
Si estás por Monzón de Campos y te da hambre, tienes que hacer una parada en el Restaurante la Casa de Piedra. La verdad, iba a dejar una mala reseña por una broma, pero no puedo porque el sitio es precioso y la comida es una delicia. El servicio es súper atento y muy profesional. Desde la morcilla palentina hasta unas croquetas que hacen que cualquier paladar se rinda, todo está bien cocinado y en su punto. Además, tienen un menú diario y precios que están de escándalo, así que no dudes en entrar, ¡te va a encantar!
Restaurante la Casa de Piedra
Página web
Horarios Restaurante la Casa de Piedra
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:00–17:00 |
| viernes | 12:00–17:00 |
| sábado | 12:00–17:00 |
| domingo | 12:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante la Casa de Piedra
Dónde se encuentra el Restaurante la Casa de Piedra
¡Oye, si buscas buen comer en Palencia, no te puedes perder la Casa de Piedra! Este restaurante es una joya en Carretera Husillos, 3, 34410 Monzón de Campos. Te lo digo de corazón, el lechazo es espectacular y las mollejas son las mejores que he probado en mi vida. ¡Vaya sabor, chaval! Te aseguro que aquí hay calidad de la buena. Además, el servicio es de cinco estrellas; la gente es súper atenta y profesional. La chiquita rubia con gafitas es un sol, se preocupa por que todo esté a tu gusto.
No solo el lechazo; la ensalada de jamón y queso es brutal, y si te gusta el marisco, el pulpo a la brasa está en su punto. La comida es sencillamente rico rico rico. Y no me olvido de las sopas de ajo y las croquetas de jamón, que son un must. Aunque me quedé con ganas de probar la sopa castellana, ¡sin duda volveremos! Hablando de precios, te mueves entre 30-40 € por persona, lo cual está de lujo para lo que comes.
Algo que quizás te chirríe es que, aunque la carta es variada y las carnes están al punto, el único pero que le pondría al lugar es el ambiente. Te comes un chuletón y ¡pufff! Sales oliendo a parrilla, no hay manera de escaparse del humo, y eso a algunos no les gusta. Pero vamos, si lo que buscas es buena comida, este es el sitio.
En resumen, si te encuentras por la zona, no dudes en entrar en la Casa de Piedra. Te aseguro que no vas a salir decepcionado. Así que ya sabes, si pasas por Monzón de Campos, en Carretera Husillos, 3, ahí está la magia. ¡Buen provecho!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante la Casa de Piedra
Venga, que te cuento sobre el Restaurante la Casa de Piedra en Monzón de Campos. Ya he ido un par de veces y he sacado mis conclusiones. Primero, le doy un 3 estrellas, aunque no tengo claro si debería ser 4, la comida estaba realmente buena. El servicio, pues... normalito, pero hay que entender que en ese momento tenían todas las mesas ocupadas y en ningún momento me sentí desatendido. El único punto negativo fue que el sitio está en obras por fuera y, aunque entiendo la situación, no pudimos disfrutar de una cervecita antes de entrar. Así que eso es algo a tener en cuenta. En cuanto al precio, rondó entre 50-60 euros por persona. ¿Repetiría? No lo sé, quizás prefiera probar en otros sitios antes, pero no lo descarto.
Hablando de la comida, te digo que los platos que más me gustaron fueron la morcilla y el cuarto de lechazo. Realmente están bien preparados y saben a gloria. En otra ocasión, gracias a un vecino de Fromista, probé otras delicias como las mollejas de lechazo a la brasa y el rape a la brasa, que me dejaron flipando, jugosísimo. De postre, un helado de leche merengada y melón fresquito para terminar bien. El precio aquí se movió entre 40-50 euros por persona. Así que, si te hablan de la Casa de Piedra, es un buen sitio, pero tampoco te esperes una maravilla por el tema del servicio.
Más allá de eso, también es una buena opción para menús del día. Tienen un ambiente muy castellano y, aunque el servicio puede ser un poco flojo, la comida compensa. Por unos 10-20 euros, puedes disfrutar de un menú que incluye sopa castellana, croquetas de jamón y alubias con chorizo. ¡Un chollo! Además, hay sitio para aparcar justo en la puerta, lo cual siempre es un plus.
Así que, si te preguntas qué tipo de cocina ofrece el Restaurante la Casa de Piedra, te diría que va por el camino de parrilla de carnes y pescados, con un toque castellanísimo. Todo muy bien montado, aunque el servicio a veces cojee un poco. En resumen, un lugar que tiene su encanto y algunas joyas en el menú, pero que podría mejorar en atención.
Cuál es la especialidad del lugar mencionada en el texto
Te cuento que la Casa de Piedra en Monzón de Campos es un auténtico hallazgo. Si buscas un sitio donde comer de lujo, ¡aquí lo tienes! La primera vez que fui, me pedí la ensalada de jamón y tomates con queso y, ¡madre mía! La mezcla del sabor salado del jamón con la frescura del tomate es brutal. Te deja con ganas de más. Y no puedo dejar de hablar de la morcilla de la casa, está crujiente por fuera y jugosa por dentro. Si eres fan de la morcilla, aquí no te defraudan.
¿Y las croquetas? ¡No te las pierdas! Croquetas de jamón que llevan una bechamel blandita y un toque de pimienta negra y nuez moscada que están de lujo. Pero lo mejor de todo son las brochetas lechales a la parrilla; te aseguro que nos chupamos los dedos, ¡ni las servilletas necesitarás! La calidad-precio es perfecta, estamos hablando de 30-40 € por persona. No es nada escandaloso por una comilona así, ¿verdad?
Ya te digo, el ambiente es muy acogedor y el trato que recibí fue de otro nivel. La chica que nos atendió, con gafas, era un encanto. Me sorprendió el lechazo, chuletón y las chuletillas que nos pusieron, todos en su punto y con un sabor increíble. La atención es rápida, no esperas más de 10 minutos en que te traigan la comida. Así que, si pasas por allí, asegúrate de hacer una parada.
En resumen, te aseguro que la especialidad del lugar son las carnes asadas, especialmente el lechazo y el chuletón, ¡que son espectaculares! Si buscas un sitio donde disfrutar de una buena comilona, la Casa de Piedra es el sitio ideal. ¡No te arrepentirás!
Cómo es el ambiente del Restaurante la Casa de Piedra
Cuando llegamos a la Casa de Piedra, no sabía qué esperar. Empezamos con la sopa castellana, que parecía un poco normalita, pero había un toque de picante que le dio un buen sabor. Perfecta para entrar en calor, la verdad, aunque no sé si la costra estaba en su mejor momento. Después probamos los chipirones a la romana, y la mahonesa de ajo que los acompañaba estaba de lujo, tenían un sabor riquísimo. Pero ya ahí llegó el primer contratiempo con las croquetas caseras. La bechamel estaba bien, pero les faltaba sabor y, para colmo, una de ellas traía un cabello pegado. ¡Menuda faena!
Pasamos a los segundos y me quedé un poco decepcionado. Pidí una media lubina que sabía bien, pero estaba fría, como si la hubiese hecho el día anterior. Y luego vino el plato fuerte: el chuletón de vaca para dos. Yo fui el que pidió ver la pieza antes de que la cocinaran, y la verdad que tenía más grasa de la que esperaba. Además, estaba fría como el hielo, así que ni siquiera la carne se dejaba disfrutar. Nos trajeron un plato caliente después, pero ya era demasiado tarde. Los pocos trozos que conseguí separar de la grasa estaban fríos y crudos.
De postre, mi mujer pidió un flan de huevo casero que, por lo que dijo, estaba muy rico. Yo no tenía ganas de más después de la decepción con la carne. Mi sobrina se lanzó a una tarta de queso con helado, que también llegó con otro pelo, y eso nos frenó para montar el espectáculo. Así que acabamos la comida y nos fuimos sin café. Con lo que cuesta comer ahí, esos detalles no deberían pasar, sobre todo porque los pelos salían ya de la cocina, y las camareras tenían el pelo más oscuro.
Ahora, sobre el ambiente del restaurante, es bastante tranquilo. No hay ruido fuerte, así que se puede charlar fácilmente, perfecto para grupos de cualquier tamaño. El problema es encontrar donde aparcar, porque puede ser un poco complicado. Y sí, admiten niños y, al ser todo en planta baja, también es accesible para sillas de ruedas. En general, podría ser un buen sitio, pero con esos fallos que tuvimos, me estuve preguntando si valía la pena volver.
Qué puedo esperar del servicio en este restaurante
Así que, aquí está la cuestión: La Casa de Piedra es un sitio que vale la pena conocer, aunque te advierto que no es precisamente barato. Saldrás con la sensación de haber disfrutado de buena comida, pero también con un agujero en el bolsillo. Entre 40 y 60€ por cabeza si decides compartir un entrante, elegir un principal, un postre, una botella de vino y café. Y ojo, que el plato principal no es un chuletón, así que si esperabas eso, quizás deberías replantear tus opciones.
El ambiente es bastante acogedor. Tienes el horno a la vista, así que puedes ver al cocinero haciendo su magia en la parrilla mientras charlas con tus amigos. La comida a la brasa está riquísima, y el trato del personal es de lo mejor. Son rápidos y te aconsejan bien sobre las cantidades, ¡se nota que saben lo que hacen! 5 estrellas para el servicio, de verdad. El lugar está pensado para grupos de cualquier tamaño, así que no te preocupes si llevas a toda la familia o solo a un par de colegas.
Desgraciadamente, no todo es perfecto. Hubo quien se fue decepcionado por un par de platos que no dieron la talla, como esos champiñones al ajillo que se quedaron cortos, o un arroz con leche que no supieron llevar. Así que ya sabes, si vas, ve con la mente abierta y no te fijes solo en el menú del día, que a veces puede fallar.
En resumen, si preguntas qué esperar del servicio en La Casa de Piedra, te diré que es maravilloso. El personal es atento y hace que la experiencia sea muy agradable. El ambiente es tranquilo, por lo que puedes charlar sin problemas. Si tienes en mente un plan para pasar una buena velada, este lugar tiene todo lo que necesitas. ¡Así que anímate y ve a probarlo!
El Restaurante la Casa de Piedra tiene un menú diario
Te cuento que el Restaurante La Casa de Piedra, ahí en Carretera Husillos, 3, Monzón de Campos, es una auténtica joya. Calificación de 5 estrellas, ¡no podía ser de otra manera! Si buscas una experiencia gastronómica que te deja alucinado, este es el lugar. La comida es fantástica y, por si no lo sabías, el lechazo está de otro planeta. También tienen un pescado que te deja con ganas de más. Y para rematar, los postres son riquísimos, así que no te cortes de pedir algo dulce al final.
Lo mejor es que puedes disfrutar de todo esto sin romper el banco. Por unos 30-40 € por persona, comes como un rey. Ya te digo, la cocina es espectacular y el servicio es de cincos puntos. El ambiente es genial, ideal para charlar sin que el ruido te moleste. No hay que hacer cola y te sientas y disfrutas al instante. Hablando de los platos, no te vayas sin probar la Tarta de Queso, el Cuarto de Lechazo o el Lechazo al Horno. En serio, están brutales.
Ah, y si te gusta el marisco, tienes que probar la sopa castellana y las mollejas al ajillo. ¡Son de otro nivel! El pulpo a la brasa también te va a dejar flipando. Y para cerrar, no olvides esa tarta de queso superjugosa con helado; es un manjar. Te aseguro que volverás, porque yo ya estoy pensando en cómo sacar un hueco para otra visita.
Ahora, respecto a la pregunta del menú diario, parece que hay “peros”. Aunque la experiencia puede ser espectacular, dependerá del día y del menú que elijan. Recuerda que las primeras impresiones pueden variar, así que mejor preguntar antes. Pero si te gusta comer de verdad, La Casa de Piedra es un sitio que vale la pena. ¡No dejes que te lo cuenten!
Cuáles son algunas de las recomendaciones del menú
Si te decides a ir a La Casa de Piedra, prepárate para una experiencia variada. Te van a servir un Angus a la piedra que es una locura, aunque cuidado, porque se enfría rápido. Si quieres disfrutarlo como se debe, vas a tener que estar pidiendo más piedras. El precio es de 55 euros por kilo, así que asegúrate de tener hambre. Y si te mola el lechazo, también lo hacen de lujo: 20 euros la pata. Pero ojo, la comida tardó en llegar más de lo que hubiera querido, y aunque la cantidad está bien, siento que se queda un poco corta para lo que pagas.
Aparte de eso, tienen un menú del día a 13 euros que no está nada mal. Puedes elegir entre tres primeros y tres segundos. La comida es casera y está decente, aunque el local tiene ese aire antiguo que le da un toque nostálgico. El servicio podría ser más amable, pero en general, la experiencia no es del todo mala. Recuerda que, si eres un glotón, tendrás que estar preparado para las porciones; el ambiente es tranquilo, pero a veces el ruido puede subir un poco.
Si vas con la familia, asegúrate de ir temprano. Un domingo, mi marido, mi bebé y yo llegamos antes de la una, y tomando unas cervezas mientras esperábamos, nos dimos cuenta de que la espera merecería la pena. Los platos que nos sirvieron estaban de 10: croquetas, pimientos, mollejas de lechazo y para rematar una tarta de queso. La verdad, el servicio fue de 5 estrellas, y el ambiente estaba chido, así que nos fuimos muy contentos. Eso sí, a veces muchos se quejan del menu cantado, pero si te gusta la comida tradicional y generosa, esto es lo tuyo.
Hablando de recomendaciones del menú, asegúrate de probar la sopa castellana, las croquetas de jamón y las chuletitas de cordero. Son clásicos que no te puedes perder. Al final del día, si estás buscando calidad y buen precio en Monzón de Campos, este sitio puede ser tu mejor opción, aunque con sus altibajos.
Cómo son las croquetas que se sirven en el restaurante
Y mira, si estás buscando un sitio donde comer bien, la Casa de Piedra es el lugar. Hacia la Carretera Husillos, 3, en Monzón de Campos, se pone muy bien la cosa. Comida exquisita, un local acogedor y el servicio, ¡de diez! A las camareras no les tembló el pulso ni una vez, siempre amables y rápidas. Un 10/10 en servicio, de verdad. Por unos 40-50 € por persona, te aseguro que sales de allí más que satisfecho. La comida: 5 estrellas; el ambiente: 5 estrellas.
No sé qué le pasó a la señora Estela, que se quejó del trato, pero yo he estado allí y puedo decirte que el trato es correcto. ¿Qué esperaba? Que la atendieran como si tuviera una reserva VIP si no la tenía. El niño, además, no paraba quieto, y eso crea un pequeño caos. Al final, es importante ser un poco comprensivo. Así que, si ves ese comentario, no le des demasiada bola. Cada vez que voy, el ambiente es genial y todos se esfuerzan por hacer que tu experiencia sea chula.
La comida es una maravilla. Te recomiendo el Cuarto de Lechazo, la Ensalada de Ibéricos y el Rape Fresco a las Brasas, que son una bomba. Cualquiera que sepa un poco de comida tradicional se lo pasará genial aquí. Y lo mejor es que si paras de camino a Santander, no dudes en probar lo que tienen. El guiso de conejo escabechado que pedimos estaba brutal, y la atención, ¡hablando de Lidia y su equipo, genial!
Y ya que hablamos de los platos, las croquetas son sencillamente de otro mundo. Crujientes por fuera y cremosas por dentro. Cada bocado es como un abrazo foodie. Recomendadas al 100%, no te vayas sin probarlas. En resumen, si quieres disfrutar de buena comida y un servicio que te haga sentir como en casa, no dudes en pasar por aquí.
La comida del Restaurante la Casa de Piedra es adecuada para todos los paladares
Si estás en Monzón de Campos y te cae cerca, la Casa de Piedra es un must. Este sitio ha llegado a ser top en Palencia con sus carnes y pescados de lo más sabrosos. Aquí la comida siempre sale buena, tanto si te decides por los entrantes y guisos como si optas por los menús del día que tienen. El trato es de cinco estrellas, y eso se nota gracias a cracks como Lidia, Isabel, Kira, Carla y Raúl. De verdad, Lidia se nota que es buena en lo que hace, siempre dispuesta a que la experiencia sea la mejor posible.
Ahora, ojo, que hay reseñas que se pasan de malas. Alguien mencionó no recomendarlo para los que pasan de pasada. Hablan de un mal servicio y un menú del día que no vale lo que cuesta. Decían que les ofrecieron platos de primero que no llenan y un segundo que llegó a toda velocidad, como si les diera igual. Eso sí, el ambiente y el sitio son para disfrutar, así que si tienes suerte con el servicio, es un planazo.
Con todo esto, ¿la comida de este restaurante es adecuada para todos los paladares? Bueno, parece que si eres amante de las buenas carnes y buscas un ambiente acogedor, aquí vas a triunfar. Pero si eres de los que prefieren un servicio al mil por mil y un menú del día que te deje satisfecho, puede que no sea tu sitio. Así que, tú decides, pero yo te diría que le des una oportunidad—si vas con la gente correcta, seguro que es una buena experiencia.
Los precios en el Restaurante la Casa de Piedra son razonables
La Casa de Piedra, en Carretera Husillos, 3, es el lugar donde tienes que estar si te gusta la parrilla de verdad. El otro día fuimos de viernes, como siempre que buscamos un buen sitio para comer, y salimos más que satisfechos. Probamos el pulpo a la brasa y las mollejas, ¡increíbles! Además, el entrecot estaba a la altura. El servicio fue rápido y eficaz, lo que siempre se agradece. Por solo 82€ la pareja, no te van a dar sorpresas raras con el IVA, así que, de lujo. Enhorabuena a ellos, ¡definitivamente repetiremos!
Ahora, hay que ser realistas. Aunque la calidad de la comida es brutal, hay algunas cosas que podrían mejorar. La vajilla destaca, sí, pero a veces el humo de los asados se hace demasiado presente en los comedores, y eso no ayuda a la experiencia. También hay que tener cuidado con los desniveles en el patio y las bocas de riego; no querrás un tropiezo en medio de una celebración. Y aunque el patio es hermoso y genial para eventos, la falta de climatización en los comedores en días calurosos puede ser un problemón. Un poco más de personal no estaría mal para las celebraciones, porque a veces parece que les falta mano de obra.
En un punto positivo, la zona para aparcar es amplia, así que no tendrás problemas para dejar el coche y disfrutar de la comida. Y, si llevas a los niños, montan hinchables y cosas para ellos, que, si el tiempo acompaña, son pura diversión. En resumen, la Calidad-precio en La Casa de Piedra es bastante razonable, con un rango de 30-50€ por persona, según lo que pidas. Con todo lo que ofrecen, te vas a casa con un par de buenas historias y el estómago lleno. ¡Anímate a probarlo!
Es necesario hacer una reserva para comer en la Casa de Piedra
Mira, si estás en Monzón de Campos, la Casa de Piedra es un must. Este sitio es un auténtico templo de la cocina castellana, un lugar donde no solo comes, sino que vives una experiencia. Nada más entrar, el ambiente rústico y acogedor te atrapa. Es como si te abrazara con sus paredes de piedra y su decoración tradicional. La vibra aquí es lo que define al lugar, y eso sí, está bien cuidada.
Cuando se trata de la comida, el lechazo asado es donde la cosa se pone seria. Cocinado en su horno de leña, cada bocado es pura magia. Estoy hablando de una textura tan tierna que literalmente se deshace en la boca. Y no me olvido de las chuletillas de cordero, siempre bien sazonadas y asadas al punto. Un platazo que, si te lo dejas pasar, estarías solo cometiendo un gran error. Y si además le sumas unos tomates de huerta fresquísimos, te vuelves loco.
El servicio es otro rollo. La atención es de primera, con un equipo que parece que se ha propuesto que te sientas como en casa. Te tratan bien, sin mucha complicación, justo como a uno le gusta. Además, el sitio tiene muchas plazas de aparcamiento, así que no hay rollos con eso; llegas y aparcas sin complicado.
Y para responder la pregunta: ¿Es necesario hacer una reserva para comer aquí? La verdad es que, aunque el lugar es bastante amplio y tiene un buen movimiento, siempre es mejor asegurarse un buen sitio. Así que si tienes pensado venir, no está de más hacer una reserva, especialmente si es fin de semana. ¡Así te evitas sorpresas y disfrutas!
Qué otros platos típicos de la región puedo encontrar en el restaurante
Y bueno, si estás pensando en un sitio para comer, La Casa de Piedra es la bomba. No me digas que no, porque yo ya he ido varias veces y siempre salgo encantado. Tiene 5 estrellas en calidad-precio y eso es algo que no se ve todos los días. La variedad de platos es brutal, pero lo mejor de todo es la carne, especialmente la cocinada en piedra. El lechazo es otro nivel, y si te piensas que ahí se queda la cosa, ¡estás muy equivocado! Los pescados a la brasa están también perfectos.
Y ni hablar de la tarta de Villasirga, ¡es obligada! En cuanto al ambiente, todo está bien cuidado y el trato al cliente es súper atento. Te sientes como en casa, ¿sabes? Y ojo, que el precio por persona se mueve entre los 20-30€, lo que está de lujo para lo que te ofrecen. Si buscas buen comer, aquí tienes un plan que siempre funciona.
Ahora, que he oído de algunas experiencias no tan buenas. Hay quien se quejó de un menú del día básico que no incluyó ni una simple Coca-Cola. Eso no está bien, la verdad. Pero, en general, las reseñas son bien positivas. Lo que me gusta es que, a pesar de las quejas, la mayoría de la gente destaca la profesionalidad del servicio. Y eso cuenta mucho, no solo se trata de la comida.
Si te preguntas qué otros platos típicos de la región puedes encontrar ahí, puedes probar la morcilla, las chuletillas, las croquetas de jamón, el besugo, y también una buena ensalada de jamón, queso y tomate. Y si eres fan, no te olvides de las alubias con chorizo. La variedad es amplia y todos esos platos son parte de la esencia de la cocina, así que no dudes en darle un buen vistazo al menú. ¡Te va a encantar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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