
Si estás buscando un plan cómodo y accesible, el Hostal Tirso de Molina en Almazán te va a encantar. Este sitio tiene 5 habitaciones dobles y una triple, todas con televisión, calefacción, baño propio y wifi gratis. ¡Y ojo! Algunas habitaciones tienen balcón con vistas a la Plaza Mayor y a la iglesia de San Miguel. Además, cuenta con restaurante, bar y terraza para disfrutar al aire libre. ¿Te parece poco? También está a solo 35 km del Museo Numantino y a 38 km de Plaza Mayor de Soria. Con una puntuación de 3.9 sobre 5 en TodoBares, es un lugar que no te puedes perder. ¡No dudes y te tiras a la piscina!
Hostal Tirso de Molina
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Mapa Ubicación Hostal Tirso de Molina
Dónde se encuentra el Hostal Tirso de Molina
¡A ver, peña! Hablemos del Hostal Tirso de Molina en Almazán. La cosa empieza mal desde el check-in, que es donde ya me colmaron la paciencia. Le doy una estrella porque no me deja darle -10. Llegamos a las 16:00, listos para entrar y ¡sorpresa! No tienen mi nombre en la reserva. Ya tenía el corazón en un puño, pensando que no íbamos a tener dónde quedarnos. Al final, la chica encontró mi reserva después de un rato, pero eso no es todo, ¡eh!
Cuando nos da las llaves de la habitación, las vuelve a quitar y suelta que tiene que hacer una llamada. Tras un rato de espera, nos suelta que no podemos entrar a la habitación porque no está lista hasta las 17:00. Le pregunto qué pasa, que hemos llegado a la hora acordada, y la chica, con cara de no querer ni mirarme, me dice que hay un “problema”. Total, que tras otra hora más esperando bajo un sol de justicia a 37 grados y al borde de la deshidratación, decidí buscar otro lugar. Llamé a otro hostal y en 10 minutos ya tenía habitación. ¡Un desastre, en serio!
Pero no todo fue mal, ¿eh? Hay otra faceta con la que flipas. Me cuentan que hay gente que ha estado allí y les ha encantado. Un 5 estrellas para ellos, sobre todo por la amabilidad, la ubicación y hasta la terraza para desayunar. La gente habla maravillas del lugar, ¡incluso hay buen rollo en el servicio del restaurante! A lo mejor simplemente pillamos un mal día, pero eso no quita que la primera impresión fue un desastre total.
Entonces, para los que se pregunten, “¿Dónde se encuentra el Hostal Tirso de Molina?”, pues está en C. Palacio, 1, 42200 Almazán, Soria. Y ya sabéis, antes de hacer la reserva, revisad bien, ¡no queréis quedaros en la calle bajo un solazo!
Cuántas habitaciones hay en el Hostal Tirso de Molina
La verdad es que el Hostal Tirso de Molina tiene su mala fama, y no sin razón. Es un hotel de 1 estrella que deja mucho que desear en el trato personal. Lo mejor que puedes hacer es saltarte los postres, porque son un desastre. Si vas, pide fruta, que al menos no te va a decepcionar igual que esos dulces. Si se curraran más el servicio, podrían hacer de este lugar un restaurante magnífico, pero pasan de todo.
Aunque hay opiniones mixtas, muchos llegaron a coincidir en que el servicio no brilla y hay que tenerlo en cuenta. Por otro lado, la ubicación del hostal es un punto a favor. Está en el centro, cerca de todo, así que si te decides por pasar unos días ahí, al menos puedes sacar provecho del entorno. Eso sí, no esperes un menú espectacular; la comida deja bastante que desear.
Además, conocí a un camarero llamado Jesús, que salvó el día de un viajero perdido. Sí, la comida estaba buena, pero lo impresionante fue la amabilidad que mostró al ayudar a alguien en apuros. Hay que reconocer que hay personas así que hacen que un lugar sea especial, aunque el resto de la experiencia no sea la mejor.
Para dormir, está correcto. Ideal para pasar una noche, tranquilo y limpio; pero si te decides a quedarte aquí, desayuna en otro lado. Te van a out del desayuno: 12€ por café y tostadas que no son gran cosa. Así que, como consejo, usa el hostal solo para dormir y busca un buen lugar para comer.
Y ya que estamos, en el Hostal Tirso de Molina hay un total de 10 habitaciones. Así que, si acabas decidiendo quedarte, puedes tener más opciones. Pero ya sabes, no te esperes mucho más allá del baremo básico.
Qué tipo de habitaciones ofrece el hostal
El Hostal Tirso de Molina no es un lujazo, pero para lo que ofrece, está bien. Tiene un menú de 12€ que nos costó la vida hacerle frente, pero resultó ser todo un acierto. Comimos el sábado y, aunque el menú era más sencillo –tres platos a elegir de primero y otros tres de segundo– la comida estaba rica. El churrasco que pedí estaba bastante bueno y nada grasiento. Además, los camareros son un amor, siempre atentos con una sonrisa. Si preguntas por las intolerancias, ya te avisan de lo que puedes comer. ¡Puntos para ellos!
La ubicación del hostal es clave, está en el centro, así que no te pierdes nada de lo que hay por Almazán. La atención fue muy rápida y correcta, así que realmente merecen un 4 en servicio y otro 4 en ubicación. Ideal si vas en grupo o en familia; ¡perfecto para un viaje de vacaciones! Aunque, para dormir, no esperes un hotel de 5 estrellas porque las habitaciones son pequeñas pero limpias y tranquilas.
Lo mejor, sin duda, fue que fuimos un grupo de 12 personas. Hay opciones para que los peques compartan platos, así que no te preocupes si llevas a los niños. Ellos siempre te preguntan si necesitas más pan o servilletas, que con los críos… ¡ya sabes cómo va! El menú a 10€ era abundante, y todo era casero, ¡increíble!
Ahora bien, no todo fue perfecto. Algunas críticas mencionan que al llegar, las habitaciones estaban sucias, y de hecho nosotros tuvimos que pedir que las limpiaran porque la cosa estaba fea. Además, parece que cenar allí puede ser un caos a veces. Una hora esperando la comida no es lo ideal, sobre todo si te dicen que va a tardar. En fin, hay puntos a mejorar.
Hablando de las habitaciones, el hostal ofrece habitaciones pequeñas, pero confortables. No esperes lujos, pero están limpias y con camas cómodas, algo fundamental después de un día de rutas en moto por Soria. Vamos, que para lo que pagas –136 euros por tres noches en temporada alta– es un buen trato. Perfecto si solo buscas un sitio para dormir y ducharte, no necesitas más.
Las habitaciones cuentan con baño propio
Así que, tras un rato en el Hostal Tirso de Molina, decidimos salir a pillar algo de comer. Menuda experiencia, colegas. Nos sentamos en la mesa y, en lugar de ser atendidos, solo nos miraban como si fuéramos de otro planeta. Un tipo entró después, y ¡pum! En menos de un suspiro tenía su caña en la mano. Y yo pensando: “Si fuera por mí, le daba un 0 por el servicio”. ¿Quién deja de atender a mesas así? En fin, gracias por las malas miradas, me he sentido de lo más incómodo. Solo había tres personas allí y ya estaban servidos cuando llegamos. Mala leche.
Pero bueno, volvimos a darle una oportunidad al almuerzo, y este sí que estuvo mucho mejor. El menú por 12€ estaba de lujo, con postre y bebida incluidos. Todo casero y bien cocinado. Salí de ahí más que satisfecho, y el vermú por 2€ estaba riquísimo. La atención, de esta vez, fue notable, así que le pongo 5 estrellas a eso. Esto se siente como un viaje en grupo con amigos en el que las buenas vibras sí aparecen.
Hablando del hostal, es un edificio antiguo con ese rollo clásico, pero ha sido reformado y tiene todas las comodidades. Para entrar, recoges la llave en la cafetería de abajo, que es fácil de localizar. La localización es perfecta, en la misma plaza del pueblo, lo cual es un plus. De hecho, si vas a hacer un viaje en pareja o en grupo, ahí tienes un buen lugar para empezar.
En el restaurante, el precio me parece bien, pero hay altibajos. Las migas con huevo estaban de escándalo, pero el churrasco se sentía como un ladrillo y la tarta de queso no sabe a nada. En fin, sobre el café, correcto, y el servicio a veces deja que desear.
Y para responderte sobre las habitaciones, efectivamente, las habitaciones cuentan con baño propio. Así que, por lo menos, estarás cómodo en ese aspecto. Ahora a seguir disfrutando del lugar. ¡A por ello!
El hostal ofrece conexión WiFi gratuita
Ya sabes cómo va esto, ¿no? Fuimos nueve amigos y amigas de Almazán a comer al Hostal Tirso de Molina y, la verdad, fue una experiencia digna de contar. No sé cómo se las arreglaron, pero tardaron un montón en atendernos. El risotto parecía que lo habían olfateado y no sabíamos si tenía algún sabor. Ojo con las bolitas de pimienta negra, que te llevas un buen susto si te topas con una de esas al morder. Y la tarta de queso… bueno, no es de segunda división, es más bien de tercera, como el Numancia. Las ensaladas de garbanzos y la crema de calabacín eran correctitas, sin más. El vino, eso sí, nuestro amigo se bebió dos botellas y no se quejó. Pero lo mejor fue el momento pimientos: nuestra amiga se esperaba una ración de patatas fritas con churrasco y le trajeron dos pimientos rojos. Pobrecita, se quedó a cuadros. En fin, todo en general estuvo bien.
Mira, hablando en serio, la comida es normalita, pero lo mejor que encuentras por aquí. Almazán es un pueblo donde es complicado comer bien; los precios altos y la calidad a veces dejan que desear. El hostal en sí está correcto, aunque el acceso es un poco tétrico, como con miedo a caerse. Lo llevan un matrimonio: ella es un encanto total y él, bueno… frío como un invierno soriano. En cuanto a las habitaciones, no esperes gran cosa, son básicas. Y los baños de la cafetería… mejor no hablemos, os podéis imaginar lo que es eso.
Si buscas algo para tomar, la terraza está chula, pero los baños están viejos y sucios. Por otro lado, en una parada reciente, comimos espectacular, casero y delicioso, justo como lo buscábamos. El trato esmerado te hace sentir como en casa. Este pueblo es pequeño, pero vale la pena conocerlo. El hostal está bien para una escapada, pero no esperes WiFi gratuito, así que si planeabas estar pegado a tu móvil, ¡olvídalo!
Algunas habitaciones tienen vistas
Venga, sigamos hablando del Hostal Tirso de Molina en Almazán, que tiene lo que tiene. Si buscas un sitio en pleno centro, pues este te da la vida porque está en la C. Palacio, 1, justo donde puedes ver el ayuntamiento y la Iglesia de San Miguel desde la Plaza Mayor. Y aunque es de 1 estrella, ya te digo que tiene su rollo. He parado en varias ocasiones y, si te gusta la comida sencilla, aquí tienes un menú que no pretende ser gourmet pero que funciona. La comida es sana y, oye, al menos te sienta bien. Aunque aviso que en algunos platos las raciones son un poco escasas. Si te quedas, no te olvides de probar el flan de café del postre, que está de lujo.
Ahora, la otra cara de la moneda. He visto algunas críticas y no todas son oro. Hay gente que ha tenido experiencias chungas con el trato. Imagina estar intentando cambiar una reserva de 5 habitaciones y que siempre te digan que "hasta que no abramos la agenda de 2021 no podemos." Y cuando finalmente llamas un 2 de enero, ¡zas! que ya lo tienen reservado para una boda. Para flipar, ¿no? La verdad que ese es un punto que me da un poco de reparo, sobre todo si andas viajando en grupo y quieres que todo salga bien.
Respecto a las habitaciones... bueno, hay de todo. La ubicación es lo único que se salva. Algunas críticas dicen que las habitaciones son sucias, pequeñas y que ni se te ocurra abrir las ventanas. Las duchas tienen hongos y hasta las sábanas están rotas. Es un poco desastroso si lo piensas, pero siempre hay gente que ha ido a tomar algo y ha disfrutado de sus pinchos de tortilla. Así que, sí, es un lugar para descansar un ratito después de hacer turismo, pero si buscas comodidad, mejor ve con ojo.
Y ya que mencionas las vistas, pues parece que no todas las habitaciones tienen esa suerte. La mayoría son bastante estrechas y dan un poco de mal rollo, así que no contaría con tener vistas espectaculares. En resumen, que si lo que buscas es calidad, mejor sigue buscando porque en este hostal no va a ser.
A qué áreas
Si te encuentras en Almazán y quieres un sitio donde caerte muerto, el Hostal Tirso de Molina es una buena opción. Este lugar tiene una estrella y está en una ubicación chula, en C. Palacio, 1. Lo mejor de todo es que, aunque sea básico, ¡el restaurante se lleva un 5 estrellas! Aquí la comida es casera, de la buena, y el menú diario sale económico para todos los bolsillos.
Ya te digo, el trato es formidable. Te sientes como en casa, y el servicio es rapidísimo. Las habitaciones no son la octava maravilla, pero están calentitas y silenciosas, perfectas para descansar después de un día explorando. Es más, si vas de paso, este sitio es ideal.
Eso sí, no todo es perfecto. Algunas habitaciones no estaban tan limpias como uno quisiera, y el baño podría ser mejor. Pero la ubicación es top; estás cerca de varias cosas interesantes. Así que, si vas con la familia o un grupo de amigos, no te vas a arrepentir.
En resumen, si visitas Almazán y buscas dónde parar, aquí tienes un sitio que lo tiene todo. Desde buena comida y un servicio de 5 estrellas hasta una ubicación de 4, solo te falta decidir si quieres comer o quedarte a dormir. Ideal para un viaje de vacaciones en pareja o en grupo. ¡Prueba el menú y no te pierdas esas vistas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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