
¡Tienes que conocer el Restaurante Mannix en Campaspero, Valladolid! Este asador de cordero es uno de los más famosos de España y aquí la estrella es el lechazo de raza churra, asado a la perfección en horno de leña. Si buscas un sitio acogedor para celebraciones como bodas o comuniones, este lugar tiene espacio para hasta 250 personas y un ambiente que te hace sentir como en casa. Con una puntuación de 4.5 sobre 5, Mannix se destaca no solo por su delicioso cordero, sino también por un servicio top y una carta de vinos que no te va a dejar indiferente. ¡No te lo pierdas, seguro que volverás!
Restaurante Mannix
Horarios Restaurante Mannix
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 10:00–19:00 |
| miércoles | 10:00–19:00 |
| jueves | 10:00–19:00 |
| viernes | 10:00–19:00 |
| sábado | 10:00–19:00 |
| domingo | 10:00–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Mannix
Dónde se encuentra el Restaurante Mannix
¡Ey, colegas! Si estáis buscando un buen sitio para hincarle el diente al asado de lechazo, tenéis que ir al Restaurante Mannix en C. Felipe II, 26, 47310 Campaspero, Valladolid. Este lugar se lleva una gran reputación por su cordero, y la verdad, ¡lo vale! La carne está bien hecha y se deshace sola. Si te gustan las croquetas, las de aquí son un manjar; pídete también las carrilleras de lechazo, que están para chuparse los dedos. Y no te olvides del postre, porque aquí son espectaculares. En general, la relación calidad-precio no defrauda, así que si te dejas unos 50-60 euros, saldrás bastante satisfecho.
Pero no todo puede ser perfecto. He oído sobre alguna gran decepción por ahí. Imagínate que después de un viaje largo llegas con ganas de probar ese cordero lechal y lo que te encuentras es mal servicio. Hay historias de que el vino fue descorchado y dejado ahí, sin más, y que las croquetas vienen mal, ¡qué fail! Además, dicen que el cordero llega tarde y partidos, como si no te merecieras el producto entero. Y ya si hablamos del café, mejor ni lo mencionamos. Así que aunque la comida sea buena, el servicio puede ser un punto flojo.
Por otro lado, hay quien dice que el local es muy amplio y permite moverse sin problemas, incluso lleno a tope. El personal, en esos casos, se nota que es atento y rápido, lo que ayuda bastante. El famoso cordero, que es la estrella del lugar, ¡no deja a nadie indiferente! Y ojo con el arroz con leche, que tiene una costra caramelizada que es una locura. Algunos aseguran que volverán sin dudarlo. Y si decides ir, no olvides hacer una reserva, porque el lugar se llena.
Entonces, ¿dónde está este sitio tan recomendable? El Restaurante Mannix se encuentra en C. Felipe II, 26, 47310 Campaspero, Valladolid. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de comida destaca en el Restaurante Mannix
Y, tío, si estás buscando un lugar que te deje flipando, el Restaurante Mannix es una parada obligatoria. ¿Sabes qué es lo mejor? El lechazo. Ese cordero asado es la estrella del menú, se deshace en tu boca y está cocido a la perfección. La piel es crujiente y la carne, jugosa como ninguna. Si lo acompañas con un buen vino, como el VIÑA PEDROSA, ya puedes darte por satisfecho.
Y no solo eso, los entrantes son también una bomba. Las croquetas, por ejemplo, son las mejores que he probado. Puedes pedir un poco de todo: cecina, torreznos, mollejas y no te olvides de la morcilla. Todo está espectacular, de verdad. Te garantizo que salir de ahí sin comer bien es casi imposible.
El servicio también se merece una mención especial. La camarera es súper amable y te atiende como si fueras de la familia, aunque el dueño puede ser un poco peculiar. Pero en lo que respecta a la comida y el servicio, un 10 de 10. Si planeas ir en grupo, este sitio es perfecto, ya sea con amigos o en familia. Te prometo que la experiencia es de primera.
Así que, ¿qué tipo de comida destaca en el Restaurante Mannix? El lechazo asado es un must, pero no puedes dejar de probar las croquetas y esos entrantes que son todo un festín. Un buen sitio, calidad-precio estupenda y un ambiente que, aunque puede ser un poco ruidoso a veces, compensa con la comida de calidad. ¡No dejes de pasarte!
Cuál es la especialidad del restaurante
Y mira, respecto al Restaurante Mannix, está claro que se han ganado una fama de 3 estrellas, pero hay que reconocer que la comida típica de Valladolid es un must si estás en la zona. El leñazo está rico, pero hay un tema con el servicio que la verdad es un bajón. Vinimos de fuera y no teníamos ni idea de cómo iba la movida. Nos obligaron a pedir un plato de leñazo para dos personas, y aunque entendemos la política del lugar, las formas fueron un desastre. Eran como cinco personas diferentes repitiéndonos lo mismo y casi nos invitan a salir. Solo queríamos disfrutar de la comida y probar un par de platos más, no pedir tanto del leñazo. Al final, todo lo que nos sirvieron estaba bueno, pero, vamos, que el servicio dejó mucho que desear.
Luego está el tema del cordero, que hay que decir que es exquisito. En general, es un buen sitio para comer un asado, pero te recomiendo que te quedes en eso. Los postres también están ricos, aunque caros para lo que son. Las raciones son más bien escasas, así que ojo con eso. El ambiente es más bien grande y no muy acogedor, y aunque los chicos que atienden son profesionales y rápidos, no deja de ser un lugar lleno de gente donde a veces te sientes un poco perdido. Para comer un buen asado, está bien, pero si buscas algo más, tal vez tendrás que mirar otras opciones.
Pero sin duda, si buscas un lugar destacado, este restaurante es un must para disfrutar de un buen lechazo. La verdad es que uno de mis amigos me lo recomendó y no puedo más que agradecerle. La próxima vez que vaya, lo haré para ocasiones especiales, sobre todo porque compartí la experiencia con gente que me importa. Está claro que el lechazo asado es la especialidad del restaurante, y con los postres caseros, como la tarta de queso, que también arrasa, aquí no te irás decepcionado. Así que ya sabes, Mannix es para disfrutar de cordero y lechazo en buena compañía, aunque el servicio a veces sea un poco chapucero.
Qué tipo de carne sirve el Restaurante Mannix
De verdad, si no has estado en Restaurante Mannix en Campaspero, ya estás tardando. Este sitio tiene una valoración de 4 estrellas, y la razón es clara: la comida es muy, muy rica. La ensaladilla rusa que hacen es, sin exagerar, la mejor que he probado en mi vida. Pero no te voy a dar todas las estrellas de la felicidad porque la cuenta puede salirte un poco por las nubes. Los postres a 10 euros y el café a 2,20 no son un chollo, así que aquí el precio por persona ronda entre 50 y 60 euros. Pero, si te lo tomas como una experiencia realmente buena, vale la pena.
Aparte de eso, en Mannix son unos crack del lechazo. Te cuento, la primera vez que fui, hubo un pequeño lío con la reserva, pero en un abrir y cerrar de ojos, el personal nos buscó mesa. ¡Nada de dramas! El trato que recibimos fue super cercano, de esos que te hacen sentir como en casa. La carta es bastante sencilla, pero lo que importa es que la estrella del lugar es el lechazo asado al horno de leña, y te aseguro que no hay nada igual. La carta de vinos está que flipas, hay para todos los gustos. Así que cuando pidas, no dudes en ir acompañado de una buena botella.
Te cuento que yo no tenía planes de pedir lechazo, pero al final fue la mejor elección que hicimos. Es el mejor sitio para comer lechazo asado, y si eres fan del vino, aquí no te va a faltar. La atención es impecable, tanto de los dueños como del personal. Y oye, los postres... hay que hacer un esfuerzo para decidirte, pero todos son un bombazo. Sin duda, voy a volver y se lo voy a recomendar a todos mis colegas.
Así que, ¿qué tipo de carne sirve el Restaurante Mannix? Las estrellas del lugar son el lechazo asado, lógicamente. Así que, si buscas disfrutar de un buen lechazo en un ambiente agradable, ya sabes a dónde ir. ¡No te arrepentirás!
Por qué el lechazo de raza churra es tan especial en Mannix
Te cuento, estuve en el Restaurante Mannix y, madre mía, ¡vaya descubrimiento! Aquí el lechazo asado al horno de leña es de otro mundo. No exagero, es como si te transportara a una experiencia gastronómica premium, casi la "Capilla Sixtina del lechazo". La comida, un 10 en sabor y presentación, y el trato del personal, super cercano y familiar, hace que la cosa sea aún más especial. Ya vas a andar gastándote entre 50 y 60€ por persona, pero te juro que cada céntimo vale la pena.
Los platos recomendados, además del lechazo, son de locura. La tarta de queso es simplemente espectacular, y el arroz con leche, increíble, si bien te lo sirven caliente, a mí me gusta frío, pero aquí no importa, ¡ese te lo comes como venga! De verdad, te vas a volver loco con los postres. El ambiente es acogedor, ideal para ir con la familia o un grupo de colegas. Y no te olvides de hacer reserva, porque este lugar está siempre hasta arriba.
Por si te queda alguna duda, lo mejor del lechazo de raza churra en Mannix es su forma de prepararlo, que lo hacen a la brasa que le da un sabor ahumado brutal y una textura que se deshace en la boca. Además, el cuidado en el proceso de cocción resalta la calidad de la carne, y eso hace toda la diferencia. Es un plato que no querrás perderte, ¡te lo aseguro! Si buscas una experiencia de comer bien y disfrutar, este es el lugar. ¡Yo sin duda volveré!
Cómo se cocina el lechazo en este restaurante
Si estás buscando comer, de verdad, Mannix es el sitio. Te lo digo así, sin rodeos. Aunque yo no soy un amante del cordero, este asador me dejó boquiabierto. Ese lechazo asado al horno de leña es otro nivel. Estoy hablando de un 5 estrellas en comida, y si te digo que las sobremesas son un 10, no exagero. Te lo juro, hay que dejar un hueco para lo dulce porque lo que traen de postre está para flipar. El ambiente, sin ser una locura, está bastante bien, un 4 de 5.
La atención al cliente es brutal, desde que pones un pie dentro. Te reciben con una sonrisa y eso siempre se agradece. El servicio es excepcional, rápido y muy atento. Puedes pedir cualquier plato y te aseguro que no te va a decepcionar. Las croquetas de queso y jalapeños son un must, y si tienes dudas, las mollejas de lechazo te van a hacer llorar de felicidad. Lo que comes aquí no es solo comida, es una experiencia. ¡Y no hablo solo del lechazo, amigo! Todo lo que probamos nos dejó encantados.
No te voy a mentir, el precio puede ser un poco elevado, pero sinceramente, vale cada céntimo. Entiendes por qué la calidad es tan alta. Entre 50 y 80 euros por persona, pero lo bueno es que no vas a querer salir de allí sin probar el tarta de queso payoyo o la tentación de Eva. ¡Vas a querer volver sí o sí!
Y si te preguntas cómo cocinan el lechazo en Mannix, te cuento: lo hacen al horno de leña, un método que resalta todo el sabor. Esa cocción le da un toque único, que lo diferencia de cualquier otro sitio. Así que, ya sabes, si tienes la oportunidad, no dudes en acercarte a C. Felipe II, 26, en Campaspero. ¡Te lo digo de verdad, no te vas a arrepentir!
Es el Restaurante Mannix adecuado para celebraciones grandes
Mira, el Restaurante Mannix es la bomba, de verdad. Si buscas un asador que le dé una vuelta de tuerca a lo clásico sin perder la esencia, este es el sitio. La carta pincela lo antiguo y lo moderno, dándote mollejas, callos y croquetas para que te chupes los dedos. Y luego hay una serie de bocaditos que parecen creados por un maestro, todo un festival de sabores. Pero claro, el rey de todo esto es el lechazo asado, hecho al estilo tradicional. Es que no hay más, ¡es un must!
Nosotros fuimos a lo grande y pedimos un montón de platos. Empezamos con una ración de callos y manitas de lechazo que te vuelven loco. La salsa estaba brutal, con chorizo y unos callos tiernos que se deshacían en la boca. Eso sí, se echa un pelín en falta un poco más de cantidad, porque quedamos con ganas de más. Luego pasamos a los bocados individuales. El nigiri de atún y la croqueta de marisco estaban de muerte, de esas que no quieres compartir. También caímos por la gyoza de pollo de corral, envuelta en una masa finita que crujía como un campeón. Y que no se te olvide el ravioli de gamba con esa salsa suave; es un viaje a Singapur en un bocado.
El lechazo llegó y eso fue el verdadero espectáculo. Pedimos dos cuartos, y el camarero nos lo sirvió entero antes de deshuesarlo. La carne, jugosa y tierna, se deshacía sola y la piel crujiente era un espectáculo. Te lo juro, hasta los huesos se pueden comer. Acompañamos con una ensalada clásica, y aunque no era el foco, cumplió su función perfecta.
Al final, elegimos dos postres para compartir. La tarta de queso payoyo y el helado de moscatel, que estaba cremoso y suave. Pero el verdadero ganador fue la tarta fundente de chocolate guanaja. Aunque el toque del aceite de oliva me dejó un poco… no sé, raro, la combinación con el helado de queso fresco era un escándalo. Las mejores tartas de chocolate que he probado en un buen tiempo, eso no se discute.
Resumiendo, el lechazo se lleva un 9,999 de nota, porque no hay igual. Los bocaditos, sobre todo el nigiri y el ravioli, son también una maravilla. En cuanto al precio, salimos a unos 50-60 € por persona, que está muy bien por todo lo que probamos. Eso sí, el servicio podía estar un pelín más calmado, pero se compensa con la calidad de la comida.
Ahora, sobre si el Restaurante Mannix es adecuado para celebraciones grandes, claro que sí. No solo por el espacio, sino porque la comida es un espectáculo. Ideal para hacer una celebración con amigos o incluso en familia, ¡no se van a arrepentir! Aquí la comida es calidad y la celebración, ¡ya la ponen ustedes!
Cuál es la capacidad máxima del espacio en el Restaurante Mannix
Así que, ya te digo, el Restaurante Mannix es un sitio de referencia que no te puedes perder si estás por Campaspero. Lechazo asado al horno de leña que es una verdadera locura. Tierno, jugoso y con esa piel crujiente que solo lo hace más irresistible. La comida es un auténtico festín y aunque el precio por persona está entre 50 y 60 €, la calidad que te dan lo merece y de sobra.
Fui con mi pareja y, después de unas 4 horas de viaje desde Lleida, solo pensábamos en un buen lechazo. Y el Mannix ni de lejos nos decepcionó. Desde la cecina curada hasta las croquetas de jamón, cada plato era una delicia. Y no me olvides de los riñones de lechazo, que eran de otro mundo. Pero lo que me dejó sin palabras fue la tarta de queso payoyo con ese helado de moscatel. Te cuento que ganaron el 2º premio de mejor tarta de queso de España el año pasado. No sé cuál fue la que ganó el primero, pero la del Mannix se lleva el oro en mi libro.
El ambiente del lugar era bastante animado, estaba lleno incluso un día de frío y lluvia. Puede que el murmullo sea un poco molesto para algunos, pero es parte de la experiencia. Eso sí, el hilo musical que sonaba le daba un toque genial. Y no puedo dejar de mencionar al servicio. Desde que llegamos, estaban atentos y pendientes en todo momento. Marco Antonio, el que nos atendió, incluso se acercó para asegurarse de que todo estuviera bien. Te ofrece un poco más de fondo de lechazo para mojar pan y ya estás en el cielo.
Ahora, sobre la capacidad máxima del espacio en el restaurante, aunque no tengo números exactos, puedo decirte que lo vi bastante amplio y con muchas plazas libres para aparcar por la calle, así que no debería haber problema si decides ir en grupo. Pero, la verdadera pena es que este paraíso gastronómico está a 4 horas y media de Lleida. Así que nos toca conformarnos hasta el próximo viaje al centro de la península para repetir. ¡Que no se me olvide recomendarte que no pierdas la oportunidad de probarlo!
Qué tipo de celebraciones se pueden realizar en el Restaurante Mannix
Si estás pensando en dónde ir a comer algo rico, Mannix es la respuesta. De verdad, no te lo pienses más. Tiene 5 estrellas por una razón, y no es solo porque la pizza esté de locos. El personal es encantador, siempre con una sonrisa y dispuestos a hacerte sentir en casa. A veces, el servicio es lo que marca la diferencia, y aquí lo tienen claro: Comida 5, Servicio 5, Ambiente 5. ¡Perfecto!
Y si estás por Campaspero, no puedes dejar pasar la oportunidad de disfrutar de uno de los mejores asados de España. Eso sí, reserva con tiempo porque el sitio se llena rápido. La variedad de entrantes es brutal, además de contar con opciones fuera de carta que varían según la temporada. ¿La relación calidad-precio? Fenomenal, es un sitio donde realmente sientes que has hecho una buena elección.
Ahora, hablemos del lechazo. No digas que lo has probado hasta que vengas aquí. Es como elevar el cordero a su máxima expresión: producto de primerísima calidad, cocido en esos hornos de leña de los de antes. Te aseguro que es toda una experiencia sensorial. Y no te quedes solo con el lechazo, las mollejas son otra cosa de la que se hablan maravillas. Mientras esperas tu mesa, puedes disfrutar de un buen vino de la Ribera y picar algunas tapas que van de cortesía. Ah, y no olvides echar un vistazo a la vinoteca; esos vinos de Ribera del Duero bien expuestos son un espectáculo.
Sobre las celebraciones, Mannix es un lugar ideal para cualquier festejo. Ya sea un cumpleaños, un aniversario, o incluso una reunión familiar, el ambiente y el trato hacen que todo sea especial. Con un menú que tiene de todo, desde entrantes hasta postres que te dejan sin aliento, y un servicio preparado para hacer que tu celebración sea memorable, la experiencia está asegurada. Así que no dudes en hacer tu reserva y disfrutar al máximo. ¡Te aseguro que repetirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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