Salaveinte

Salaveinte

¡Ey, gente! Si no conocen Salaveinte, están perdiendo un planazo en C. San Lorenzo, 20, 47001 Valladolid. Este sitio tiene de todo: desde una zona de barra con mesas altas para picar algo rápido, hasta un comedor con mesas bajas bien cómodo y hasta una mesa presidencial que mola un montón. ¿Tienes un evento? Pues su sala diáfana es perfecta y los fines de semana, ¡prepárate!, porque hay DJ y la fiesta se enciende. Además, trasladan la esencia del antiguo cine y te dan un toque de sabor madrileño bien guay. Con una terraza genial para disfrutar en buena compañía, Salaveinte es un lugar único en Valladolid que no puedes dejar de visitar. ¡Vamos a celebrar un cumpleaños o lo que sea!

Salaveinte

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 686 Reseñas
Dirección: C. San Lorenzo, 20, 47001 Valladolid
Teléfono: 695 01 32 20

Horarios Salaveinte

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves12:30–2:00
viernes12:30–4:00
sábado12:30–4:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Salaveinte

Dónde se encuentra Salaveinte

¡Ey, peña! Si aún no conocéis Salaveinte, os estáis perdiendo algo grande. Están en C. San Lorenzo, 20, 47001 Valladolid, así que ya tenéis el destino marcado en el mapa. Este sitio tiene una pinta increíble y ha ganado ¡5 estrellas! Fuimos a comer hoy y la experiencia fue top. El ambiente era muy acogedor y la decoración está cuidada al detalle. Y ni hablar de los camareros, que son un encanto, siempre con una sonrisa.

La comida es una locura. Pedimos las croquetas de pato Pekín y las de mango y kimchi, y déjame decirte que estaban de pecado. Las gyozas son de lo mejorcito que hemos probado, y el arroz de lechazo ni te cuento, ¡qué delicia! Pero eso no es todo, si llegas hasta aquí, asegúrate de dejar un hueco para los postres, porque son enormes y están brutales. De verdad, este lugar es para repetir sin dudarlo.

¿Cenamos aquí el viernes? ¡Totalmente! Éramos cinco y nos llevamos una experiencia espectacular. Por empezar, las gyozas de cerdo y las croquetas de jamón con panceta ibérica volaron en un abrir y cerrar de ojos. Las croquetas de pato fueron el hit de la noche, ¡no podían faltar! Como platos principales, disfrutamos de entrecot, solomillo y unos huevos rotos con tartar de atún que estaban de otra dimensión. Todo con un buen vino para rematar la cena. La relación calidad-precio es buena, y seguro que cuando vuelva a Valladolid, Salaveinte será obligatoria.

Eso sí, tengo que ser sincero. He oído comentarios de que el precio puede parecer algo elevado, sobre todo si pides guarniciones ya que las cobras aparte. Algunos piensan que es un poco exagerado para lo que ofrecen. Y también puede haber momentos en que el ambiente se sienta un poco cargado si hay celebraciones al mismo tiempo. Pero en general, la comida y el servicio están a la altura, aunque quizás la música pueda molestar un poco si quieres disfrutar de una comida tranquilla.

Así que, ya sabéis, si buscáis un lugar con buena comida y un ambiente agradable, Salaveinte es el plan. ¡No olvidéis visitarles en C. San Lorenzo, 20!

Qué tipo de espacios ofrece Salaveinte para disfrutar

Hombre, si buscas un plan chido en Valladolid, Salaveinte es el sitio perfecto. Está en C. San Lorenzo, 20, en pleno centro. Te lo digo de verdad, el sitio tiene 5 estrellas y la comida está muy bien elaborada. Imagínate un sábado aquí, disfrutando de unos platos top. La cuenta por persona ronda los 30-40 €, así que no te preocupes, no te vas a quedar en la ruina. Y te cuento, el ambiente es supertranquilo, el ruido es muy bajo, así que puedes charlar a gusto.

Y si quieres un buen servicio, aquí lo llevan al siguiente nivel. Han recibido varias reseñas que hablan de un trato cercano y atento. Puedes saborear unas croquetas creativas que son la hostia y un arroz con chuletillas de cordero que aunque no es un plato enorme, es saciante para dos. Si vas con los amigos o la pareja, se lo van a pasar genial.

Lo mejor es que tienen en cuenta las opciones vegetarianas y son superatentos con alergias e intolerancias. Si llevas a los peques, admiten niños y el local es accesible para sillas de ruedas. Aunque aparcar puede ser un poco complicado, hay opciones de aparcamientos de pago y también un poco de zona azul gratuita por ahí. Así que ya sabes, si quieres un rincón elegante donde disfrutar de buena comida y un ambiente acogedor, Salaveinte es tu sitio. ¡No lo dudes!

