
Si buscas un lugar dónde comer en Ávila, no puedes perderte el Mesón del Rastro. Este sitio tan acogedor y tradicional lleva desde 1885 deleitando a los comensales con una gastronomía de altura. Este año ya hemos ido por tercera vez y la experiencia sigue siendo extraordinaria. Te encantará el ambiente, con sus chimeneas y mobiliario de madera, ideal para compartir con los colegas. Fran, el dueño, es un fenómeno: su trato y amabilidad te hacen sentir como en casa. Si te gusta el buen comer, no dejes de probar su menú degustación abulense. ¡Volveremos el año que viene seguro!
Mesón del Rastro
Página web
Horarios Mesón del Rastro
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–17:00 |
| jueves | 13:00–16:00 |
| viernes | 13:00–16:00 |
| sábado | 13:00–16:00 |
| domingo | 13:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón del Rastro
Dónde se encuentra el Mesón del Rastro en Ávila
¡Ey, colegas! Hablemos del Mesón del Rastro en Pl. Rastro, 1, 05001 Ávila. Este sitio tiene su historia, pero parece que ha visto días mejores. Te cuento mi experiencia con el menú del día. Simple, pero necesitas saber que te traen primero el plato principal y el aperitivo brilla por su ausencia. Sopa castellana, que estaba decente, la carne tenía buen punto, pero la ensalada fue un desastre. El postre, arroz con leche, tenía sabor, pero el arroz… bueno, un poco pasado de punto. Al final, por 10-20 € te apañas, pero no esperes maravillas. En líneas generales, comida: 3, servicio: 4 y ambiente: 4.
Ahora, si hablamos de un lugar que me dejó mejor sabor de boca, es el restaurante que le echa ganas. 5 estrellas sin dudarlo. Comí aquí y todo lo que probé estaba de rechupete: gazpacho, pimientos rellenos de mariscos, bacalao pil pil, y no olvidemos el flan y las natillas caseras que estaban de lujo. La atención fue genial, con un camarero super amable. Este sitio es una joyita, honesto y asequible. Sin duda, volvería a este lugar cuando tenga la próxima oportunidad. Aquí la cosa brilla: comida: 5, servicio: 5 y ambiente: 5.
Ahora, para desahogarme un poco: no todo fue bonito en mis aventuras. Una vez fui con un grupo grande y la pasamos fatal. Fue probablemente de las peores experiencias que he tenido. El camarero, que parecía el dueño, estaba de muy mal humor. Su trato fue de lo más irrespetuoso, desde mandarnos a dejar el móvil hasta tirarnos los platos. La comida… bueno, no estuvo ni cerca de ser buena. Todo muy aguado y sin sabor. La única cosa que me gustó fueron unas natillas que estaban ricas, pero nada más. Y para rematar, no funcionaba el datáfono en un grupo de más de 30 personas, que querían que pagáramos en efectivo. En fin, una locura. Si me preguntan, yo diría que NO lo visiten si quieren evitar una mala experiencia.
Así que ya saben, si quieren ir al Mesón del Rastro, lo encuentran en Pl. Rastro, 1, 05001 Ávila. Pero, atención, lean las reseñas porque hay de todo. ¡A comer se ha dicho!
Desde qué año opera el Mesón del Rastro
Pero bueno, hablemos del Mesón del Rastro, que está en Pl. Rastro, 1, 05001 Ávila. He de decir que este lugar tiene un ambiente bastante chido, ideal para ir a desconectar y comer algo rico sin que te perjudiquen los precios. Te sueltan un menú degustación por un precio que varía entre 20 y 30€ por persona. No está mal si te pones a pensar en lo que te dan, aunque hay sus peros.
El menú que pedimos incluía tres cuencos. La sopa castellana fue un poco ni fu ni fa, me esperaba más, pero luego las patatas revolconas fueron un exitazo, muy buenas. También llegaban unas judías blancas que estaban que flipas. Ahora, llegamos al chuleton, que es lo que todo el mundo viene a buscar, y aunque el sabor era bueno, ten cuidado al pedirlo. Lo pedimos al punto menos, y por algunos lados estaba crudo total. Pedimos que lo pasaran un poco más y volvió como si lo hubieran planchado... un desastre. Eso sí, el camarero que nos atendió fue un encanto, un 10 para él.
He oído que algunos volvieron y la sopa castellana les encantó, pero a mí me quedó regular la experiencia. El chuleton, según dicen, sigue siendo la bomba, así que tal vez hay que darle otra oportunidad. La terrazita que tienen es genial para los días de sol, y no está demasiado lleno de turistas, lo que se agradece. Además, siempre caen unas tapitas que alegran la vida cuando estás tomando algo.
Ahora, si me lo preguntas, hay opiniones para todos los gustos. Algunos se quejan de que la comida viene fría o directamente mala, pero otros se deshacen en elogios. En fin, es uno de esos lugares en los que te arriesgas un poco.
Y ya para rematar, el Mesón del Rastro lleva operando desde 1997. Así que si tienes ganas de probar, a lo mejor vale la pena unirte a la aventura, pero ve con cuidado con el chuleton. ¡Suerte!
Qué tipo de comida ofrece el Mesón del Rastro
Así que, si estás buscando un sitio donde comer como un rey en Ávila, el Mesón del Rastro es el lugar perfecto. Te digo que entras y ya huele a tradición con esas mesas y sillas de madera. Es de esos sitios que sabes que no te van a decepcionar. La comida y el servicio son excepcionales. Nos lanzamos a por el menú degustación, con tres entrantes y un chuletón para dos. Te cuento que empezamos de menos a más.
Las patatas revolconas con torreznos estuvieron correctas, nada del otro mundo. Pero luego vinieron las judías, que estaban de escándalo; bien cocidas, con la piel justo en su punto. Y la sopa castellana, ¡madre mía! Sabía a gloria, te lo juro. Aún así, lo que de verdad hace que el Mesón brille es su chuletón. Tres elegimos, de los cuales dos estaban en su perfecto punto y el otro tuvo que pasar un poquito más, pero todos estaban exquisitos. La carne, sin duda, es de lo mejor que puedes probar aquí.
Ya en la parte de los postres, ambos estaban buenos, pero el arroz con leche era un pelín más dulce de lo que me gusta. Así que tuve que intercambiarlo por las natillas de mi pareja, que estaban ¡justas! O sea, que si quieres llenarte el estómago y disfrutar de un festín, no dudes en venir. Eso sí, ten en cuenta que aparcar por la zona es una misión imposible; mejor deja el coche un poco más lejos y da un paseíto.
En resumen, el Mesón del Rastro ofrece comida tradicional castellana. Suelen servir entrantes como la sopa castellana, las judías del Barco y las patatas revolconas, además de su famoso chuletón de Ávila. Si te apetece comer bien a un precio razonable, ¡este es tu sitio!
Por qué se considera que la experiencia en el Mesón del Rastro es extraordinaria
Tienes que conocer el Mesón del Rastro en Ávila, situado en Pl. Rastro, 1. Este lugar tiene 4 estrellas y, la verdad, se lo merece. El salón es amplio, con una decoración que te transporta a otra época, y el ambiente es bastante familiar. Aquí no vas a encontrar platos de vanguardia ni nada muy moderno, pero sí una cocina tradicional que es un auténtico lujo. La sopa castellana y el chuletón de Ávila son los platos que no te puedes perder. Siempre que estamos por la zona, hacemos una parada obligada en este restaurante. Un precio de 20-30 € por persona está más que bien para lo que ofrecen.
Además, si tienes peludito, aquí son unos cracks. 5 estrellas para ellos porque nos trataron de lujo. Al llegar, el camarero ya tenía un cuenco de agua y un torrezno listos para nuestro perro. La comida, increíble, sobre todo el menú degustación. Si vas con mascota, este es el sitio indicado, así que lo recomiendo al 1000x1000. Y a nuestro perro Narco, ¡le encantó también!
Pero no todo es perfecto. También he oído malas experiencias. Algunas personas se quejan de un servicio pésimo y de platos sosos. Un chuleton crudo por dentro y quemado por fuera suena fatal. Y para colmo, que te traigan un café hirviendo cuando pediste templado… Esos detalles hacen que el restaurante pierda puntos rápidamente. Pero eso es solo una cara de la moneda.
¿Y por qué se considera que la experiencia en el Mesón del Rastro es extraordinaria? Pues porque, en general, te sientes bien atendido, la comida es casera y deliciosa, y el ambiente es acogedor. El lugar destaca por su atención al cliente, aceptando mascotas y creando un entorno familiar. No es solo lo que comes, sino cómo te sientes mientras lo haces. En la mayoría de las visitas, la comida, el servicio y el ambiente han estado muy bien, así que la experiencia suele ser bastante positiva.
Cuál es el ambiente del Mesón del Rastro
Te cuento que el Mesón del Rastro es una joya que no te podés perder si andas por Ávila. Este restaurante tiene más de 140 años de historia, ¡sí, leíste bien! Desde 1881, cinco generaciones han estado sirviendo comida de calidad, lo que le da un toque especial que solo un lugar así puede tener. La comida es simplemente deliciosa, y te juro, el chuletón de 800 gramos que tienen es de otro mundo: tierno, jugoso y recomendado al 100%. Si sos amante de la buena carne, esto es pan comido.
Y no solo eso, la atención es de primera. Fran o Francisco, como lo llaman, es un crack. Siempre con una sonrisa y dispuesto a hacerte sentir como en casa. Aportar ese buen rollo al lugar lo hace aún mejor. Ser atendido por alguien tan amable realmente marca la diferencia, ¡así que un aplauso para él!
Lo mejor es que si llevás a tu perrito, no hay problema; son pet friendly. Es genial poder ir con tu mascota y disfrutar de una buena comida sin estar sufriendo el frío de la terraza. El ambiente es acogedor, y hacen que el tiempo pase volando, disfrutando de todo lo que ofrecen. ¿Te imaginas disfrutar de un chuletón mientras tu peludo está a tu lado? ¡Inigualable!
Hablando de la comida, tienen un menú degustación que vale cada euro. Por unos 50 euros para dos personas, te traen tres cazuelitas con los platos típicos de la zona, como las patatas revolconas, sopa castellana y judías del Barco, y luego ese chuletón que es simplemente de muerte. Además, el servicio es rápido y eficiente, y los camareros son muy atentos. El ambiente en el Mesón del Rastro es cálido, lleno de tradición, y con una vibra que te invita a disfrutar tanto de la comida como de la buena compañía. Si vuelvo a Ávila, ten por seguro que repetiré en este sitio, ¡me llevo un trocito de Ávila en la barriga!
Qué elementos decorativos destacan en el Mesón del Rastro
El Mesón del Rastro es un sitio que parece dividir las opiniones de la peña. Por un lado, las malas experiencias son bastante sonadas. Te cuento que, comer mal en Ávila debería ser un arte, pero aquí fue un desastre total. Empezamos con los judiones de Barco que eran más pequeños que mis dedos. Luego te sacan unos torreznos chiclosos en esas revuelo, y la lechuga... bueno, hagamos caso omiso, parecía salida de una bolsa vieja. Y como si eso no fuera suficiente, las patatas gajo sabían a pie. ¿Te imaginas? La sala, completamente vacía, y ni carta. Solo menús turísticos sin IVA. ¡Todo un show! Malo, caro, ilegal y cutre. Servicio nefasto, para sumar a la experiencia: un 1 en comida y servicio. No me gastaría ni un euro más aquí.
Pero, en el otro extremo, hay quienes tienen su versión de la historia. Algunos afirman que aquí comen de lujo. ¡Vaya contraste! El chuletón de 800 gramos para dos es un manjar. Te dan hasta agua para tu perrita si vas con ella. La atención del camarero parece que es de 10. E incluso dan un menú degustación que sorprende a más de uno. Eso sí, el precio ronda entre 20 y 30 euros por persona, pero muchos dicen que vale cada centavo. Un buen servicio y mejor comida, que ni te hace falta dejar nada en el plato. ¡Recomendado!
Y después hay que poner de manifiesto lo que realmente destaca del lugar. La decoración del Mesón del Rastro es un espectáculo en sí mismo. Horno de leña, chimeneas enormes y muebles de labranza que te llevan a otra época. Hay mucho espacio, y la limpieza no es algo que pasen por alto. Es un sitio amplio y acogedor, con grandes vigas de madera que le dan un toque rustico, así que si decides ir, es de esos lugares donde te enamoras del decorado y la buena carne que tienen. ¡Así que ya sabes! ¡A ver qué opción eliges tú la próxima vez!
Quién es Fran y cuál es su papel en el restaurante
El Mesón del Rastro es un sitio que se lleva unas buenas 4 estrellas, y la verdad, no es para menos. Tienen un menú degustación que te deja bastante satisfecho. La sopa castellana estaba buena, aunque un poco aguada, pero al menos no le faltaba sabor. El resto de los platos estuvo bastante decente, y el trato del camarero fue correcto, un tipo muy amable que te hace sentir a gusto. Aquí el precio está en la media, unos 20-30€ por persona. Así que, por la calidad nada se puede quejar, ¿verdad?
Este lugar tiene su mística al ser una antigua posada castellana de más de 100 años, eso le da un toque especial. Lo bueno es que la comida es abundante y de calidad. Si te lanzas al chuletón de 800gr por solo 22€, seguro que sales rodando, ¡y eso que podría haber comido tres! Mis judías del Barco estaban muy bien aunque, sinceramente, no eran las originales. Si vienes de dar un paseo de tres horas, aquí puedes reponer fuerzas sin problema.
Y hablando de experiencias, hay quienes han tenido críticas mixtas. Un par de comensales no quedaron tan contentos con el menú de la tierra que, aunque tenía buena pinta, resultó bastante soso y frío, así que ya sabes: hay que tener un poco de cuidado con lo que elijas. Pero, en general, mucho del feedback es positivo, destacando una buena rapidez en el servicio y un ambiente muy ameno.
Ah, y no olvides preguntar por Fran, el camarero que está siempre atento a lo que necesites. Su papel aquí es clave, ya que se asegura de que cada detalle esté sobre la mesa, desde la rapidez en servicio hasta que la comida llegue caliente. Así que si te pasas por el Mesón del Rastro, ¡Fran te hará sentir como en casa!
Cómo es el trato al cliente en el Mesón del Rastro
Si estás buscando un sitio chido para comer en Ávila, el Mesón del Rastro es un must. Este lugar tiene 5 estrellas por una razón: la calidad es buena y está en un sitio clásico, justo en el centro. El trato es agradable, aunque a veces tardan un poco entre plato y plato. Pero, de verdad, lo que te traen vale la pena la espera. La carne está a otro nivel y no te puedes ir sin probar el flan, que está de lujo.
Ahora, si llegas en moto, ¡perfecto! Te plantas ahí en un abrir y cerrar de ojos. Pero si vas en coche, no te voy a engañar, aparcar cerca es misión imposible. Además, para entrar al restaurante, lo haces a través de una de las puertas monumentales de la muralla, que le da un toque especial. Sin embargo, puede que el trato en algunas ocasiones no sea el mejor; he escuchado que hay experiencias de ni fu ni fa. La comida es correcta, pero vamos, no esperes una explosión de sabores.
Y te cuento, la última vez tenía muchas ganas de ir, pero parece que no fue el mejor día. Pedimos un revuelto de la casa y un chuleton de 800gr. La carne, bien, pero nada del otro mundo; eso sí, el servicio fue rápido y atento. Sin embargo, hay mejores opciones por ahí, y además, el precio está un poco desfaseado para lo que ofrecen.
En resumidas cuentas, el trato al cliente en el Mesón del Rastro puede ser un poco irregular. A veces lo clavan y otras, la atención se siente bastante floja. Así que si te decides a ir, ya sabes, ve con la mente abierta y no esperes maravillas.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








