
Si estás en Aranda de Duero y después de dar una vuelta por la Plaza del Trigo, no te puedes perder el Asador El Ciprés. Este sitio es ideal para los amantes de la cocina española auténtica. Tienen unas croquetas caseras de morcilla que te dejarán flipando, y no te olvides de probar las de jamón, ¡son increíbles! Pero espera, que lo mejor es el lechazo al horno de leña que preparan, ¡una delicia! Además, la cocina es castellana moderna, así que aquí cada bocado es una experiencia gourmet. Así que ya sabes, hazte un favor y paseate por El Ciprés cuando estés por la zona.
Restaurante "El Ciprés" Horno de leña
Página web
Horarios Restaurante "El Ciprés" Horno de leña
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–17:00 |
| martes | 10:00–17:00, 20:30–24:00 |
| miércoles | 10:00–17:00, 20:30–24:00 |
| jueves | 10:00–17:00, 20:30–24:00 |
| viernes | 10:00–17:00, 20:30–24:00 |
| sábado | 10:00–17:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 10:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante 'El Ciprés' Horno de leña
Dónde se encuentra El Asador El Ciprés
¡Hola, gente! Hoy les traigo el plan perfecto para ese antojo de buen comer: El Restaurante "El Ciprés". Este asador es el lugar ideal si buscas disfrutar de un lechazo asado que te deja con ganas de más. Está en Pl. Jardines Don Diego, 1, 09400 Aranda de Duero, Burgos, y la verdad, deberían darle una oportunidad. Con 4 estrellas en recomendaciones, la comida está de lujo: las croquetas de jamón son una locura, las verduras frescas y, para cerrar, el postre de leche frita te deja alucinado. ¡Es una delicia! El servicio es amable y, lo que más me gustó, es que puedes llevar a tu perrita contigo.
Ahora, no todo es perfecto, y he oído comentarios de que en algunas ocasiones ha caído un poco. Una estrella en uno de esos reviews decía que ya no es lo que solía ser: retrasos para ocupar la mesa, ruido del comedor y prisa del personal, lo cual jode bastante. Pero bueno, la comida sigue siendo bastante decente, aunque el servicio se lleva una nota baja. Hay que cuidarse entre tanto cliente, ¿no?
En el lado positivo y con 5 estrellas, otro grupo mencionó cómo encontraron las mejores croquetas. Entraron y sintieron que estaban en el lugar correcto. El ambiente es muy chido, con el servicio super atento y precios que no rompen el banco. Para venir aquí, te recomiendo que hagas una reserva porque puede llenarse rápido.
Así que, en resumen, si te preguntas “¿Dónde se encuentra El Asador El Ciprés?” ya lo sabes: en Pl. Jardines Don Diego, 1, 09400 Aranda de Duero, Burgos. No te olvides de probar el lechazo. ¡Te va a encantar! ️
Qué atracción turística se menciona cerca de El Ciprés
Así que, si estás pensando en ir a El Ciprés, prepárate para una montaña rusa de emociones. Por un lado, han tenido buen rollo con la reserva y te permiten avisar si llegas con un poco de retraso. Pero, cuando llegas, puedes llevarte una sorpresa al descubrir que no tienen tu mesa lista. Nos pasó, y tuvimos que esperar más de una hora. Y cuando sí nos sentamos, la comida estaba rica, pero el mal rato lo recordamos más que los sabores, la verdad. Además de que las caras largas y los chupitos que sacan al resto no ayudan. ¿De verdad hay que esperar más de una hora y encima escuchar malas caras?
Ahora, pasando a lo positivo. Hemos probado platos que son una locura, como esas croquetas y el lechazo asado. Ya no te digo nada del chuletón, ¡que se deshace en la boca! Eso sí, mejor lleva pasta, porque un postre para tres puede salirse por más de 25€ y son trocitos que, sinceramente, te dejan con ganas de más. El servicio fue de 10, y eso se nota. Pero hay que decirlo claro: aunque la comida buena, los precios son desorbitados. Si quieres comer bien, cuenta con 50-70€ por persona.
Por último, si no quieres llevarte sorpresas, asegúrate de preguntar por los precios de las cosas antes de pedir. Aparte, te sugiero que, si no tienes un "pase VIP" con el personal, es mejor que te olvides de esos chupitos que a veces ofrecen. Y en cuanto a turismo, cerquita de El Ciprés se menciona la Iglesia de San Juan Bautista, un sitio que no te puedes perder si estás en Aranda de Duero. Pero, sinceramente, si lo que valoras más es el momento en familia y un buen trato, mejor busca otras opciones.
Qué tipo de cocina se ofrece en El Asador El Ciprés
A ver, si no has probado El Ciprés en Aranda de Duero, tienes que ir ya. 5 estrellas por todo: la comida, el servicio, la atmósfera, ¡nada más que cosas buenas! Fuimos por primera vez y ¡vaya locura! Nos pedimos unos entrecots de lujo que estaban para chuparse los dedos, y el picadillo, ni se diga. El precio, entre 60 y 70 pavos por persona, vale cada céntimo. Desde luego, esto no es un sitio cualquiera, ¡10/10 en experiencia!
El servicio también está a otro nivel. Por ejemplo, un día que fuimos, pedimos un chuletón que estaba increíble. Nos atendieron de maravilla, y lo mejor, nos trajeron unas croquetas caseras de jamón que ni en tus sueños. Y si te gusta la carne en su punto, ellos te traen una brasita para que lo dejes a tu manera. Te aseguro que es 100% recomendable. Y la cena te saldrá por unos 40-50€. Para lo que comes, se siente hasta barato.
El local es súper acogedor y siempre están atentos a lo que necesites. Te reciben con un detallazo: sopa castellana que sienta genial, sobre todo en diciembre. Los platos salen rapidito y todo tiene una calidad que te sorprende. Aquí el revuelto de boletus es para pedirlo una y otra vez, y el lechazo asado es simplemente espectacular. Además, si te gustan los vinos, tienen una buena selección, varios de la zona como el Balbas. Y después de la comida, unos chupitos de crema con galletitas de anís que son el culmen de la experiencia.
Entonces, ¿qué tipo de cocina se ofrece en El Asador El Ciprés? Te lo pongo claro: es cocina castellana de calidad, con un foco especial en carnes asadas. Desde el lechazo hasta el solomillo, pasando por opciones vegetarianas como el pastel de verduras, aquí no te vas a quedar con hambre. Además, si vas con familia o amigos, el ambiente es perfecto y tienen menú infantil. No hay excusa, ¡tienes que darle una oportunidad!
Cuáles son algunos de los platos recomendados en El Ciprés
Ya te digo, si buscas un sitio donde comer de verdad, El Ciprés es una opción que no decepciona. Tiene un ambiente que se siente acogedor, aunque el servicio puede ser un poco alborotado. Cuatro estrellas porque, aunque todo está bastante bien, hay una pequeña diferencia en la ejecución de algunos platos. Por ejemplo, el lechazo es de los buenos, rico y sabroso, pero los postres no siempre están al mismo nivel. El pan de aceite es tal vez lo que menos me impresionó. Pero, en general, el precio, que ronda 30-40 € por persona, está bastante bien.
Pero claro, no todo es roces. En otra visita, llegamos a las 16:00 y, aun así, nos hicieron un hueco para comer. Los platos como el lechal, las croquetas y el chorizo estuvieron exquisitos. Terminar con un café superior y que te inviten a chupitos y galletas de anís, es un detalle que no se ve todos los días. Es un lugar totalmente recomendable. Cinco estrellas en comida, servicio y ambiente.
Y si comes en familia, la cosa mejora. Lo pasamos genial y la comida y el servicio fueron de lujo. Todo está tan rico que no puedes dejar de comer. Claro, las reservas son obligatorias, y a veces se arma un nivel de ruido alto, pero si puedes chillar un poco, no hay problema para intercambiar alguna palabra.
El personal está muy atento y te cuida bien. Todos los postres son caseros y te aseguro que valen la pena. Cinco estrellas otra vez y sin queja del tiempo de espera. De verdad, si llegas y no puedes reservar, ni te preocupes, que el detalle de invitarte a un vino mientras esperas es un pedazo de atención. Y ni hablar de la calidad del cordero lechal, las morcillas y las croquetas. El pan es de lo mejorcito que he probado.
Si te preguntas qué platos hay que probar en El Ciprés, aquí van mis recomendaciones: Lechazo Asado y Morcilla de Burgos con Pimientos Asados. Si te lanzas, no me hagas caso y pídelo todo, que no te vas a arrepentir.
Por qué se destacan las croquetas en El Asador El Ciprés
Mira, si estás buscando un lugar para comer bien en Aranda de Duero, El Ciprés es el sitio. 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Nos paramos un día por casualidad y ¡vaya acierto! La comida era de 10. Croquetas, morcilla de Burgos y lechazo que, sinceramente, te dejan sin palabras. El camarero fue un crack, se notaba que realmente quería que disfrutáramos la comida. Volveríamos solo por el trato, aunque hay que admitir que una camarera nos quiso recoger los platos mientras aún estábamos a medio camino de disfrutar, lo que se sintió un poco incómodo. Pero vamos, ¡muy recomendado!
La calidad de la comida ahí está al nivel del cariño que le ponen en el servicio. El cochinillo, el cordero y esas croquetas son los culpables de que mis próximas vacaciones se pasen por Aranda. ¡Hay que esperar un poco, pero lo bueno siempre requiere su tiempo! Todo el mundo quiere comer ahí y no es por nada. Ni lo dudes, un sitio al que volvemos seguro.
Y esas croquetas que sirven... ¡las mejores que he probado en mi vida! Pedimos lechazo y estaba extraordinario, tierno y jugoso, todo un manjar. Además, el personal es un amor. Queríamos un sorbete de limón, que ni estaba en la carta, y lo hicieron al momento. Detalles que cuentan mucho. El precio ronda entre 30-50 €, pero vale cada céntimo.
El Ciprés no solo tiene una comida top, también es pet friendly; si llevas a tu perro, no te preocupes. Nos dejaron entrar al comedor, y eso se agradece. Así que ya sabes, si buscas un buen sitio donde disfrutar, apunta esto en la agenda.
Y sobre las croquetas en El Ciprés, se destacan porque están cremosas y repletas de sabor. Cada bocado es una explosión que te deja deseando más. Esa atención al detalle y la dedicación en la cocina hacen que sean simplemente irresistibles. ¿Te animas a probarlas?
Qué tipo de morcilla se utiliza en las croquetas caseras
Y mira, sobre El Ciprés, la movida es variada. Hay opiniones para todos los gustos. Por un lado, unos dicen que el cordero les resultó un poco soso, y a pesar de que el servicio fue de 10, se quedaron con ganas de más. Tres estrellitas les parece justo por eso, si bien los camareros fueron amables y atentos. ¡Y eso se agradece, eh!
Pero por otro lado, hay quienes flipan con este sitio. Un sitio de referencia, como quien dice. Entras y ya te envuelve ese olor a lechazo que te hace querer gritar “¡Mesero! ¡Lechazo para dos!” Cuando la comida es de cinco estrellas, el servicio es impecable y los postres son una maravilla, ya te digo que esas experiencias se quedan grabadas. Y así, con un costo de 40-50€ por persona, merece la pena, sobre todo si vas a disfrutar de eso sabrosísimo que se les llama croquetas caseras de jamón.
Pero no todo es un camino de rosas, ¿eh? Gente que ha ido ha encontrado que, a veces, el servicio flaquea. Como esa vez en la que estaban en la terraza esperando, y no se acordaban de ellos. Después de un rato, se hicieron de rogar y terminó todo en un lío con la cuenta. Y aún así, el potaje estaba rico. Hay que tener cuidado con el personal que no se esfuerza porque puede dar al traste con lo que podría ser una experiencia genial.
Y ya que estamos, si te preguntas qué tipo de morcilla utilizan en sus croquetas, es un tema que no se menciona mucho, pero la mayoría dice que es de morcilla de arroz. Así que si das con ella, ¡podrás disfrutar de ese sabor auténtico que te deja con ganas de más! En fin, si decides pasar por allí, ¡espera un buen rato y que no te toque el camarero despistado!
Es El Ciprés un buen lugar para los amantes de la gastronomía española
La primera impresión al llegar a El Ciprés es que el sitio es bastante amplio, y eso es genial porque no te sientes como en una lata de sardinas. Tienen terraza para esos días en los que el buen tiempo acompaña, y ya sabes, lo mejor es que no solo sales a comer, ¡sino que te preparan todo en su horno de leña! Nos dejaron picar un par de entrantes, la morcilla y un revuelto de boletus que estaba de locura. Y no digamos de nuestro plato estrella, el lechazo. Todo perfecto, y además, el metre se portó muy bien con nosotros, sin darme la carta ni darle más vuelta; se notaba que sabía lo que hacía.
En la charla conocimos a Rufino, el que parece que lleva la cocina, un tío encantador que te hace sentir como en casa. Tuvimos un detalle de una copa de vino al llegar y aunque nos ofrecieron un chupito al irnos, íbamos un pelín apurados y lo tuvimos que dejar pasar. La amabilidad del personal fue un plus y se notaba que les gusta lo que hacen. Eso sí, no me engaño, lo bueno se paga; nosotros gastamos entre 30-40 € por persona, pero la calidad y el buen rollo hacen que valga la pena.
Por otro lado, no todo fue perfecto. Hay quien salió con una experiencia no tan grata, pegándose un buen chasco con el servicio y los precios. Hablaron de que no les trajeron la carta y que les dieron a entender lo que tenían que pedir, además de unos precios que no coincidían con lo que vieron en la web. ¡Menuda faena! Entre que se tomaron su tiempo y la cafetera averiada, la cosa se tornó bastante pesada.
Aún así, quitando esas incidencias, si amas la gastronomía española, El Ciprés puede ser un buen lugar para ti. La comida, aunque algunos digan que un pelín cara, es buena y el servicio parece atento y amable en general. A veces hay tropiezos, pero la experiencia global de disfrutar de un buen lechazo en este sitio merece una oportunidad. ¡Ya me contarás si decides ir!
Qué especialidad de carne se menciona en la introducción
Mira, si te animas a ir a El Ciprés en Aranda de Duero, no te engaño, lo mejor es pedir la carta desde el principio. Te cuento que a nosotros, cuando notaron que no éramos de la zona, nos soltaron solo una opción: lechazo sí o sí. No quieras saber lo que pasó cuando mi pareja, que es veggie, preguntó por algo distinto. Nos dejaron tirados con un par de platos de pescado carísimos, mientras que a otras mesas, en toda la cara, les ofrecieron cosas como calamares, croquetas o chuletillas. Vamos, que esta gente tiene sus trucos para estirar la cuenta. Así que ya sabes, ¡no dejes que te cuelen eso!
Por el lado bueno, hay que reconocer que la comida, cuando pudimos elegir bien, es una pasada. Las croquetas de jamón son para quitarse el sombrero; aunque, un poco más grandes no harían daño, ¿no crees? La carne es de otro nivel, nos clavamos medio lechazo y un entrecot que estaban de lujo. Y si te gusta el vino, tienen una carta amplia donde incluso te permiten probarlo antes. Un detalle a destacar: cuando llegamos con los peques, se dieron cuenta de que tenían hambre y adelantaron sus pedidos. Eso sí, no esperes tapas gratis con las bebidas, que eso decepciona un poco, sobre todo con críos.
Una cosa más: el ambiente me pareció genial. Puede que sea difícil encontrar dónde aparcar, así que es mejor que vengas con tiempo. Pero cuando te sientas a la mesa, todo funciona como un reloj. Te despachas de a gustito, con un nivel de ruido bastante bajo para que puedas charlar sin problemas. Si cuentas bien, unos 40-50€ por persona y sales con ganas de repetir.
Por si te lo preguntas, la especialidad que destaca es el lechazo asado, y la verdad, si lo pillas bien, te aseguro que no te vas a arrepentir. Así que ve preparado para disfrutar, pero no te despistes con el servicio, que ahí la cosa puede cambiar según cómo te vean.
Cómo se cocina el lechazo en El Asador El Ciprés
Si vas a El Ciprés, prepárate para disfrutar como nunca. Este sitio se lleva un 5 estrellas en mi libro. La primera vez que fui, nos pusieron de aperitivo unas croquetas caseras que estaban para llorar de lo buenas que eran. Y luego, el plato estrella: un asado de lechazo que me hizo sentir que estaba comiendo en el cielo. ¡El trato también fue estupendo, la verdad! Salimos por unos 60-70€ por persona, pero te aseguro que valió cada céntimo.
Otra vez llegamos un poco más tarde y, a pesar de eso, nos atendieron genial. El servicio aquí nunca te deja colgado. El lechazo seguía siendo una maravilla y para rematar, probamos las croquetas y la leche frita que estaban de vicio. El precio esa vez bajó a unos 30-40€ por persona, y, de nuevo, la comida y el servicio, ¡un 5 absoluto!
Si quieres probar el mejor lechazo que hayas comido, El Ciprés es el lugar. Éramos seis adultos y dos niños y pagamos unos 100€ por pareja. Además, el sitio por dentro es precioso, con un techo de artesonado y una vidriera que le da un toque especial. Ah, y no olvides pedir el revuelto de boletus, que también está para chuparse los dedos. Todo lo que probé, desde las croquetas hasta las txuletillas, estaba espec-tacular.
¿Te preguntas cómo cocinan el lechazo en El Ciprés? La clave está en su horno de leña. La cocción lenta y la leña le dan ese sabor ahumado que lo hace único. De verdad, si planeas ir, ¡reserva ya y asegúrate de disfrutar de cada bocado!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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