Restaurante el Tropezón

Restaurante el Tropezón

¿Buscas un buen sitio donde comer en Ávila? El Restaurante El Tropezón en Carretera Camping, s/n, Guisando es el lugar. Aquí te sacan la mejor carne de la región, ¡no te pierdas su famoso Chuletón de Ávila y las Paletillas de Cabrito! Aunque he de decirte que comer aquí te puede salir un ojo de la cara, ya que hay sitios en Arenas de San Pedro donde la misma comida te cuesta la mitad. Aun así, muchos lo valoran bien, con un 4.3 de 5 en varias reseñas. Si te lanzas, asegúrate de reservar y disfrutar en este lugar que respira buena onda, ya sea para un plan familiar o una cena romántica. ¡Dale una oportunidad!

Restaurante el Tropezón

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 626 Reseñas
Dirección: Carretera Camping, s/n, 05417 Guisando, Ávila
Teléfono: 920 37 42 33

Horarios Restaurante el Tropezón

DíaHora
lunes10:00–20:30
martes10:00–20:30
miércoles10:00–20:30
jueves10:00–20:30
viernes10:00–20:30
sábado10:00–20:30
domingo10:00–20:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante el Tropezón

Dónde se encuentra el Restaurante El Tropezón

¡Hey, colegas! Si andáis por Guisando, tenéis que parar en el Restaurante El Tropezón. Este sitio se ubica en la Carretera Camping, s/n, 05417 Guisando, Ávila, y ya os digo que es de lo mejorcito para comer. Tiene 4 estrellas y la comida es toda casera. Los precios son moderados, así que no os preocupéis, no os va a dejar temblando la billetera.

Ahora, hablemos de la comida. La paella es por encargo, y aunque estaba chula, no es lo que mejor hacen. A mí me sorprendió ver que le pusieron huevo cocido, y entre bichos y el estilo, le falta un poco de amor, la verdad. Pero, ¡vaya con la carne! Esa es la movida, ¡no os la perdáis! Las croquetas, por otro lado, son un acierto total: ¡melosas y con sabor! También probamos las revolconas, que estaban ricas, aunque les vendría bien un toquecito más de picante del pimentón y algún tropezón más.

El lugar está en un paraje privilegiado, con un salón interior y otro al aire libre que se puede cerrar en invierno. Nos atendieron rapidísimo y eso siempre es un plus. En general, todo genial. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 5.

Ahora bien, no todo es perfecto. En otra visita, me sentí un poco decepcionado. Aunque el entorno del charco verde es precioso, me hicieron esperar en la barra 15 minutos y fue un poco caos. Las patatas revolconas y las migas eran bastante decepcionantes; ¡comida sin gracia y escasa! Tuvimos un lío con el chuletón de Ávila, que al final no tenían, y el servicio dejó mucho que desear.

En fin, creo que es un lugar con potencial, pero a veces les falta un poco de coherencia. Si os lanzáis, haced reserva porque se llena. Así que ya sabéis, El Tropezón es un sitio que vale la pena visitar, pero con un par de cosas a tener en cuenta. ¡A disfrutar!

Qué especialidades ofrece el Restaurante El Tropezón

Hombre, si quieres disfrutar de una buena comidita, el Restaurante El Tropezón es donde tienes que estar. Hemos ido varias veces y siempre nos sorprenden con su comida casera muy rica. Las croquetas son de esas que te dejan pensando en ellas, y ni hablar de las migas y las patatas revolconas; en serio, son de las mejores que he probado. Y, por supuesto, el chuletón es espectacular, como para repetir mil veces. ¡Ah! Y no os vayáis sin probar la tarta de queso casera; es diferente y te va a dejar con la boca abierta. Y lo mejor es que la relación calidad-precio es brutal. Dos pulgares arriba para el servicio, ¡de 10!

La otra vez, fuimos de visita por la zona y nos recomendaron mucho El Tropezón. La comida sigue esa línea de casera y sin pretensiones, pero riquísima. Probamos las patatas revolconas, la sopa castellana, y el chuletón que nos sirvieron estaba justo en el punto, ni más ni menos. Éramos cuatro y, por unos 20-30€ por persona, quedamos más que satisfechos. La calidad sigue ahí, y lo que dice la gente del ambiente es cierto; el acogimiento es genial. ¡Tomad nota de los platos recomendados!

Una parada obligatoria. No puedes dejar pasar el cochifrito y las patatas revolconas. La comida aquí es casera de verdad, y los precios son súper económicos. Te lo traen todo con un carácter especial, como la sopa de cachuelas que te sirve una señora mayor, la mar de entrañable. Y si te preocupa el aparcamiento, tienes varias plazas libres justo enfrente, así que no hay excusas.

Por otro lado, también hay alguna que otra crítica. El otro día fui con mi pareja y no salimos muy conformes. Las patatas revolconas parecían puré y los torreznos estaban de bolsa, ¡casi lloro! Pedí un revuelto de trigueros y lo mandé de vuelta porque sabía a vinagre, muy mal. Aunque el cochifrito estaba rico, la cantidad era escasa por el precio. Para el agua, mejor ir a la fuente, porque ¡3.50€ por una botella! Pero vaya, que siempre hay lugar para mejorar.

Y si te preguntas qué especialidades ofrece el Restaurante El Tropezón, aquí tienes un montón: chuletón de Ávila, migas, patatas revolconas, torreznos, y no te olvides del cochifrito. De verdad, tómalo como un planazo si andas por Guisando, ¡no te lo pierdas!

Cuál es el plato más famoso del menú de El Tropezón

Y bueno, ya te digo, si decides pasar por Restaurante El Tropezón en Carretera Camping, s/n, 05417 Guisando, Ávila, prepárate porque la comida está de locos. Tienen unas revolconas que son un auténtico manjar, y el chuletón de Ávila que te deja sin palabras. Perfecto para esos días en los que tienes hambre de verdad. Al menos eso dicen los que ya han ido, así que tú juraría que no te decepcionarán.

Pero eso sí, cuidado si llevas a tu peludo, porque aquí no admiten mascotas, ni siquiera en la terraza cubierta. Un rollo, ¿no? Lo más raro es que por toda España hemos estado en sitios donde sí dejan a los perretes. En fin, parece que ellos se pillan de la ley, aunque hoy el sitio estaba vacío . Si hay una cosa que me queda clara es que, si tu perro es parte de la familia, será mejor buscarte otro sitio por ahí.

En cuanto a la atención, algunos dicen que el trato podría ser un poquitín más cálido, porque eso de que el camarero pase de la fiesta de cumpleaños de tu niña no está tan chido. Pero, por otro lado, otros que han ido también dicen que el servicio fue espectacular y rápido. Así que, a ver, depende de a quién le preguntes, pero no parece que haya grandes quejas.

Ah, y casi me olvido, si vas a ir, lleva efectivo. El datáfono puede fallar y mejor no quedarse a medias con la comida. En general, parece que la experiencia es bastante buena, y la mayoría queda encantada. Así que, ya sabes, si te preguntas cuál es el plato más famoso de El Tropezón, la respuesta rápida sería el chuletón. ¡Pero no te olvides de probar también las revolconas!

Las paletillas de cabrito son una opción popular en el restaurante

Tienes que saber que el Restaurante el Tropezón tiene una ubicación de lujo, justo en la carretera de Camping en Guisando. Si eres de los que buscan buenos sitios para comer sin gastar un dineral, aquí los precios son asequibles. La última vez pedimos varias raciones para compartir, como siempre hacemos, pero ¡cuidado con las migas! Puede que pienses que no hay manera de fallar, pero estas estaban más vacías que el almuerzo del lunes; solo un poco de pan, pimiento y patata, y ¡el huevo sí que tuvimos que pedirlo aparte! El resto de la comida estaba normal, pero algunas raciones parecían un poco escasas. Sin embargo, el personal es superamable y el servicio fue rápido, así que no todo fue tan malo.

Por otro lado, no puedo dejar de mencionar la experiencia de ir a tomar unas cañas. Te cuento que pedí dos tercios para disfrutar en la terraza y ¡me cobraron 7 euros! O sea, ¿en serio? Por eso no lo recomiendo, ni por asomo; parece que si no eres del pueblo, te cobran lo que se les antoja. La tapa era un simple pan con un poco de chorizo untado, así que no, esa no es la idea de un buen aperitivo. Total, mala experiencia al 100%.

Aunque a algunos les encante, en mi visita, probé platos que merecen un 5 estrellas como las patatas revolconas y el arroz con leche. La vista a la Sierra de Gredos es un regalo, y el ambiente es increíble. Además, la ración de gazpacho y chuletitas de cabrito de Gredos estuvo de 10, ¡y el precio estuvimos contentos! Se puede aparcar fácil, así que si decides ir, te digo que dejar el coche no será un drama.

La verdad es que no le voy a dar un 10 porque una reserva en este sitio es obligatoria. Es muy popular, por lo que no te extrañe ver el local a reventar. Pero con la cantidad de platos que ofrecen, desde la ternera hasta las natillas de postre, hay cosas que son un espectáculo. Eso sí, las patatas de acompañamiento, podrían mejorar. Y si te preguntas si las paletillas de cabrito son una opción popular, desde luego, pero siempre hay que tener en cuenta la calidad y la atención. La relación calidad-precio está en el aire, pero ¡las paletillas parecen ser todo un clásico!

Cómo es la relación calidad-precio en El Tropezón en comparación con otros restaurantes

Ah, El Tropezón, ese lugar que parece sacado de un cuento entre montañas. 4 estrellas bien merecidas. La situación es un bombazo: te sientas ahí y lo tienes todo, rodeado de naturaleza y buenas vistas. Si eres de los que disfrutan de la comida casera y sin complicaciones, aquí encuentras buen rollo y buena carne. Te hablo de precios, nada del otro mundo, entre 30 y 40 € por persona, así que no te vas a quedar en la ruina.

El último sábado que estuvimos allí, ¡todo fue un acierto! Desde que entras, la gente que trabaja es super simpática y se nota que te arreglan el día. Abrimos con torreznos de aperitivo y luego pasamos a unas carnes de la zona que estaban de rechupete. Sin embargo, hay que ser honestos, la carta está algo justa, y por eso no le doy las 5 estrellas. Pero, chica, ya te digo que la experiencia fue genial y repetiría sin pensarlo.

Ahora, también hay alguna que otra crítica que no se puede obviar. Hay comentarios de migas insípidas y chuletas que parecían más bien de acto benéfico que de un lugar que se jacta de su comida. No se puede negar que, a veces, hay apuestas que salen mal y el chuletón no estaba para tirar cohetes. Eso sí, chiquis, yo me quedaría con lo positivo y probaría las croquetas caseras que parecen ser un acierto seguro.

En cuanto a la relación calidad-precio en comparación con otros sitios, la cosa está clara. Aunque puede que la zona tenga sus altibajos, en El Tropezón, por las raciones generosas y el ambiente tan chido, te llevas un buen sabor de boca. No lo veo tan caro si lo comparas con otros rompecabezas donde el precio no siempre se traduce en buena comida. Aquí, al menos, hay varias opciones que se adaptan a los peques de la casa, y eso siempre es un plus. Así que si buscas un sitio en la sierra de Ávila, definitivamente vale la pena darle una oportunidad. ¡Solo recuerda reservar si sois muchos!

Es necesario hacer una reserva para comer en El Tropezón

Ya te digo, el Restaurante El Tropezón es un lugar que se lleva todas las estrellas del cielo. 5 estrellas, sin dudarlo. Imagínate ahí, comiendo comida típica de la zona con unas vistas que quitan el aliento. Nosotros pedimos de todo y, la verdad, nos encantó cada bocado. La atención también fue de diez. Antonio, el dueño del Hotel Rural Las Praderas, nos lo recomendó y no se equivocó. Un sitio perfecto para tomarte algo o hacer una buena comida. Y lo mejor, tienen zona de aparcamiento, así que no hay excusas para no ir.

Pero ojo, que no todo es oro. Hay quien se ha llevado un buen chasco. Uno de los comentarios más duros fue sobre lo asado de la carne. 40€ por un chuletón y lo sacan a la plancha. Vamos, que se esperaban a la brasa y se encontraron con un sacrilegio. Así que, si eres un amante de la carne, cuidado, que podrías salir decepcionado. Aunque eso sí, valoran el servicio; al menos ahí parece que están siempre atentos a lo que necesites.

Por otro lado, para los que van buscando entrar en el menú, las entradas pueden ser un poco decepcionantes. Unas patatas revolconas que estaban más sosa que un día sin pan. Pero el entrecot fue otra historia, jugoso y agradable. Así que la experiencia fue un tira y afloja; por un lado superan las expectativas, y por el otro te dejan con ganas de más.

En cuanto a las reservas, la verdad es que no se sabe del todo. Pero si quieres asegurarte de pillar mesa o evitar sorpresas, lo mejor es que llames y confirmes. Más vale prevenir que lamentar, ¿no? Al final del día, El Tropezón vale la pena por su entorno y calidad. ¡No dudes en probarlo!

Qué calificación tiene El Tropezón en reseñas de clientes

Y mira, hablando de El Tropezón, hay mucho que comentar. Nos lanzamos a probar el cochinillo, que estaba de 10, buenísimo, la verdad. Pero ya en el tema del chuletón, la cosa fue diferente. La carne tenía buena pinta, pero estaba un poco mal hecho; una cara quemada y la otra cruda. Una pena, porque podría haber sido un plato estrella.

Ahora, no todo fue un desastre. Lo mejor fue la atención, súper rápida y con buen rollo. La comida está rica y casera; además, los precios son bastante accesibles. No es de extrañar que queramos volver. Las migas, las patatas revolconas y los postres caseros son un must, ¡te lo digo! Si vas a ir, mejor házte la reserva.

En cuanto a lo que pagamos, la relación calidad-precio es brutal. Raciones grandes por un precio que oscila entre 30-40 € por persona. Lo mejor es que todo tiene ese toque casero, así que no te vas a quedar con hambre. Además, David, el camarero, es un crack; siempre atento y con una sonrisa.

Por último, ¿qué calificación tiene El Tropezón en las reseñas de los clientes? Pues, en general, la mayoría han dado 5 estrellas. La peña lo adora por su ambiente agradable, comida buena y personal amable. Así que, si buscas un lugar chido para comer en Guisando, ya sabes a dónde ir.

El Restaurante El Tropezón es adecuado para cenas románticas

Y, oye, si estás pensando en dónde comer, El Tropezón es un auténtico fichaje. Está en la Carretera Camping, s/n, 05417 Guisando, Ávila, y tiene 5 estrellas en todo. Está que te cagas cerca de la charca, lo que lo hace ideal si te apetece un poco de aire fresco después de una buena comilona. El aparcamiento no es un problema, porque hay siempre sitio cerca. El personal es super amable, y la comida... ¡no hay palabras! El solomillo de ternera es de otro mundo.

Si eres fan de la carne, este es tu sitio. El chulettón es una locura, y el entrecot no se queda atrás. Si no tienes un gran apetito, mejor comparte un plato, porque aquí las raciones son generosas. Con un par de entrantes, como unas migas ricas y ligeras y unas chuletas de cabrito, ya sales rodando. Y si haces buena elección con el chuletón, te aseguro que bien podría ser una ración para dos.

Además, el ambiente es genial, tienes dos comedores: uno cerrado y otro tipo terraza para disfrutar del paisaje. Y como está al lado de la charca verde, es una ubicación que no se olvida fácilmente. Hicimos reserva porque este sitio siempre está lleno. Pedimos dos tintos de verano y, de entrante, unas patatas revolconas y acabamos con una tarta de queso que nos dejó flipando.

Ahora, sobre si El Tropezón es adecuado para cenas románticas... ¡definitivamente! Con ese ambiente, la atención rápida y la buena comida, va a ser una experiencia para recordar. Ideal para una noche en pareja, con una buena botella de vino y esas vistas. Sin duda, es un planazo.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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