
Si te pasas por Navas de Riofrío, tienes que darle una oportunidad a El Fogón de Valentina. Este mesón es un auténtico hallazgo que te abraza desde el primer instante, con un trato tan cercano que te sentirás como en casa. