
¡Ey, peña! Si estáis buscando un sitio chido para desconectar, os presento la Posada El Hoyal en Pesaguero-La Parte. A solo 17 km del Monasterio de Santo Toribio de Liébana, este lugar es un auténtico refugio familiar para explorar Cantabria. Imagina despertar rodeado de naturaleza, con piscina al aire libre y un jardín donde relajarte. Con 10 habitaciones cómodas y un restaurante que te hará salivar con la gastronomía de Liébana, aquí la hospitalidad lo es todo. Y sí, tiene vistas espectaculares a las montañas y hasta alguna habitación con hidromasaje. No le des más vueltas, ¡esto es tu sitio!
Posada El Hoyal
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Mapa Ubicación Posada El Hoyal
Dónde se encuentra la Posada El Hoyal
Si buscas un sitio espectacular para desconectar del mundanal ruido, la Posada El Hoyal es tu lugar. Ubicada en el Barrio La Gloria, en Pesaguero-La Parte, Cantabria, este hotel de 1 estrella es un verdadero hallazgo. El dueño, Óscar, y su compi Carmen, que además es una cocinera de 10, te hacen sentir como en casa. La hospitalidad aquí es cosa seria y la comida, ni te cuento. Precios accesibles y un menú que lo flipas. Desde Valencia, fuimos dos parejas y ya estamos pensando en volver a repetir la experiencia. ¡Un placer!
Nos pasamos un fin de semana y la vibra fue increíble e idílica. Rodeados de montañas y árboles, las vistas son una maravilla. El personal siempre está sonriendo y eso se agradece un montón. El desayuno está a buen precio y la calidad está a la altura. ¡No te pierdas las empanadillas de carne y el cachopo, son un verdadero espectáculo! Si buscas un sitio para vivir la naturaleza y salir del estrés, tienes que hacer una parada en esta posada. Volveremos, sin duda.
Si solo vas a pasar una noche o quieres cenar, no lo dudes: la comida es brutal. Carmencita y Óscar son súper cercanos y hacen que quieras quedarte más tiempo. La comida es tradicional, con ingredientes frescos de la zona y eso siempre se nota. ¿Quieres un buen trato y llenarte el estómago? Este es tu sitio.
Y para los peregrinos que pasan por aquí de camino a Santo Toribio de Liebana, esta posada es un salvavidas. El cariño y profesionalidad que tienen contigo es una joya. Carmen y su familia están siempre pendientes de los peldaños que subes, asegurándose de que estés cómodo. La perrita Lola también es un dulzura. ¿Y dónde se encuentra la Posada El Hoyal? Pues en Barrio La Gloria, s/n, 39572 Pesaguero-La Parte, Cantabria. ¡No te lo pierdas!
Cuánto se tarda en llegar al Monasterio de Santo Toribio de Liébana desde la posada
Y mira, si buscas un sitio con mucho encanto y un ambiente espectacular, la Posada El Hoyal es la bomba. La pillamos en Pesaguero, cerquita de Potes, y la experiencia fue de 10. Te vas a encontrar con un lugar limpio, acogedor y con una decoración que te dan ganas de quedarte a vivir ahí. Y lo mejor de todo es el paisaje que lo rodea, un auténtico paraíso para desconectar del rollo cotidiano.
El desayuno, madre mía, ¡esos son los que dan ganas de levantarse temprano! Tostadas de pan de pueblo, mermelada y miel caseras, y un zumito de naranja que entra solo al primer sorbo. La atención que te dan es excepcional, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte. Ideal para ir en grupo, en pareja o con amigos. La ubicación es brutal y el precio, ni te cuento, para lo que ofrecen.
Y no puedo dejar de mencionar a los dueños, Carmen y Óscar, que son un encanto. Te hacen sentir como en casa. Las cenas también están de lujo, todo hecho en casa y con ingredientes frescos. Es impresionante lo bien que lo cuidan todo. De verdad, no tengo más que palabras buenas, un 11 sobre 10 sería poco. Si buscas un lugar tranquilo con buenas vistas, aquí lo tienes.
Si te preguntas cuánto se tarda en llegar al Monasterio de Santo Toribio de Liébana desde la posada, la verdad es que en un pispás estás ahí. Unos 20-25 minutos en coche y estás disfrutando de otra maravilla. Así que ya sabes, si quieres un fin de semana de paz, buena comida y mejor compañía, ¡la Posada El Hoyal es tu sitio!
Qué tipo de ambiente ofrece la Posada El Hoyal
Si buscas un lugar donde desconectar y disfrutar de la naturaleza, Posada El Hoyal es el sitio ideal. Te cuento, la experiencia es genial, el entorno es preciosísimo. Tienes montañas a tu alrededor, un aire limpísimo y un ambiente súper tranquilo. No es solo un hotel, es como estar en casa. Las habitaciones son amplias y la cama es tan cómoda que vas a dormir como un bebé. Y ojo, la cena… ¡es para quitarse el sombrero! Las judías verdes con jamón son las mejores que he probado, y el hojaldre, ¡uf! No te puedes perder el solomillo y el cachopo. Si hay algo de lo que estoy seguro es que vas a salir con la barriga llena y una sonrisa de oreja a oreja.
Lo mejor de todo es el trato de los dueños y del personal. Son gente súper amable y siempre están ahí para ayudarte. De verdad que te hacen sentir como en casa. Te recomiendo que aproveches cualquier rato para charlar con ellos, son de esos que te hacen sentir que estás con amigos. Y para los que viajan en familia, aquí se lo pasan de maravilla. Hay un perrete simpático, gallinas, ocas, y un montón de árboles frutales. Es un plan perfecto tanto para adultos como para niños.
La comida, sin duda, merece un aplauso aparte. Dicen que el cocido Lebaniego y los torreznos son los mejores de toda la zona, y la verdad es que yo no lo pondría en duda. Así que si estás en el barrio, hazte un favor y ven a cenar aquí. Además, si decides quedarte, la piscina es un plus perfecto para relajarse después de un día explorando los alrededores.
Así que, ¿qué ambiente ofrece la Posada El Hoyal? Te diría que es una mezcla de tranquilidad absoluta con un toque acogedor. Es un lugar donde puedes desconectar del mundo, disfrutar de la buena comida, y pasarla bomba con la familia o tus amigos. La ubicación es brutal, rodeado de naturaleza, y el trato es tan cercano que al final te vas sintiendo parte de la familia. Sin duda, 100% recomendable.
Cuántas habitaciones tiene la Posada El Hoyal
Si buscas un sitio tranquilo donde alojarte, la Posada El Hoyal te va a sorprender. Está a solo unos kilómetros de Potes, así que puedes hacer rutas por la zona sin problema. Este lugar es ideal para recargar pilas y disfrutar de un entorno natural de lujo, con una piscina donde relajarte y hamacas perfectas para tomar el sol. Te vas a sentir como en casa con el trato amable del personal, y eso sin hablar de la cena, que está elaborada con cariño y tiene esos toques inesperados que te dejarán flipando. ¡Y todo a precios que no te rompen el bolsillo!
Si vas con amigos o en pareja, este sitio es una opción brutal. Las habitaciones son cómodas y acogedoras, así que no te preocupes por la calidad del sueño, aquí duermes de lujo. Además, los dueños son unos cracks, siempre con una sonrisa y con una atención que hace que te sientas bienvenido. Es más, un cliente comentó que hasta un comedor lleno lo llevan con calma y eficiencia, ¡y eso se nota!
Y si te estás preguntando por la comida, ¡prepara el estómago! Los entrantes y postres son simplemente espectaculares. La cocina la hacen con el corazón, y no les falta nada para competir con los restaurantes más top que hayas probado. Tanto, que si te quedas varios días en el valle, no vas a dudar en cenar allí cada noche. La buena onda del lugar, las vistas y la atención hacen que todo sea aún mejor.
Ahora, sobre cuántas habitaciones tiene la Posada. La verdad, no te puedo dar un número exacto, pero todo el mundo habla de lo acogedor y cómodo que es el espacio. Con ese buen rollo y esas instalaciones, seguro que te sentirás como en la gloria. ¡Así que ya sabes! Si quieres una escapada de lujo sin gastarte un dineral, el Hoyal es tu sitio.
Qué comodidades se pueden encontrar en las habitaciones de la posada
Ya te digo, la Posada El Hoyal es un lugarazo para escaparte. Fuimos con mi chica hace tiempo y, la verdad, ¡no queríamos volver! Es un sitio tranquilo, rodeado de naturaleza, perfecto para desconectar, pero no tan lejos de Potes, que siempre mola visitarlo. La atención fue de diez. El personal es super amable y siempre está dispuestos a ayudarte, como si fueras de la familia. El desayuno es bestial, con pan y bizcocho casero que no te puedes perder.
Hablando de comida, si te pasas por el restaurante, prueba los saquitos de queso y gambas, y el hojaldre. Están espectaculares, especialmente el hojaldre, que es una maravilla. Todo lo que pedimos estaba rico, y el trato también es genial. Además, todo llega bien presentado, así que no tienes que preocuparte por la logística si decides compartir platos. Un buen sitio para cenar con la pareja o con amigos.
El fin de semana que pasamos ahí fue un acierto total. Todo limpiecito y bien cuidado, con una cama super cómoda que te hace sentir como en casa. Ah y el café por las mañanas, no me lo olvido, ¡uno de esos buenos cafés que te alegran el día! La piscina se ve chula, con su área de solárium y todo, perfecta para pegarte un chapuzón al caer la tarde.
Ahora, si te preguntas qué hay en las habitaciones, te cuento. Son acogedoras y están súper limpias, con todo lo necesario para que te sientas bien. Así que ya sabes, si te animas a escaparte un par de días, ¡la Posada El Hoyal es una opción que no decepciona!
Hay piscina en la Posada El Hoyal
Mira, hablemos claro de la Posada El Hoyal. Al principio, puede que te fije el exterior, pero una vez que te adentras, la cosa se pone fea. Te topas con un hotel de 1 estrella que parece pensado más para ellos que para ti. No hay detalles que te hagan sentir a gusto. Todo está un poco olvidado, y es que no hay nada alrededor, ni un bar, ni un restaurante, ni una triste tienda. Para comer algo tendrás que moverte varios kilómetros, y eso no mola.
Y si pensabas en darte un chapuzón en la piscina, mejor que te olvides. No hay espacio para tomar el sol y la experiencia no es precisamente la de un resort de lujo. El desayuno es otra historia. Te lo sirven en un sitio oscuro y poco acogedor, pese a que hay mesas afuera donde pega el sol. Pero sorpresa, ¡ahí no te lo sirven! Lo que te vas a encontrar en esa mesa son productos harinosos, como pan y bollería industrial. Ni rastro de fruta o algo típico de la zona. Para resumir, no volveremos ni lo recomendaremos. Una pena que en fotos dé el pego.
Ahora aun así necesitas un lugar para desconectar, puedes encontrar opciones mucho mejores. Puedes disfrutar de vistas impresionantes, habitaciones limpias y buena comida. Por ejemplo, hay sitios donde la habitación tiene vistas al monte, un buen desayuno y un servicio que realmente se preocupa por ti. Así que adelante, no te dejes engañar por la apariencia de El Hoyal.
Qué tipo de gastronomía se ofrece en el restaurante de la posada
Y claro, ¿quién no querría escaparse a la Posada El Hoyal? Este sitio es un bonito hostal rural que te deja respirar tranquilidad al máximo. Si buscas des conectar del bullicio de la ciudad, aquí lo clavas. Las habitaciones y el baño están decentes, perfectos para lo que necesitas tras un día de aventuras. Y no te preocupes por el coche, tienen un amplio aparcamiento para que aparques sin problemas. Además, en verano puedes pegarte un buen chapuzón en la piscina, que siempre apetece.
Yo estuve este fin de semana, gracias a una caja regalo que me dio mi hija por nuestro aniversario. Somos de Palencia y elegí este lugar porque me flipa Cantabria y tenía opiniones brutales. La verdad, no nos ha defraudado ni un poco. Desde que llegamos, el trato fue excelente. Ni siquiera daba comidas en ese momento, así que nos prepararon un picoteo de ibéricos que estaba para chuparse los dedos. Además, pasamos la tarde en una charla muy amena con Óscar, el dueño, que se portó increíble y hizo que nos sintiéramos como en casa. Sin duda, es un sitio muy recomendable si buscas un plan diferente.
Ahora, no todo es de color de rosa. Las habitaciones son sencillas, y la bañera tiene una posición un poco rara, por no hablar de que no tiene cortina y salir de ella sin mojarte está complicado. El desayuno está bastante bien, no es buffet, pero te deja satisfecho. Eso sí, hay que tener cuidado con la piscina, que estaba un poco sucia cuando fuimos. Y un aviso: si vienes buscando paz y tranquilidad, las noches pueden ser un caos. Tienes animales de granja que se ponen a hacer ruido por la noche, desde gallos hasta perros ladrando como locos. En pleno verano, con una habitación que no tiene aire acondicionado, puede ser un poco difícil descansar.
En cuanto a la gastronomía del restaurante, sólo abren para desayunar y cenar, así que si quieres comer, te toca coger el coche. Pero eso sí, lo que ofrecen en el menú está bastante rico, ¡eso no se lo quita nadie! Ideal para terminar el día con buena comida después de explorar la zona. Así que ya sabes, si te lanzas a descubrir Cantabria, parte con este lugar como tu base.
Se puede disfrutar de actividades al aire libre cerca de la Posada El Hoyal
La Posada El Hoyal es un lugar que te deja con ganas de volver, ¿sabes? Tienes unas vistas impresionantes que te van a dejar sin aliento, y si le sumas el trato genial del personal, te sientes como en casa. La limpieza es otro punto fuerte; todo está impoluto. No importa si vas en grupo o en pareja, la experiencia siempre es muy agradable. Te lo digo yo, que he estado ahí y la calidad-precio es de 10.
Ahora, hablemos de la piscina que es una maravilla. Imagina relajarte ahí, rodeado de naturaleza, con una zona de hamacas donde puedes tomar el sol y desconectar un rato. El desayuno está bastante bien, aunque para algunos puede parecer un poco excesivo. Al final, te traen zumo de naranja natural y unos deliciosos frisuelos lebaniegos. Todo esto por unos 15 euros para dos; ¡una ganga! Eso sí, si no te gustan las ocas haciendo ruido por la noche, tal vez eso te moleste un poco.
En cuanto a la cena, si decides quedarte a comer, ¡no te arrepentirás! Comimos como en casa, y el cocido lebaniego fue de los mejores que hemos probado. Y ese flan de queso... es para morirse de gusto. Todo a un precio bastante razonable. Las porciones son generosas ¡y la comida casera se nota!
Para los que les gusta la aventura, está claro que aquí hay un montón de actividades al aire libre. Con rutas de senderismo a patadas y de diferentes niveles de dificultad, estarás disfrutando de la naturaleza en un pispás. Así que, si piensas en ir y aún tienes dudas, ¡ya no las tengas! Te aseguro que la Posada El Hoyal es un sitio que te va a encantar.
Las habitaciones de la posada tienen vistas a las montañas
¡Y qué te digo de la Posada El Hoyal! Si buscas un lugar donde pasar unas vacaciones chidas, este sitio está de lujo. La ubicación es perfecta, a solo diez minutos de Potes, con un entorno que te deja sin aliento. Y lo mejor, si te encanta el agua, la piscina con vistas a la montaña es un verdadero espectáculo. Imagínate relajándote ahí después de un día de aventuras.
La limpieza es impecable, y la comida... ¡wow! Te sorprendes con lo que sirven a precios que ni te desangran. Los postres son una delicia, así que ahorra un poco de espacio para ellos. La atención es de diez, siempre con una sonrisa y dispuestos a hacer que tu estancia sea un verdadero placer. Te digo que es totalmente recomendable si buscas desconectar y disfrutar de un buen rato. Ideal para ir en grupo, en pareja o con la familia.
La última vez que fuimos, ¡vaya fin de semana fenomenal! La atención fue increíble y hasta los peques querían volver para ver a Lola, la encargada del lugar. Las habitaciones son cómodas y para la familia, la opción de tener la habitación contigua para los niños fue un acierto total. Cenamos en el restaurante y, aunque llegamos a las 21:55, nos atendieron con una sonrisa. Las croquetas de primero y esos postres, el helado de queso y la torrija son obligatorios, ¡no te los saltes!
Además, la posada está en un rincón tranquilo de Cantabria, cerca de muchos lugares chulos para explorar. La carta del restaurante es sencilla, pero mantiene una calidad excelente. Así que si estás haciendo el camino lebaniego o simplemente quieres un lugar para descansar y disfrutar, esta posada es ideal.
Y sí, las habitaciones de la posada tienen vistas a las montañas. Así que, mientras te relajas, ¡puedes disfrutar de esos paisajes de ensueño! Sin duda, te vas a sentir como en casa.
Algunas habitaciones de la Posada El Hoyal tienen hidromasaje
La Posada El Hoyal es una auténtica joyita en medio de Cantabria. No te dejes engañar por su estrella; aquí no hace falta más para disfrutar. Si estás en el barrio La Gloria y tienes hambre, este sitio es de obligada visita. ¿Quién dijo que la buena comida no puede venir acompañada de un trato espectacular? Desde que pones un pie en el restaurante, te sientes como en casa, con un servicio de 10 que es un auténtico regalo.
La comida es brutal, casera y exquisita. Si pruebas el cocido Lebaniego, te va a volar la cabeza. También te recomiendo el hojaldre y, claro, el cachopo; ¡vaya bocado! Y no me olvido del solomillo relleno de queso, que parece sacado de un sueño. Para rematar la jugada, sus postres caseros son sin palabras. Un flan de queso y una tarta de tres chocolates que te dejarán con ganas de más; ¡de verdad que es muy recomendable!
Por si fuera poco, el local está muy bien cuidado, así que no esperes menos de este sitio. La ubicación es perfecta para unas vacaciones chulas, ese aire rural que te hace desconectar de todo. Vamos, estamos hablando de un lugar donde te tratan bien, la comida es de lujo y está bien ubicado.
Ahora, sobre tu pregunta de las habitaciones con hidromasaje, la verdad es que en la Posada El Hoyal no hay esa opción, pero con todo lo que ofrece, ¡te la puedes jugar! Vas a llevarte un buen recuerdo de tu estancia, y estoy seguro de que vas a querer volver.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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