
Si estás por El Burgo de Osma y buscas un lugar donde comer de verdad, no te pierdas el Restaurante Casa Marcelino en la Calle Mayor. Este sitio es una joya para los amantes de la parrilla y la cocina española. Te hablo de un asador donde cada bocado es un homenaje a la tradición. Nosotros caímos de paso un lunes (sí, había bastante cerrado) y la comida fue espectacular: ensalada con verdel escabechado, estofado de ciervo, y un torrezno que flipas. La carta es amplia, así que si te mola comer bien, ven a Casa Marcelino y déjate sorprender. ¡No te arrepentirás!
Restaurante Casa Marcelino
Página web
Horarios Restaurante Casa Marcelino
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–16:00 |
| jueves | 13:00–16:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| domingo | 13:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Casa Marcelino
Dónde se encuentra el Restaurante Casa Marcelino
¡Ey, colegas! Si andáis por El Burgo de Osma y queréis comer algo decente, tenéis que dar una vuelta por el Restaurante Casa Marcelino, que está en C. Mayor, 42300. Este sitio ha sacado 5 estrellas de nosotros, y os cuento por qué.
Primero, las croquetas eran finas, no muy grandes, y la verdad es que se deshacían en el plato. Por 10 euros, esperábamos un poco más de sabor, pero no todo puede ser perfecto. El entrecot a la parrilla, eso sí, estaba tierno y en el punto justo que pedimos, así que al menos ahí no fallaron. Y si sois de disfrutar de sabores intensos, el estofado de ciervo con setas merece la pena; estaba sabrosísimo. Las patatas caseras para acompañar, notándose que no eran congeladas. Eso sí, el pan no fue nada del otro mundo, 3 euros por dos raciones es un poco exagerado. Pero el hojaldre relleno me dejó muy buen sabor de boca.
El servicio fue de 10, y encontramos sitio sin reserva, lo cual es un punto extra, y el ambiente era tranquilo, perfecto para una buena charla. Ahora, si queréis cosas que evitar, los torreznos no son la mejor elección; estaban duros y sin la textura que deberían tener, ni comparación con los de otros lugares. Las alubias eran correctas, pero un poco sosas. El rabo de toro fue un poco desastre, demasiado especiado y falto de sabor. En general, la comida fue de 1 estrella en ese aspecto.
En una cena grande en el Mesón Marcelino, si sois más de 20, lo que comimos fueron entrantes variaditos que se quedaron un poco cortos por 50 euros por persona. El cochinillo estuvo brutal, ¡fue lo mejor de la noche! Pero los postres fueron bastante normales y la tarta de queso incluso flojita.
En resumen, si buscáis buena comida en un ambiente tranquilo, el Restaurante Casa Marcelino es una opción sólida. Está en C. Mayor, 42300, así que ya sabéis, ¡no se lo perdáis! Hay cosas que probar y de las que hablar.
Qué tipo de cocina ofrece Casa Marcelino
Oye, ¿qué tal un buen plan para comer en El Burgo de Osma? Casa Marcelino está en la Calle Mayor, y aunque no teníamos mesa reservada, los compas del restaurante nos buscaron una. Estaba a tope y detrás nuestro había un mogollón de gente esperando, pero ¡ni tan mal! Ya sabes cómo van estos sitios. El servicio es un poco un caos, cada camarero corriendo a la vez, pasando por mesas que ya han acabado sin levantar ni un plato para agilizar, pero hay un camarero que parece entender el lío de la hostelería. Ah, y la chica del office, que hizo una tarta de piña buenísima y es un encanto. Resumiendo: si tienes paciencia, vale mucho la pena. La comida está de lujo, las raciones son generosas y la presentación, muy cuidada.
Por otro lado, si buscas un lugar más tranquilo, en un día entre semana puede ser tu sitio. Un camarero parecía ser un verdadero pro, todo un detalle por su parte. Lo que me flipó fue la codorniz escabechada, aunque no era muy abundante, venía bien acompañada y rica de cojones. A los que van buscando asados, imagino que también tienen algo que ofrecer.
Y para los que buscan cocina típica, te recomiendo encarecidamente probar su tomate rosa y escabeches. La mezcla de sabores con la codorniz, pollo y conejo es espectacular. ¡Menuda delicia! Ánimo a mantener esos platos que no se ven todo el tiempo en otros sitios.
Pero no todo son flores; en una visita vi que un cuarto de lechazo costaba 57€ y sin guarnición, lo que me parece un poco caro. Y si lo comparas con lo que encuentras en Aranda o Lerma, se queda atrás. Sí, el ambiente estaba bien, lleno de gente y bien atendidos, pero para comidas como el lechazo, hay mejores opciones en otras casas.
En resumen, Casa Marcelino ofrece una cocina que mezcla platos típicos con sabores auténticos, desde codornices hasta su famosa morcilla, torreznos y esos postres caseros que a todos nos ponen de buen humor. ¡Vale la pena pasarse a probarlo si estás por allí!
Es Casa Marcelino un asador o un restaurante convencional
La verdad, Casa Marcelino está en una ubicación decentona en C. Mayor, 42300 El Burgo de Osma, y la comida estaba bastante buena. Pero, vaya tela con el servicio. Ya se acercaba la hora de cerrar y se notaba que tenían prisa. La música se fue de un golpe y comenzaron a recoger de manera brusca. Es una pena que arruinen la comida con esa actitud; ni eran maleducados, pero, chico, no podíamos ni escucharnos en una mesa de dos por el jaleo que llevaban. Comida: 5, Servicio: 2, Ambiente: 3. Al final, la experiencia se nos quedó ahí a medias, la verdad.
Ahora, si piensas en sentarte a tomarte unos botellines y un bocadillo, mejor planifica. En mi caso, la dueña no tuvo reparo en despacharnos con un precio para 'locales' y otro para 'forasteros'. 21,40 € solo por dos bocadillos y unos botellines, eso me parece de vergüenza total. Una estrella y yo no voy a volver a este sitio, no gracias.
A mí me encanta salir de Madrid para probar la comida de otros pueblos, pero siempre me sorprende la forma en la que nos tratan a los de la capital. Ahí, en Burgo de Soria, ¡ni un 'buenos días' de lejos! Tuvimos que recorrer un montón de restaurantes, y al final, nos dieron mesa como si nos estuvieran haciendo un favor. Al final, acabamos en un sitio que no estaba lleno, pero el trato, malísimo. Servicio: 3, Comida: 3, Ambiente: 3, no se va a quedar en mis favoritos.
Hablando de la comida en Casa Marcelino, no se puede negar que hay buena calidad en lo que sirven. Morcilla de Burgos, sopa castellana, bacalao al ajillo y rabo de toro fueron un acierto total. Pero, eso sí, el ambiente está cargado de nerviosismo, tanto de los camareros como de los que esperan a sentarse, lo que hace que la experiencia sea incómoda. Comida: 4, Servicio: 2, Ambiente: 2.
En resumen, ¿es Casa Marcelino un asador o un restaurante convencional? Bueno, podría decir que es más un restaurante convencional con un toque de asador, pero el servicio no está a la altura del resto. Así que ya sabes, si decides ir, ve con la mente abierta y preparado para un servicio que puede ser una montaña rusa.
Qué platos destacados se mencionan en la reseña
La primera impresión en Casa Marcelino no fue la mejor, la verdad. Al entrar, un nube de humo te golpea en la cara, y eso no es para nada agradable, sobre todo con una niña de por medio. Les preguntamos por un menú infantil y, sinceramente, no tienen nada. Lo único que conseguimos fueron unas croquetas. Tardaron una eternidad en servirnos, y mira que no había mucha gente. La atención no se sentía nada personalizada. Al final, salimos de allí con un gusto agridulce.
Sin embargo, en su bar, el ambiente cambia un poco. Tienen unos torreznos de Soria que son una pasada, ¡para chuparse los dedos! Con un camarero que canta y hace que te rías, la experiencia se vuelve mucho más llevadera. Eso sí, prepárate porque el agua es más cara que el oro, 3 euros por una pequeña. Pero, bueno, por la localización y la calidad, se puede entender un poco.
Sobre el local, está bien chulo, con ese toque castellano y acogedor. La ubicación es perfecta, fácil de acceder y con aparcamiento cerca. Los tiempos de espera no son malos, considerando que el cordero asado es uno de sus platos estrella que merecen la pena. La relación calidad-precio está bastante bien, aunque el café te va a salir por un ojo de la cara.
Y si hablamos de lo que destaca en su carta, hay que mencionar, sin dudarlo, el cordero asado que se lleva todos los aplausos. Además, no te puedes perder los torreznos, la morcilla, y el gazpacho fresco que, según dicen, son imperdibles. En resumen, aunque tiene sus fallos, vale la pena repetir por la experiencia y la comida decente.
Qué ingredientes se utilizan en la ensalada que ofrecen
El Restaurante Casa Marcelino no se anda con rodeos, ¿eh? Está en C. Mayor, 42300 El Burgo de Osma, Soria, y te aseguro que no te vas a arrepentir. Si vas, mejor reserva, porque el lugar se llena rápido. La verdad es que nosotros pedimos un montón de entrantes para abrir boca: embutidos, ensalada de escabeches, paté, revuelto de setas, y una sepia que estaba para chuparse los dedos. Todo *buenísimo*, de verdad. Después, nos lanzamos a los segundos, donde brillaron la cochinilla asada y el lechal. La comida estaba para quitarse el sombrero, ¡un 5 de 5 para eso!
Por otro lado, y aunque todo estaba increíble, ahí va una pega. El ambiente no era perfecto, había un poco de humo, lo cual puede molestar un poco. Pero, lo compensa el servicio, que fue muy amable y siempre estuvieron atentos. Así que, si nos ceñimos a la nota, yo le daría un 4 estrellas al ambiente, pero el servicio se lleva un 5. Al final, salimos contentos, y la comida nos costó entre 30-40€ por persona.
Una cosa a tener en cuenta: a veces las cosas pueden fallar. En una ocasión, pedimos un par de cuartos de lechazo. Uno llegó espectacular y el otro, bueno, digamos que no estaba al nivel. Decidimos devolverlo, y aunque el cambio de producto fue un detalle, el servicio lo arregló bastante bien. Además, unas judías pintas de cuchara y buenos postres completaron el festín. A pesar del malentendido, volvería sin dudar por ese lechazo espectacular.
Y si te preguntabas qué lleva la ensalada, pues sería escabeches que le dan ese toque único. Así que, si pasas por El Burgo de Osma, ya sabes dónde ir; ¡Casa Marcelino es una apuesta segura!
El menú de Casa Marcelino es variado
¿Te acuerdas de lo que hablamos sobre el Restaurante Casa Marcelino? Pues mira, no es solo un sitio más para comer; es de esos lugares que te dejan con ganas de volver. La amabilidad del personal es brutal, y la comida no se queda atrás. Es que, cuando pruebas el lechazo, sabes que estás en otra liga. Te cuento, también tienen una tarta de hojaldre con nata que es un espectáculo: suave, crujiente… ¡esto es para llorar de felicidad!
Y hablando de platos, la sopa castellana que tienen es impresionante, se te hace agua la boca solo de pensarlo. El estofado de ciervo es una bomba, aunque un poco más caro por ser caza, pero vale cada euro. Después de todo, un flan casero con nata densa que te deja pensando en la vida, no se encuentra en cualquier lado. El ambiente es bueno, pero ojo, si vas a la hora de cierre, puede que te sientas un poco apurado.
La música y el ambiente son de diez, te aseguro que te sientes en un lugar especial. Y lo mejor: no hace falta romper el cerdo para disfrutar, los precios son bastante razonables. La señora que manda todo es un encanto, y el servicio es jovial, lo que le da un buen rollete al lugar.
Así que la pregunta del millón, ¿el menú de Casa Marcelino es variado? Pues claro que sí, tienen de todo y para todos los gustos. Desde el clásico cochinillo asado hasta los postres que son un manjar. ¡No puedes faltar!
Es recomendable visitar Casa Marcelino un lunes
Ya te digo que el Restaurante Casa Marcelino en El Burgo de Osma es una joyita. Hice una parada allí y me quería comer El Burgo entero. Empecé con la sopa de entrante y un par de torreznos, que son típicos de Soria, y vaya, eso ya levantaba el ánimo. Luego pedimos el 1/4 de lechazo para compartir, y te juro que estaba en su punto, tierno y lleno de sabor. El personal, de 10, muy atento y eficiente, no perdían el ritmo. Lo único que fue un pequeño bajón fue que el secador del baño no funcionaba. Pero bueno, lo que importa es la comida, ¿no?
La decoración es muy auténtica, castiza, que va de la mano con la carta. Si buscas un lugar donde comer de forma tradicional y casera, no dudes en caer aquí. Y muy cómodo, porque está cerquita de la catedral y la zona antigua, así después de comer puedes dar un paseo y empaparte del ambiente tranquilo y agradable que hay en el pueblo. La gente de allí también es super amable, siempre dispuesta a ayudarte con lo que necesites.
El sábado pasado, comí cordero que estaba buenísimo y claro, para rematar, pedí un flan casero que también te hace cerrar los ojos de gusto. A mí, que soy de comer solo, me atendieron fenomenal. En otros sitios me han dicho que estaban todos ocupados y era mentira, aquí no me pusieron ningún problema. Además, los manteles de tela son un detallazo que cada vez escasea más.
Ahora, a modo de resumen, si te preguntas si es recomendable visitar Casa Marcelino un lunes, pues te puedo decir que, aunque algunos han tenido experiencias más normales, otros lo han disfrutado mucho. Si buscas cocina tradicional y un buen servicio, da el paso y prueba, ¡que la comida hecha con cariño siempre vale la pena!
Qué experiencia tuvo el autor al visitar el restaurante
Hablando de Casa Marcelino, si lo que buscas es una experiencia de cinco estrellas, aquí la tienes. La comida es espectacular; tienes que probar el lechazo impresionante y el cochinillo buenísimo. Este sitio es el paraíso para los amantes de la buena carne. Todo lo que salió de la cocina estaba para chuparse los dedos, y los dueños son un encanto. Se acercaron a preguntarnos si todo iba bien, algo que se agradece un montón. Sin duda, un lugar al que volveré cada vez que esté por El Burgo.
Ubicado en la calle principal de El Burgo de Osma, este restaurante es perfecto para disfrutar de la comida típica de la zona. Imagínate acompañar esos buenos platos con una botella de vino de la Ribera. Ya con solo pensarlo, se me hace la boca agua. Te lo dice alguien que ya ha probado los torreznos de Soria y sabe que son un must. La comida, el servicio y el ambiente han sido siempre unos 5, incluso con un par de cosillas que se pueden mejorar en cuanto a precios.
Claro, no todo el mundo tiene la misma opinión. Hay quienes dicen que es un sitio horrible, que no vale la pena y que todo es caro con comida escasa. Ciertamente, a veces se escucha de una experiencia negativa, pero es raro (y no lo hemos vivido en nuestra visita). Otros nos hemos encontrado con un servicio que nos atendió cuando ya estaban cerrando, probando desde sopa castellana hasta un postre de crema que estaba muy bueno. Sí, pasé un rato agradable y con ganas de volver a probar más.
En definitiva, si te dejas caer por Casa Marcelino, tendrás una experiencia de primera. La comida está a la altura, el ambiente es genial y el servicio, si bien en algunos casos puede tener altibajos, por lo general es acogedor. Yo, personalmente, salí de allí encantado, listo para una siesta. ¡Así que si tienes la oportunidad, no dudes en visitar!
El Restaurante Casa Marcelino se especializa en parrilla
Si estás buscando un buen sitio para comer en El Burgo de Osma, Casa Marcelino es una opción que no puedes dejar pasar. Este restaurante, ubicado en C. Mayor, 42300, tiene un ambiente que te hace sentir a gusto desde que entras. ¿Te imaginas un lugar donde la comida casera se siente como un abrazo? Así es aquí. Las paredes tienen ese toque rústico que le da personalidad, y el servicio es tan cercano que parece que estás en casa de un amigo.
La carta está llena de opciones que van desde platos típicos de la zona hasta algunas sorpresas que no te esperas. Pero lo que realmente te va a flipar es cómo preparan las cosas. La comida es abundante y, por supuesto, súper sabrosa. No puedes irte sin probar sus pimientos rellenos o la famosa torreznada. Cada bocado te hace querer más y más.
Y si eres de los que se definen como carnívoro, aquí tienes lo tuyo. Te va a encantar la variedad de carnes que tienen en la parrilla. El olor que sale de la cocina es casi un imán. En este sitio no es solo comer; es disfrutar de lo que estás saboreando y del rollo que llevan. Además, el personal es siempre atento y se preocupa por que todo esté a tu gusto.
Y ya lo sabes, si preguntas si Casa Marcelino se especializa en parrilla, la respuesta es un sí rotundo. Te van a tratar como a un rey y vas a querer volver una y otra vez. Así que no lo pienses más, ¡dale una oportunidad y disfruta de una buena comilona!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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