
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de comida tradicional de Ávila, no te puedes perder el Hostal - Restaurante "Venta Rasquilla" en el km 49 de la N-502. Aquí te van a sorprender con su carne de Ávila y unos asados de cabrito que están de lujo. El ambiente es acogedor y el personal es majo, así que no hay rollos. Además, si tienes un antojo dulce, no puedes irte sin probar su tarta de queso. Ven a disfrutar de una experiencia auténtica en un sitio ideal para una escapada de fin de semana con amigos o familia. ¡Te esperamos en Venta Rasquilla!
Hostal - Restaurante "Venta Rasquilla"
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Mapa Ubicación Hostal - Restaurante 'Venta Rasquilla'
Dónde se encuentra el Hostal - Restaurante "Venta Rasquilla"
¡Vale, escucha! Si andas por San Martín del Pimpollar, tienes que pasarte por el Hostal - Restaurante "Venta Rasquilla", que está justo en la N-502, km 49, 05132 Ávila. No es por nada, pero este sitio tiene 5 estrellas que se las merece a pulso. Fuimos un grupo de 7 y, aunque éramos un montón, no tuvimos que esperar, ¡porque reservamos! La comida fue una locura: 4 entrantes que nos dejaron con ganas de más y 7 platos principales de carne que eran todos un espectáculo. El cabrito asado... ¡madre mía, estaba espectacular! Y ni hablemos de los postres caseros, ¡riquísimos!
La atención es digna de mención también. Resulta que a mi madre le dio la nostalgia de contar que había trabajado allí hace 70 años. Los dueños salieron a saludarla y, la verdad, la hizo llorar de emoción. Con el restaurante a tope, el trato fue inmejorable, y eso ya no tiene precio. Solo puedo darle las gracias por esa experiencia inolvidable. Además, la relación calidad-precio es más que correcta. ¡Sin duda volveremos!
En otra visita, no nos quedamos a dormir, así que de las habitaciones no puedo hablar mucho. Pero la comida, uff... ¡qué delicia! Probamos las patatas revolconas, un revuelto de morcilla y unas alcachofas para picar. De segundo, un chuletón para compartir que fue pura gloria: tierno y jugoso, preparado al punto. Todo por unos 35€ por persona. Si buscas algo bueno y a buen precio, este sitio es recomendadísimo.
Además, si buscas actividades, por ahí hay rutas a caballo, aventuras en árboles, pozas naturales, y un montón de posibilidades para el senderismo. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de buena comida y un ambiente chido, no lo dudes y corre a "Venta Rasquilla". ¡Merece la pena!
Qué tipo de comida ofrece el restaurante
Vale, aquí va:
Mira, si estás pensando en ir al Hostal-Restaurante Venta Rasquilla, te cuento que es un sitio que vale la pena. 5 estrellas en atención y eso no lo digo a la ligera. Tienen una terraza muy agradable donde comer, aunque hay que llegar pronto si vas con tu peludo, porque no aceptan reservas en ella. Las patatas revolconas están de muerte. ¿Te imaginas disfrutando de eso con unas buenas vistas? Eso es lo que te espera. En días de caos, la atención sigue siendo buena, y eso siempre se agradece.
La segunda vez que fuimos, ¡menuda suerte tuvimos con la terraza! Comimos un cabrito asado que estaba delicioso, y las croquetas caseras también estaban muy muy ricas. Aunque el sitio estaba a tope, el servicio intentó atender a todo el mundo con una sonrisa. Además, los precios son bastante ajustados, así que no te vas a quedar sin pasta después de comer ahí.
Aún así, no todo es perfecto. Escuché que hubo una vez que el servicio se volvió un poco caótico. Le dijeron a un grupo que el asado tardaba y luego que no había chuletillas de cabrito. ¡Qué lío! Aun así, el camarero de la terraza hizo su mejor esfuerzo y eso se nota. Sin embargo, no entiendo por qué no tienen a más gente trabajando en esos momentos.
Y para los que se lo pregunten: aquí se come de todo un poco. Tienen chuletas de cordero, chuletitas de cabrito, chuletones, y cosas ricas como la tarta de queso y la leche frita. Todo casero, así que, si te gusta la comida rica y auténtica, no dudes en pasarte. Lo que ofrece Venta Rasquilla es el tipo de comida que hace que quieras volver, sí o sí.
Es conocida la carne de Ávila en el menú de Venta Rasquilla
No sé ni por dónde empezar, pero si estás pensando en dar una vuelta por el Hostal - Restaurante 'Venta Rasquilla' en la N-502, km 49, 05132 San Martín del Pimpollar, piénsalo dos veces. Entre los cuentos de horror que he escuchado, me queda claro que el lugar es un timo. Ayer fuimos un grupo de amigos y la verdad fue una decepción total. Pedimos mayonesa y la señora nos atendió con una mala actitud. Ya de por sí, el menú es un chiste; no había ni rastro de pollo, así que acabé pidiendo un bocata. ¿Y qué tal el bocata? Me trajeron un pan duro que ni para un perro, con unas lonchas de queso que no parecían muy frescas.
