
Si andas buscando un buen bocado en Aranda de Duero, no puedes dejar pasar El Lagar de Isilla, un restaurante que es pura cocina española con un toque castellano auténtico. Te va a encantar su decoración con vigas de lagar y mesas de trillos, que le dan un rollo muy especial. Aquí podrás disfrutar de un lechazo asado en horno de leña que está para flipar, y si te apetece, puedes probar un montón de vinos de la Ribera del Duero mientras te haces un relax en la barra. Además, tienen pociones ricas de tapas y raciones, y hasta una bodega subterránea que es casi un museo. Perfecto para reponer fuerzas después de pasear por el centro. ¡No te lo pierdas!
El Lagar de Isilla
Página web
Horarios El Lagar de Isilla
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:30–17:30, 19:30–23:15 |
| martes | 10:30–17:30, 19:30–23:15 |
| miércoles | 10:30–17:30, 19:30–23:15 |
| jueves | 10:30–17:30, 19:30–23:30 |
| viernes | 10:30–23:15 |
| sábado | 10:30–23:15 |
| domingo | 11:30–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Lagar de Isilla
Dónde se encuentra El Lagar de Isilla
¡Oye, chaval! Si andas por Aranda de Duero, tienes que hacerte una parada en El Lagar de Isilla. Este sitio es una auténtica joya para disfrutar de la cocina española. Tienen unas 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Ideal si andas con colegas, porque es una excelente opción para comer en grupo o simplemente para ir de pinchos. ¡Te aseguro que te van a poner más pinchos en la barra de los que ves en la carta! Y lo mejor de todo, te atienden rápido y todo está buenísimo y a buen precio. Eso sí, si quieres asegurarte un lugar para comer, ve con reserva porque suele llenarse, especialmente a mediodía.
A mi me encanta ir a picar algo y este sitio es perfecto. Tienen de todo, desde pinchos buenísimos hasta raciones generosas. La opción de pedir para picar es un acierto seguro, ¡te lo digo yo! Y la tarta de queso, no te la puedes perder. Siempre hay mucha gente, pero la verdad es que merece la pena por la relación calidad-precio. Se puede conversar a pesar de que el nivel de ruido es alto, lo cual le da un ambiente muy animado.
Si quieres una experiencia completa, no olvides echar un vistazo a la bodega subterránea que tienen. Es un antiguo lagar y es un lugar que te va a sorprender. La atención es magnífica; los camareros son muy majos. Además, si eres fan del lechazo al horno de leña, ¡prepárate para disfrutar! Los vinos de su propia bodega son una delicia, e incluso tienen cerveza artesanal hecha con mosto de sus uvas.
Entonces, ¿dónde se encuentra El Lagar de Isilla? Está en C. Isilla, 18, 09400 Aranda de Duero, Burgos. Así que no hay excusas, ¡pasa y disfruta de una buena comilona!
Qué tipo de cocina ofrece El Lagar de Isilla
Mira, si estás en Aranda de Duero y no has pasado por El Lagar de Isilla, te estás perdiendo una joyita. El ambiente es brutal, siempre está hasta los topes. A veces es un poco ruidoso, así que si buscas tener una conversación profunda, mejor olvídate. Pero la atención es buena, incluso cuando tienen el lugar a reventar, los camareros son atentos y se nota que llevan el ritmo.
Y vamos a lo que importa: la comida. El lechazo asado es una pasada, lo hacen de lujo. No puedes dejar de probarlo si tienes la oportunidad. Aunque, ojo, el plato de lomo de bacalao no es lo que esperas, yo me esperaba un corte decente y al final no era eso, pero bueno, todo lo demás estaba correcto y tuvimos una buena experiencia en general. Para cenar o comer, su menú castellano tiene una pinta increíble, sobre todo la sopa castellana que nos dejaron flipando.
Si tienes antojo de pinchos, aquí los tienes a precios buenísimos. Además, la bodega subterránea es un must, llena de historia y no la puedes dejar pasar. Los calimochos son la bomba, y si te queda espacio, la tarta de queso es un manjar. En cuanto a precios, vas a pagar entre 20-60€ por persona según lo que pidas, y a mí me parece que vale la pena.
En resumen, El Lagar de Isilla es un auténtico asador donde ofrecen comida castellana, destacando el lechazo asado y los pinchos variados. ¡Así que no dudes en pasarte, que la gastronomía de primera y la historia que se respira allí lo hacen un lugar único!
