La Puerta de La Ribera

La Puerta de La Ribera

¡Hey, cerveceros! Si planeas un rollete por la Ruta Vinícola de la Ribera de Duero, no puedes dejar de chequear La Puerta de La Ribera, en Av. Soria, 10, 47340 Sardón de Duero. Este sitio está *de lujo* para parar, bien situado y con todo lo que necesitas: habitaciones con balcón o patio, WiFi gratis, y un desayuno continental que te levanta el día. Eso sí, cuidado con las habitaciones, que al parecer si dices que vas con amigos, te mandan a compartir baño, ¡sorpresita! Los precios varían, así que échale un vistazo antes de reservar. Y mientras estés por ahí, ¡no te pierdas su lechazo y buen vino!

La Puerta de La Ribera

·€
Valoración media: 4
Opiniones: 604 Reseñas
Dirección: Av. Soria, 10, 47340 Sardón de Duero, Valladolid
Teléfono: 983 68 70 10

Horarios La Puerta de La Ribera

DíaHora
lunes7:00–24:00
martes7:00–24:00
miércoles7:00–24:00
jueves7:00–24:00
viernes7:00–24:00
sábado7:00–24:00
domingo7:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Puerta de La Ribera

Dónde se encuentra La Puerta de La Ribera

¡Ey, gente! Hoy les vengo a contar sobre La Puerta de La Ribera, en la Avenida Soria 10, 47340 Sardón de Duero, Valladolid. La verdad, si buscan un buen lugar para comer, mejor sigan buscando. Solo una estrella y no es para menos. Para empezar, el servicio es malísimo y lentísimo; solo se aceleran cuando tienen que cobrarte. ¡Menuda broma!

Aparte, ¡qué calor! Se supone que deberíamos poder relajarnos, pero allá adentro no tienen aire acondicionado y parece un horno, no un restaurante. Ah, y se nota que algunos camareros tienen preferidos, porque el trato a otros comensales varía según su vestimenta. ¡Es un asco! Por si fuera poco, lo que pedimos estaba carísimo para la calidad que nos sirvieron. Pedimos una botella de agua y ni siquiera nos trajeron un vaso. En resumen: no volvemos.

La última vez que fui a cenar, la cuenta casi me saca un infarto. 125 euros por unas chuletillas, calamares y un pulpo, y ni siquiera me funcionaba el código QR para ver el menú. ¡Un robo a mano armada! El calor seguía insoportable y el servicio seguía más desorganizado que el campeonato de las sillas. La comida no estaba horrible, pero el precio no vale la pena ni en broma. No se lo recomiendo a nadie.

Una vez estuvimos de paso, tomando un vino y una tapa de queso, y por una media ración de dos tipos de queso, nos cobraron 11 euros. ¡Venga ya! Y ni hablemos de la Coca-Cola que pedí, ¡2,50 euros! En un pueblo tan pequeño, parece que inflan los precios para los de fuera. Aunque el camarero fue majo, eso no compensa lo demás.

Y para rematar, un buen amigo fue a comer allí y le pasó algo alucinante. Pidió secreto, pero solo había uno en la cocina. Y cuando se sentaron otros clientes, ¡les ofrecieron el secreto de nuevo! ¿Qué clase de chiste es este? Para colmo, le dijeron que el café lo tenía que recoger en la barra. Un desastre total. En fin, espero que lo cierren pronto por lo mal que llevan todo.

Entonces, si preguntan: ¿Dónde se encuentra La Puerta de La Ribera? ¡En la Avenida Soria 10, Sardón de Duero, Valladolid! ¡Pero de verdad, ahórrense la pena!

Qué actividades se pueden realizar en la Ruta Vinícola de la Ribera de Duero

Y, hablando de La Puerta de La Ribera, si buscáis un lugar donde os traten como si estuvierais en un chiste y, lo mejor de todo, ¡sin compasión!, este es el sitio perfecto. Como os contaba, en cuanto te sientas, el camarero ya empieza con sus trucos. Te suelta que el segundo plato se ha acabado y, ¡boom!, a los tres minutos llegan otros y les ofrece lo mismo. Jajajaja, hay que tener valor. Es como si estuvieran en modo "humor negro", o a lo mejor creen que estamos en un programa de comedia. Lo mejor es que mientras tú pides el café, te sueltan que eso pa’ la barra, mientras las mesas están vacías. En este lugar no hay estrés profesional, ¡todo es risas!

Ahora, si lo que queréis es un buen producto y un servicio impeccable, mejor buscad otro sitio… porque aquí el trato es pésimo y el ambiente está a años luz de ser agradable. He escuchado a más de uno quejándose por la actitud del camarero, que parece que tendría más ganas de estar en casa viendo la tele que sirviendo mesas. Un tipo contestón y con una cara que, sinceramente, le restó todo el atractivo al café que pedimos. Todo esto son señales claras de que a este sitio le falta un buen repaso en atención al cliente. Lo dicho, un auténtico tugurio.

¿Y qué hacemos después de comernos este desastre? Pues si estáis en la Ruta Vinícola de la Ribera del Duero, hay un montón de actividades que no os podéis perder. Desde hacer catas de vino en bodegas súper chulas hasta disfrutar de recorridos por viñedos, siempre con buena compañía. También hay rutas de senderismo y, si os gusta un poco la cultura, visitad alguna de las pequeñas aldeas con historia. Así que, olvidad la experiencia de La Puerta, porque la ruta tiene mucho más que ofrecer. ¡Venga, que esto no se acaba aquí!

Qué tipo de habitaciones ofrece La Puerta de La Ribera

Como ya te dije, La Puerta de La Ribera tiene sus cosas buenas y malas. Paramos a desayunar de camino a otro sitio porque era la única cafetería abierta y, la verdad, fue un desastre total. Me pedí un café que estaba malísimo y vi cómo una pareja se piraba con la misma cara de asco que teníamos mi mujer y yo. El camarero, un tipo que ni saludó, ignoró a mi mujer por completo mientras llenaba el local con el ruido de Real Madrid Televisión compitiendo con una música random que tenía en su móvil. Vamos, ¡que la atención al cliente brillaba por su ausencia!

Sin embargo, en su restaurante, me sorprendieron con un menú casero que estaba muy aceptable y a buen precio. El personal parecía más profesional y simpático en comparación con lo que vivimos en la barra. Después del desastre del desayuno, esta parte nos hizo reconsiderar la experiencia. Definitivamente, volveríamos para comer si las ganas de que te atiendan se mantuvieron.

Ahora, te cuento sobre la experiencia de uno que se alojó allí por trabajo. Dijo que se sentía como en casa, lo cual, para un sitio de paso, es bastante positivo. El gerente siempre estaba dispuesto a ayudar y el personal era un encanto. Así que, por si estás planeando una escapada, parece que el alojamiento podría ser un buen sitio si no te importa lo de los almuerzos.

En cuanto a las habitaciones, ofrecen una variedad que parece bastante aceptable. Hay un par de reseñas que mencionan que son limpias y decentes, aunque también hay quien dice que el precio no se justifica del todo. Algunos se llevaron sorpresas con la cuenta, así que sería bueno asegurarse de preguntar todo antes de decidirte. En resumen, si buscas un lugar tranquilo, podría ser tu opción, pero ten cuidado con los detalles que pueden salirte caros por lo que no es el mejor servicio.

Las habitaciones tienen balcón o patio

Ya te digo, La Puerta de La Ribera en Av. Soria, 10, 47340 Sardón de Duero, Valladolid, es un lugar que no se puede pasar por alto. Con sus 5 estrellas, no solo es un buen local, sino que de verdad la atención es de primera. El servicio es cercano, como a mí me gusta; no te tratan como si fueras un extraño. Además, la calidad de lo que tienen en barra es espectacular. Si eres amante del vino, vas a flipar con la variedad de vinos de alta expresión por copas. ¡Es un buen plan ir y disfrutar de eso!

La comida es otro rollo. Aunque no he probado el pincho de lechazo todavía, ya tengo claro que va a ser mi próxima parada. La verdad es que la comida en general es buena; los huevos rotos son muy ricos, y un desayuno allí es simplemente impresionante. Te llevan al jardín que es perfecto para los peques, donde se lo pasan bomba. Todo eso, más las buenas vistas y el ambiente romántico, lo hacen ideal para una escapada con tu pareja.

Sí, hay comentarios sobre que el hotel es un poco antiguo, con habitaciones que necesitan su reforma y sin ascensor. Si llevas mucha maleta, te tocará hacer un poco de ejercicio. En cuanto a las habitaciones, dicen que son limitadas y que el baño requiere una buena vuelta, pero bueno, siempre hay un pero, ¿no? Por lo visto, no se puede decir que hay un balcón o patio en todas partes, así que si eres de los que adora el aire fresco con vistas, tal vez eso no lo encuentres aquí.

Para los que van en grupo o con niños, el sitio tiene un aparcar libre y hasta una cama elástica. Eso significa que mientras tú disfrutas de un buen pincho o un vino, los peques están felices haciendo sus cosas. Así que, si buscas un sitio donde comer bien y pasar un rato agradable, ¡no dudes en hacer una parada!

La Puerta de La Ribera ofrece WiFi gratis

Y bueno, llegas a La Puerta de La Ribera y te topas con un local que, la verdad, está bastante chulo. Tiene una terraza acristalada que da a un jardín, lo que suena bien hasta que te das cuenta que no hay aire acondicionado. En pleno verano eso puede ser un asquito, ¿no crees? Te sientas y, a pesar de lo bonito del lugar, los detalles empiezan a fallar.

Las tapas, al menos, están ricas. Las croquetas son una delicia, pero lo cierto es que todo se siente un poco caro. Te das cuenta de que has entrado en un sitio donde la calidad no parece cuadrar con los precios. Eso sí, tienen una buena carta de vinos y carnes, pero como que te deja con una sensación rara en el estómago cuando miras la cuenta al final.

He visto que algunas opiniones son malas. Gente que entra y se siente como un extraterrestre. Te lo cuentan y solo de pensarlo ya te da pereza. La atención puede ser un desastre y si te toca un camarero poco amable, ya te jodió el día. Te tiran los cubiertos, los platos fríos... No hay mucho que hacer cuando el trato no está a la altura. Vamos, que no parece el lugar ideal para relajarte después de un largo viaje.

Y hablando de relajarse, ¿qué tal el WiFi? Pues, lamento informarte que no hay WiFi gratis por aquí, así que si pensabas subir una story de tu comida o ver memes mientras esperas, mejor prepárate para el modo avión. En resumen, si decides visitar La Puerta de La Ribera, ve con expectativas bajas en cuanto a servicio y precios, ¡pero no dejes de probar esas croquetas!

Qué incluye el desayuno continental en La Puerta de La Ribera

Ya te digo que La Puerta de La Ribera en Av. Soria, 10, Sardón de Duero es un sitio que no puedes dejar pasar. Tienen 4 estrellas y el precio está muy bien. Es un hostal restaurante donde puedes aparcar en el exterior sin problemas. Y lo mejor de todo: puedes tomarte dos cañas por solo 3€. ¡Te imaginas! Y el patio trasero es una maravilla, con césped y un montón de mesas y sillas. En verano, es el lugar perfecto para pasar las tardes al aire libre.

La relación calidad-precio es brutal, de verdad. Las habitaciones están súper limpias, la cama y la almohada son de esos que te hacen querer quedarte en la cama toda la mañana. La cena y el desayuno están riquísimos, y no hay mucho más que pedir por lo que te cobran. Todo el mundo habla de lo amable que es el personal; son unos cracks. Puede que vayas por trabajo o en grupo, pero seguro que sales muy satisfecho. Está lejos del bullicio, así que se agradece.

Sin embargo, hay ciertas cosas que no molan nada. Escuché que a algunas personas les ha ido mal con el servicio, como un camarero que se olvidó de las comandas y se puso a gritar. Eso ya me parece que no tiene perdón. Porque si has ido buscando un sitio tranquilo y agradable, que te pongan un servicio así puede arruinar la experiencia. Así que hay que tener cuidado, aunque ya te digo que lo que he visto es más positivo que negativo.

Lo bueno es que cuando la cosa sale bien, ¡sale muy bien! Por ejemplo, si te lanzas a probar el entrecot a la parrilla, te va a dejar sin palabras; es como comer mantequilla. Goloso, ¿eh? Y la atención de Ignacio, un crack, hace que todo valga la pena. Él sí que sabe tirar cañas como un verdadero profesional.

Y ya para rematar: el desayuno continental en La Puerta de La Ribera incluye lo típico, como café, tostadas, y un par de cosas más para cargarte las pilas. Así que, ya sabes, si buscas probar algo rico y pasar un buen rato, este es tu sitio. ¡Nos vemos ahí!

Es recomendable reservar con antelación

Y bueno, hablemos de La Puerta de La Ribera. Avenida Soria, 10, 47340 Sardón de Duero, total que uno puede pensar que es un sitio cualquiera. Te asomas y parece un bar típico de carretera, pero, ¡sorpresa! El interior es un poco mejor de lo que parece. La zona de terraza con jardín y la cama elástica para los críos está genial, pero, lamentablemente, hay un aire de dejadez que no se puede ignorar. El dueño parece que lo hace todo con desgana. La vitrina de pinchos da un poco de miedo, y mejor no hablar de las estanterías de vino. En fin, un aire un poco cutre, ¿no?

Por el lado positivo, si te apetece comer con la familia, la comida está riquísima y bien de cantidad. La experiencia es buena a pesar de las apariencias. Eso sí, cuidado con la puerta que da al comedor porque es un pelín baja y te puedes dar un buen chichón si no te fijas. Al final, vale la pena volver solo por las torrijas, ¡para morirse de ricas!

Eso sí, la experiencia de tomar café allí puede ser un tanto… peculiar. El abuelo que nos atendió estaba de más y mirar los pinchos sobre la barra que parecen recoger la baba de la gente... ¡ni hablar! Pedí un café y el tipo casi me lo tiró encima. No es que sea para llorar, pero tampoco lo voy a poner de premio nobel de camarería. Al final me cobraron 8€ y no sé si es que yo soy muy tiquismiquis, pero no me mola sentir que me cuelan un café tan caro. Es como que el abuelo no está muy contento con los moteros por allí, ¡quien lo diría!

Sobre las habitaciones, parece que son bastante normales aunque no son para tirar cohetes. Una mano de pintura no les vendría mal y hay varios detalles que podrían mejorarse, como esas "rajitas" en techos y todo eso. Ahora, lo que realmente me dejó convencido es lo del lío con las reservas. Habíamos confirmado varias habitaciones y, ¡plaf! Al llegar, te cuentan que la número 3 estaba ocupada y otras con baños compartidos. Eso es un jaleo, vaya… y ya ni me hables de la cena. Si se deciden a hacer las cosas bien, la comida tiene potencial, pero hay que cuidarla.

En cuanto a reservar con antelación, si quieres jugar seguro, mejor hazlo. Parece que siempre puede haber líos con las habitaciones, así que, si sois un grupo grande, asegurarte un par de días antes no es mala idea. Eso sí, si te lías con la reserva podría acabar mal. Justo eso pasó a un grupo de amigos. Así que, más vale prevenir que lamentar.

Hay opciones de alojamiento para grupos de amigos en La Puerta de La Ribera

Así que, ya te digo, si te pasas por La Puerta de La Ribera, en Av. Soria, 10 en Sardón de Duero, no te vas a arrepentir. De hecho, las 4 estrellas que tienen se lo han ganado a pulso. Fuimos a comer por recomendación y, sinceramente, quedamos muy satisfechos. Los huevos rotos estaban de lujo y las croquetas caseras eran tan suaves que te hacen sentir en casa. Los postres también dan la talla, muy ricos. Además, la terraza es un sitio genial para relajarte. Por lo que pagamos, que fueron 16€ por persona por tres platos, dos postres y vino, ¡no se puede pedir más!

Y no te digo que si puedes, no dejes de probar el pulpo a la brasa; está brutal. También el picho de lechazo, que ni te cuento. Aquí el trato es cercano; Rober siempre te da buenos consejos sobre qué pedir. La relación calidad-precio es, sin duda, más que recomendable, y la carta de vinos de la zona es un plus que te va a gustar. Para tener una buena cena, yo diría que reserva entre 30-40€ por persona.

Pero, ojo, no todo fue perfecto. Fuimos un día a desayunar y, la verdad, ¡menuda decepción! El dueño nos ignoró un rato mientras leía el periódico, luego nos explicó cómo comer fuera y, tras dudar, nos dejó ir. Pedimos dos desayunos y el café y el zumo estaban bien, pero la tostada era un simple pan de molde. Por 9.40€ por dos desayunos, ¡se pasaron de la raya! Y para colmo, los empleados llevaban las mascarillas en el cuello... No sé qué pensar.

Ahora, si te preguntas si hay opciones de alojamiento para grupos de amigos, te diré que La Puerta de La Ribera no cuenta con hotel ni alojamientos, pero la zona tiene varias opciones cerca. Lo mejor es que sigas a los locales y les preguntas, seguro que te recomiendan algo chévere para pasar la noche. ¡Así que ya sabéis, id y disfrutad!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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