Venta de Pepín

Venta de Pepín

¡Ey, gente! Si andáis por Pesaguero-La Parte, tenéis que hacer una parada en Venta de Pepín, un bar restaurante que no os podéis perder. Estamos en la Carretera de Potes a Piedrasluengas, Km. 25. Aquí la cocina casera es la reina: ¡prueba nuestras alubias y esos huevos con chorizo que te van a flipar! Además, el ambiente es súper chill, el personal es de lo más amable y los precios son tan económicos que se sienten un regalo. Con vistas alucinantes de la zona, este es el plan perfecto para escapar del calor y disfrutar de lo mejor de Cantabria. ¡No lo dudéis, venid a chocar esos platos!

Venta de Pepín

Bar restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 1.224 Reseñas
Dirección: Carretera de Potes a Piedrasluengas, Km. 25, 39574 Pesaguero-La Parte, Cantabria
Teléfono: 942 74 44 45

Horarios Venta de Pepín

DíaHora
lunes9:00–23:00
martesCerrado
miércoles9:00–23:00
jueves9:00–23:00
viernes9:00–23:00
sábado9:00–23:00
domingo9:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Venta de Pepín

Dónde se encuentra Venta de Pepín

Si te encuentras dando vueltas por Cantabria, no te puedes perder La Venta de Pepín. Este bar restaurante es una parada obligatoria en la carretera de Potes a Piedrasluengas, justo en el Km. 25 de Pesaguero-La Parte. Después de unos 350 km en moto disfrutando de vistas espectaculares, llegamos aquí y ¡vaya acierto! Pedí alubias de la perola, un filete de ternera con patatas fritas y rematé la jugada con unas natillas de la casa y un café. Todo por 20 euros. No hay duda, ¡un menú más que logrado! Aquí se come como un señor y la atención es de 10.

Si vas en grupo con amigos, ya sabes, ten en cuenta hacer tu reserva. La comida casera es contundente: alubias, cocido lebaniego, entremeses y carnes. Aunque la carta es corta, está bien pensada. El ambiente es tranquilo, así que lo que no te faltará es disfrutar de una buena comida sin prisas. Aparte, el aparcamiento está más que bien, aunque hay que buscar un poco; hay varias plazas gratuitas en la calle y con las motos hay más espacio. Así que ¡no hay excusa!

El lugar es acogedor y el servicio, increíble. Te atienden con una sonrisa y si tienes la suerte de ir cuando hay luz, ¡mejor que mejor! Pero incluso sin electricidad, se desenvuelven de lujo. Este sitio está aislado en medio de la montaña, lo que lo hace aún más especial. Para los que buscan calidad y buen precio, La Venta de Pepín es el lugar indicado.

Y bueno, ¿dónde se enfoca toda esta experiencia? La Venta de Pepín, situada en la carretera que une Cervera de Pisuerga con Potes, es la elección perfecta. Apunta la dirección: Km. 25, 39574 Pesaguero-La Parte, Cantabria. ¡No te arrepentirás!

Cuáles son las especialidades culinarias que se destacan en Venta de Pepín

Mira, si pasas por la Carretera de Potes a Piedrasluengas, no puedes dejar de parar en Venta de Pepín. Yo llegué a las 6 de la tarde y, pese a la hora, me atendieron genial y me dieron de comer. Un plato combinado por 8 euros que estaba todo casero y de buena calidad. El servicio fue super amable, incluso querían invitarme al café. Si eres de los que se cuida el bolsillo, aquí puedes comer por 10-20 euros y salir rodando. Te aseguro que la comida, el servicio y el ambiente son de 5 estrellas.

La comida es un homenaje a lo tradicional, con ganadería propia que te da sabores auténticos. Todo es económico y sabroso, con platos que llegan rápido, en menos de 10 minutos. No te olvides de probar las alubias, que te las sirven en un perolo y te ofrecen más si quieres. Y si lo tuyo es la carne, el chuletón es imperdible. Con un pedazo de ese, no necesitas más. El cocido es tan contundente que con uno comen dos.

A mí me encanta cómo te hacen sentir en casa. La carta es sencilla, pero no le hace falta más. La ensalada está rica, los entremeses son una locura, y si tocas el queso con membrillo, prepárate para alucinar: el queso fresco de oveja y el membrillo son pura delicia. Para cerrar, los postres caseros son una maravilla; el arroz con leche me dejó anonadado. Y lo mejor de todo es que no te vas a dejar un dineral. Aquí, aunque te des un homenaje, no llegas ni a los 25 euros por cabeza.

Entonces, ¿cuáles son las especialidades de Venta de Pepín? Está claro: alubias, cocido, chuletón, y esos postres que arrasan. Platos con raciones abundantes y sabores de toda la vida que te hacen volver, ¡te lo aseguro! Aparte, ten en cuenta que aquí no se puede pagar con tarjeta. Así que ven preparado, que esto es comida de verdad.

Qué platos son recomendados para probar en este bar restaurante

Mira, si andas por la Carretera de Potes a Piedrasluengas, Km. 25, no te puedes perder el Bar Restaurante Venta de Pepín. Este lugar tiene 5 estrellas y, créeme, no es por nada. El plato estrella aquí es la chuleta con patatas y pimientos; ¡es una pasada! Por solo 25 euros te llevas una chuleta de 700 gramos de su propio ganado. Hablamos de calidad, amigo. La gente de Potes lo recomienda, y eso ya dice mucho.

Si eres de los que disfruta de un buen bocado después de dar un paseo por la montaña palentina, Pepín es una parada obligada. La relación calidad-precio es brutal. Prepara entre 20-30€ por persona y vas a salir más que lleno. Y ojo, que no tendrás que esperar para comer. El cocido completo también se lleva aplausos, junto con la tabla de embutidos. Si no está lleno, es por algo, así que mejor haz una reserva antes de ir.

El sitio tiene un aire rústico, ¡pero qué ambiente más guay! Tiene parking exterior y, aunque la carta es pequeña, te aseguro que está muy bien cuidada. La atención del personal es profesional y correcta, siempre te hacen sentir bienvenido, sobre todo si vas con niños, porque les tratan con cariño. Después de un buen paseo en moto, una chuleta de ternera aquí es la recompensa perfecta.

Y, si te preguntas sobre qué platos son obligatorios en Pepín, ahí van: ¡chuleta de ternera y cocido completo son imprescindibles! También asegúrate de probar el arroz con leche, que es un cierre ideal para una comida espectacular. Así que ya sabes, no le des más vueltas y hazte una escapada. ¡Te va a encantar!

Cómo es el ambiente del bar restaurante

Si estás buscando un sitio para pegarte un buen festín en medio de la naturaleza, Venda de Pepín es tu parada obligada. Este bar restaurante en la Carretera de Potes a Piedrasluengas, Km. 25, 39574 Pesaguero-La Parte, Cantabria no solo tiene comida increíble, sino que el servicio es de diez. Nos llegó la hora de comer sin reserva y, ¡pum!, nos atendieron como reyes. Te lo digo claro: no te puedes perder el cocido, que es una joya. Ah, y el filete de ternera también está para chuparse los dedos. Las raciones son tan generosas que podríamos haber comido dos personas con un solo plato. Imagina lo que es eso.

Desde hace años, este sitio se ha ganado nuestro amor. El cocido completo lebaniego es la bomba, con su sopa, garbanzos, morcilla, chorizo y un montón de cosas sabrosas. Este último viaje fue épico; nos aventuramos a terminar dos raciones entre tres y no sobró nada. La relación calidad-precio es inmejorable. Te lo dice alguien que ha comido en muchos sitios. Aquí, la comida casera y abundante es la norma.

Un par de amigos lo recomendaron, y con razón. El cocido montañés con esas emociones de casa siempre nos deja satisfechos. Y ojo, porque los postres caseros son un must, ¡no te vayas sin probarlos! El ambiente es acogedor y las camareras son un encanto, siempre atentas y con una sonrisa. Si estás de paso, vas a querer quedarte más tiempo.

Lo que más me gusta es que, aunque la carta es pequeña, todo lo que ofrecen es de la tierra y está hecho con amor. A veces, menos es más, y aquí lo entienden bien. Si encuentras este restaurante en tu camino, no dudes en parar. Te va a encantar.

Respecto al ambiente, es sencillamente acogedor y familiar. Aquí se respira un buen rollo que te hace sentir como en casa. Las risas, las buenas conversaciones y el aroma de la buena comida lo dicen todo. Cuando estés allí, te aseguro que sentirás que perteneces a este lugar especial.

El personal de Venta de Pepín es amable

¡Mira, si estás en la Carretera de Potes a Piedrasluengas, Km. 25 y no te paras en Venta de Pepín, eres tú el que está perdiendo! Este bar-restaurante es un must para cualquiera que quiera comer bien sin arruinarse. Tienen un cocido liebaniego que te quita el sentido, todo por solo 10€ por persona. Ojo, que la chuleta también está de muerte, y por 17,50€ sale con un sabor que te deja flipando. El sitio es acogedor y las chicas que atienden son un encanto, siempre con una sonrisa.

Aparte, no hay manera de que no disfrutes de un parón en medio de la montaña. Aquí la gente es súper amable, y la comida es casera, sencilla pero de esas que te hacen sentir como en casa. La carta no es muy extensa, pero va directo a lo que uno necesita. No te va a costar más de 20€ por persona, así que tu bolsillo también saldrá ganando. Si dejas un hueco para los postres, vas a acertar, porque son una maravilla.

La última vez que fui, no pude resistirme a ese cocido, y de verdad que valió la pena. Las raciones son generosas, y si te animas a acabar con algo dulce, ¡hazlo! El trato del personal es estupendo, siempre dispuestos a hacer tu experiencia aún mejor. Quedé encantado, y eso que ya había pasado un tiempo desde la última visita. En resumen, si preguntas si el personal de Venta de Pepín es amable, la respuesta es que son unos verdaderos cracks. ¡No te lo pierdas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados