia que no quiero repetir.

Si te atreves a ir, tampoco te confíes. Hay unos turnos raros: el primero a las 13:30, y si llegas a las 13:40, ya estás fuera. Mínimo 30€ por cabeza y la calidad de la comida, un desastre. Los tiempos de espera son otra historia; más de una hora entre platos. Los judiones, de nuevo en cazuelitas pequeñas, y el cordero lechal totalmente seco. La tarta de queso deshecha y las torrijas, ni tocar. Los camareros, eso sí, intentan hacer lo que pueden, pero la cocina no da a basto y lo que te ofrecen no vale nada.

Entonces, ¿qué platos recomendados hay? Pues ni uno, la verdad. Si hablamos de cosas 'recomendadas', los únicos que tenían un pase eran la ensalada y, en teoría, los judiones, pero ya ves cómo estaban. En resumen, La Golondrina queda descartada, al menos para mí.

Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante

Y mira, ya que empezamos a hablar de La Golondrina Leña y Sarmientos, es mejor que os cuente de los altibajos que hemos vivido. Primero, si decides ir, no te confíes con las reservas. Después de hacer 100 kilómetros y llegar, resulta que nos encontramos con que no había carta. Solo había un menú, y los peques terminaron comiendo hamburguesas. Y no es que haya mucha variedad que digamos. Los judiones eran casi del tamaño de un tapa... ¡vamos, que en Asturias te llenan más la cazuela! Al final, pagamos 40 euros por un vino que no volverías a tocar y fue un desastre total. Cuando llegamos, hasta nos querían poner en una barra mirando a la pared del restaurante de al lado, ¡y con reserva! Un auténtico bajón que arruinó la escapada.

Pero no todo es tan malo. Hay días que el sitio mete caña, con una cocina de fusión muy interesante. En plan, tienen unas croquetas y una hamburguesa de vaca vieja que son la leche. Ojo, que el steak tartar puede ser demasiado picante y la tarta de chocolate, un poco espesa, pero el ambiente y el servicio son bastante decentes. Si andas por La Granja, es un lugar que, dentro del contexto de su variedad limitada, se deja querer un poco. Aquí, por 30-40 euros puedes salir más que comido.

Y luego está ese momento increíble que uno vive cuando deciden pedir ese menú para compartir. ¡65 euros por dos, con bebida y postre incluido! Claro que tampoco hay mil platos, pero todo lo que sacan es de calidad. No puedes dejar de probar la tarta de queso cremosa. La camarera fue un amor y el chef, un crack. Aquí sí que se nota el cariño en la comida, así que si tienes paciencia para disfrutar de esos sabores únicos, vas a salir más que satisfecho.

¿Y qué tal si llevas a los perretes? No hay problema, nosotros cenamos en la terraza y hasta nos pusieron agua para ellos. Se notó que Edu, el metre, sabía lo que hacía: nos sacaron unas croquetas de manitas de cerdo y un bao de cochinillo que estaban de muerte. Con todo, salimos con ganas de volver. No sé cómo decirlo más claro, pero es un lugar que merece una segunda oportunidad.

Ahora, sobre esa pregunta que está en la cabeza de muchos: ¿Es necesario hacer una reserva para comer allí? Al final, con lo que he visto, si quieres salir bien, más te vale asegurarte de tener la mesa lista. No conviene arriesgarse a que te manden a la barra a mirar la pared, así que mejor reserva y ¡a disfrutar!

El ambiente del restaurante es acogedor

Y mira, si hablamos de La Golondrina Leña y Sarmientos, no podemos dejar de mencionar que tienen una comida exquisita. Estuvimos allí el 11 de octubre de 2022 y, de verdad, fue un festín. Desde el Steak Tartar con Tuétano hasta el Bao de Cangrejo crujiente, todo estaba de muerte. Yo, que soy un poco tiquismiquis, repetí sin dudarlo. Y la terrina de cochinillo y el pulpo son otro nivel. De verdad que hay que ir, ¡vale cada euro!

Además, el servicio fue de 10. Aunque el camarero estaba hasta arriba, se notó que realmente le importaba que disfrutáramos. Cosa rara hoy en día, ¿sabes? Y eso suma un montón. La atención fue tan buena que te hace sentir como en casa, pero con la ventaja de no tener que fregar después.

Y para cerrar con broche de oro, el ambiente es simplemente acogedor. El interior tiene un toque muy cuidado y bonito, perfecto para disfrutar con amigos o hacer una cena romántica. Así que, si te preguntan, puedes decir que aquí sí se puede disfrutar de una buena comida en un sitio donde te sientes a gusto. ¿A qué esperas para ir?

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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