Restaurante Piedras Blancas

Restaurante Piedras Blancas

¡Oye, colega! Si no has pasado por el Restaurante Piedras Blancas en C. del Rastrojo 47014, ya estás tardando. Este sitio ha tenido un lavado de cara increíble y ha venido para quedarse. La comida está de lujo, con una carta súper variada que te hará la boca agua. No puedes dejar de probar las patatas cabrales, el torrezno, el pulpo con huevo y el cachopo. Además, el ambiente es acogedor, con una terraza perfecta para disfrutar con amigos. ¡Hacía falta un lugar así en la zona, de verdad! Y, ojo, tiene buena pinta en las reseñas, así que ya sabes, ¡anímate!

Restaurante Piedras Blancas

Bar
Valoración media: 3,9
Opiniones: 602 Reseñas
Dirección: C. del Rastrojo, 47014 Valladolid
Teléfono: 983 16 52 31

Página web

Horarios Restaurante Piedras Blancas

DíaHora
lunes8:00–23:00
martes8:00–23:00
miércoles8:00–23:00
jueves8:00–23:00
viernes8:00–23:30
sábado10:00–24:00
domingo10:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Piedras Blancas

Dónde se encuentra el Restaurante Piedras Blancas

¡Oye, colegas! Si os mola descubrir sitios nuevos, tenéis que pasar por el Restaurante Piedras Blancas, en la C. del Rastrojo, 47014 Valladolid. Acaban de hacer un cambio brutal y ahora lo llevan unas nuevas caras. La primera vez que fuimos fue de casualidad en la noche de la inauguración, tomando cafés y copas, y la verdad, nos flipó tanto que volvimos a cenar las dos noches siguientes. La atención es excelente, la comida está top, y los pinchos son una locura. Lo mejor es que no te quedas en bancarrota: el precio por persona ronda los 20-30 €. Sin duda, un sitio para repetir cada vez que pasemos por Pucela.

La segunda vez probamos otras cosillas y, ¡madre mía! Éramos cuatro y pedimos un poco de todo: pulpo, rabas, cazón y un cachopo que estaban espectaculares. Y ya en la última visita, nos lanzamos a las hamburguesas. La carne, ¡menudo manjar! El pan es rústico, recién horneado, nada de esas cosas de brioche. Hay que decir que el servicio es increíble. El dueño es un crack, y la amabilidad se siente en el aire. Este es otro de esos sitios a los que vamos a volver sí o sí.

Se nota que el bar-restaurante ha pegado un cambio radical en los últimos meses. El ambiente es acogedor, perfecto para un desayuno tranquilo. Probar el café aquí es un acierto, y si lo acompañas con un bollito, ya eres el rey del día. El desayuno es digno de mención, con tortillas variadas y tostadas que te dejarán contento. Aquí no hay espera y por 1-10 € sales con la barriga llena y una sonrisa en la cara.

Eso sí, no todo es perfecto. Escuchamos alguna queja sobre la comida familiar, como un arroz con bogavante que decía ser un desastre. 25 € por un menú que no cumplió las expectativas, pero al menos el camarero fue superamable. Al final, un sitio puede tener altibajos, pero en general, yo diría que el Restaurante Piedras Blancas es un sitio que vale la pena. Así que ya sabéis, ¡no lo dejéis pasar!

Qué tipo de renovación ha tenido el Restaurante Piedras Blancas

Y mira, si estás buscando un sitio donde comer y disfrutar, el Restaurante Piedras Blancas es la caña. Ya te digo, han dado un giro espectacular, nada que ver con el anterior dueño. 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. El rol de la nueva peña que lo lleva es tremendo, siempre amables y con una tranquilidad que se agradece. Aquí no te hacen esperar, y por 10-20 € puedes salir bien satisfecho. Si te gusta compartir, perfecto, la comida es apta para grupos de todos los tamaños sin dramas.

La otra tarde quedamos para un cocido por encargo y, hermano, pedimos para 10 y nos sobró más que suficiente. Era un cocido completo: sopa, verduras, garbanzos y carnes que estaban de chuparse los dedos. Todo hecho al chup chup, como se cocinaba antes. Los dueños, súper atentos, te hacen sentir como en casa. Y claro, por 20-30 €, lo que sale por persona es un chollo. Así que ya sabes, si vas por ahí, no te quedes sin probarlo.

Además, si te gusta el picoteo, ni te cuento. Las tapas son un must, especialmente esa tortilla con chorizo. Alison, la camarera, hace unas copas que flipas. Desde el momento en que llegas, el trato es de 5 estrellas y eso que ya llevo años yendo y esto es lo mejor que ha habido hasta ahora. El ambiente es muy chill, ideal para desconectar y joder, hasta hay terraza a la sombra de los árboles.

Y ya que hablamos de la renovación de este lugar, lo ficha un cambio total en la gestión. Han mejorado todo: desde la calidad de los ingredientes hasta el buen rollo del servicio. Las instalaciones limpias y accesibles, ¡y hasta tienen aparcamiento gratuito cerca! De verdad, si lo que buscas es un sitio donde comer bien y disfrutar, el Restaurante Piedras Blancas es tu sitio. ¿Qué más puedes pedir?

Cuál es la calidad de la comida en el Restaurante Piedras Blancas

Y, la verdad es que el Restaurante Piedras Blancas ha dado un salto espectacular con los nuevos dueños. Totalmente reformado y está todo impecable. Fui a probar el menú de fin de semana y, sinceramente, todo estuvo excepcional. El pulpo con patatas y mahonesa kimchi es para llorar de lo bueno que está. Los vinos son de lujo y la atención, mil puntos. Por persona, te gastas entre 20 y 30 €, pero te aseguro que lo vale. Comida, servicio y ambiente, todo con 5 estrellas. Y el ruido, apenas se escucha, así que cotorrear con los colegas es pan comido.

El cambio de dueños se nota en cada esquina. Los menús son variados, y aunque antes tenían una vibe diferente, ahora todo es más profesional. Las raciones son ricas y el servicio, siempre amable. No hay quejas en este lado, la verdad, y si vas en grupo, se adapta a todos los tamaños. El local es bien cómodo, así que puedes ir con familia o amigos sin problemas.

En mi última visita metí a las peques y abuela, y ¡madre mía! El cambio es brutal, la decoración está a otro nivel. Todo era calidad, pero lo que más me sorprendió fue la atención del camarero, siempre pendiente de que estuviéramos cómodos. Volveremos muchas veces más, así que gracias a ellos por hacernos sentir tan a gusto.

Ahora, ¿qué tal la comida? Desde lo que he probado, la calidad es más que correcta. Los menús del día están bien de precio y tienen una buena relación calidad-precio. Aunque en ocasiones puede haber algún pequeño fallo, como no tener un bocadillo de tortilla, la comida es rica y está a buen precio. Al final, creo que en el Restaurante Piedras Blancas no te vas a arrepentir de lo que te metas entre pecho y espalda.

Qué platos son recomendados en el Restaurante Piedras Blancas

El Restaurante Piedras Blancas es un sitio que ha tenido más de una montaña rusa de opiniones. Empezamos con lo negativo: hay varios que se han ido con mal sabor de boca. Un par de ellos mencionan que el servicio deja mucho que desear, con la típica escena de “no puedo cobrarte lo que no he servido”. ¿En serio? Esa frase ya te dice mucho sobre cómo te tratan aquí. Además, se quejan de mesas sucias y de la calidad de la comida, que parece que ha bajado un montón últimamente. ¡Dime tú, quién se atreve a comer en un restaurante que arrastra tanta porquería!

Por otro lado, no todo es un desastre. Hay quienes han tenido experiencias chulas. Algunos destacan las raciones bien preparadas, y un menú diario a buen precio. ¿10,50 por un menú? Puede ser una opción decente si lo que buscas es un almuerzo rápido con buena comida casera. Aunque, para ser sinceros, te puedes encontrar con platos fríos y descuidados, así que ve con cautela.

Lamentablemente, hay quienes han chocado con platos que parecen más un horror que comida. Desde lo que dicen de la carne, hasta los montaditos que hacen vomitar solo de mirarlos. Y ni hablar de las ensaladas o los entrecot de tamaño mini, que parecen un chiste. Una pena, porque antaño parece que la cosa iba mejor. Claro, ahora con nuevos dueños, el lugar ha bajado la guardia.

Si piensas en qué platos son recomendados, parece que lo mejor son las raciones grandes y el menú del día. Pero ojo, que hay riesgo de que te lleves una sorpresa negativa. En resumen, si te apetece arriesgarte, ve con tranquilidad y aléjate de los platos más extraños que prometen. A veces lo simple es lo que salva la tarde.

Las patatas cabrales son un plato popular en el menú

Mira, si estás buscando un sitio donde comer con buen rollo, el Restaurante Piedras Blancas en C. del Rastrojo no está nada mal. La peña dice que le dan 5 estrellas por el trato que tienen con el cliente y la calidad-precio. Y si no has probado el cocido, estás tardando, porque es de esos platos que hacen que quieras repetir como un loco.

Claro que no todo es perfecto. Si vas de raciones, la comida está bien, pero nos encontramos con un detallito: el aire acondicionado brillaba por su ausencia, y con el calor que hacía, salir a la terraza era un suicidio. Pero oye, el chico que nos atendió fue un crack, 5 estrellas al servicio. Solo que el ambiente se llevaba un 2, un poco agobiante, la verdad.

Entrando a lo bueno, el local ha sido totalmente renovado, y eso se nota. Es acogedor, para grupos de cualquier tamaño y si no hay espera, mejor que mejor. Y el precio por persona está entre 1 y 10 €. Podemos hablar de 5 estrellas para la comida, el servicio y el ambiente con nivel de ruido bajo, ¡ideal para charlar con los colegas!

Pero también hay quienes se llevaron un chasco. Una reseña habla de un menú caro y un servicio que dejó mucho que desear. Imagínate llegar y que ni te tengan la mesa lista, catastrófico. Y encima, la comida sin sabor, eso es un petardazo total. Así que tampoco te me despistes, que hay de todo en la vida.

Ahora, en cuanto a las patatas cabrales, ¡vaya que son un plato popular! A la gente les mola ese toque fuerte y cremoso, así que si te gustan los sabores intensos, ya sabes, dale con las patatas cabrales. ¡No te las pierdas!

Cuál es la especialidad del Restaurante Piedras Blancas

Y bueno, empecemos con lo que nos encontramos en el Restaurante Piedras Blancas. La cosa está que parece mentira que hayamos salido de una pandemia, porque ir a comer allí a veces se siente como un favor que les haces. Recuerda esa camarera rubia con gafas que parecía que le debías una pasta, ¿no? Fue un trato de lo más borde. No solo nos tiró una mirada fulminante cuando nos sentamos en una mesa que ya estaba reservada, sino que tampoco hizo nada cuando le señalamos que la única mesa en la terraza estaba llena de excrementos de paloma. Y ni hablar de la vez que tratamos de entrar a comer y nos ignoró en plan fantasma. La comida ni la pudimos probar ese día porque nos fuimos a otro sitio. Aquí la puntuación va directamente a esa atención horrible. Si trabajas cara al público, al menos pon un poco de educación, ¿no?

Pero en otra ocasión, el tema cambió. ¡Un sitio con movida! Si quieres un buen rollo, Piedras Blancas tiene buena afluencia y, aunque a veces está petado, jamás hemos recibido un mal trato. Claro, siempre hay algún cliente maleducado, pero en general, la atención ha sido bastante buena. La relación calidad-precio de la comida es top. Si te encuentras con gente educada, seguro que igual por ahí te llevas una buena experiencia. Los precios oscilan entre 10-20€ y si quieres comer bien, no pienses en ningún otro sitio de la zona; este local funciona muy bien.

Hemos ido con la familia y, la última vez que estuvimos, el menú de 22 euros fue toda una joya. Cuatro platos de primero y cuatro de segundo para elegir, todos bien elaborados y abundantes. El servicio fue rápido y eficiente, así que definitivamente volveremos a probar más platos porque valió mucho la pena. Y si llegas sin reserva, ¡tranqui! A veces está lleno, pero incluso en barra el servicio no se resiente.

Pero, oye, también escuché a alguien que tuvo una experiencia espantosa. Un antepasado que se fue porque la camarera y el cocinero eran de lo más maleducados. Dicen que hasta hubo comentarios racistas por un tema de carne, y al final, se marchó con una escena terrible. Eso deja el ambiente hecho un desastre, y como decía, si a tu cliente le tratas así, se va volando. Aunque de mil historias reunidas, la mejor sin duda son los torreznos, el salpicón de marisco variado, y las rabas de calamar que han ganado bastante fama. Estos sí son los platos recomendados y, si te decides a visitar, lo notarás. Pero hazlo con un poco de suerte, que la atención case bien, porque eso es clave aquí.

Ofrecen opciones para grupos o celebraciones en el restaurante

Ya te digo que en el Restaurante Piedras Blancas hay de todo un poco. El otro día fui con unos colegas y, sinceramente, de lo que probé, comí bien y no se siente que te estén sacando el riñón por la cuenta. Tenías varias opciones para elegir y el precio-calidad está más que aceptable. Claro, no todo es perfecto. Si a uno le da por hacer pescado a la plancha, no tiene sentido que después cocine carne en la misma. Algunos de los filetes sabían a marisco, y eso no mola. La lasaña… mejor no hablar de ella, pero los espárragos trigueros estaban de muerte. Así que yo acerté en lo que pedí y nos atendieron en condiciones.

Ahora, no todo es tan bonito. Unos días después tuve otra experiencia que me dejó un sabor de boca menos agradable. La comida estaba buena, pero la atención y el servicio simplemente horribles. Más de 30 minutos para limpiar nuestra mesa, y cuando lo hicieron, el camarero no fue muy amable. Recuerda que el cliente siempre tiene razón, y más si vas con respeto. Y, ojo, que cuando entré al interior, todas las camareras sin mascarilla, ¡como si no fuera importante! Eso da una imagen de dejadez que no mola nada.

Pero, claro, también hay gente que tiene recuerdos buenos. Hay quien viene de pequeño con la familia a echárselo un vermut y dice que sigue igual de bien, con un buen servicio, precios que están en la media y, claro, siempre te ponen una tapa con la bebida. Un sitio vasto donde ir a disfrutar de un vino.

Para desayunar es otro rollo. Yo voy casi todos los días y siempre salgo encantado. Buen café y el torreznillo que te regalan está que flipas. Eso sí, hay quien ha tenido una experiencia muy mala cuando cenaron ahí. Raciones escasas y, encima, una camarera que parecía que tenía un mal día y no paraba de gritar. Si estás así, mejor no trabajes.

Sobre si ofrecen opciones para grupos o celebraciones, sí que se puede, pero te tocará esperar. Tienen menús de fin de semana por 18€ con varios primeros y segundos a elegir. Un poco de paciencia al servicio, pero para celebrar algo con colegas o familia, puede ser una buena elección.

El Restaurante Piedras Blancas tiene una terraza

Y luego está el Restaurante Piedras Blancas, que ya se ha ganado un par de opiniones dentro del barrio. La movida es que, según algunos, la experiencia varía un montón dependiendo de cuándo y cómo vayas. Unos majetes dicen que les dejaron pasar a su perro y que la simpatía de los dueños lo salvó todo. Ellos lo catalogan con 5 estrellas y mencionan las chuletillas de lechazo y el salpicón de marisco variado como platos que siempre tienes que probar. Por unos 20-30 € te quedas más que a gusto. ¡Vamos!

Pero no todo es de color de rosa, porque en el mismo sitio, hay quienes sueltan que el lugar está malito. Unos se quejan de la atención y la comida mala, diciendo que parece que los dueños se están bebiendo la Coca-Cola a morro mientras los clientes sufren. Aquí la valoración es de 1 estrella y afirmaciones de “no volveremos” se hacen notar. La calefacción brilla por su ausencia y prefieren no recordar las botellas de gaseosa de garrafón. Mal asunto.

Otros más se quejan de que los precios han subido un montón con la nueva gerencia. La gente dice que antes era más económico, ahora se ven obligados a dejar 30-40 € por cabeza. El ambiente se siente tenso y lleno de discusiones entre el personal. Si estás pensando en probarlo, tal vez será mejor llamar para asegurarte de que no te encuentres con una atención que te haga arrugar la cara.

Y para rematar, la cosa de la terraza. No hay pruebas de que haya una en este sitio, así que si esperabas disfrutar de un café al aire libre, probablemente no sea el lugar. En fin, si decides ir, que sea por lo que has leído y por tu propio riesgo. ¡Suerte!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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