
¡Ey, colegas! Si queréis una escapada que combine naturaleza y buena comida, el Charco Verde en Guisando es el plan perfecto. Esta piscina natural está en plena Sierra de Gredos, rodeada de un paisaje que te dejará alucinado. Aquí no hay chiringuitos, pero el pueblo está a un paso y tiene restaurantes con platos típicos que flipas, como el cochifrito y la ternera de Ávila. Abre 24/7, así que no hay excusas. ¡A disfrutar de un día increíble en un lugar que parece de cuento!
El Charco Verde
Página web
Horarios El Charco Verde
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Abierto 24 horas |
| martes | Abierto 24 horas |
| miércoles | Abierto 24 horas |
| jueves | Abierto 24 horas |
| viernes | Abierto 24 horas |
| sábado | Abierto 24 horas |
| domingo | Abierto 24 horas |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Charco Verde
Dónde se encuentra el Charco Verde
¡Ey, gente! Si están buscando un plan chido para refrescarse este verano, El Charco Verde es el sitio. Este lugar es una auténtica joya natural en Guisando, Ávila. Las aguas son cristalinas y fresquitas, perfectas para esos días de calor que te hacen desear un chapuzón. Tienen partes con poca profundidad ideales para los peques y otras más profundas para los que quieren nadar y disfrutar a lo grande. Y ni se diga del paisaje, ¡está rodeado de árboles que te dan sombra! Un plan genial con la familia o los amigos.
Si vas un fin de semana, ten en cuenta que puede estar algo concurrido, pero eso no le quita el encanto. El aparcamiento es amplio, así que no te preocupes por eso. Y lo mejor, hay restaurantes cerquita para que te des un buen manjar después de un bañito refrescante. Busca un hueco entre las piedras y relájate porque, de verdad, este lugar lo merece. Aunque, cuando fui, estaba algo lleno, ¡pero eso es parte de la experiencia!
Ahora, no todo es color de rosa. Un amigo fue el otro día y el agua no estaba en su mejor momento, se veía como estalagmitas blanquecinas, y eso no mola. Pero para ser justos, los compas que se encargan de la limpieza estaban ahí, recogiendo basura y haciendo su parte. Así que hay que cuidar el lugar: respetar la naturaleza y dejar todo limpio. No se olviden, amigos, limpiar siempre su desecho.
¿Dónde está El Charco Verde? Fácil, está en Ctra. Guisando, 05417 Guisando, Ávila. Así que agarra a tu gente, lánzate a este paraíso y ¡a disfrutar de la naturaleza al máximo!
Qué tipo de experiencia ofrece el Charco Verde
No te cuento la de veces que he ido al Charco Verde y salgo encantado. La naturaleza ahí es una locura; el agua, aunque fría al principio, acabas amándolo cuando te bañas. Y es que está todo tan limpio y cristalino, que deja sin palabras. Pero ojo, si vas en fin de semana, prepárate, porque la gente puede ser un poco excesiva, y la música a todo volumen no ayuda. Personalmente, pienso que lo mejor es disfrutar del sonido del agua y los pajaritos, no de un DJ improvisado.
Y mira, si te gusta el plan de comida rica, este sitio es el paraíso. Puedes encontrar carne de la zona que está para chuparse los dedos y no te olvides de los embutidos. El pimentón de la Vera es un must, y nunca subestimes unas buenas patatas revolconas. ¡Esas tapas son de otro nivel! Comida casera y buena gente, ese combo no falla.
Si buscas algo más tranquilo, quizás mejor elige un día laborable. El ambiente se siente diferente, menos locura y más espacio para disfrutar, sobre todo si estás con los críos. Eso sí, aunque sea un charco de verano, el agua puede estar un poco helada, pero al final, es lo de menos. El Charco Verde es un sitio que te deja con ganas de más, con parajes que hacen que te olvides del estrés y solamente quieras relajarte.
En resumen, el Charco Verde es un lugar ideal si buscas un chapuzón en la naturaleza, rodeado de paisajes impresionantes y buena comida. Si vas con buena compañía y no te importa un poco de ruido, la experiencia es increíble. Ven a desconectar y disfrutar un rato; es un sitio donde hay algo para todos y, sinceramente, ¡tienes que vivirlo!
Qué actividad se puede realizar en el Charco Verde
El Charco Verde es, sin duda, un sitio muy chulo para bañarse. Imagínate eso: una piscina natural rodeada de un paisaje brutal, con agua cristalina y helada que te deja sin aliento, pero que es una maravilla en pleno verano. Además, si buscas un poquito de aventura, hay una piedra desde la que puedes tirarte a unos 5 metros de altura. ¡La adrenalina está asegurada! Eso sí, te aviso que suele masificarse de gente, sobre todo los fines de semana. Pero tranquilo, hay parking muy cerca donde puedes dejar el coche y tus cosas.
Si decides visitarlo, intentá hacerlo entre semana o muy pronto el finde para disfrutarlo al máximo. Es uno de esos lugares donde en un día laborable parece que tienes el paraíso casi solo para ti, pero no te olvides de que reservar si vas a comer cerca es buena idea. El sitio se llena, y más vale prevenir que lamentar. Además, así te aseguras que no te quedas sin sitio.
Lo que es una pena, y hay que mencionarlo, es que no todos se comportan como deberían. Se saltan las normas y eso jode un poco la vibra del lugar. Todos queremos relajarnos y disfrutar de la naturaleza, pero a veces la gente no colabora. Cuidemos este rincón, que está bajando el nivel de agua y sería una pena perderlo. Mantenerlo limpio y respetar el entorno es cosa de todos.
En cuanto a actividades, el Charco Verde te invita a bañarte, tirarte desde la piedra, disfrutar del paisaje, o simplemente relajarte en ese agua fresquita. También puedes hacer picnics cerca, solo ten en cuenta lo que dije de la reserva si te quedas a comer. Así que, si no has estado, ya sabes: 100% recomendable. ¡No te lo pierdas!
Hay servicios de chiringuito en la zona del Charco Verde
Mira, el Charco Verde es un lugar impresionante para pasar el día. La belleza que te rodea es brutal, con el bosque y las montañas de fondo. Te va a encantar si eres de los que disfrutan del agua, pero ojo, porque el agua está fría como el hielo. En un día de calor, eso se agradece un montón. Aunque eso sí, prepárate porque la entrada al agua está llena de piedras, y si tienes movilidad reducida, vas a tener que hacer malabares para entrar y salir. Pero bueno, en general, la experiencia vale la pena. Las vistas son de 10, ¿sabes?
Cuando fuimos, todo fue sobre la marcha, sin esperar nada. Aunque si planeas ir en un fin de semana, mejor llega temprano, que el espacio es limitado. Hay zonas desde donde puedes lanzarte al agua, si eres de los que les gusta saltar y disfrutar de la naturaleza. La verdad, todo el entorno invita a desconectar y recargar pilas. ¡Es perfecto para ir en familia, pareja o con colegas!
Te cuento, en los días festivos hay más gente, lo que hace que algunos se olviden del respeto por el lugar. Hay quien prefiere poner música a todo volumen en vez de disfrutar de los sonidos del río y el bosque. Una recomendación: si quieres disfrutar y que todos lo hagan, usa auriculares o baja el volumen. Así todos ganamos y seguimos disfrutando de la naturaleza.
Ah, y si buscas más opciones, el pueblo de Guisando tiene otra piscina natural que es más grande y cómoda, sobre todo en agosto, si eso es lo que prefieres. Pero si vas al Charco, ¡no olvides la crema solar! Te lo digo por experiencia, ¡salimos todos como cangrejos!
Y sobre lo que preguntas de los chiringuitos, la verdad es que en la zona del Charco Verde no hay servicios de chiringuito. Así que lleva tu propia comida y bebida para disfrutar al máximo, porque aunque no hay restaurantes directos en el charco, los alrededores tienen buena oferta si te quieres dar un capricho después de nadar. ¡A disfrutar, que esto es puro relax!
Qué tipo de comida se puede encontrar en el pueblo cercano
El Charco Verde es un lugar que por sí solo ya te alegra el día. Es una piscina natural en medio de un paraje brutal, pero ojo, que la fama le ha traído más gente de la que debería. Si buscas paz, lo mejor es ir en temporada baja. En plena época de calor, te encuentras con más gente que en un concierto, y pierde un poco su encanto. Pero no te engañes, el sitio merece una visita.
Cuando vas, la naturaleza te envuelve. El sonido del agua, los árboles dándote sombra… ¡una maravilla! El agua es limpísima y, aunque está fría, entre el calor del verano se vuelve un alivio. Mi consejo: llega temprano para pillarte un buen sitio. Y si vas con peques, mejor dejar el carrito en casa; hay muchas rocas. ¡Ah! No olvides los escarpines, que el suelo no perdona.
Las vistas y el ambiente son de diez. La verdad es que no te puedes perder la experiencia de ver los peces nadando entre las aguas cristalinas. Algunos locales tienen ribeiras más pequeñas donde también puedes refrescarte, pero las mascotas quedan fuera de la jugada en el charco principal.
Sobre comida, pues en el pueblo cercano, Guisando, te puedes dar un capricho a base de platos típicos que hacen agua la boca. Desde alguna carne asada, que no falta, hasta platos en los que se cuela la caza. Así que, ya sabes, después de un buen día en el charco, un banquete en el pueblo ¡y a disfrutar!
Cuáles son algunos platos típicos que probar en los restaurantes del pueblo
Hablando del Charco Verde, es un sitio que no te puedes perder si andas por Guisando. Este lugar es fabuloso, con naturaleza preciosa y agua fresca que te invita a meterte en ella. Si te decides por un día festivo, la buena noticia es que no hay que esperar nada, y eso siempre mola. Puedes darte un baño y salir con una sonrisa de oreja a oreja.
Para llegar, lo mejor es dejar el coche en el Mirador del Charco de los Clicos y luego, solo hay que subir una cuestecilla corta. En nada ya estarás disfrutando de unas vistas que son de otro nivel, con el mar a un lado y el charco al otro. ¡Espectacular! Generalmente, en día laborable no hay ningún tipo de espera, así que puedes ir sin problemas.
Claro, los fines de semana se llena más rápido y puede perder un poco de encanto, así que si prefieres algo más tranquilo, puedes bajar hacia la plaza de toros. Ahí se forma una piscina natural que suele estar menos concurrida y hay más espacio para relajarte. Eso sí, ¡no olvides tu toalla!
Y ya que estamos en el pueblo, déjame decirte que es una maravilla. Mejor si dejas el coche y subes a pata. Te va a servir para quemar algunas calorías y disfrutar más del entorno. Tienes opciones de parking cerca de la charca y, si quieres hacer un poco de ejercicio, puedes optar por una ruta circular que te lleva de vuelta. Todo muy fácil.
Por cierto, si tienes hambre después de un buen baño, no te pierdas algunos platos típicos en los restaurantes del pueblo. Prueba el cochinillo, que es una delicia, o una buena sopa de ajo para reponer energías. ¡Ah, y no olvides deleitarte con una buena tarta de queso de postre! Con todo esto, la visita al Charco Verde se convierte en un planazo. Aupa y a disfrutar :)
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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