La bebida no se quedó atrás. Pedí una Coca-Cola y me la trajeron en un vaso con hielo ya casi derretido. Un poco de limón o algo similar no costaría nada, pero en fin, ya sabes cómo va. Y el precio, ¿te cuento? 5 € solo por el pan. Vamos, que era más caro que el marisco, que ni estaba en la carta. El café que nos sirvieron estaba lleno de motas, como si se lo hubieran preparado en un taller de mecánica. Esta experiencia fue un verdadero fiasco, no se lo recomiendo ni a mi peor enemigo.
A pesar de todo esto, siempre hay un par de comentarios de la gente que dicen que el lugar es espectacular. Yo no lo viví, la verdad, pero algunos mencionan que el servicio es un 10. Cuentan que a pesar de llegar tarde, les trataron bien y que la carne estaba brutal. Pero bueno, si uno viene buscando ese manjar de la carne de Ávila, creo que hay mejores sitios en los alrededores que realmente sepan aprovecharlo. Así que, si la carne de Ávila es tu prioridad, pilla el coche y ve a otro lado.
Qué platos son recomendados en el restaurante
Mira, si estás pensando en pasar por el Hostal - Restaurante "Venta Rasquilla", te cuento un poco de todo lo que he escuchado. Aquí las opiniones son como el día y la noche. Hay quien ha tenido unas experiencias de terror y otros que flipan de buenos platos. Cuando llegas y no te respetan tu reserva, es para volverse loco. Imagina que después de un día de caminatas, llegas y ¡sorpresa! Nadie sabe de tu reserva. Una familia que llegó más tarde se llevó el trato preferencial y, según ellos, tampoco habían hecho reserva. Valoraciones: 1 estrella, y eso que había gente lista para comer.
Pero luego están los que se han topado con un festín. Si te animas a comer ahí, no te pierdas las patatas revolconas y el plato de huevos con patatas, morcilla y pimiento confitado. Unas croquetas de jamón caseras que son el paraíso en cada bocado. Para estos, el servicio ha sido rapidísimo y la comida generosa. Aquí le dan 5 estrellas al lugar, y no es para menos. Perfecto para parar a almorzar si vas a la sierra de Gredos, la terraza tiene muy buenas vistas.
Otra cosa que no cuadra es lo de los menús. Muchos han criticado que los menús son escasos, con pocas opciones y siempre lo mismo para elegir. La atención parece que brilla por su ausencia, y hay quienes les ha pasado que terminan pagando más de lo que esperaban. Un par de quejas y 2 estrellas no son poca cosa.
Y para rematar, hay quienes solo querían picar algo rápido y se quedaron con la boca seca porque no tenían pinchos. Esa misma tarde, una pareja salió felices con sus deliciosas patatas revolconas mientras otros se quedan mirando... no es la mejor forma de atender a la gente.
Entonces, si te preguntas qué platos son los recomendados, ya sabes: patatas revolconas, huevos con morcilla y croquetas de jamón son lo que te tienen que poner antes de salir por la puerta. Y ya que estás, asegúrate de que te respeten tu reserva. ¡Suerte!
El restaurante sirve asados de cabrito
Así que, después de un buen día por la sierra, caímos en la Venta Rasquilla y, la verdad, no nos decepcionó en lo más mínimo. Comida típica de la zona que no puedes dejar pasar: unas patatas revolconas y el cochinillo frito son un must. La calidad, el sabor y el precio son estupendos, y el servicio, ya te digo, a la altura. Las 4 estrellas que se lleva son más que merecidas.
Si te soy sincero, este sitio debería estar en tu lista de imprescindibles. El restaurante es espectacular y ya desde el primer bocado de ese solomillo o ese cabrito asado te das cuenta de que estás en el camino correcto. La ubicación no se queda atrás, con unas vistas que quitan el hipo. Es el lugar perfecto si vienes en familia o con amigos, así que un 5 estrellas en todos los aspectos.
El personal, encantador, especialmente esa camarera rubia que nos atendió, un encanto total. Después de una buena ruta, comer aquí es una delicia. Si andas de ruta con la moto por Gredos, no puedes dejar de parar aquí. Los platos son generosos y la comida típica, ¡riquísima! Y el trato, simplemente impecable.
Por cierto, hoy estuvimos con los peques y, tras más de 12 años sin venir, todo estaba igual de bien: la comida, limpieza y trato. Perfecto para quienes buscan un sitio tranquilo y acogedor, sin olvidar lo bonitísimo que es el entorno, especialmente cuando está cubierto de nieve. Super recomendable.
Y sí, claro que sirven asados de cabrito. No hay discusión, la calidad es increíble y, hablando de variedad, hay de todo para que cada uno encuentre su plato ideal. Al final, la experiencia lo dice todo: comida casera y buen rollo. Si te lo estás pensando, no dudes, ¡haz tu reserva y disfruta de la gastronomía local!
Cuál es el ambiente del Hostal - Restaurante "Venta Rasquilla"
Mira, si estás pensando en parar en el Hostal-Restaurante "Venta Rasquilla", te cuento que es un sitio que tiene un poco de todo, pero la experiencia puede variar. El otro día fuimos un grupo de 8 amigos y la verdad, el servicio fue un desastre total. La señora con gafitas que parece la dueña, tuvo unos gestos de pena y se notaba que estaba desbordada. Los solomillos llegaron mal, sin contar que los precios del vino estaban desactualizados... ¡una locura! Así que, si me preguntas, no lo recomendaría para nada. Servicio: 1, Ubicación: 3.
A pesar de eso, hay quienes dicen que la comida es espectacular. He escuchado cosas increíbles sobre los huevos rotos, las patatas revolconas y el chuletón. Dicen que el servicio es amable y rápido. La verdad es que hay opiniones para todos los gustos. Por ejemplo, un par de amigos fueron y comentaron que el trato fue de 10 y la comida de buena calidad. Servicio: 5, Ubicación: 5. Así que, hay quien vuelve una y otra vez.
De hecho, hay gente que menciona que la terraza es perfecta para almorzar, especialmente para los motoristas que hacen ruta. La ubicación parece tener su encanto, ¡y hay sitio para aparcar! Yo he visto que hay un comedor grande por dentro, pero dicen que la terraza está alucinante. Y eso de que el menú es a buen precio lo han resaltado un par de veces. ¿Y el ambiente? Pues es como un cruce entre un sitio familiar y un paradero motero. Algo tranquilo, pero con mucha vida, y la comida es lo que atrae a la gente. ¡Así que ya sabes! Si decides ir, ve con la mente abierta y a cruzar los dedos para que te toque un buen servicio.
Cómo es el servicio del personal en el restaurante
Ya te digo que estuve en la Venta Rasquilla a finales de diciembre, y la verdad que no tuve líos para conseguir mesa a las 4 de la tarde. Pedí unas judías del barco, unas papas fritas con huevo y chorizo, y carne de cerdo. Las bebidas y los cafés, en total no llegamos a 40 euros. Ojo, que aquí se agradece que no hay mucha competencia por la zona y siempre hay un buen rollo. Buena ubicación, sin duda.
La comida estaba bien buena, con porciones para no dejar nada en el plato. Eso sí, la camarera, una tal María, parecía que estaba inquieta. Nos metía prisa y juntó el primer plato con el segundo de mi hija pequeña, para que te hagas una idea. Es más, hasta nos rompió una copa de tanto correr. A pesar de eso, la experiencia fue buena y lo recomiendo si estás por ahí.
Volviendo a la experiencia, fuimos un sábado a las 16:00 y, como ya te he dicho, nos atendieron sin problemas y con una sonrisa. La terraza es agradable y por dentro tienen varios comedores amplios. Las patatas revolconas son un must, y ni te cuento del solomillo de ternera, que estaba espectacular. Las judías, podría decir que estuvieron regulares, pero lo demás compensó bien. El servicio fue bastante bueno y atento.
Sin embargo, la experiencia de otros visitantes me deja pensando. Un par de ellos vivieron un auténtico desastre en la terraza. Estuvieron más de una hora esperando y jamás les tomaron nota. Al final, se marcharon sin comer. Eso sí que es una faena. En cuanto al servicio, hay que reconocer que se hace un poco de rogar. Para algunos, puede ser un poco agobiante, o incluso desastroso si te toca esperar. Así que, si decides ir, ten un poco de paciencia y no dudes en darle otra oportunidad, porque la comida vale la pena.
Es necesario reservar con antelación para comer en Venta Rasquilla
Así que ya te digo, estuve en el Hostal - Restaurante Venta Rasquilla y, en cuanto al restaurante, tengo que ser sincero. La última vez que fui con mis amigos, probamos el menú y fue un rollo que nos cobraran 8 euros por otra frasca de vino y una gaseosa. Antes había ido con mi mujer y la comida estaba bien, aunque un poco cara, pero esta vez, no sé, no quedó tan bien. ¡La próxima vez, nos sentaremos en tres mesas de dos! Así podremos pedir más bebida y no pasar por lo mismo.
Aún así, he escuchado otras experiencias que son la hostia. Algunos amigos han vuelto y les ha encantado, desde el pico de la comida hasta la atención del servicio. Dicen que las camareras son super amables, se preocupan por ti y te recomiendan lo mejor de la carta. ¡Eso ya suma mucho! También, la gente está flipando con las vistas. Ahora, si te gustan las motos, este es un buen sitio para parar y disfrutar de un buen plato, ya que es un lugar bastante acogedor.
Ahora, respecto a la pregunta clave, ¿hay que reservar con antelación? Pues bueno, parece que el ambiente puede ser un poco caótico, así que lo mejor es que sí reserves, sobre todo si planeas ir en fin de semana. Si no, puede que te quedes sin mesa y, vamos, no querrás perderte la oportunidad de disfrutar de unas buenas patatas y un buen chuletón, ¿verdad? Así que ya sabes, ¡mejor asegurarse!
Qué postre es famoso en Venta Rasquilla
Hablando del Hostal - Restaurante 'Venta Rasquilla', no hay duda de que es un lugar que merece la pena visitar si andas por la N-502. Ya sabes que tiene 4 estrellas y la gente siempre habla bien del buen servicio y de la buena comida. Si eres fan de la carne, aquí la preparan espectacular, un manjar para los amantes de lo bien hecho. La camarera que nos atendió fue un amor, siempre atenta y con una sonrisa. Por eso, cada vez que pasamos por allí, nos gusta parar a comer.
La última vez, fue a finales de diciembre, alrededor de las 4 de la tarde, y no tuvimos problema para conseguir mesa. Pedimos unas judías del barco, papas fritas con huevo y chorizo, y por supuesto, carne de cerdo. Todo esto, más las bebidas y cafés, nos salió por menos de 40 euros. Te digo que es un sitio que siempre tiene gente, lo cual habla mucho de su calidad, sobre todo porque no hay más opciones en la zona.
Un amigo nos lo recomendó y fuimos con la familia. No puedo mentir, fue todo un acierto. A pesar de que estaba a reventar, el servicio fue rápido y amigable. La comida estuvo de 10 y la relación calidad-precio insuperable: solo 20 euros por persona por un festín que incluía chuletón, morcilla, revolconas y arroz con leche. Si buscas algo rico y a buen precio, este es el lugar.
Eso sí, no todo fue perfecto. En una ocasión, tres amigos llegamos sin reserva. El servicio fue un poco lento, ya que estaban a tope, pero comprensible. Las revolconas estaban ricas, aunque los torreznos estaban demasiado duros. Sin embargo, el cochinillo frito estaba bien, y el entrecot con patatas fue la caña. Sin duda, volveremos, porque la ubicación es ideal y también tienen unos bocadillos de lujo, aunque en la barra no nos sirvieron raciones de revolconas, solo bocatas y platos enteros. Si se pudiera, ¡les daría perfectamente cinco estrellas solo por la comida!
Aunque no todo el mundo comparte la misma experiencia. Hubo una reseña de alguien que se quejaba de que les dieron gato por liebre a la hora de pedir el menú, asegurando que les ofrecieron platos que no valían lo que cobraban. Eso sí fue una falta de respeto, pero lo malo no puede borrar lo bueno. Por cierto, el postre famoso en Venta Rasquilla son las revolconas; ¡merecen la pena! Si alguna vez te va la vida en dulces, no te deprimas, porque aquí la comida es el verdadero rey.
El restaurante es adecuado para ir con familia o amigos
Y si estás buscando un lugar que tenga buena comida casera y un ambiente chido, el Hostal-Restaurante "Venta Rasquilla" es tu parada obligada. Está en la N-502, km 49, en San Martín del Pimpollar, así que no te va a costar nada encontrarlo. El sitio tiene ese encanto rural que a todos nos gusta, con una decoración que te hace sentir como en casa. Además, el trato de la gente te hace sentir que perteneces, no es el típico sitio frío donde solo eres un número más.
La carta es otro rollo. Ofrecen platos típicos que no te puedes perder. Desde un buen cocido hasta unos pimientos de piel, todo está bien hecho y se nota que la cocina es de las de toda la vida. Y no hablemos de los postres, que son un total pecao, perfectos para esos días que quieres darte un capricho. Lo mejor es que los precios son bastante razonables, así que no tienes que romper el cerdito para disfrutar.
Ahora, si te preguntas si es un sitio adecuado para ir con la familia o los amigos, te diría que sí, a tope. Venta Rasquilla tiene un ambiente relajado y acogedor, ideal para charlar y disfrutar de la buena compañía. Además, tienen opciones en la carta que agradan a todos, así que no te va a quedar nadie descontento. Ya sea que vayas con tu grupo de colegas o con la familia, aquí seguro que pasas un buen rato comiendo y riendo.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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