Mesón Don Enrique

Mesón Don Enrique

Si estás en C. Paraíso, 9, 47003 Valladolid, no te puedes perder el Mesón Don Enrique. Este lugar es un auténtico tesoro para los amantes de la comida española tradicional. La comida está de 10: desde un cocido que quita el hipo hasta gambas que están para mojar pan, todo siempre con buena cantidad y precio justo. Eso sí, como no tienen mucho espacio, si piensas ir en fechas concurridas, vale la pena reservar. Así que ya sabes, si quieres comer bien y disfrutar, ¡éste es el sitio!

Mesón Don Enrique

Restaurante
Valoración media: 4,2
Opiniones: 1.335 Reseñas
Dirección: C. Paraíso, 9, 47003 Valladolid
Teléfono: 983 26 78 27

Horarios Mesón Don Enrique

DíaHora
lunes10:00–1:00
martes10:00–1:00
miércoles10:00–1:00
jueves10:00–1:00
viernes10:00–1:00
sábado11:00–1:00
domingo11:00–1:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón Don Enrique

Dónde se encuentra el Mesón Don Enrique

¡Ey, gente! Si estáis buscando un buen sitio para comer y chatear, tenéis que pasar por el Mesón Don Enrique en C. Paraíso, 9, en Valladolid. Este lugar se lleva fácilmente 5 estrellas por todo lo que ofrece. Tienen un menú del día casero que está super rico y, lo mejor de todo, a buen precio. Hablamos de 10-20 € por persona, y os aseguro que salís con la barriga a reventar. No os digo más, yo probé la oreja y una tabla mixta y estaba todo de rechupete.

El trato del personal es de lujo, siempre con una sonrisa y dispuestos a todo. Ten en cuenta que es un lugar muy concurrido, así que si no quieres quedarte fuera, haz tu reserva obligatoria. Cuanta más gente, mejor ambiente ¡y se llena más rápido que un shooting! Si todo esto no es suficiente, imagínate el ambiente: gente disfrutando arriba, abajo, en la barra... ¡una auténtica fiesta!

Ahora, no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias no tan buenas, como esa vez que pidieron corteza y diciendo que no era nada crujiente. Vamos, que no todos los platos salen estrellas cada día. Pero como hay variedad de opciones, siempre hay algo que triunfa, ya sea el menú del día, las raciones o esos torreznos que debeis probar; ¡son un espectáculo!

Así que ya sabéis, si pasáis por Valladolid y buscáis un rincón donde disfrutar de buena comida, pensad en el Mesón Don Enrique. Se encuentra en C. Paraíso, 9, 47003 Valladolid. ¡No os lo perdáis!

Qué tipo de comida se ofrece en el Mesón Don Enrique

El otro día me pasé por el Mesón Don Enrique en Valladolid y, la verdad, la experiencia fue un batiburrillo de emociones. En un momento, te llevas una alegría al desayunar, ¡esos huevos rotos y la tortilla estaban de escándalo! La tortilla se deshacía en la boca y esas croquetas esponjosas, ¡madre mía! Y el café, ni hablar, con ese sabor intenso pero suave. Todo esto en un ambiente de muy bajo ruido, ideal para relajarte. Por lo que pagué, menos de 10 euros, no puedo quejarme.

Pero antes de eso, la cena fue un desastre. Llegamos un grupo y nos hicieron sentarnos en los bancos de la zona del bar sin ni un plato ni servilleta en la mesa, mientras que otras mesas estaban bien atendidas. Nos cobraron dos euros por agua filtrada, que seguro que era del grifo, y aunque pedimos una grande, ni siquiera nos preguntaron si queríamos mineral o filtrada. Las croquetas estaban espesotas y simplonas, la morcilla fría y los piñones y pasas ni se llegaron a asomar. La cuenta se movió entre los 10 y 20 euros por persona, pero me quedé con ganas de más por lo mal que se comió.

Y en otra visita fui a comer a la hora pico, y la experiencia fue un poco mejor. Fui a la barra y pedí unas reacciones, la oreja rebozada se había terminado, así que opté por la a la gallega. A mí me gustó, pero la oreja estaba un poco pasada. Los callos también estaban decentes, aunque la salsa debería haber tenido más cuerpo. Los precios eran razonables, así que por ese lado, bien. La atención fue amable, aunque sigo pensando que debería haber reservado dos días antes.

En resumen, en el Mesón Don Enrique puedes encontrar de todo un poco: desde tortillas y croquetas ricas para desayunar, hasta platos como oreja a la gallega y callos en el menú del día. Pero parece que el servicio deja mucho que desear, ya que hay días que lo que te ofrecen no está ni a la altura. Así que mejor ve con las expectativas bajo control, que ya sabemos que no siempre se puede ganar.

Cuáles son algunos platos recomendados en el Mesón Don Enrique

Y ya que estamos, hablemos de Mesón Don Enrique. Esta joyita que está en C. Paraíso, 9, 47003 Valladolid tiene su encanto, aunque hay cosas a tener en cuenta. Fui a comer un plato combinado y, para ser honesto, las albóndigas estaban un poco duras y, de paso, un pelín quemadas. La salsa estaba rica, eso sí, y las patatas… pues podrían ser un poco más finas. En general, no me quejo, el precio ronda entre los 10 y 20€ por persona. Comida: 2, Servicio: 4 y Ambiente: 4. Ah, y buscar aparcamiento es un rollo, eh. Si vas, prepárate a soltar un par de monedas en el aparcamientos de la calle que hay cerca.

Ahora, si deseas un lugar con comida casera y un toque familiar, este es el lugar perfecto. Tienen menú del día durante toda la semana, y la variedad es bastante buena. El trato fue genial, y no tenemos que esperar nada, incluso éramos un montón y habíamos reservado. No le pongo 5 estrellas porque la carne estaba un poco dura, aunque me gusta que esté hecha al punto. Y esa mezcla de cebolla en el revuelto de ajetes... uff, no era lo que esperaba. La sepia, eso sí, me dejó muy satisfecho. El precio se mueve entre los 20 y 30€ y bien, de Comida: 3, Servicio: 5 y Ambiente: 5.

De mis visitas, he notado que puedes chocar con un precio un poco más elevado si quieres algo de calidad. La atención es de primera, los chicos son unos profesionales. El lugar tiene un ambiente antiguo, pero acogedor. El único pero sería que el acceso es un poco complicado, ya que hay que subir escaleras. Mi consejo: vayan en un grupo de 3-4 personas para disfrutar bien. ¿Lo mejor? Si busques un sitio donde hablar sin gritos, aquí el ruido es bajo, perfecto para charlar tranquilamente.

Y ya que preguntas por platos recomendados en el Mesón Don Enrique, te recomendaría la tarta de queso, la ensalada mixta, la sopa castellana y, por supuesto, las albóndigas caseras de ternera. Seguro, esos son los hits del lugar. ¡No te lo pierdas!

Es necesario hacer una reserva para comer en el Mesón Don Enrique

Si estás pensando en comer en Mesón Don Enrique, prepárate para disfrutar como nunca. Este sitio es brutal. La comida está de lujo, y si te digo que los torreznos y las albóndigas en salsa son de otro mundo, ¡me quedo corto! Las croquetas son todo un espectáculo, y los postres, bueno, ni te cuento, da para un 10. Ya no voy a entrar a discutirlo, la comida, el servicio, y el ambiente se llevan un 5 estrellas fácil.

Lo bueno es que no solo es un lugar para ir un día y olvidarte. Yo reservé la primera vez que fui, y créeme, no descarto volver. La ubicación es ideal, cerca del hospital clínico, así que si estás por la zona, no dudes en pasar. La atención en barra y en mesa es super cordial y te hacen sentir como en casa. Además, si pides la tabla de tapas, no te quedas con hambre porque viene bien cargada y rica, ideal para compartir entre cuatro. Y los postres... ¡Madre mía!

Ahora, no todo ha sido perfecto, ¿eh? He escuchado que hay quienes han tenido experiencias menos chulas, como un par de colegas que fueron a picar y no les trajeron las tapas. A veces sucede, pero creo que vale la pena darle otra oportunidad. La sangría que probó era rica, así que no todo está perdido. Al final, puede que sea cuestión de suerte.

Por cierto, si vas a planear tu visita, mejor haz reserva. Al ser un sitio tan popular, y dado que la experiencia ha sido buena para muchos, siempre es mejor asegurarse un sitio. A mí me han dicho que los fines de semana se llena rápido. Así que si no quieres quedarte con las ganas de probar esos torreznos, es mejor que no lo dejes al azar. ¡Ya sabes, a disfrutar en el Mesón Don Enrique!

