
Si estás buscando un buen plan de parrilla, Posada Cuatro Vientos en C. Marqués de Vadillo, 36, 42169 Almarza, Soria es una opción a tener en cuenta. Este sitio tiene un 3.8 de 5 en Restaurant Guru con 388 reseñas y algo de encanto natural en su entorno. Pero ojo, que al llegar parecía que la terraza estaba animada, y cuando entramos, nos topamos con un bar sucio y un personal que no daba ni la hora. La barra estaba vacía y la comida, un verdadero fiasco. A pesar de eso, ofrecen platos típicos y especiales a la parrilla, así que si buscas carne a la brasa y un ambiente auténtico, dale una oportunidad, ¡quién sabe!
Posada Cuatro Vientos
Página web
Horarios Posada Cuatro Vientos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–23:00 |
| martes | 8:00–23:00 |
| miércoles | 8:00–23:00 |
| jueves | 8:00–23:00 |
| viernes | 8:00–23:00 |
| sábado | 8:00–23:00 |
| domingo | 8:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Posada Cuatro Vientos
Dónde se encuentra Posada Cuatro Vientos
¿Has oído hablar de Posada Cuatro Vientos en C. Marqués de Vadillo, 36, 42169 Almarza, Soria? Te cuento que las experiencias son bastante variadas, pero hay un patrón común: la mala atención. Imagínate, llegas con ganas de pasar un buen rato y te encuentras con un servicio de primera estrella. Esperamos un montón de tiempo en la barra y el tío no nos miraba. ¡Atendió a cinco pescados del pueblo que llegaron después! Así que, adivina qué, nos fuimos sin tomar nada porque parecemos transparentes. Unos maleducados.
La amabilidad brilla por su ausencia en este lugar. Fuimos a tomar una cerveza y no hubo ni un simple “hola” o “gracias”. Aquí parece que les molesta que vayas a gastar tu dinero. Ni unas miserables aceitunas con la bebida a pesar de que en la mesa había una bandeja llena. Este tipo de sitio no entiendo cómo sigue en pie, más allá de la gente del pueblo que parece que no tiene otra opción. Si así es como nos tratan, ¿quién querría volver?
Pero, bueno, no todo está perdido. Hay momentos en que la comida les salva el día. Un lugar como este, en un pueblo pequeño, tiene su encanto. El comedor es muy acogedor, perfecto para un domingo. Las chuletas de cordero son de otro mundo, junto con unas setas que están de lipi. Dicen que el chuleton de kilo y medio es la bomba, pero no nos atrevimos con eso. Si te decides a comer aquí, prepárate a gastar entre 30 y 40 €, aunque la comida y el ambiente son más bien decentes.
Así que, ¿dónde se encuentra Posada Cuatro Vientos? En C. Marqués de Vadillo, 36, 42169 Almarza, Soria. Pero ojo, que una cosa es la ubicación y otra el servicio. Si decides ir, ¡estás avisado!
Cuál es la calificación de Posada Cuatro Vientos en Restaurant Guru
Ya te digo, la Posada Cuatro Vientos tiene sus altibajos. Por un lado, hay peña que ha tenido experiencias de mala atención. Una vez fui a comer y el tipo de la barra no tenía ni un poco de interés en atendernos. Nos soltó un “está todo reservado” y ni se molestó en darnos alguna opción de bocadillo o tapa, a pesar de que estaban las mesas vacías. Sospechoso, ¿verdad? A las tres y cuarto, así como si nada, el comedor a medio llenar. Me huele a que esperaban a que llegara el resto a las cuatro o algo así.
Pero luego está la otra cara de la moneda. Hay gente que se rinde ante lo que ofrecen en la parrilla: calidad de la comida a otro nivel. Las chuletas de ternera y la tapa de bacalao al vinagre son un espectáculo. Tienes que probar esas chuletas de cordero, ¡vaya sabor! El ambiente es familiar y acogedor, perfecto para ir con amigos o en familia. ¡Y atención, que el servicio no es el más rápido del mundo, pero son amables!
No te olvides de lo que dicen de la mañana: los torreznos recién hechos son una pasada, y la tortilla siempre está en su punto. Si te gustan las costillas de cordero, no te las puedes perder, ¡jugosas y riquísimas! Los postres también son caseros y todo se siente como estar en casa. Así que si buscas una experiencia de comida casera espectacular con un entorno amigable, este es tu sitio.
En cuanto a la calificación de Posada Cuatro Vientos en Restaurant Guru, se mueve por ahí entre las 4 y 5 estrellas, dependiendo de la experiencia de cada uno. Pero si la comida y el trato te parecen buenos, ¡pues tendrás una buena experiencia asegurada!
Cuántas reseñas tiene Posada Cuatro Vientos en Restaurant Guru
Menuda joya encontramos en Posada Cuatro Vientos en Almarza, justo al lado del Puerto de Piqueras. Nos plantamos allí un sábado de julio casi a las tres de la tarde, con el tiempo justo, y ¡vaya que tuvimos suerte! Amplia terraza climatizada y una mesa libre para dos, perfecto para echar una buena comida. La carne a la brasa es lo suyo, y la calidad se nota. Los platos son abundantes y ricos, y el trato del personal, simplemente agradable. La cuenta no se dispara, entre 10 y 20 € por persona, así que se puede repetir sin problemas.
El ambiente es rústico y encantador, como uno espera encontrar en un bar de pueblo. La comida y el servicio se llevan un 5 estrellitas por mi parte, y ni hablar del ruido, que es más que bajo, así que puedes disfrutar de tu comida sin problemas. Si no tienes reservado, tampoco pasa nada, aquí no es obligatorio, y si vas en grupo o solo, siempre hay opciones. En la carta tienen algo para todos, incluso para los vegetas con su ensalada de tomate, aguacate y los huevos fritos con patatas y pimientos que, dicho sea de paso, están muy buenos.
Sin embargo, hay que tener cuidado con los días de afluencia. Un domingo, a las 2 de la tarde, vi un grupo que se quedó sin comida porque el bar estaba a reventar y no les dieron más explicaciones. Eso bastante mal, porque el ambiente se ve bonito, pero si no puedes comer, aunque sea en un lugar pequeño como este, la experiencia se fastidia. Así que si vas, asegúrate de ir en un día tranquilo o igual mejor llama antes.
En definitiva, Posada Cuatro Vientos se lleva el aplauso. Con productos frescos, un trato casi familiar y un chuletón que te deja loco, se nota que cuidan lo que hacen. Y aunque también hay alguna crítica negativa en la mezcla, me quedo con las 5 estrellas y la experiencia positiva. Por si te lo preguntas, Posada Cuatro Vientos tiene un total de 15 reseñas en Restaurant Guru, y la mayoría son muy buenas. ¡Así que ya sabes, si estás por Soria, no te lo pienses dos veces!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Posada Cuatro Vientos
Mira, si estás pensando en pasar por la Posada Cuatro Vientos en Almarza, yo que tú me lo repensaba. La primera vez que fui, ni me saludaron, y cuando pregunté si me daban de comer, recibí un “no” sin mucho más. Sería genial que te atendieran con un poco de simpatía, pero aquí parece que tienen una especie de fobia a los turistas. Así que si estás viendo que el hambre te tira, mejor busca otro sitio.
Un colega llegó emocionado por probar su primer torrezno, que es lo que todos decimos que hay que comer en Soria, y se lo sirvieron frío y con cara de pocos amigos. Al día siguiente, el que atendía la barra estaba hablando por teléfono un buen rato en lugar de atender a la gente. Así que a la mínima, volvimos a poner rumbo hacia un bar en la plaza, justo al lado del ayuntamiento, donde te tratan como un rey y la comida sabe a gloria. ¿Para qué quedarte aquí?
Otra vez paramos, esta vez de camino a Logroño, con la esperanza de que al menos un café decente no nos fallara. La cosa es que el café era un desastre, pero el torrezno estaba de lujo. Eso sí, las tostadas con tomate, un chiste: generosas de pan, pero con tan poco tomate y aceite que tuvimos que pedir más. Lo mejor de todo fue que nos costó 7€ por lo que pedimos. Pero claro, si te esperas un ambiente acogedor, aquí no lo vas a encontrar.
Hablando de ambiente, imagínate un bar de pueblo normalito, donde la simpatía parece brillar por su ausencia. Unas raciones suficientes si no te importa el trato áspero y algún que otro menú que no sabes lo que trae... La carne, aunque buena, de a veces salada. En general, si buscas un lugar donde sentirte bien recibido, vas a salir decepcionado. La verdad, la Posada Cuatro Vientos no es un lugar al que desearías volver.
Cómo era el estado de la terraza al llegar a Posada Cuatro Vientos
Te cuento sobre la Posada Cuatro Vientos, que la verdad puede ser un poco de todo, dependiendo de cómo te toque el día. Hay quienes le dan 5 estrellas y dicen que tienen un salón acogedor, con comida en abundancia y muy rica. La camarera es un amor, siempre con una sonrisa, y esos huevos rotos con setas de la zona, ¡no te los puedes perder! La relación calidad-precio es bastante buena.
Pero, ojo, hay quienes han tenido experiencias para olvidar. Un amigo paró a tomar algo y, por dos cafés con leche, un montadito de jamón y una magdalena, les cobraron 4,70 euros. Todo bien, pero el local estaba lleno de moscas; de hecho, una se murió sobre la mesa. Los baños sí estaban limpios, al menos eso es un punto a favor.
Por otro lado, me enteré de unas críticas bien duras. Hay quien dice que el servicio es pésimo. No tienen menú del día ni dejan la carta, así que pides a ciegas y te sorprenden con platos que a veces no valen la pena. Aquí ya entramos en el terreno de lo mediocre, con la carne mal cocinada y postres decepcionantes. ¡El ambiente a veces es seco y te quedas con un mal sabor de boca!
En cuanto a la terraza, imagínate al llegar: no es el mejor sitio si te gusta estar cómodo y sin interrupciones de insectos. La mayoría coincide que no es el lugar ideal si quieres tranquilidad, aunque algunos logran disfrutar de un tentempié y unas bebidas, quedando más o menos satisfechos. Así que, si estás pensando en pasar por allí, prepárate para lo que te puedas encontrar. ¡Buena suerte!
Qué impresión da el bar de Posada Cuatro Vientos
Ya te digo, la experiencia en Posada Cuatro Vientos fue un auténtico desastre. Íbamos de viaje, y por pura casualidad paramos allí. Cuando pregunté por el menú, me dicen que no hay, que tienen un "menú especial." Vaya, ni idea de lo que eso era. Preguntamos el precio y, sorprendentemente, no nos lo dicen en ningún momento. Solo queríamos comer rápido y seguir con la ruta, y si nos hubieran soltado algún precio, igual nos hubiéramos ido a otro sitio o nos habríamos conformado con unos bocatas. Sin carta, sin precios, solo nos sueltan los platos de memoria. Al final, por una ensalada mixta, una bandeja de chuletas compartida, postre, pan y agua, nos clavan 25 euros por persona. Literalmente, nos sentimos estafados. La comida ni de cerca valía eso y la desinformación fue lo que más bronca nos dio.
Es una pena, de verdad, porque el lugar tiene potencial. Las instalaciones podrían haber sido un buen sitio, pero el servicio fue de lo más cutre. Los camarer@s no parecían tener ni ganas de currar. Y ojo, si llegas después de las 3 de la tarde, la cocina cierra justo a esa hora, así que mejor vete de vacaciones antes de que te entre el hambre. En definitiva, un completo pérdida de tiempo y de dinero.
Para colmo, nos costó 120 euros comer a dos adultos y dos niños, y, claro, en un bar de pueblo no esperas que te cobren como si estuvieras en la terraza más cara de Madrid. Sin aire acondicionado, con moscas revoloteando, y una sensación de timo enorme. Estuvimos un rato pensando que igual lo que había salido mal fue nuestra elección, pero al final, a ese sitio no vuelvo ni de coña.
A pesar de que algunas personas tienen buenas palabras sobre la posada en su versión de verano con buen ambiente y tal, lo que nos llevamos fue una impresión más que negativa. Si decides ir, más te vale estar preparado para un servicio mediocre y precios que te dejarán con cara de sorpresa. ¿Qué impresión da? Poca claridad, precios inflados y un servicio que deja mucho que desear. En resumen: poco recomendable, la verdad.
Qué problemas se mencionan sobre el servicio en Posada Cuatro Vientos
Y no te voy a mentir, Posada Cuatro Vientos tiene de todo, pero no siempre para bien. Unos dicen que la cocina es un desastre. ¿Te imaginas llegar a las 15h y que ya esté cerrado? Fiasco total. Y el servicio... ¡uff! Ni te cuento. Sientes como si hablaras con una piedra, super seco y cortante. Hasta cuando pides un café, tienes que ir tú a la barra. Alucinante, ¿no? Con eso te digo que seré yo la última en volver.
Pero mira, ahí también hay luz al final del túnel. Otros han tenido experiencias dignas de estrella Michelin. Los torreznos, por ejemplo, son la bomba, y la carne a la parrilla es un manjar que vuelve a llamar a la puerta… buen precio también, entre 10 y 20 euros, así que no se puede pedir más. El comedor es bastante cómodo, y si tienes suerte, hasta puedes topar con María, la nuera de los dueños que le pone buena onda al lugar.
En fin, hay quien se expresa muy bien sobre el trato y la rapidez del servicio. Un sitio acogedor donde disfrutar de un revuelto de setas o un secreto ibérico que está de lujo. Todo esto lo convierte en una parada obligatoria. Claro, la carta es corta, pero aquí menos es más: generosas raciones y calidad que le dan al cliente lo que de verdad busca.
En resumen, esos son los problemas que se mencionan sobre el servicio en Posada Cuatro Vientos: menú escaso, con reacciones de camareros muy secos, y situaciones absurdas como tener que ir a la barra a pedir un café. Algunos se encuentran con bichos voladores en las mesas y no es la mejor experiencia. Así que ya sabes, si te decides a ir, ve con la mente abierta, pero no te olvides de lo que dicen los demás.
Qué opinan los visitantes sobre la limpieza en Posada Cuatro Vientos
Mira, hablando de la Posada Cuatro Vientos, hay de todo un poco. Algunos dicen que la experiencia empieza con mal pie. Dos estrellas le dieron un par de peña que, después de hablar con la chica de la barra, se quedaron sin ganas de comer. La tía fue un poco maleducada, y eso no está bien. Si entras a un sitio con hambre, lo último que necesitas es que te desanimen, ¿sabes?
Pero luego están los que flipan al darle cinco estrellas. Dicen que es un lugar ideal para comer, cumpliendo con todas las medidas de Covid, limpio como una patena. La comida es exquisita y abundante, y el trato es genial. Hasta sueltan que no se les puede pedir más. Eso sí, este tipo de comentarios son música para los oídos.
Y hablando de lo que se cocina ahí, parece que el lechón es el rey. Solo tienes que probarlo para entenderlo. La gente menciona el trato familiar del servicio, que siempre es un buen extra. Aunque hay quien se queja de que no ofrecen muchas opciones en la carta, lo que a veces decepciona cuando esperas un asador de verdad, como los que publicitan. Pero claro, te despachan el menú del día a 10 eurazos, así que no todo el mundo lo ve igual.
Lo que no se puede negar es que los platos estrella, como el rodaballo y el chuletón, son espectaculares. Con cinco estrellas aseguradas, la espera no es nada y, además, las plazas de aparcamiento son un lujo. Todo se hace cómodo.
Respecto a la limpieza en la Posada Cuatro Vientos, aquí la mayoría cree que están bien cuidados. La buena onda de que sigue en pie ese ambiente rural y natural, desde los ventanales, parece que combina muy bien con un lugar que se esfuerza por estar limpio y ordenado. ¡Así que no dudes en darte una vuelta por allí!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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