Entre Brasas y Sarmiento

Entre Brasas y Sarmiento

Si eres de esos que disfrutan con la buena comida, Entre Brasas y Sarmiento en Traspinedo es tu sitio. Este restaurante especializado en barbacoa te ofrece unas carnes a la parrilla que son la bomba, especialmente el pincho de lechazo a la brasa de sarmiento. Además, puedes deleitarte con una ensalada de queso y bacalao bien hecho. El ambiente es acogedor, y la terraza es ideal para las noches de verano. Eso sí, ve con tiempo, porque se llena rápido. Ah, y el precio puede picar un poco en comparación con otros lados, pero ya sabes, a veces hay que rascarse el bolsillo para disfrutar. ¡No te lo pierdas!

Entre Brasas y Sarmiento

Restaurante especializado en barbacoa
Valoración media: 4,4
Opiniones: 651 Reseñas
Dirección: Ctra. Valladolid, 75, 47330 Traspinedo, Valladolid
Teléfono: 983 72 88 82

Página web

Horarios Entre Brasas y Sarmiento

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves12:00–17:00
viernes12:00–17:00
sábado12:00–17:00
domingo12:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Entre Brasas y Sarmiento

Dónde se encuentra el restaurante Entre Brasas y Sarmiento

¡Ey, colegas! ¿Han oído hablar de Entre Brasas y Sarmiento? Este sitio es el lugar al que tienen que ir si lo que buscan es barbacoa de calidad. Ctra. Valladolid, 75, 47330 Traspinedo, Valladolid es la dirección. Un planazo para disfrutar de buena comida en un ambiente relajado.

Déjenme contarles que este lugar tiene una nota de 5 estrellas por una razón. La comida es excepcional, así que prepárense para disfrutar. El pincho de cabrito y las costillas a la brasa son una locura; realmente te chupas los dedos. Y no se olviden de probar la ensalada de queso de cabra, que está muy rica. Y los postres... ¡buenísimos también!

Lo mejor de todo es la amabilidad de Lina, la chica que nos atendió. ¡Una profesional de 10! Nos atendió con una sonrisa y nos hizo el favor de darnos la única mesa que tenía disponible, a pesar de tener el sitio a tope de reservas. Así que, gracias Lina y al resto del equipo, por hacernos sentir tan bienvenidos.

Si eres fan del lechazo, aquí lo tienen de lujo. Los pinchos son un espectáculo y el chuletón es fantástico. También les recomiendo la cecina y las anchoas; son de lo mejorcito de Valladolid. La comida es una experiencia de 5 muy bien ganada. Eso sí, el precio puede subir un poco (entre 40-50 € por persona), pero vale cada euro. Estoy seguro de que van a querer volver.

Y si se están preguntando, ¿dónde se encuentra Entre Brasas y Sarmiento? Ya saben, en Ctra. Valladolid, 75, 47330 Traspinedo, Valladolid. Un sitio perfecto para disfrutar con la familia, amigos o con quien tú quieras. ¡No se lo pierdan!

Qué tipo de comida se sirve en Entre Brasas y Sarmiento

Y mira, hablemos de Entre Brasas y Sarmiento. Este sitio es una auténtica joyita de la gastronomía castellana. Comí allí y no me decepcionó para nada, al contrario. Todo está de 10. Empecemos por el pincho de lechazo; jugoso, tierno y con un sabor que se deshace en la boca. No hay forma de que lo pruebes y no te quede esa sensación de querer más. Además, los huevos rotos con alcachofas son otro nivel, ¡ni hablar de la yema que lo envuelve todo! Te juro que se me hace la boca agua solo de recordarlo.

El ambiente es acogedor, con un trato cercano que te hace sentir como en casa. Pero ojo, no todo es perfecto. Aunque la comida es espectacular, noté que la porción de tarta de queso es muy pequeña. De verdad, es la más pequeña que he visto últimamente. Una pena, porque después de un buen festín, un buen postre debería ser el broche de oro. Es un punto a mejorar que el dueño debería considerar, porque no quiero salir con hambre de lo dulce.

Hablando del servicio, hay días en que puedes acabar esperando un poco más de la cuenta. Por ejemplo, hay reseñas que comentan hasta 50 minutos para que te traigan el primer plato. Pero si vas en grupo y buscas un plan tranquilo, tendrás tiempo para charlar y disfrutar del ambiente. Y el precio, si te mueves entre 30-50€ por persona, depende de qué tanto te animes, no está nada mal por la calidad que recibes.

Entonces, ¿qué tipo de comida se sirve en Entre Brasas y Sarmiento? Aquí tienes un festín de los clásicos castellanos con un toquecito moderno. Desde el pincho de lechazo de Traspinedo, hasta el conejo y las alcachofas. También hay ensaladas, sopas y unos postres que, aunque pequeños, son una delicia. Así que, si andas por Traspinedo y buscas buena comida, este es el lugar. No te lo pienses, ¡buen provecho!

Cuál es el platillo más destacado del menú

Ya te digo que Entre Brasas y Sarmiento es un sitio que hay que visitar. Las 5 estrellas que le pongo son bien merecidas. La atención es de diez, los camareros siempre tienen una sonrisa y te hacen sentir como en casa. Y la comida... madre mía, ¡simplemente espectacular! Desde que llegas, sabes que estás en un lugar donde cada plato está bien cuidado, sobre todo con el cariño que le pone Pepa en la cocina.

Si no te has pedido los espárragos trigueros con jamón ibérico tempurizados, estás perdiendo el tiempo. Y el revuelto de morcilla con piñones, uff, es de los que te hacen querer repetir. Pero lo que realmente te va a dejar sin palabras es el pincho de lechazo. Esa carne se derrite en la boca y es un clásico que no te puedes perder. Eso sí, a veces el servicio se puede hacer un poquito lento, pero vale la pena esperar.

Por otro lado, hay quienes no han tenido una experiencia tan buena. Hay comentarios de que el servicio se acumula y que después de la comida te hacen sentir que tienes que salir rápido. Una pena, porque el lugar podría ser aún mejor si se mejorara ese detalle. Pero en general, es un sitio al que hay que ir.

Así que, si me preguntas cuál es el platillo más destacado del menú, sin duda te diría que el pincho de lechazo es el rey del lugar. Un manjar que te hará querer volver por más. Aprovecha y ve a comer sobre todo si tienes hambre!

Qué es el pincho de lechazo a la brasa de sarmiento

Y mira, cuando hablo de Entre Brasas y Sarmiento, no puedo evitar emocionarme. Este sitio es una joya oculta en Traspinedo, Valladolid. 5 estrellas, por supuesto. La comida es excelente, todo está riquísimo. El salón comedor te sorprende, es acogedor y te invita a quedarte más tiempo del que pensabas. La atención es de lujo, siempre con una sonrisa y rapidísimos en el servicio. Por unos 30-40€ por persona, te vas más que satisfecho.

No te puedes perder el pincho de lechazo de Traspinedo. ¡Madre mía! Eso está de escándalo. También la tarta de nata con piñones es una maravilla para el postre. Te recomiendo probar los huevos rotos con alcachofas y crujiente de jamón; cada bocado es como un abrazo al estómago. Y sí, algunos dicen que el pan es un poco escaso y que te lo cobran aparte, pero eso no debería quitarte las ganas de ir. Aunque, la morcilla a la brasa, ¡uff!, es otra cosa.

Los del servicio son siempre muy amables y te aconsejan bien. Te tratan como si fueras de la familia, y eso se siente. He escuchado que hubo un día que no funcionó el datáfono y los dejaron pagar al siguiente. Eso dice mucho de ellos, ¿no? Sin olvidar la música de fondo que hace que el ambiente sea tranquilo y agradable. Por unos 10-20€, tienes un festín y una experiencia que vale la pena vivir.

Ahora, si te preguntas qué es eso del pincho de lechazo a la brasa de sarmiento, te cuento. Es simplemente un trozo de lechazo asado a la brasa, pero no de cualquier brasa, sino usando ramas de sarmiento, que le dan un sabor único y ahumado. Es como un viaje directo al corazón de la tradición gastronómica, ¡no te lo puedes perder! Cada bocado es pura esencia. Así que ya sabes, dale una chance a Entre Brasas y Sarmiento y disfruta de lo mejor que tiene este lugar para ofrecer. ¡Te va a encantar!

El restaurante ofrece opciones vegetarianas o veganas

Mira, si estás buscando un sitio donde la barbacoa sea lo que manda, Entre Brasas y Sarmiento es la caña. Te vas a llevar un buen sabor de boca, y lo digo en serio. El pincho de lechazo es auténtico y de denominación de origen, así que ese lo tienes que probar sí o sí. Y lo mejor, el servicio es atento y servicial, no vas a tener que esperar horas para que te traigan tu plato. La verdad, aquí se nota que saben lo que hacen.

Pepa y Lina, las que manejan la cocina, son unas auténticas máquinas. Cada vez que vas, es como estar en casa, pero sin tener que preocuparte por cocinar. Ya sea un pincho, una ensalada o esas alcachofas que tienen, todo está buenísimo. Así que, si pasas por Traspinedo, no te lo pienses dos veces, ¡aprovecha y ve a verlas!

Obviamente, hay alguna que otra crítica. Por ejemplo, aunque la comida es genial, el servicio puede ser un poco lento de vez en cuando. Hubo un par de días que estuvimos más de 40 minutos esperando el postre. Ya sabes cómo va esto, a veces la organización del personal flaquea. Por eso, si decides ir, mejor tener en cuenta que hay que hacer reserva porque se llena bastante rápido.

Y ya, si de verdad quieres un consejo, el pulpo a la brasa y el cordero a la parrilla son un must. El cordero está crujiente por fuera y súper tierno por dentro. Y el ambiente es súper acogedor, perfecto para ir con la familia. En cuanto a los precios, andan alrededor de los 30-50 € por persona dependiendo de lo que elijas, pero la calidad está asegurada, así que se compensa.

Ahora, sobre la pregunta que todos se hacen: ¿hay opciones vegetarianas o veganas? La verdad es que no he encontrado muchas referencias sobre eso. Se centran en las carnes y las parrillas, así que si eres veggie, quizás deberías tener eso en cuenta antes de ir. Pero para los carnívoros, este lugar es un sueño hecho realidad.

Cómo es el ambiente del restaurante

Mira, si estás buscando un buen sitio para comer sin complicaciones, Entre Brasas y Sarmiento es el plan. La comida está hecha con amor, desde las ensaladas hasta los postres; todo está buenísimo. El trato aquí es de otro nivel, sin quejas. Los camareros son súper atentos y el lugar se ve siempre limpio. Después de una buena comida, está claro que volveremos.

Y hablemos un poco de sus especialidades, porque los espárragos trigueros envueltos en jamón en témpura son una locura, de verdad. No puedo dejar de mencionar el conejo a la brasa, que es la especialidad de la casa y, efectivamente, está para flipar. La relación calidad-precio es increíble, así que no hay excusa para no darle una oportunidad.

Los postres son otro capítulo, la tarta de queso con piñones es lo mejor que te puedes meter en la boca. Si te gustan las cosas caseras, este sitio no te va a decepcionar. Ya sabes, si tienes un cumple o algo así, aquí se lo curran de verdad. Te ofrecen pinchos y buena comida, y hasta te hacen un detalle por cumplir años.

Ahora, vamos al grano sobre el ambiente. El trato es exquisito y la calidad insuperable, todo buen rollo. Y aunque hay opiniones variadas sobre ciertas cantidades en los pinchos de lechazo, la mayoría se va feliz por lo rico que está todo. Las alcachofas con huevo y el pulpo tierno son de esos platos que se quedan grabados. En general, el ambiente es acogedor y cómodo, ideal para ir con amigos o familia y disfrutar de una buena comida. Al final del día, si mejoran un par de detalles, este sitio se pone en la cima del juego. ¡Tienes que ir!

Hay una terraza para comer al aire libre

Mira, si quieres un sitio donde la barbacoa brille como nunca, tienes que darle una oportunidad a Entre Brasas y Sarmiento en Traspinedo. Desde el momento en que entras, sabes que estás en el lugar correcto. Aquí tienen el lechazo a la brasa que te va a dejar pensando en él durante semanas. Y no te olvides del conejo, que también está de lujo. Los huevos rotos con alcachofas son un auténtico festín para el paladar, y si quieres algo diferente, ¡prueba la morcilla y la cecina! Cada cosa que sale de su cocina es un golazo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Un 10 para Lina y Pepa que están haciendo magia aquí!

Lo mejor de todo es el precio. Buena comida sin arruinarte, con un ambiente chill y un servicio que te hace sentir como en casa. Los pinchos de lechazo son, sin duda, dignos de mención. Y sí, si te gustan las cenas, aquí te puedes dejar caer por unos 30-40€ por persona. Las alcachofas y los trigueros en tempura no pueden faltar en tu mesa. ¿Sabes qué más? La tarta de nata con piñones es de otro mundo, y no te olvides de probar la de chocolate. ¡Te vas a chupar los dedos!

Eso sí, lo de las ensaladas merece un toque de atención, aunque no es un dealbreaker. Son buenas, pero podrían ser aún más brillantes. En general, la calidad-precio está bastante equilibrada, un 4 en comida y un 5 en servicio. Y para los que tienen familia, el sitio es amplio, perfecto si llevas silla de bebé o si vas con niños. No hay problemas en ese sentido.

Y para los que se lo preguntan: sí, hay terraza para comer al aire libre. Así que si quieres disfrutar de la brisa mientras te pegas un festín, este es tu sitio. Con varias plazas de aparcamiento gratuito y un entorno que invita a quedarse, ya no tienes excusas para no visitar Entre Brasas y Sarmiento. ¡Nos vemos allí!

Es necesario hacer reservaciones para cenar

Entonces, ¿has oído hablar de Entre Brasas y Sarmiento? Este restaurante en Ctra. Valladolid, 75 es un auténtico paraíso para los amantes de la barbacoa. No es por hacer spam, pero te digo que tienen unas alcachofas con huevos rotos que son, sin exagerar, lo mejor que probarás. El pincho de lechazo a la brasa de sarmiento es otro nivel, recibirás un par de estos para disfrutar. Todo está servido de una forma que sorprende, y eso se agradece, la verdad. El precio por persona, entre 50 y 60€, no es una broma, pero la calidad es top.

El ambiente genial, y el servicio de 10. La atención es cercana, te hacen sentir como en casa, aunque tú sepas que estás en un restaurante bien chulo. La verdad es que he comido allí varias veces y jamás he salido defraudado. Los platos que te recomiendo son el lechazo en pinchos y la ensalada templada de ventrescas, que también están brutales. Este sitio se lleva un 5 de 5 en comida, servicio y ambiente, porque se lo merecen.

Ahora, no todo es perfecto. Tuve una experiencia en la que la espera fue un poco larga, y algunos platos no dieron la talla. La cecina fue la estrella de esa noche, pero las raciones de la ensalada me parecieron escasas, sobre todo por lo que costaban. La verdad es que, si no está tan lleno, lo ideal es no apurar, porque si pides cuando hay mucho, puede ser un tira y afloja que no necesitas. Pero bueno, no quiero desanimarte, también tienes que probar el postre de tarta de chocolate, ¡es un gozo!

Y ahora la pregunta del millón, ¿hay que reservar para cenar? Te diré que, dependiendo del día y la hora, probablemente sí. Si vas un viernes o sábado a las horas pico, es mejor asegurar la mesa. Aunque a veces hay espacio, no te la juegues, mejor llama y haz la reservación. Al final, te quitas de preocupaciones y puedes disfrutar a tope de la experiencia.

A qué hora se llena rápidamente el restaurante

Si estás buscando un lugar donde comer barbacoa que no se complica la vida pero que te deja con ganas de más, Entre Brasas y Sarmiento es el sitio. Está en Ctra. Valladolid, 75, 47330 Traspinedo, y la verdad, se lleva 5 estrellas en mi libro. Este restaurante tiene esa vibra de no pretender ser algo que no es, pero la oferta gastronómica es más que decente y los precios son razonables, así que no te vas a arruinar.

Ahora, si hay algo que no puedes dejar pasar es el revuelto de alcachofas, que está extraordinario, y los pinchos de lechazo son un must. Además, los postres caseros son para chuparse los dedos. En este lugar se come bien sin que el bolsillo sufra demasiado. Entre 10-20€ por persona te sientes como rey. En cuanto al servicio, siempre he sido atendido con un nivel que marca la diferencia. ¡Pura buena onda!

Claro, no todo es perfecto. He escuchado alguna que otra queja sobre el trato hacia turistas, especialmente cuando un grupo sudamericano intentó hacer una reserva y les cerraron las puertas. Algo que da pena, porque se están perdiendo de una buena experiencia. Pero dejando eso de lado, repito que la comida es insuperable. Eso sí, el ambiente también podría mejorar. Aquí te encuentras con un sitio amplio y más de una plaza de aparcamiento gratuita, así que no hay lío para aparcar.

Ahora, si preguntas ¿a qué hora se llena rápidamente el restaurante? Mejor llega antes de la hora de la cena, que es cuando la gente empieza a llegar en manada. No querrás quedarte sin mesa, porque el revuelto y los pinchos son una combinación ganadora que no te querrás perder.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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