Cuál es el plato destacado del restaurante
Te cuento que el Lagar de Isilla es un restaurante que vale la pena visitar si andas por Aranda de Duero. Ya hemos ido un par de veces y, sinceramente, no defrauda. La cocina tradicional aquí es la clave, sin líos ni modernidades, solo buena comida que te hace sentir como en casa. En nuestra última cena, probamos la ensalada de marisco, los boletus con foie y, ojo, el pulpo que estaba de lujo, aunque le pusieron un poco de más patata. La comida es de 5 estrellas, y si te decides, no dudes en reservar.
Pídele el menú de 51€ porque es más que suficiente para cargarte de energía. Los platos obligados son el cordero, que es la joya de la casa. Puedes acompañarlo con una sopa castellana de primero que es un clásico. El cordero se corta como mantequilla y te deja con ganas de más. Eso sí, asegúrate de dejar espacio para la tarta de hojaldre con crema y nata, que se funde en la boca, ¡una delicia! Ah, y no olvidéis que el servicio es genial: rápidos y atentos, siempre listos para lo que necesites.
Sobre el ambiente, el lugar es acogedor y con un estilo auténtico. Si te gusta charlar, el nivel de ruido es bajo, así que perfecto para una buena conversación. Ya te aviso que aparcar puede ser un lío porque es zona peatonal, así que planifícalo. Pero bueno, todo vale la pena cuando te das cuenta de que, a pesar del precio, la calidad es innegable.
Así que la pregunta del millón: ¿cuál es el plato destacado? Sin duda, el lechazo al horno de leña. Es típico aquí, y si lo pides, asegúrate de reservarlo con tiempo. En fin, si quieres disfrutar de una buena comida de familia, el Lagar de Isilla es tu sitio.
Qué tipo de horno utilizan para cocinar el lechazo
Y bueno, si te digo que El Lagar de Isilla es un sitio top en Aranda del Duero, no estoy exagerando. Tiene 4 estrellas y se nota que le ponen cariño a lo que hacen. El producto es de calidad, así que no puedes perderte la cecina, la morcilla y, por supuesto, el lechazo. Está tan rico que te hace olvidar lo que es comer mal. Eso sí, el comedor un poco ruidoso para mi gusto y encima, tuvimos la mala suerte de que nos cayó una gotera. Pero eso no me detendría de volver, ¡ni de broma! Prepárate para aflojar entre 40 y 50 euros por persona, pero créeme que lo vale.
Si hablamos de lo mejor para comer en la zona, esta es la elección. 5 estrellas bien merecidas. Es un mesón de los de toda la vida, con una carta extensa donde la cocina tradicional es la reina. Aunque no probamos el lechazo, los boletus con foie y el huevo frito te dejarán soñando y las mollejas de cordero son simplemente deliciosas. El postre que pedimos, la copa de nata y nueces, fue un poco flojo, pero la cuajada sí que estaba para quitarse el sombrero. ¡El trato? Perfecto. Sin esperas y ambiente moderado, todo muy bien.
Ahora, si te mola el buen rollo y un sitio pintoresco, El Lagar de Isilla es tu destino. 5 estrellas porque sorprenderte es su especialidad. Tienen una variedad de pinchos que no podrás resistir; todo bien cuidado. Aparte, cuentan con su propia bodega subterránea, lo que lo hace aún más especial. Aunque el nivel de ruido es alto, se puede conversar sin problemas. Y si vas con un grupo, aquí no hay límite de tamaño. El precio, entre 10 y 20 euros por persona, ¡una verdadera ganga!
Y ya para rematar, si te preguntas qué tipo de horno utilizan para cocinar el lechazo, la verdad es que no tengo los detalles específicos. Pero por lo que dicen, aquí le dan una vuelta de tuerca a la tradición, así que seguro que es un horno que hace magia. Así que solo te puedo decir esto: ¡tienes que ir allí y vivir la experiencia en persona!
Cómo es la decoración del restaurante
Si buscas un plan para picar algo rico, El Lagar de Isilla es la bomba. Nosotras escuchamos de este bar y, la verdad, no falló. La comida está brutal, se pasan de rápidos y el servicio es super atento. Y lo mejor, los precios no te van a dejar en la ruina; entre 10 y 20€ por persona y sales más que satisfecho. Siempre hay buen rollo, aunque el local esté lleno, con un poco de paciencia y una buena actitud, puedes disfrutar de unas tapas deliciosas y un vino que acompaña perfecto. Además, tienen acceso a una bodega bien cuidada. Este sitio hay que probarlo, ¡es un win!
Yo fui con mi pareja y salimos flipando. Empezamos con unos calamares fritos, que no estaban mal, pero a la próxima voy a pedir algo más. El bacalao con pisto fue un acierto total, y el solomillo estaba de locos, carne de calidad, pues claro. Para cerrar, la tarta de hojaldre y una copa de helado que nos dejaron con una sonrisa de oreja a oreja. Tienen una carta de vinos extensa y siempre con buenas referencias. La experiencia fue de 10, 60-70€ en total y lo vale.
Y mira, aunque no soy un fanático del lechazo, me dijeron que tenía que probarlo aquí y, la verdad, fue un acierto. El lechazo espectacular y acompañamos con unos bombones de morcilla que, aunque estaban buenos, se pasaron un poco con la cobertura. El surtido de ibéricos, impresionante, y las costillicas de cordero, una delicia. La gente que trabaja allí es amable y el lugar tiene un encanto que mezcla lo antiguo y lo moderno. Aquí, el ambiente es perfecto para charlar, así que, ¡reserva si puedes!
Sobre la decoración, el restaurante tiene ese toque especial, con una mezcla de lo antiguo y lo moderno que le da un rollo acogedor. Es un lugar genial para disfrutar de una buena comida con amigos o en pareja. Así que no te lo pienses más, ¡pásate por El Lagar de Isilla y dale un tiento a su menú!
Qué ambientes ofrece El Lagar de Isilla para los comensales
Mira, si estás buscando un sitio para comer en Aranda de Duero, El Lagar de Isilla es el lugar indicado. Cinco estrellas le pongo, y créeme, fuimos desde Madrid aposta, porque decían que su cordero es lo mejor. Y sí, ¡menuda acierto! Pedimos el menú degustación por 55 euros y, literal, salimos rodando. Iba a tomar unos pinchos, que también son top, pero mejor que llegamos a la hora justa. Recomendado al 100%, sobre todo por la atención de las camareras, que son un encanto.
El rollo es que, además del cordero, probamos su sopa y un chuletón que era increíble. Aquí también tienes una carta de vinos brutal. El servicio, un 10, y ni te cuento del ambiente. No hay que esperar nada, metes una reserva y listo. Puedes cenar sin problemas en un lugar tranquilo, ideal para charlar. El precio, más o menos 50-60 euros por persona. Así que si vas en grupo de más de 9, te aseguras una buena comilona.
Y no te olvides de las tapas en la barra, son de otro nivel. La tostada de bacalao, por ejemplo, estaba de escándalo. El servicio allí también es rapidísimo, y por unos 20-30 euros, te llevas un festín. El ambiente, bien chido, y siempre está lleno de gente, así que la buena vibra está asegurada.
En cuanto a los ambientes que ofrece El Lagar de Isilla, tienes varias opciones. Por un lado, el comedor interior es perfecto para grupos más pequeños, donde el ruido es bajo y puedes conversar sin problema. Además, tienen unas bodegas subterráneas para visitar, que son fresquitas en verano y le dan un toque histórico muy currado. Así que, ya sabes, si buscas algo especial en Aranda, este es tu sitio. ¡No te lo pierdas!
Qué vinos se pueden encontrar en la carta del restaurante
Así que, te cuento que hace un par de años descubrimos El Lagar de Isilla y, desde entonces, se ha convertido en uno de esos sitios que se te quedan grabados. Volver a este lugar ha sido como reencontrarse con un viejo amigo: se siente familiar y acogedor, pero siempre con algo nuevo que ofrecer. La decoración es una maravilla, con un rollo super chulo del mundo del vino. Barricas, vidrios y detalles que hacen que cada esquina valga la pena. De verdad, es un ambiente perfecto para disfrutar y dejarse llevar.
Y, ¡vaya comida! Cada plato es una fiesta de sabores locales que se maridan a la perfección con su selección de vinos. Aunque esta vez no probamos el famoso lechazo, que es casi obligatorio aquí, sinceramente, cualquier cosa que pidas va a estar de 10. Quiero destacar especialmente a uno de sus camareros, un gallego que, con su calidez y profesionalismo, hizo que nuestra experiencia fuera aún más especial. Te puedes ir con el corazón lleno y el paladar más que satisfecho.
Si no has estado en las bodegas subterráneas, deberías hacerlo. Accedes gratis, y es como una máquina del tiempo. Estas galerías, excavadas en los siglos XIII-XIV, son un vestigio increíble del pasado de Aranda. Originalmente, la gente las usaba para conservar el vino, pero también como refugios en tiempos de conflictos. En la bodega de El Lagar puedes sentir esa historia, con 12 metros de profundidad y una temperatura constante que ha hecho que se conserve genial. Vamos, es una experiencia que une gastronomía, historia y tradición. ¡No te lo puedes perder!
Y sobre los vinos, la carta es un verdadero espectáculo. Te vas a encontrar con un poco de todo: desde vinos tintos de la Ribera del Duero hasta algunas sorpresas de otras denominaciones. Ellos saben lo que hacen y siempre estarán listos para recomendarte algo que combine de lujo con tu comida. Así que ya sabes, si quieres pasar un buen rato, tienes que darle una oportunidad a El Lagar de Isilla. Comida, servicio y ambiente, todo a 5 estrellas.
Ofrecen tapas y raciones en El Lagar de Isilla
Ya estamos de vuelta con El Lagar de Isilla, y la verdad es que tengo muchas cosas que contar. Primera vez que voy, y ya es la segunda. El lechazo, que es su famoso plato, está de escándalo, de esos que te hacen cerrar los ojos y disfrutar cada bocado. Pero, cuidado, que el precio se siente un poco por las nubes. La fama está empezando a jugar en su contra y, aunque la comida está bien, hay sitios a su alrededor donde puedes encontrar calidad similar y sin dejarte una fortuna.
Hablo de decepciones: las patatas fritas que sirven, ¿de verdad? Me recordaron a las del Burger King. Hay que hacer un buen repaso a eso, que se nota que podrían dar mucho más. Y los postres, bueno, no están mal, pero tampoco son el show del año. En mi primera visita, noté que el ambiente es chido, un 4 de 5, así que eso ayuda. El servicio, un poco regulero, un 3, pero se puede aguantar.
En contraposición, también he escuchado que ha habido experiencias súper guays por ahí. Un amigo estuvo y le pareció una maravilla, la comida deliciosa, servicio impecable y hasta una visita a la cueva de vino. ¡Eso hay que probarlo! En su caso, todo se llevó un 5 de 5. Aún así, te digo que he oído a varios amigos más con críticas mezcladas. Un par de ellos no quedaron para nada contentos con los platos, mencionando que lo que les sirvieron era una ración más ajustada y carísima. El ambiente, para algunos, no es tan acogedor si te están presionando para que te vayas.
Y ya que estamos, para los que están preguntando si ofrecen tapas o raciones, aquí la cosa se complica. Parece que no es su fuerte, aunque tienen comida buena, pero no he visto nada que se lleve el título de "doméstico" para picar. Quizás si vas con un grupo puedas pedir algunas raciones, pero de lo que he visto, se centran más en platos principales. Mejor que vayas con ganas de comer en serio.
Tienen algún tipo de bodega en el restaurante
Así que, ya que estamos hablando de buena comida, no puedes perderte El Lagar de Isilla. Este sitio en C. Isilla, 18, 09400 Aranda de Duero es pura bomba. La cocina es española de verdad, con esos sabores que te hacen sentir en casa. Aquí no hay trampa ni cartón, solo platos que te dejarán con ganas de más.
Lo primero que tienes que probar son sus tapitas, son la hostia. Pidan las croquetas; esas cosas son un manjar, crujientes por fuera y cremosas por dentro. Además, tienen la carne de buey que está para llorar de lo buena que es. Y no te olvides de los postres, porque si no terminas con un flan casero o una tarta de queso, no has vivido la experiencia completa.
Ahora, hablemos de la atención. Ahí los camareros son un amor, siempre con una sonrisa y listos para sugerirte algo si no sabes qué pedir. La atmósfera es de lo más relajada; es el tipo de lugar donde te puedes quedar horas y horas sin que nadie te eche. Ideal para una cena con los colegas o una cita especial.
Y sí, para los que se preguntan, tienen una bodega bastante guapa. Ahí puedes encontrar vinos locales que son una delicia. Perfecto para maridar con lo que pidas. Así que, ya sabes, si estás por Aranda de Duero, dalo todo y date una vuelta por El Lagar de Isilla; no te vas a arrepentir.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








