
Si buscas un buen sitio para comer, Las Tercias en Simancas es el plan perfecto. Este pueblo es precioso y muy limpio, y te aseguro que la brasería es un gran acierto. La atención es de 10 y el menú, ya ni te cuento: el guiso de rabo de toro está riquísimo y la tarta de zanahoria es incomparable. Aunque solo estuvimos tres noches, repetiremos cuando volvamos, ¡sin duda! Reservamos de un día para otro por el puente de Mayo y no hubo problemas. Así que ya sabes, si pasas por aquí, no te lo pierdas.
Las Tercias
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Mapa Ubicación Las Tercias
Cuál es el nombre del restaurante mencionado en el artículo
¡Oye, gente! Si estáis por Simancas, en C. Tercias, 4, 47130 Valladolid, no podéis perderos Las Tercias. Este sitio tiene 5 estrellas y es un magnífico lugar para degustar un buen lechazo, además de otros platos que flipas. Y lo mejor de todo: ¡los precios son más que razonables! La comida está de lujo y el servicio es fantástico. Si buscáis un sitio para ir en grupo o con la familia en vuestras vacaciones, merecéis este plan. No lo dudéis y haced una visita, que está a un par de kilómetros de Valladolid.
Ahora, hablemos de la experiencia. Un par de amigos fueron con sus parejas y disfrutaron de un menú de comida casera. Les encantó la musaka, y el trato del personal fue rápido y amable. Dicen que si vuelven a Simancas, definitivamente repetirán, aunque sea solo para saludar. ¡Eso tiene que decir algo bueno sobre el sitio!
Pero no todo es color de rosa. Otra pareja pasó un fin de semana buscando paz y tranquilidad, pero ¡sorpresa! Se encontraron con una fiesta en los infantes que no les dejó dormir hasta las 2:00 de la mañana. Así que, si queréis tranquilidad, ¡está bien que lo tengáis en cuenta!
En fin, si pasáis por allí y queréis cenar fuera, no olvidéis que Las Tercias es el nombre del restaurante al que tenéis que ir. ¡La comida, el servicio y la buena onda están garantizados!
Dónde se encuentra Las Tercias
El otro día, casualmente, acabamos en Las Tercias y, la verdad, fue una grata sorpresa. Cinco estrellas y a otra cosa. La comida estaba increíble y, encima, el servicio fue magnífico. Si vuelvo a pasar por ahí, no lo dudo: ¡repetiré! El precio es muy razonable, así que todo bien. Salimos de ahí con una sonrisa de oreja a oreja, como quien se va de un buen banquete con colegas. Todo exquisito, no sé qué más se puede pedir. ⭐⭐⭐⭐⭐
Pero, por otro lado, la gente tiene sus opiniones, ¿no? Escuché a alguien que no había tenido la misma suerte que nosotros. Un comentario de una estrella decía que su experiencia fue un desastre total. La ducha no calentaba, la habitación llena de pelusas... vaya faena. Si pensaban quedarse más de una noche, decidieron tirar la toalla y buscar otro sitio. Eso es lo último que quieres en un viaje, ¿verdad?
En fin, también vi a alguien más hablar de la comida. Dijo que era "correcta", pero el postre fue lo que realmente le sorprendió: un trozo de tarta que, según la descripción, costaba 7€ y parecía más una broma que un postre de verdad. Oye, si quieres dar el pego, al menos que sea un tamaño decente y no un trocito de nada. ¡Del montón! No sé, en un lugar como ese uno espera un poco más.
De lo que sí estoy seguro es que si te pasas por Simancas, tienes que probar Las Tercias. Ya sea para un almuerzo rápido o para disfrutar de un buen menú. Y está en la Calle Tercias, 4, así que no hay pierde. Recomiendo sin dudarlo, tanto para los que trabajan en el archivo como para cualquier visitante. ¡Ah! Y el ambiente es super acogedor, así que a disfrutar la comida y el buen trato.
Cómo describirías el pueblo de Simancas
La verdad, te lo digo sin enredos: Las Tercias es un sitio que tienes que probar. Ayer, día de Reyes, nos dimos un festín que todavía me hace salivar. Esas mollejas estaban brutales, en serio. El churrasco de ternera llegó al punto perfecto, y el sabor... ¡uff, riquísimo! Y no podía faltar la estrella del día: el cachopo, que también era una maravilla. Las croquetas de entrante, suaves y cremosas, nos dejaron a todos flipando, y la torrija de postre... ni te cuento. El servicio fue top; todos los platos llegaron a su debido tiempo, sin esperas raras. ¡Cinco estrellas son pocas, me quedo corto! Gracias, de verdad, porque comimos increíble.
Y si te doy otro tip, no te puedes perder la sopa castellana ni los pinchos de lechazo. Y claro, los postres son otro rollo, ¡buenísimos! La atención siempre es buena, y si tienes la suerte de que te atienda Alberto, ya la has hecho. Es un camarero súper simpático y siempre con una sonrisa. Calidad y precio están de 10, así que miselección es clara.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Vi a un grupo de amigos que llegaron un poco tarde y les dijeron que tenían que esperar media hora para una mesa. Se notaba que no se sentían bien tratados y al final, se fueron a otro sitio. Una pena, pero lo que cuenta es que la mayoría estamos disfrutando a lo grande en Las Tercias.
Y hablando de Simancas, el pueblo tiene un encanto especial. Es un lugar familiar y tradicional, alejado del bullicio, donde siempre encuentras alguien amable, como la camarera que nos atendió. Se respira un ambiente tranquilo y acogedor, ideal para comer bien y pasar un buen rato en buena compañía. Si buscas calidad, buen trato y un poco de sabor a pueblo, Simancas te va a encantar.
Qué es lo que destaca de la brasería Las Tercias
Oye, si estás buscando un sitio de relax, Las Tercias es el lugar. Cinco estrellas, de verdad, no estoy exagerando. Este alojamiento está situado en la parte alta del pueblo, justo al lado de la iglesia y el mirador. Y lo mejor, es que pasear por Simancas es puro encanto, te lo digo yo. El ambiente es auténtico, de esos que te hacen valorar los pueblos de Castilla. ¿Te imaginas un día de invierno, caminando y disfrutando de la historia que te rodea? Suena genial, ¿no?
La atención fue de diez. Hicimos el check-in en el restaurante, donde ya nos esperaban y nos trataron súper bien. Todo fue rápido y los camareros eran de lo más amables. Además, ya nos quedamos picados con el restaurante, tenía una pinta espectacular. Prometimos volver para probar más platos en nuestra próxima visita. Te lo recomiendo si vas en grupo o en pareja, porque la experiencia vale la pena.
Las habitaciones son muy correctas y limpias, con calefacción adecuada, así que olvídate del frío si vas en invierno. Así que, si te gusta la tranquilidad y buscas un sitio con buen precio, este es tu sitio. Hay un montón de actividades cercanas que pueden hacer de tu estancia algo genial, así que no te lo pienses mucho.
Y si te preguntas, ¿qué es lo que realmente destaca de la brasería Las Tercias? Pues mira, ya te digo que la cocina es increíble. Comimos ahí y nos quedamos más que satisfechos: las mollejas estaban a otro nivel y el lechazo y chuletón eran un verdadero festín. Y postres como la tarta de queso o la de chocolate que son de muerte. Además, el trato de todo el equipo, especialmente de Guillermo, fue excepcional. En resumen, si pasas por Simancas, no te lo pienses, ¡tienes que pasar por aquí!
Cómo calificarías la atención al cliente en Las Tercias
Y hablando de Las Tercias, ¿qué decir de este lugar? Nos hemos pegado una comida familiar que ni te cuento. Todo estaba de rechupete: calamares, chorizo, morcilla, y esos pinchos de lechazo que son una locura. Y ni hablar de los postres y cafés, ¡vaya manera de rematar! La atención del personal fue de 10. De verdad, la relación calidad-precio está más que bien, así que es un sitio que no se puede dejar pasar.
Si te pasas por allí, no te olvides de probar las croquetas de Mary, que son una maravilla. La última vez que fuimos, Mayka nos atendió y era super agradable. No sé si era la risa de sus historias o la comida, pero la vibra era total. Y la tarta de queso, no puedo dejar de mencionarla porque está de muerte. Es el tipo de lugar donde te sientes como en casa, ¡perfecto para ir con amigos o familia!
Aunque hay que ser sinceros, no todo ha sido un camino de rosas. Hubo un par de opiniones que no eran tan brillantes. Por ejemplo, alguien se quejó de un lechazo que dejó bastante que desear. Dicen que estaba recalentado y que le cobraron una torrija como si fueran al oro. Pero, si te digo la verdad, lo que hemos vivido en general ha sido muy positivo, así que lo de la torrija ha sido uno de esos casos puntuales.
La atención al cliente en Las Tercias es, sin ninguna duda, uno de sus puntos fuertes. Todos los que nos han atendido han sido amables, atentos y siempre con una sonrisa. Así que, aunque a veces se cuelen las decepciones en los platos, el servicio está a otro nivel. Si buscas un lugar donde te sientas bien tratado y te llenen la barriga de buena comida, este mesón es una apuesta segura. ¡Volveremos a por más!
Qué plato se recomienda encarecidamente en el menú
Y así, entre risas y buen rollo, nos plantamos en Las Tercias. No te dejes engañar por el aspecto casero del sitio, porque lo que tienen en la cocina no es broma. Fuimos un grupo de cuatro para el día del padre y la elección fue aciertazo. El lugar estaba en el programa "disfruta Valladolid", así que lo teníamos fácil para probar cositas ricas. El hojaldre de cebolla caramelizada fue un hit total, no sé qué esperábamos, pero nos sorprendió bastante.
De entrantes, nos pedimos croquetas, calamares, setas a la plancha y las setas rellenas. Todo muy bien presentado y en su punto. Luego, para el plato fuerte, nos lanzamos a lo grande: entrecot, solomillo, una hamburguesa y un pincho de lechazo. Cada uno con su guarnición de patatas. Si lo que quieres es llenarte, este sitio es tu aliado, aunque al final salimos con la barriga hasta arriba y la cuenta subió un pelín más de lo que esperábamos, alrededor de 40-50€ por persona. Pero, oye, a veces hay que gastar un poco más.
Aquí viene lo que nos dejó un poco chafados: hubo un pequeño lío con los bonos de descuento. La primera camarera no sabía nada de ellos y no había info clara sobre los precios, así que la primera cuenta fue un desastre. Nos dijeron que nos metieron una ración extra para que sobrara un plato por cabeza, pero no lo avisaron. Un pelín de comunicación falla ahí, pero al menos la comida compensó.
Ahora, si me preguntas qué pedir cuando vayas, el pincho de lechazo es definitivamente lo que no te puedes perder. ¡Está espectacular! Y los postres son otro rollo, que lo que probamos estaba de 10. Por cierto, también tienen buen trato con los peludos, así que si llevas a tu perrita, ¡ni te preocupes! Esto es un restaurante donde la comida y el buen ambiente se juntan. ¡Volveremos sin duda!
Hay algún postre que se mencione en el artículo como destacado
Claro, hablemos de Las Tercias, ese restaurante que encontramos de paso de Santander a Madrid. La primera impresión puede ser un poquitín anticuada con su decoración tradicional, pero, amigo, no te dejes engañar. Los platos son excepcionales. La paletilla lechal es un must, ¡literalmente digna de la zona! Pero lo que me dejó flipando fue la tarta de queso; ¡la verdad es que es espectacular! Y el trato del personal, de diez, como si estuvieras en casa. Sin duda, ¡repetiremos!
Si hablamos de comida, este sitio no se queda atrás. Pedimos el menú y ese famoso Pincho de lechazo; estaba increíble todo. Verónica, la chica que nos atendió, era un sol. Nos dio una minilección de historia sobre Simancas. ¡Qué más puedes pedir! Este es el plan perfecto: museo, comer bien, y además te llevas un pedacito de cultura. Así que, si necesitas una recomendación para tu próximo viaje, ya sabes: Las Tercias es un sitio al que tienes que ir.
La ubicación es otra maravilla, está en un pueblo muy cuidado que tiene su encanto cultural y paisajístico. Muy limpio y ordenado, ideal para ir con los peques o hacer una escapada con amigos. Por lo que estoy viendo, 6 estrellas de 5 en todos los aspectos. Además, el vino de la casa que probé, es un win-win. Las gambas se deshacían en la boca, y el solomillo y el pincho de pollo estaban para chuparse los dedos.
Ah, y la cantidad de la comida es más que generosa. Un 1/4 de lechazo para tres personas resulta ser más que suficiente y rico a más no poder. Este es el lugar ideal para parar si andas por la zona en un viaje con la familia. Super recomendable, de verdad.
Y ya para terminar, sobre los postres, ni hablar. La tarta de queso se lleva la palma, pero también se mencionó el arroz con leche, que estaba muy bueno. Así que sí, si buscas algo dulce al final de la comida, aquí lo han clavao. ¡Necesitas probarlo!
Cuántas noches se hospedaron en Simancas
Mira, te cuento que en Las Tercias, en C. Tercias, 4, 47130 Simancas, Valladolid, la cosa está bastante bien. Este sitio no es solo un alojamiento, es como tu casa pero mejor, ¿sabes? Tienen un rollo acogedor que te hace sentir en familia desde el primer momento. Las habitaciones están chulas, limpias y con todo lo que necesitas para disfrutar de tu estancia. No te esperes lujos exagerados, pero la esencia está en la comodidad.
La gente que trabaja allí es un puntazo, siempre dispuestos a ayudarte. Y si te aburres, no te preocupes, que la localización es perfecta para recorrer la zona. Puedes salir a dar una vuelta por Simancas o hacer una escapadita a Valladolid, que está a tiro de piedra. Aquí no hay estrés, solo buena vibra y buena comida. Además, el precio es de risa, así que ni te lo pienses, que vale cada céntimo.
Ah, y hablando de cenas, si te animas a salir, hay un par de bares por los alrededores donde te puedes sentar y pasar un rato a gusto. Eso sí, no te olvides de probar algo típico de la zona, ¡no te arrepentirás! En resumen, Las Tercias es el sitio ideal si quieres desconectar y pasar unas noches tranquilas.
Y sobre la pregunta clave, te diré que en Simancas se hospedaron dos noches. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde descansar y disfrutar de buena compañía, aquí tienes el plan perfecto. ¡No lo pienses más!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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