Qué tipo de comida se puede encontrar en Salaveinte

Ya te digo, Salaveinte es un sitio que no te puedes perder si andas por Valladolid. Fuimos un grupo a probar la carta y la verdad es que no defraudó en absoluto. Cada plato que salía de la cocina era una locura, cada uno mejor que el anterior. La comida es peculiar y elaborada, pero lo que importa es que estaba increíble. Y el lugar, amigo, es amplio y súper bonito, con una decoración que realmente impresiona. Si buscas un plan, este sitio es ideal.

Ahora, eso sí, déjame advertirte: nunca celebréis una graduación o algo por el estilo allí. Tuvimos una experiencia terrible cuando celebramos una graduación. Nos metieron en un rincón con tres mesas altas de bar para 25 personas y sin sillas. ¡Tuvimos que comer de pie! Las raciones eran ridículas, parecía que estábamos en una fiesta de tapas en lugar de un restaurante. El salmorejo sabía a bote de Mercadona y el arroz estaba pasado, todo mal. En ese sentido, no tienes que esperar mucho.

Por otro lado, hay que reconocer que el personal es un puntazo. Hay un grupo de maquinas trabajando allí, y si tienes la suerte de que tu amigo esté, como en el caso de David, te sentirás como en casa. Siempre hay buen ambiente y buena música. Así que, si sólo vas a disfrutar de la comida normal, te aseguro que la cuestión cambia por completo.

En cuanto a la comida que puedes encontrar en Salaveinte, te sorprenderás: hay opciones como las croquetas de pato que son un must. La comida es de 5 estrellas y con precios que oscilan entre 20-30€ por persona. Así que ya sabes, si buscas calidad, ambiente y buen servicio, este es tu lugar. ¡No dudes en repetir!

Salaveinte es ideal para eventos

Pero mira, si vas a Salaveinte en C. San Lorenzo, 20, 47001 Valladolid, te cuento que la cena es una experiencia bastante buena. Te sientas en una mesa redonda con tus amigos, en plan chill. Cinco personas, tú, yo, y los demás, nos pedimos tres entrantes a compartir por cabeza, que son una locura. Croquetas de pato que son de otro planeta y los postres, ¡no te quiero ni contar! Dos postres que te dejarán babeando, y al final, con agua y una botella de vino se nos fue a 165 euros. Por lo que te cuesta, la calidad-precio es más que decente. Aunque hubo un pequeño problemilla con dos platos, lo solucionaron al toque, así que bien ahí. Personal rápido, agradable y profesional. La única traba que le vi fue la música de fondo que estaba un poco molesta para cenar como Dios manda, pero bueno, ya sabes a lo que vas. Recomendable al 100%.

Ahora, no todas las historias son de éxito. Escuché unos relatos que a algunos les tocó vivir una experiencia un poco más traumática. Imagínate que tenían una reserva para su graduación y se encontraron sin mesas. Con 26 personas y solo mesas altas, fue un desastre total. Los platos eran casi de risa, como ese salmorejo que les sirvieron en un vaso de chupito. Pero claro, si no puedes disfrutar de la comida, la cosa se pone complicada, ¿no? Así que en comparación a esa experiencia lamentable, lo de Salaveinte se siente más bien como un paseo en un día soleado. Servicio y comida bastante mejores.

Y para los que os preguntáis si Salaveinte es ideal para eventos, la respuesta está clara. Si vas en plan tranquilo y organizas bien tu grupo, te va a ir de maravilla. La comida es rica, tienen un buen ambiente y el servicio es rápido. Pero si pensáis en reunir a un montón de gente sin asegurar la reserva, no te la juegues. Lo peor es que no te puedas sentar y terminas comiendo de pie, ahí no hay celebración que valga. Así que, con cabeza, Salaveinte puede ser un buen lugar para dar un toque especial a tus eventos. ¡A disfrutarse!

Por qué

El otro día me llegó la recomendación sobre Salaveinte y fui con mi pareja, pensando que iba a ser una experiencia chula. Nos imaginábamos un lugar moderno, con platos curiosos y una atmósfera que se trasformaba en discoteca. Pero, spoiler alert, fue una decepción total. Al llegar, el ambiente se veía prometedor, pero estaba vacío y la música estaba a tope, casi que teníamos que gritar para escucharnos. Pedimos que bajaran un poco el volumen y lo hicieron, pero a los cinco minutos volcaban toda la música otra vez. ¿Hola? ¡Gracias por nada!

Ya para rematar, la cena se convirtió en un lío mientras la gente empezaba a bailar y no tenían ni un poco de respeto por los que todavía estábamos comiendo. Los camareros parecían más interesados en la barra que en servir. Un desastre total en ese sentido.

Hablemos de la comida: Pedimos para compartir y aquí va mi veredicto. Las croquetas estaban bien buenas, lo mejor que probamos, así que un aplauso para ellas. Las gyozas cumplían, pero ni fu ni fa, con tanta salsa que el cerdo quedaba casi en el olvido. Luego la mini burguer… un suspenso que ni te cuento. Encharcada de salsas que manchan todo. Y el queso, ¿de bote? Nooooo. Las patatas fritas, aunque estaban ricas, balas de sal para mi gusto y lo mismo esas salsas. El arroz con carrillera... un plato soso y seco, un 5 pelado. Y la tarta de queso, ¡por favor! Eso no era postre, estaba más seca que el desierto. En resumen, una y no más.

Ahora, volviendo a la otra opinión que leí. Hay gente que adora el sitio y le da 5 estrellas. Dicen que la decoración es espectacular, que la comida es deliciosa y que los platos son una obra de arte. En serio, no entiendo cómo pueden llegar a eso. Tal vez están en una burbuja o simplemente les gusta el rollo más elegante. Pero con lo que vivimos nosotros, no hay forma que vuelva. Así que, ¿por qué? Por el ambiente insoportable, el servicio que brilló por su ausencia y una comida que dejó mucho que desear.

Qué características tiene su sala diáfana

Mira, si estás pensando en ir a Salaveinte, te cuento que el sitio tiene su encanto. Está en C. San Lorenzo, 20, 47001 Valladolid, justo donde estaba el antiguo cine Coca. Eso le da un aire chulo, como de cabaret, con mesas amplias y varios ambientes, todo decorado con buen gusto. La comida está bastante buena y realmente ofrecen platos originales que te sorprenden. Eso sí, no te hagas ilusiones con el servicio; la atención deja bastante que desear. Te cuento que cuando reservamos a las 14:15, llegamos un rato después y nos sientan fuera, cuando era para el salón. Además, solo tienes opción de pedir de una carta reducida; ¡menuda faena!

La comida, sin embargo, está buena en general, aunque no todo es perfecto. Las alcachofas con jamón y mejillones con leche de coco nos volaron la cabeza, y no te pierdas el solomillo de potro al carbón, es un must. La presentación es cuidadosa, que se nota que le dan una vuelta al plato. Pero calma, que el servicio es lento y puede que te encuentres a dos camareros explicándote lo mismo en distintos momentos. Te van a parecer eternos esos tiempos de espera, pero, ¡bueno! Al final, la relación calidad-precio cuadra bien, nos salió a unos 50€ por cabeza y comimos un montón.

Si buscas un ambiente agradable antes de que se vuelva el club de la fiesta, es un buen lugar. Pero ojo, a partir de las 11:00 empieza la fase “discotequera” y, si quieres charlar, se vuelve todo un desafío. Por cierto, la sala es diáfana, lo que significa que hay un montón de luz natural al mediodía, y eso le da un toque super acogedor, ideal para disfrutar de la comida. Pero si te gusta la juerga por la noche, tal vez deberías esperar hasta después de las 12. En fin, merece la pena probarlo para disfrutar de sabores nuevos y originales, pero no te sorprendas si no vuelves muy a menudo por el tema de la atención.

Hay música en vivo o DJs en Salaveinte durante el fin de semana

Mira, si andas por Valladolid y buscas un buen sitio, Salaveinte en C. San Lorenzo, 20 es un lugar que no pasa desapercibido. La fachada te llama, pero lo realmente guapo está dentro. Ahí, la decoración con detalle se nota en cada rincón, y cuando te sientas, ya te digo que te vas a encontrar con una comida bien presentada y con buen sabor. Aunque ojo, quizás las raciones son un pelín pequeñas para lo que pagas, así que ve saboreando cada bocado.

El servicio es otro punto a favor. El personal es atento y sabe lo que ofrece la carta, así que si tienes dudas, no dudes en preguntar. Y si decides quedarte más tiempo, en la planta de arriba hay zona de baile y música. Es un acierto, la verdad. Te comes algo rico y luego disfrutas de un buen rato sin ni siquiera moverte de sitio. Vamos, que repetiremos seguro.

He ido un par de veces ya, y la última no defraudó. Si te gusta el rollo de las croquetas de pato y el trampantojo de carbón, tienes que probarlos. Y no me olvido del postre de pistacho, es una sobrada. El trato aquí es impecable, y Iker, el camarero, se curró un servicio de 10. Te trata como si fueras amigo de toda la vida, lo que siempre suma a la experiencia.

Por otro lado, el ambiente es bastante guay. Un lugar moderno y con un cuidado estético que te invita a quedarte. Si buscas un sitio para salir de fiesta, la zona de arriba es de lo mejorcito para gente de unos 30 años. Así que, si te animas a parar en Valladolid, Salaveinte es imperdible.

Y para tu pregunta, sí, en Salaveinte hay música en vivo o DJs durante el fin de semana. Así que, si quieres disfrutar de una buena comida y luego seguir la fiesta, ya tienes plan. No hay excusas, ¡hay que ir!

Cómo es la experiencia de la terraza en Salaveinte

Amigos, tenéis que conocer Salaveinte en C. San Lorenzo, 20. Acabamos de descubrirlo y se lleva 4 estrellas sin dudar. Para que os hagáis una idea, está donde estaba el antiguo cines Coca, así que el sitio tiene un espacio espectacular que está muy bien aprovechado. La decoración está de 10, un rollo moderno que mola mucho. Y lo mejor, los camareros son majísimos, se nota que tienen buen rollo y están bien preparados para que no te falte de nada.

Ahora, sobre la comida, están en proceso de afinar algunos detalles, pero la oferta es ambiciosa. Tienen que trabajar un poco en el punto del arroz, algo que pueden mejorar, pero de overall, estaba todo bastante rico. La bodega también es decente, así que si eres un amante del buen vino, aquí no te decepcionas. El precio es medio-alto, como para pensar en darle una sorpresa a alguien, pero vale la pena. ¡Seguramente repetiremos!

Hablando de ambiente, ha sido 5 estrellas. El sitio tiene un buen rollo que se siente, y la atención es excelente. La comida estuvo bastante buena, aunque, ojo, no todo fue perfecto. Un desaguisado que pedí, el solomillo de potro, no se parecía en nada a lo que esperaba; fue más bien un filete empanado en lugar de un buen trozo a la plancha. Las croquetas, en cambio, son de las mejores que he probado. Y el tartar, buenísimo, eso sí, que te pregunten el picante antes sería un detalle. Los postres, un poco así, la torrija era demasiado dulce para mi gusto, pero la tarta de queso estaba bien.

Para los que preguntan por la experiencia en la terraza de Salaveinte, tenéis que probarlo, sobre todo si el clima acompaña. Es un planazo, con el local tan bonito y el ambiente amigable que se respira. Puedes disfrutar de la buena comida al aire libre y sentirte en un sitio especial. Así que, ¡no lo penséis mucho más y a darle una visita!

Salaveinte tiene opciones para picar algo rápido

Así que, si decides llevarte a los coleguis a Salaveinte, prepárate para una experiencia que, si bien puede tener sus cosillas, vale la pena. La comida me ha encantado, de verdad. Para mí, el trato ha sido perfecto, siempre atentos y con buena onda. Pero ojo, a veces la música está tan alta como en un pub y si te toca la barra llena de gente de copeo, puede que no sea el mejor lugar para una charla íntima. Pero bueno, no todo tiene que ser el silencio sepulcral en una cena, ¿no? Con esas cosas en mente, yo lo recomiendo, la comida se lleva un 5 y el servicio también.

Ahora, si estás pensando en hacer una despedida de soltero, mejor busca otro sitio. Aunque la comida estaba buena, la carta no tiene mucha variedad. Y después de cenar, ni locos que se vengan disfrazados, que no los dejan entrar si no van bien vestidos. ¡Qué rollo! No fue para nada lo que esperábamos. Así que, si tu plan es hacer algo especial por ahí, te diría que busques otro anbiente. En cuanto a precios, te descuelgas entre 20 y 30€ por persona.

Por otro lado, si decides ir solo un par de amigos, el ambiente que tienen es, de alguna manera, de película. Está todo muy bien cuidado y, aunque es un pelín caro, la calidad de la comida marca la diferencia. Aprovechamos y pedimos steak tartar, rollitos vietnamitas, y el solomillo de potro. ¡Todo un festín! Y sí, la tarta de queso es un must. Con lo que pedimos y un par de postres, se nos fue a 100€ para dos. Pero a veces vale la pena darse un gustazo, ¿no?

Y en cuanto a tu pregunta, si Salaveinte tiene opciones para picar algo rápido, la realidad es que no es lo que buscan. Si te quieres tomar algo y picar un poco, mejor escoge algo de la carta, aunque eso sí, ya sabes cómo se mojan las cartas en restaurantes un poco más finos, la variedad es limitada. Así que plantéatelo bien: si tienes hambre de algo rápido, mejor ve a otro lado.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados