
¡Ey, grupo! Si buscan un plan chido para desconectar, Ropino es el spot que necesitan. Este hotel rural de 3 estrellas en El Raso, Candeleda, está justo al sur de la Sierra de Gredos, a solo 2 horitas de Madrid. Aquí podrás disfrutar de un entorno impresionante, con vistas de locura y un ambiente que te hará sentir como en casa. La casa tiene un salón mirador de 100 m² y un restaurante con terraza donde sirven la mejor comida típica de la región. Además, hay piscina natural para refrescarse. Ya sea que vayas solo, en pareja o en grupo, ¡Ropino te espera para que vivas una experiencia inolvidable en la naturaleza!
ROPINO, Casa Rural y Restaurante
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Mapa Ubicación ROPINO, Casa Rural y Restaurante
Dónde se encuentra el hotel Ropino
¡Ey! Si estás buscando un lugar en plena naturaleza, tienes que conocer ROPINO, Casa Rural y Restaurante. Este hotel de 3 estrellas está ubicado en el Paraje La Sayuela, Km 5, 05489 El Raso, Ávila. Es el sitio ideal para desconectar del rollo diario y disfrutar de un ambiente rural bien chill.
La zona tiene una charca seminatural donde te puedes dar un chapuzón y refrescarte. Además, hay un parquing donde puedes poner tu toalla, silla y mesa para pasar el día al aire libre. ¡Ojo! Ahí hay un montón de higueras que te darán buena sombra y unos higos que están de muerte. Perfecto para hacer un picnic y darle un buen sabor a tu jornada.
El restaurante es otra movida. Fui un grupo y aunque llegamos un poco tarde y sin reserva, la comida fue decentona en general. Eso sí, cuando llegas, no hay barra y la espera puede hacerse un pelín larga. ¡Te lo digo yo! Ten cuidado con eso y lleva una nevera de camping si no quieres esperar mucho. Las migas podían haber estado un poco más frescas, pero el cochinillo estaba crujiente y sabrosón, y las chuletillas estaban para chuparse los dedos. El servicio, aunque en general muy amable –gracias, Maira, por lo que hiciste–, falló un poco con el tema de la espera al no darnos ni un vasito de agua en un día que estábamos a 40 grados.
Así que, si buscas un lugar para comer bien, salir con amigos o familia en un sitio tranquilo y donde los peques se lo pasen de lujo, ROPINO es la clave. Para preguntarte dónde está, solo tienes que recordar que se encuentra en El Raso, en Ávila. Así que ya sabes, ¡no te lo pienses mucho y haz tu reserva para disfrutar de todo esto!
Qué categoría tiene el hotel Ropino
¡Mira, no te cuento más! Te hablo de Ropino, que la verdad es que me dejó muy satisfecho. Fui con un grupo de amigos y, en serio, el restaurante está de lujo. Tuvimos una mesa grandota, éramos unos 40 comensales, y el servicio fue rápido y súper atento. El sitio es cómodo y, aunque hacía calor, estaba bien refrigerado. La comida abundante y bien presentada, es de esos lugares que no te arrepientes de visitar.
La comida, un escándalo. Te lo juro, empezamos con unas croquetas que eran pura delicia, melosas como a mí me gustan. Luego nos lanzamos a las patatas revolconas con panceta crujiente, migas y un solomillo de ternera que no te lo puedes perder. Hasta el niño de 6 años del grupo se dio un festín y eso ya es decir mucho. El camarero que nos atendió fue bien majo, nada que ver con alguna camarera que, la verdad, tenía una actitud un poco “rara”. A pesar de eso, la comida compensó todo. ¿Y lo mejor? Después de comer, nos dejaron darnos un baño en la charca natural que tienen. Fantástico para relajarse un rato.
Te digo, la zona de césped y sombrillas es el sitio ideal para pasar la tarde, especialmente si llevas niños. Pero ojo, reserva antes, porque se llena rápido. Y sí, también probé un tremendo chuletón que me dejó sin palabras, aunque también los postres estaban a un nivel altísimo.
Y para cerrar, el hotel Ropino tiene tres estrellas. No está mal, ¿no? Con ese servicio y la calidad de la comida, yo diría que se siente más como un cuatro estrellas. Así que, si puedes, no dudes en planear una escapada por allá. ¡Te va a encantar!
A qué distancia está Ropino de Madrid
La verdad es que Ropino es el sitio ideal si buscas un plan diferente. Cada año repito, y la razón es sencilla: aquí la carne está de muerte, todo fresquísimo y la atención es de lujo. Imagínate comiendo en un entorno espectacular, con aspersores y carpas que te mantienen fresquito. Siempre salgo con una sonrisa y con el estómago feliz, y esos postres... madre mía, qué delicia. Vamos, que si estás en El Raso, no puedes dejar de pasarte.
En verano, es un planazo ir con la familia. Nos encanta porque la comida es casera y las raciones son generosas. Ah, y no se puede olvidar la charquita que hay para bañarse, es una pasada. Ya da igual el calor que haga, el sitio está fresquito y la atención es impecable, como si estuvieras en casa. Además, tienen aparcamiento reservado, lo cual es un plus a tener en cuenta. Un planazo, de verdad.
También hay que mencionar la terraza. Es bastante agradable para comer, sobre todo cuando el sol aprieta. Aquí se respira tranquilidad, y la comida siempre es un acierto. La paletilla de cabrito es espectacular, y lo bueno es que los precios son razonables. Siempre hay algo para todos, desde esas revolconas que vuelven locos a los más jóvenes, hasta platos que te recuerdan la comida de la abuela. Ah, un consejo: si algo no te gusta, díselo a los camareros, que son super amables y están dispuestos a solucionarlo.
Por cierto, si te preguntas "¿A qué distancia está Ropino de Madrid?", son como 130 kilómetros. Así que si te apetece un buen viaje para disfrutar de comida rica y un paisaje que corta la respiración, ya sabes dónde ir. ¡No te lo pienses más y ven a disfrutar de todo lo que ofrece Ropino!
Qué tipo de entorno ofrece el hotel Ropino
En Ropino, la experiencia es de 10 desde el primer momento. Te sientas y ya sabes que has acertado, y si te lo dicen, es porque lo saben. La comida es exquisita, con platos que parecen obras de arte y un servicio que te hace sentir como en casa. Te lo digo: si andas por la zona, este sitio es visita obligada al . Y, ojo, si no reservas, es probable que te quedes sin mesa, ¡así que no lo dejes para el último momento!
Otra vez que fuimos, el trato fue espectacular y nos atendió Guillermo, un chaval que realmente sabe hacer sentir a la gente especial. Pedimos de todo: paletillas de cabrito, truchas, chuletillas de cordero... Todo estaba buenísimo. El ambiente del restaurante es acogedor, y eso, sumado a su ubicación en un entorno precioso, lo convierte en una joya.
Además, si vas en grupo, ¡mejor! Todo sabe mejor entre amigos y familiares. Nos cascamos un chuletón de ternera a la brasa que era espectacular. Y todo, por menos de lo que gastarías en un fast food de mala calidad. Te va a encantar el trato, y si hay algo de lo que te puedes fiar es del servicio rápido y amable. Ah, y si quieres darte un chapuzón, tienen una poza privada.
¿Y el hotel? Pues mira, Ropino está en un pueblo típico del parque natural de Gredos. Aparcamiento fácil y un entorno que es puro relax, perfecto para desconectar. Vistas de esas que te hacen querer quedarte en la cama un rato más y salir solo para comer un buen chuletón. Es el lugar ideal si buscas combinar buena comida y un entorno natural que te invita a pasar el día explorando o simplemente relax total. En resumen, un sitio acogedor y con productos de calidad que aúnan gastronomía y naturaleza.
Qué características tiene el salón del hotel
Ya te digo, ROPINO es el lugar al que hay que ir, sin duda. Siempre que llegamos a comer, es como reencontrarse con un viejo amigo, y este año no fue la excepción. El trato del camarero Jorge fue espectacular. De verdad, espero que lo valoren bien, porque hoy en día no se encuentran muchos profesionales de la hostelería que realmente se preocupen por la experiencia del cliente. Así que aquí queda mi agradecimiento, ¡volveremos el año que viene, seguro!
Este sitio tiene algo especial. La tranquilidad que se respira es única y te hace desconectar de verdad. Todo está super limpio y, sinceramente, las habitaciones son de diez. Te lo digo de corazón, recomendable 100% si buscas un viaje en grupo o en familia. Las instalaciones están super preparadas, lo que se agradece un montón cuando estás de vacaciones. La comida también es un espectáculo, no hay que olvidar eso.
A la hora de comer, es que se le puede dar un 10. La terraza tiene unas vistas increíbles y el ambiente es muy acogedor. Eso sí, no te olvides de reservar con antelación porque aquí hay mucha demanda. Prueba las *revolconas y croquetas de jamón*, pero, por favor, no te vayas sin probar la carne a la brasa. ¡Es un pecado no hacerlo!
Y hablando de carne, los entrecots y chuletones son simplemente de otro mundo. Hoy estuve con unos amigos y todo fue de diez. La tarta de queso que hacen, ¡madre mía! Un trozo generoso y está de vicio. Y no puedo olvidarme de mencionar a Guillermo, que nos atendió genial. La atención es otro de los puntos que brillan aquí.
Si te preguntas sobre el salón del hotel, te digo que es un espacio amplio y perfectamente equipado. Además, es accesible, ideal para familias y grupos. La calidad de la comida se siente en el aire, y los precios son razonables por lo que ofrecen. Sin lugar a dudas, es una visita que tienes que agregar a tu lista. ¡No te lo pierdas!
El hotel tiene restaurante
Mira, si estás pensando en un planazo con amigos o en pareja, ROPINO es el sitio que necesitas. Llevo yendo ahí hace años y siempre salimos encantados. La calidad-precio es brutal, ¿has probado las patatas revolconas? Te van a volver loco. La carne también es excelente, pero hay un pequeño pero, y es que a veces la atención puede dejar un poco que desear. A una amiga le pasó que intentó cambiar una reserva y el trato no fue el mejor, así que, ya sabes, cuidado con el teléfono porque a veces se escucha lo que no debería. Pero ojo, no dejes que eso te eche para atrás, porque lo que importa al final es la comida y aquí la comida es de 10.
Y si te da igual un día normal o fin de semana, el ambiente es siempre espectacular. El restaurante tiene una terraza grande y fresca, ideal para esos días calurosos. Imagínate comiendo con los colegas y dándote un chapuzón en su charca privada después. Ah, y no te olvides del aparcamiento, ¡hay de sobra! La gente que trabaja allí, en su mayoría, te atienden bien y siempre están con una sonrisa. Eso sí, reserva con antelación, porque se llena y a veces hay que esperar un poco.
¿Y sobre el hotel? Pues sí, el ROPINO tiene su propio restaurante. Así que puedes disfrutar de su comida rica sin moverte del sitio si te alojas allí. Es perfecto para relajarte y poder comer lo mejor de la zona después de un día explorando. No hay muchas excusas para no darle una oportunidad, ¿verdad?
Qué tipo de comida ofrecen
Mira, si estás pensando en ROPINO, no te arrepentirás. La verdad es que este lugar va como anillo al dedo para unas vacaciones en familia o con amigos. El servicio es de 5 estrellas, de los que te hacen sentir como en casa. La comida... ¡buffer! ¡Deliciosa! Desde la carne a la brasa hasta las croquetas, todo está para chuparse los dedos. Y no solo eso, las vistas son una maravilla: tienes el pantano a tus pies, lo que hace que todo sea aún más especial.
He venido aquí más de 20 años con mi familia y siempre salimos contentísimos. Recuerdo que una vez nos atendió Candela, una crack, siempre sonriente y atenta. Y ojo, que el que gestiona los aparcamientos también es un genio, siempre con una sonrisa y mucha paciencia. Simplemente, el trato aquí es impecable.
Eso sí, como en todos lados, hay días mejores que otros. Hay quien dice que el servicio puede ser un poco irregular: a veces hay tantos camareros que te deja un poco perdido. Pero no te preocupes, porque la comida sigue siendo excepcional. Si te preguntan, ¡pide la tarta de queso y el pollo a la brasa! Te van a encantar.
¿Y qué tipo de comida ofrecen? Pues, principalmente se centraron en platos riquísimos como el pollo a la brasa, carne asada y varias delicias. La variedad es buena y, aunque algunos platos pueden tener una pequeña flaqueza, globalmente la experiencia culinaria es más que recomendable. La mejor jugada es disfrutar de una buena comilona en la terraza durante primavera o verano. ¡No te lo pienses más, ROPINO es el lugar!
Hay opciones al aire libre en el hotel, como una terraza
Y mira, ROPINO es un descubrimiento que no te puedes perder. Casa Rural y Restaurante en medio de la nada, pero de la buena, porque a veces hay que salir del bullicio de la ciudad y encontrar un oasis así. Antes íbamos al Mirador de Gredos, pero cuando ese sitio se llenó, nos recomendaron ROPINO y, ¡vaya acierto! El lugar tiene un rollo súper bonito, con una gran terraza donde comer es un lujo. Te sientas, miras las vistas y te olvidas del estrés.
Hablando de comer, ¡menuda experiencia! La comida es extraordinaria y los precios, increíblemente justos. Las patatas revolconas son una bomba, el cochinillo frito es lo mejor que ha probado mi padre en años, y las chuletitas y el solomillo… uf, no quiero ni recordarlo porque me entran ganas de salir corriendo para allá. Las raciones son generosas, ¡con patatas fritas caseras y todo! Además, la atención del personal es de 10, siempre amables y rápidos. En serio, esto es lo que se dice un verdadero hallazgo.
Ah, y si te preguntas si tienen opciones al aire libre, la respuesta es un rotundo sí. La terraza es el lugar perfecto para disfrutar de la comida mientras te da el aire fresco. Así que si buscas un plan con la familia o amigos, ya sabes, ROPINO tiene todas las de ganar. ¡No dudes en ir!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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