
Oye, si andas por Medinaceli y tienes hambre después de pasear por la Plaza Mayor, ¡no te pierdas El Cielo de Medinaceli! Este sitio tiene una onda increíble, en Calle Santiuste, 13, y no solo te va a dejar los ojos como platos, su comida es un viaje a otro siglo y cada bocado está cuidado al milímetro. Desde un rape perfectamente elaborado hasta su jamón casero, aquí todo tiene su rollo gourmet. Es un restaurante con un toque refinado que, aunque a veces las esperas se hacen largas, vale cada segundo. Para disfrutar y dejarse llevar por sabores auténticos, ¡ya sabes, este es el lugar!
El cielo de Medinaceli
Página web
Horarios El cielo de Medinaceli
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–23:00 |
| martes | 11:00–23:00 |
| miércoles | 11:00–23:00 |
| jueves | 11:00–23:00 |
| viernes | 11:00–23:00 |
| sábado | 11:00–23:00 |
| domingo | 11:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El cielo de Medinaceli
Dónde se encuentra El Cielo de Medinaceli
Si buscas un sitio donde comer de 10, tienes que visitar El Cielo de Medinaceli. Este restaurante es un gran acierto. Desde que entras, te hace sentir que has encontrado un lugar especial. El trato es espectacular, y el producto que sirven tiene calidad de estrella Michelin. La carta está llena de joyas culinarias, pero lo más destacado fueron las alcachofas y la paletilla de cabrito. ¡Esos sabores se quedan en la memoria! Y no puedes irte sin probar los postres caseros: la torrija y el flan son una auténtica maravilla. Por unos 20-30€ por persona, está más que justificado. Un saludo especial a Rubén, que de verdad hace que todo brille. ¡Volveremos!
La terraza del restaurante es otro plus. Imagínate disfrutando de un buen plato al aire libre, rodeado de un ambiente agradable. Los platos están muy elaborados, siempre con buenos productos y las raciones están bien servidas. El servicio es profesional y tienen incluso una política muy pet-friendly; si vas con tu perro, no hay problema. Por lo general, el precio está entre 30-40€ por persona y la comida es de 5 estrellas.
Otra cosa que me sorprendió fue la propuesta culinaria. Aquí se cuida cada detalle, y la mezcla de tradición y creatividad en la carta es brutal. No te pierdas el carpaccio de carabinero y la paletilla de cordero. Lo único que tal vez se puede mejorar son los postres; pedí el carpaccio de naranja y, sinceramente, me arrepentí. Pero en general, todo un acierto.
Así que ya sabes, comer en El Cielo de Medinaceli es una experiencia que querrás repetir. Este pedazo de restaurante está en C. Santiuste, 13, 42240 Medinaceli, Soria. Si quieres disfrutar de buena comida y un trato excepcional, haz tu reserva y no pierdas la oportunidad de conocerlo. ¡No te arrepentirás!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Claro, sigamos con la charla sobre El cielo de Medinaceli. La verdad, me da un poco de miedo dar mi opinión aquí, sobre todo después de ver cómo el propietario responde a las críticas. Cuando alguien se toma la molestia de dejar un comentario, aunque no guste, lo ideal sería que se usara el sentido común y se tomara de manera constructiva, ¿no? Pero aquí va: me decepcionó mucho la comida. Me pareció que no tenía sabor. Y si lo que buscas es comer bien, más vale que te prepares porque, la verdad, los precios son bastante altos, sobre todo sabiendo que en otras ciudades puedes encontrar competidores que son un verdadero bombazo. ¡Y no me hables de las fabes! No sabían a nada, y no hablemos de lo incómodas que eran con las pieles tan duras. Muy mal ahí.
Por otro lado, tengo que decir que la atención es decente. Tienes a un equipo amable, pero la verdad es que yo estaba un poco tenso por si me salían con alguna respuesta sarcástica tipo Google. El ambiente está bien, la música es agradable y la decoración tiene ese toque artesano local. Así que en términos de ambiente, a mi me dejan satisfecho. Pero el tema de la comida... Ahí es donde me pierden. Si decides lanzarte a probar cosas vegetarianas, el hummus que te ponen de aperitivo puede ser un buen comienzo, pero pregunta antes, ¡por si acaso hay restricciones!
Sin embargo, tengo que admitir que, en una visita reciente a "El cielo", viví una experiencia bastante más agradable. Durante nuestras vacaciones, mi grupo y yo decidimos cenar algo informal y nos sentaron cerca de la barra. La opción de salón también está, pero optamos por el picoteo. La mayoría de los platos estaban riquísimos, aunque uno se pasó de sal y no fue mi favorito. ¡Los torreznos eran una delicia! Y en un gesto muy chido, nos ofrecieron hummus de cortesía que nos encantó. El restaurante tiene su encanto, con una presentación bonita en los platos. La atención también fue un 10 porque estuvieron muy pendientes de unas alergias que llevaba una amiga, explicándonos todo con mucho cuidado.
Si vas a visitar, lo bueno es que hay muchas plazas libres para aparcar. Eso sí, asegúrate de aparcar en la calle que es gratuito. Y no te preocupes por los peques, aquí no hay problema si traes niños. Pero, ojo, si vas con silla de ruedas, no vi ninguna complicación. Así que, ya te lo digo, si quieres encontrar este sitio, tienes que ir a C. Santiuste, 13, 42240 Medinaceli, Soria. ¡Esperemos que tu experiencia sea mejor que la mía con la comida!
Qué tipo de comida se ofrece en El Cielo de Medinaceli
Mira, si estás buscando un plan chido en Medinaceli, El Cielo de Medinaceli es la opción, sin duda. Cenamos entre semana y salimos flipando con la comida. Tienes que probar las alcachofas a la plancha y las migas, que están de rechupete. Luego está ese cordero lechal al horno que te deja sin palabras. Y ni hablar de los postres, el carpacho de naranja y la torrija, que estaba bueniiiisima. El camarero fue un crack, super atento, que tampoco había nadie más. Todo un 10, lo recomiendo al 100%.
Si buscas algo más casual, la otra vez comimos ahí y también fue un acierto. Los platos estaban decentemente bien, alguna cosita se podría mejorar, pero honestamente, es algo que no te quita el sueño. Además, el servicio es de lo mejor, muy educados y majos, eso es lo que cuenta. Si cocinas, últimamente sabrás que a veces hay detalles que no te convencen, pero aquí la cocina lo soluciona rápido. No dudes en entrar nunca. Con un precio que ronda los 40-50 € por persona, sale perfecto para un buen almuerzo.
Y si quieres algo impresionante, tienes que quedar con los amigos y probar su menú que ronda los 32,45€. Lo que comes es pura alta gastronomía. Desde el timbal de tomate del huerto hasta las migas de pastor, el codillo y el canelón de rabo de toro. Sin duda, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar este sitio, donde el ambiente es igual de agradable.
En resumen, en El Cielo de Medinaceli te ofrecen una mezcla de platos típicos de alta calidad, desde migas con papada ibérica hasta pierna de cordero, pasando por opciones más innovadoras como el timbal de tomate. Un lugar donde la comida es excepcional y el servicio brilla por su amabilidad, perfecto para disfrutar una buena comida en un ambiente chido.
Qué platos destacados se mencionan en la introducción
Mira, si estás pensando en ir a El Cielo de Medinaceli, te digo que es un lugar encantador, con un ambiente que te atrapa desde que entras. Es sorprendente y realmente recomendable. La comida es de 5 estrellas, en serio, platos que mezclan lo tradicional con un toque ingenioso que te sorprende. La atención es fabulosa, parece que los camareros están ahí para que te sientas como en casa. Nosotros comimos de 10, y te aseguro que la sensación fue de querer volver al instante. Si te gustan las croquetas, las de torrezno son un must, ¡tienes que probarlas!
Ahora, no todo es perfecto, y hay opiniones para todos los gustos. Alguien nos contó que fue una vez y, aunque le encantó la comida, no le dio las 5 estrellas porque quería probar más. Se sentaron un poco desorientados y acabaron pidiendo un par de platos y un postre. Y claro, tampoco es que sea súper barato: entre 60 y 70 € por persona si quieres hacer una buena comida, así que probablemente lo mires dos veces antes de entrar. Pero, oye, todos coincidían en que hay calidad en el producto, el servicio y el ambiente. Eso también cuenta, ¿no crees?
Y bueno, como todo, también hay opiniones menos entusiastas. Un grupo entró solo a tomar un vermut y la cosa no les fue tan bien. Se quejaron de que el precio fue un sablazo, ¡40 € solo por un aperitivo! Aunque el vermut estaba bien presentado, los torreznos y las croquetas no fueron lo que esperaban. La verdad, eso suena más a una experiencia decepcionante que a otra cosa. Así que, igual es mejor ir a lo seguro y tirarte a por esos huevos rotos que todos mencionan.
Entonces, si te preguntas qué platos destacados se mencionan en la introducción, aquí va: croquetas de torrezno y huevos rotos. Sumado a todo eso, hay aparcamiento cerca, así que no hay excusas para no ir y disfrutar de una buena comida. ¡Ánimo!
Cómo es la atmósfera del restaurante
Y bueno, continuando con lo de El Cielo de Medinaceli, tengo que decir que fue un verdadero placer haber comido allí. Le han dado otra dimensión a eso de 'sentirse como en el cielo'. Es que, entre los torreznos de Soria que estaban de muerte y ese humus que parece que lo preparan con amor, ya desprende buenas vibras. Y no hablemos de la paletilla de cabrito a baja temperatura, que fue sencillamente sublime. Todo esto con un servicio impecable; los camareros son un encanto y te hacen sentir como si estuvieras en la mejor fiesta del mundo. Comida, servicio y ambiente: 5 estrellas. ¿Quién puede pedir más?
No sé cómo acabamos allí, solo pasábamos por Medinaceli en ruta y decidimos parar porque la pinta era buena. Y vaya si lo era. Bendita casualidad, hermano. Aunque optamos por el menú del día, no nos esperábamos que los platos estuvieran tan currados. Se nota que cuidan hasta el mínimo detalle, desde la presentación hasta la calidad de los productos. La mezcla de sabores fue una delicia total. Si estáis cerca, no os lo penséis. Además, el pueblo es una joya que merece la pena explorar un rato.
Y es que, para empezar, el sitio es chulísimo. La decoración está muy bien cuidada y el ambiente te invita a quedarte. Nuestro camarero fue un crack, siempre atento y con buenas vibras. La comida, a decir verdad, se lleva un 10 también; yo os recomendaría el jarrete de cordero a baja temperatura. Es de esos platos que te hacen llorar de felicidad. Si vuelvo a estar por la zona, sin duda regresaremos, ¡qué cosa más buena!
Aunque hay que ser sinceros, también hay que mencionar que la terraza no siempre ayuda. La atención de algunos camareros fue un poco floja, y la paciencia se pone a prueba cuando tienes que recordarles cosas. Una botella de agua se convierte en una odisea y la comida llega fría en algunos casos. Las croquetas tampoco fueron lo que esperaba. Eran un poco decepcionantes, la verdad. Pero, al final, el abanico y el entrecot eran de buena calidad, así que no todo fue tan malo.
Y ya para terminar, sobre la atmósfera del restaurante, la verdad es que es bastante acogedora y vibrante. Te sientes a gusto, ya sea por la buena decoración o por la energía de la gente. Aunque alguna que otra escapada de camareros te deja colgado, en general se siente como un buen lugar para cenar y disfrutar del momento. Así que, si estás por allí, no dudes en pasar.
Es recomendable hacer una reserva antes de visitar El Cielo de Medinaceli
Hablando de El Cielo de Medinaceli en Medinaceli, la cosa se pone interesante y complicada a la vez, depende del día que elijas. Tienes experiencias de todo tipo. Por un lado, hay quienes dicen que la comida está buena y todo eso, pero las raciones son bastante escasas para lo que pagas. Casi 25 euros por unas alcachofas y un puñado de puerros, amigo, eso es de risa. Si te pones a mirar, puede que te dé la sensación de que estás en un restaurante de lujo, pero cuando sacan la cuenta, ¡claro que te llevas el susto! Eso sí, el ambiente es tranquilo, puedes charlar sin que te griten, pero no esperes que sea la revelación de tu vida.
Ahora, si buscas algo diferente y sano, este sitio podría ser tu ticket. La comida es más de estilo casero, sacada de la huerta, y eso se nota. Te hacen sentir como en casa y el servicio es profesional, aunque a veces un pelín desorganizado. Una vez me enseñaron el pequeño jardín que tienen, y ver cómo recolectan hierbas frescas, ufff, eso es pasional y marca la diferencia. Ah, y si vas, prueba el carpaccio de calabacín, está de diez. Pero ya sabes, no te lleves la vieja idea de “comida a buen precio”, porque prepara la billetera: entre 30 y 40 euros por persona.
Ahora, sobre las reservas, lo mejor es que sí las hagas, pero ten cuidado. Si llamas con tres días de antelación, como un genio, puede que al llegar no encuentres lo que te apetece porque “aún no está hecho” o “ya se ha acabado”. Esto me pasó y la paciencia se me terminó rápido, sobre todo, porque ni papel había en el baño. Así que, si decides reservar, asegúrate de que sea un día con el menú que quieres. ¿Complicado, verdad? Así que lo más sensato sería que te dejases llevar, llegases, y que te aconsejen en el momento. ¡Buena suerte!
Qué significa que la comida sea un "viaje a otro siglo"
Claro, seguimos con el rollo del Cielo de Medinaceli, y te cuento que el sitio es un encanto total. El local es muy bonito, y aunque tienen un comedor grande que mola mucho, te cuento que solo ofrecen servicio a la carta ahí. Es una pena, porque el menú que tienen es de esos que te dejan con ganas de más, pero ya sabes, los precios no son de risa, rondando los 30-40€ por persona. Pero, oye, si decides comer en la terraza, te vas a sentir súper a gusto, y el ambiente te lo ofrece.
Ahora, si hablamos de una experiencia de cinco estrellas, aquí todo destaca. La comida es un espectáculo, y cuando hablo de sabores, no exagero: esos platos son un viaje a otro siglo. Te transportan a lo clásico, con un toque moderno que no deja indiferente a nadie. La calidez y el romanticismo del ambiente hacen que cualquier cena se sienta mágica. Eso sin contar el trato del personal, que es de 10. En mi caso, hicimos una cena de dos y fue un plaisir absoluto. Recomendaría hacer reserva, porque a veces te puedes encontrar con el local lleno y no quieres quedarte fuera.
La atención que recibimos, en especial del camarero, fue brutal. Se notaba que le apasionaba lo que hacía y nos recomendó varios platos de forma genial. Desde unos huevos de corral con trufa que me dejaron babeando, hasta un carpaccio de calabacín que no sabía que podía ser tan bueno. Este lugar no es un asador más como los típicos en el pueblo; la cocina se atreve a reinventarse pero rinde homenaje a lo tradicional soriano. Así que si buscas un lugar diferente, este es el sitio al que tienes que ir.
En resumen, ese 'viaje a otro siglo' se siente en cada bocado, en cada plato bien presentado y en la forma en que te hacen sentir. Todo está conectado: la historia de la comida, la modernidad del servicio y la calidez del lugar, hacen que cada visita sea una experiencia inolvidable. ¿Y qué más puedes pedir?
Por qué se menciona que las esperas pueden ser largas
Mira, si hay algo que no se puede ignorar de El cielo de Medinaceli es la montaña rusa que puedes vivir allí. Por un lado, hay gente que les da una estrella y a veces no entendemos cómo pueden ser tan duros. La crítica que leí decía que la educación y el respeto brillaban por su ausencia. ¡Ahí fue donde leí que solo había dos mesas más y el camarero estaba de cháchara detrás de la barra! Eso lo dicen y se quedan helados. Nadie quiere sentirse ignorado, y menos cuando vas a comer fuera. Así que el que no sepan tratar a los clientes, ese es un gran problema que deberían trabajar.
Y por otro lado, tienes la reseña de las 5 estrellas que te habla de un servicio excelente. Dicen que cuidaron de ellos, especialmente de su intolerancia al gluten. Entonces, tienes dos caras de la moneda: una experiencia espectacular y otra que parece un auténtico fracaso. La comida, en su caso, fue un 5 también, destacando la ensalada de tomate y la russa. Suena delicioso, ¿verdad? Pero dejan claro que no todo es como un cuento de hadas.
Ahora, lo de las esperas largas que escuchas por ahí se entiende un poco mejor. Si el camarero está más metido en su mundo y deja a la peña esperando... pues claro que las cosas pueden tardar. Es decir, si solo había dos mesas y aún así te sientes despreciado, se forma una atmósfera incómoda que puede hacer que las esperas se eternicen. Cero educación, cero atención; eso puede arruinar la experiencia en un santiamén. Al final, la clave está en que todos, desde la cocina hasta el servicio, estén al loro y ¡a dar lo mejor!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








