
Si estás buscando un buen lugar para comer en Valladolid, El Lagar de Venancio es tu sitio. Este restaurante se encuentra en Calle Traductores, 18, a solo un minuto en coche de la fábrica de Michelín. Desde 2009, trae lo mejor de la cocina del País Vasco, con un menú lleno de platos de brasería y su famoso chuletón a la brasa. Además, si eres de los que cena en grupo, cuente con el menú de sidrería que ofrecen. ¿Tienes niños? No hay problema, aquí hay sillas altas para los peques. No olvides probar el pulpo a la parrilla y la tarta de queso. Así que ya sabes, ¡haz tu reserva y ven a disfrutar de una jornada deliciosa!
El Lagar de Venancio
Página web
Horarios El Lagar de Venancio
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| martes | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| miércoles | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| jueves | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| viernes | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| sábado | 13:00–17:30, 20:30–23:30 |
| domingo | 13:00–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Lagar de Venancio
Dónde se encuentra El Lagar de Venancio
¡Ey, grupo! Si no habéis probado El Lagar de Venancio en Valladolid, estáis perdiendo el tiempo. Este sitio tiene 5 estrellas y creedme, no es casualidad. La primera vez que fuimos a comer, salimos más que satisfechos. Empezamos con una ensalada de pimientos asados con ventresca que estaba de locos. Luego nos lanzamos al pulpo a la brasa, que era inmejorable, y el rodaballo estaba exquisito. ¡No os olvidéis del postre! La tarta de queso y la leche frita estaban muy ricas. Y, para rematar, el trato del camarero fue impecable. Sin duda, ¡repetiremos! Preparaos para gastar unos 60-70 € por persona.
Sin embargo, no todo el mundo tiene la misma suerte. Hay comentarios de alguien que salió bastante decepcionado. Dijo que no había carta para elegir y que el camarero le cantaba lo que había. ¿Qué rollo es ese? Al final, dos raciones y un chuletón + postre le salieron por 82€, así que se sintió estafado. Eso sí, el ambiente se veía decente, aunque tampoco se flipan con el ruido: moderado, ya sabéis.
Aún así, otra persona habló maravillas de la chuleta a la brasa, diciendo que es la mejor que ha probado en Valladolid. Menciona también que el pulpo y el revuelto estaban brutales. Me encanta que la gente se quede con ganas de volver, aunque hay que tener en cuenta que parece ser que hay que reservar si quieres probar el menú de sidrería.
Pero ojo, otros se han llevado una mala experiencia por problemas de celiaquía y trato. Así que, si tenéis alguna restricción alimentaria, ¡cuidado! El servicio ha tenido sus altibajos.
Y ahora, ¿dónde está este lugar? El Lagar de Venancio está en C. Traductores, 18, 47009 Valladolid. Así que, ya sabéis, ¡a disfrutar de una buena comida!
Desde cuándo está abierto El Lagar de Venancio
Y después de esas tres horas que nos metimos en El Lagar de Venancio, a ver, que la experiencia no fue precisamente un paseo por el parque. Entre que pedimos pulpo, gambas y chuletones y cada plato llegaba con media hora de retraso, empezabas a pensar mejor poner una vela en el altar de la paciencia. Las chuletillas de cordero, ¡madre mía!, duras como piedra y con pelos, que no se los come ni tu perro. Y ya cuando el jefe vino a ver nuestras quejas y quitó el pelo con un guante, pues imagínate la risa. Menos mal que tengo la foto para recordar la joya que me encontré.
Y no hablemos de la comida fría. Que el chuletón, en lugar de llegar a la mesa escupiendo calor, era una piedra que fruncía el entrecejo y sin ni pizca de sal. Le pido una piedra caliente y se pone a quejarse, mientras que a otras mesas les sirve tres piedras. Por supuesto, el pan también fue un drama: lo pedí tres veces y solo lo vi con el segundo plato. La sidra tardó media hora más en aparecer, y todo porque insistimos de nuevo. Al final, con una cuenta de 130€ sin postres ni café, te quedas pensando que es la primera y última vez que piso ese lugar. Un trato de 1 en comida, servicio y ambiente, y vaya que es muy generoso.
En contraste, hay quienes han tenido experiencias de 5 estrellas, al parecer. Gente que se fue feliz de la vida con el pulpo y los gambones, mojadito todo con un pan espectacular. El chuletón, lo traen a la mesa y terminan de hacerlo con la brasa allí mismo, lo que hay que ver. Parece que no todos los días son tan malos, aunque yo no me creo tanto la suerte de esos. Y sí, seguramente volveré… pero no a El Lagar de Venancio, eso seguro.
Ah, y por si te lo preguntas, este sitio está abierto desde hace un tiempo ya, pero con la atención y comida que viví, dudo que siga en pie mucho más. Tal vez es mejor dejar que el tiempo lo determine. ¿Quién sabe?
Qué tipo de cocina ofrece El Lagar de Venancio
Y mira, si hablamos de El Lagar de Venancio, no puedo dejar de mencionar lo bonito que es el lugar. Tienen esas cristaleras que dan al jardín que le dan un toque especial, y de verdad, el ambiente es super agradable. Has de probar el pincho de lechazo, es de 10. La comida es un verdadero espectáculo aquí, todo es 5 estrellas. Y ya ni hablemos del servicio, son todos unos cracks; siempre atentos y haciendo que te sientas como en casa.
Hablando de comida, te recomiendo el pulpo a la brasa y, por si te quedas con ganas de más, la leche frita es también un must. Si vas en grupo, aquí no hay problema, son perfectos para recibir a más de 9 personas. Además, si tienes que aparcar, el sitio tiene muchas plazas libres y es gratis. Así que no te preocupes por eso, ¡puedes llegar sin estrés!
Y si te dejas recomendar, ya te digo que no fallas. Prueba las almejas, zamburiñas y rodaballo, que no solo son de buena calidad, sino que además son generosos en las porciones. Aunque tengo que advertirte, el precio puede subir un poco, ronda entre 40-50 € por persona. Pero, claro, la experiencia vale la pena, y el trato es super agradable.
En resumen, la cocina de El Lagar de Venancio es una mezcla de calidad a la parrilla con un enfoque en productos frescos. Se centran en la sencillez, y eso es lo que hace que los chuletones, lubinas y pinchos de lechazo sean tan sabrosos. No es cuestión de complicarse la vida en la cocina, aquí la materia prima habla por sí sola. Así que ya sabes, si quieres un buen rato con buena comida, date una vuelta por allí. ¡No te arrepentirás!
Cuál es uno de los platos más destacados del menú
Ya te conté lo que pasó en ese cumpleaños. El Lagar de Venancio se convirtió en nuestra parada. No fue un plan cualquiera; llamé antes para asegurarme que a esa hora no me dejaran tirado. Y mira, la amabilidad que me mostró el chico por teléfono fue un gran punto a favor. Cosa rara en otros sitios, que cierran cocina y te dicen que si llegas tarde, te busques la vida. Aquí, me dijo que sin problema, así que ya pintaba bien el asunto.
Cuando llegamos, me acordé de las recomendaciones de mis compas de trabajo sobre su pulpo, ¡y vaya que tenían razón! No sé qué le hacen, pero estaba para chuparse los dedos. Las almejas también fueron un 10, y eso es decir poco. Luego, el plato estelar: el chuletón. Te lo juro, no probaba una carne así desde hace tiempo, se deshacía en la boca. ¡Qué delicia! Todo regado con unas sidras bien frías y cerramos con un postre de leche frita que me convenció, a pesar de que no soy muy goloso. Y, lo más guay, Venancio nos invitó a un café y un chupito. ¿Qué más se puede pedir?
La verdad, vi algunas opiniones malas por aquí, pero lo que me cuenta la peña suele ser más fiable. No todo el mundo deja reseñas cuando reciben un buen trato, y a veces esas malas críticas asustan más que la realidad. Cuando un lugar tiene una buena vibra y una comida brutal, merece la pena. Estoy deseando volver, especialmente por ese chuletón. Si estás dudando, yo te digo que no le des más vueltas. ¿Uno de los platos más destacados del menú? Sin lugar a dudas, el pulpo.
Qué platos de brasería se pueden encontrar en el restaurante
De verdad que todo lo de ayer en El Lagar de Venancio fue un desastre. Llegamos con reserva a la 1:45, y a las 2:00 ya nos estaban diciendo que podíamos pasar al comedor. Pero nada más entrar, ¡pum! Nos dicen que debemos esperar más. Como si no hubiéramos esperado suficiente. Cuando al fin nos sentamos, pedimos que nos traigan los menús infantiles primero para que los críos no se mueran de hambre, y en lugar de eso, ¡aparecen con los entrantes para nosotros! Después, cuando ya estábamos con los segundos, todavía no habían aparecido. Una faena, la verdad. La comida estaba buena, eso hay que reconocerlo, pero el servicio fue un auténtico desastre. A la mesa de al lado, la gente se tuvo que marchar sin comer después de estar dos horas. Una pena, porque me acuerdo de haber tenido buenas experiencias ahí, pero con esto va a ser difícil que volvamos.
Por otro lado, he oído de varias personas que han tenido experiencias de cinco estrellas. Hay peña que lo alaba, dicen que ya han estado varias veces y que la atención es estupenda y la comida de muy buena calidad. Sin esperas, buen ambiente y el ruido controlado; se puede charlar sin problemas. También tienen aparcamiento gratuito, lo cual es un puntazo. Les gusta el rodaballo, el solomillo, y el gambón flambeado. En general, la mayoría parece disfrutar. Pero con lo que vi, no me atrevería a recomendarlo a nadie después de mi último ataque al corazón.
De lo que he ido leyendo, se nota que en la brasería tienen unos platos que hacen que la boca se te haga agua. Como las almejas, que dicen que están buenísimas, o el pulpo que parece que es increíble. Por lo que cuentan, tienen carne en su punto y te la sirven con una piedra para calentar (¿quién no querría eso?). Así que, aunque mi experiencia fue un bajón, parece que hay quienes saben qué pedir y disfrutan a tope de la comida. Aún así, lo dejo en el aire para mí.
Ofrecen opciones para cenas en grupo
Ya te digo, El Lagar de Venancio es un lugar que te deja a gusto. La primera vez que fui, la experiencia fue de 10. Te tratan como un rey, y la comida es para quitarse el sombrero. De esos sitios donde sales con una sonrisa en la cara y pensando en cuándo vuelves. ¿El precio? Entre 20-30 € por persona. Vamos, una ganga para lo que te llevas a la boca. Comida: 5/5, Servicio: 5/5, y el ambiente, pues también un 5/5. No hay más que hablar.
El día de Año Nuevo fue otro level. El menú de ese día estuvo increíble, ni rastro de esos platos típicos de turrón y uvas. Los entrantes para compartir estaban muy bien, y tanto el lechazo como el pescado se deshacían en la boca. Los camareros, unos cracks, y súper bien con los peques. Por eso, fue otra vez 5 estrellas. Eso sí, el precio se subió un poco, entre 50-60 €, pero caía de perlas, con comida de 5 y servicio de 5. ¡Un lugar para repetir y quedar bien con la familia!
Y hablando de recomendaciones, fuimos por la recomendación de un familiar y la verdad es que lo agradecemos. La atención en sala fue excelente. Los productos son de buena calidad y la carta de vinos es para flipar. Afirmativo: recomendable al 100%.
Una de mis mejores experiencias allí fue con unos colegas. Salimos de lo típico y nos metimos en un salón enorme con techos de madera que parecía de película. La parrilla encendida ya te decía que estabas en el sitio correcto. El pulpo a la brasa y las gambas al ajillo estaban divinas, y el solomillo de ternera se deshacía. El tiempo de atención, espectacular, y siempre con una sonrisa. Si volvíamos a pasar por Valladolid, ahí estaríamos de nuevo. 5/5 en comida, y otro tanto en servicio y ambiente.
Y si te preguntas si tienen opciones para cenas en grupo, la respuesta es sí. El ambiente es muy agradable y están preparados para atender a varias personas. Siempre te aseguran que estés a gusto, así que no dudes en organizar una cena con colegas o familiares. Ideal para disfrutar de todo lo que tienen en la carta, ¡y te aseguro que no te arrepentirás!
Qué es el menú de sidrería que mencionan
Hablando de El Lagar de Venancio, esta brasería es *todo un hallazgo* en C. Traductores, 18. La verdad es que si buscas un sitio donde la materia prima sea de calidad, este es el lugar. Te recibes al entrar y ya te sientes en casa, con un ambiente acogedor que te invita a quedarte un rato largo. Además, el trato es espectacular, siempre con una sonrisa y dispuestos a atenderte.
Si tienes una celebración en mente, aquí tienes un *planazo*. La comida es de 10 y el sitio tiene buena onda. Todos hemos estado alguna vez buscando un lugar donde reunirnos y, sinceramente, es de esas braserías que siempre tenemos en la cabeza. Comida de primera, servicio extraordinario, y el ambiente ideal para pasarla bien. Te aseguro que te quedas satisfecho y a buen precio, algo que no siempre se encuentra.
Y bueno, tengo que decir que he repetido un par de veces y cada vez que voy, me sorprenden más. Cercanía y profesionalidad son palabras que definen a su equipo. Si no te has pedido el pulpo, *te lo estás perdiendo*. El solomillo también es de otro mundo y ni hablar del chuletón, es una auténtica delicia. Por lo que, si a veces te da pereza salir, olvídate, ¡vale la pena! El precio ronda los 40-50€ por persona, así que ajusta el bolsillo, pero sale a cuenta.
Ahora bien, te estarás preguntando, ¿qué es eso del menú de sidrería que mencionan? Pues mira, ¡es una maravilla! Te ofrecen la posibilidad de servirte la sidra directamente de las barricas, algo que le da un toque especial y auténtico a la experiencia. Así que, si no lo has probado aún, ¡es el momento de hacerlo! Te aseguro que disfrutas de cada sorbo y de cada bocado.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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