Por qué se recomienda hacer una reserva

El Mesón Don Enrique es el lugar al que tienes que ir si estás en Valladolid. Acabamos de comer allí y, de verdad, recomiendo al 100%. Elegimos el menú de 18€ y todo estaba buenísimo. Las raciones son super generosas y el servicio es simplemente impecable. Si vas, prepárate a gastar entre 20-30 €, pero no te va a doler en lo más mínimo, porque vale cada céntimo. El ambiente es genial, con zonas de comedor interior, un bar simpático y hasta un patio o terraza exterior para disfrutar en los días soleados.

El trato que recibimos fue de lo mejor, rápido y servicial. Aquí no escatiman en calidad ni en cantidad. Tienen un menú variado que te dejaría contento cada día de la semana. Las tapas son un must y, entre los platos recomendados, no te puedes perder la paella, la ensalada mixta, o ese arroz con leche que te hará querer repetir. La comida es casera y la profesionalidad de los camareros se siente en cada rincón.

Si a esto le sumas que el ambiente es acogedor y te sientes como en casa, entenderás por qué este lugar es uno de los mejores restaurantes de Valladolid. Aunque a veces puede estar lleno, y si te pilla en hora punta, ¡mejor que reserves! La última vez, llegué sin reserva y, aunque me atendieron, el lugar estaba a tope. No me quiero imaginar lo que es esperar si llegas en un mal momento, porque el sitio tiene una fama que atrae a muchos. Así que, para evitar sorpresas y asegurarte de tener tu mesa lista, ¡haz tu reserva y disfruta al máximo!

Cuál es la calidad de la comida en el Mesón Don Enrique

Y si has decidido pasarte por el Mesón Don Enrique, te cuento que está en C. Paraíso, 9, en Valladolid. Este sitio tiene una buena reputación con 4 estrellas y la verdad que no es para menos. Fuimos un sábado de octubre y probamos el menú especial por 26 euros. La opción de elegir no está nada mal, pero si buscas buena comida, sin dudarlo, el especial es el camino a seguir. Incluye pan, vino, agua y postre. Todo llegó rápido pero sin que sintiéramos que nos estaban apurando, un detalle que se agradece. Las raciones son generosas y la presentación hace que parezca más que un simple plato casero.

Te digo que la comida es tradicional pero con un toque especial. Nos encantó, pero creeme que en la mesa de al lado se veían unos morro con tomate y albóndigas del menú normal que eran para llorar de lo ricas que se veían. Así que si tu bolsillo está un poco flojo, aún con esa opción más barata puedes salir muy satisfecho. ¡La comida está que flipas!

El siguiente fin de semana, ya por curiosidad, decidimos probar el menú de 19'50€ que también llevaban. Ninguno se quejó de la cantidad, y yo soy de los que normalmente come como un cerdo. Es que sin exagerar, esos menús van a tope en sabor y cantidad. Entre las cosas que puedes encontrar están las costillas y un entrecot que me dejaron el corazón contento. Y si pensabas pedir entrantes, olvídalo, con un par de platos ya te quedas más que lleno.

Sobre el servicio, hay que hablar de Luis, un crack. Nos trató como si fuéramos de la familia. Hasta nos ofreció platos para la tarta de cumpleaños de mi hermana pequeña, algo que no se ve en todos lados. Nos retiramos del lugar satisfechos y con la barriga a reventar, entre risas y buenos momentos.

Así que, ¿cuál es la calidad de la comida en el Mesón Don Enrique? La respuesta es excelente, de verdad. La comida es sabrosa, generosa, y cocinada con cariño. Todo lo que pedimos estuvo a la altura, y eso incluye opciones para los que son vegetarianos. Un lugar que, sin duda, merece la pena visitar. ¡Así que ya sabes, dale una oportunidad y no te arrepentirás!

Cómo se describe la atención y el servicio del Mesón Don Enrique

No te miento, el Mesón Don Enrique es uno de esos sitios que nunca defraudan. Las 5 estrellas que tiene no son de gratis, ¿eh? Tiene un bar-restaurante que se ve chulísimo, con un amplio espacio interior y una terraza que es la caña, parte cubierta para los días de lluvia. Lo mejor es que tienen una barra de pintxos que te deja babeando: desde torreznos, pasando por croquetas hasta tostas de jamón. Si te gusta elegir, aquí la carta es inmensa: raciones de bravas, callos, revuelto de morcilla, sepia, mejillones y pulpo.

Y si eres de los que se chupa los dedos, no te olvides de probar los bocadillos de calamares que son espectaculares —no solo por el tamaño, sino por la calidad. Y los torreznos de Soria, simplemente brutales. Los mejillones en salsa, también de diez. Los precios son bastante justos, así que no te va a doler el codo. La experiencia, en general, suele ser buena, con un servicio muy amable. Los camareros, como Juan Carlos, son de lo mejorcito, siempre atentos a lo que necesites.

Lo que más mola es que el ambiente siempre está lleno de vida, en plan típico castellano, y los martes el cocido es una opción que no te puedes perder. Buenísimo para pasar la tarde relajado. Eso sí, hay que mencionar que hay un par de críticas sobre el servicio que no son tan buenas; algunos han tenido malas experiencias con camareros poco atentos. Pero, por lo general, el trato es estupendo y el ambiente siempre es acogedor, así que no dudes en darte una vuelta por allí.

En resumen, la atención en el Mesón Don Enrique suele ser bastante buena; la mayoría de la gente sale contenta. Eso sí, como todo, siempre hay excepciones, y a veces el servicio puede tardar un pelín. Pero si pillas un buen día, te vas a casa con una sonrisa y el estómago a reventar. ¡Vamos, que repetimos seguro!

Qué se entiende por "comida española tradicional" en este contexto

Bueno, dejemos claro que en Mesón Don Enrique no te vas a quedar con hambre. Es un lugar cómodo donde puedes ir a comer casi a diario, aunque hay que reconocer que a veces se pasa un poco con el precio. Pero vale, por 10 a 20 € por persona, te aseguras una comida decentona. La variedad del menú y la carta está bastante bien, así que siempre encuentras algo que te apetezca. El servicio es correcto, sin más, nada que destacar pero tampoco nada que criticar. Le daría un 4 en comida y lo mismo en servicio y ambiente.

A mí me encanta que este sitio es una especie de Peña del Real Madrid. Si eres forofo del equipo, aquí te vas a sentir de lujo. Ofrecen unas tapas impresionantes y, de verdad, no se corta el rollo con el precio. La calidad de lo que te sirven es buena y, si te van los bocatas de tortilla, ¡no hay palabras! Son riquísimos y te reviven el día. Además, hay raciones y medias raciones a buen precio. Por 14 €, puedes pillar un par de cosas a compartir con los amigos y salir más que satisfecho.

Hablando de probar variedad, tienen unos menús del día que están muy bien, sobre todo el que incluye cocido. Lo guay es que puedes pedir para llevar, así que si te da pereza cocinar, ya tienes plan. Eso sí, ten en cuenta que aparcar ahí es un auténtico lío. No hay parking propio, así que toca buscar por la calle y pagar un poco.

Ahora, para los que tienen alguna restricción alimentaria, como los celíacos, lo llevan un poco complicado. Una estrella para ellos, porque ni se molestaron en ofrecer opciones decentes. Por lo visto, solo hay tortilla francesa, y eso no es lo que uno busca en un sitio que se dice “restaurante”. A veces parece que no se dan cuenta de que la comida española se define por esos sabores tradicionales, de toque casero: en este sitio comerás desde bien elaborados torreznos hasta buenas raciones de ensaladilla. Así que si te apetece un rato de tapeo tradicional con un toque de modernidad, este es el sitio, pero si tienes restricciones, mejor busca otras opciones.

Cuál es la relación entre la calidad y el precio en el Mesón Don Enrique

Y si hablamos de buen comer en Valladolid, no se puede pasar por alto el Mesón Don Enrique, amigo. Este sitio en C. Paraíso, 9, 47003 Valladolid es un clásico que nunca falla. La primera vez que entras, ya te atrapa esa atmósfera de taberna tradicional. Las paredes llenas de fotos y recuerdos te hacen sentir como en casa, pero con ese toque de 'aquí se viene a comer bien'.

Ahora, a lo que importa. La carta es un manjar; platos llenos de sabor y todos bien elaborados. Desde el gigante plato de carne asada hasta las sabrosas tapas que nunca pueden faltar en una buena jornada con los colegas. Y no te olvides de los postres caseros, que son la guinda del pastel. Claro, si eres de los que se queda a cenar, ¡no te arrepentirás de probar su famoso bacalao!

Y hablando de precios, aquí es donde se pone interesante. En el Mesón Don Enrique, la calidad es bien alta, pero lo mejor es que no te vacían los bolsillos. Vamos, que pagas por lo que comes y eso siempre se agradece, ¿no? La relación entre calidad y precio es inmejorable. Te llevas un festín sin tener que hacer malabares con tu presupuesto. Así que, ya sabes, si buscas una buena comida sin esos precios de locura, este es el lugar. ¡No te lo pienses más!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados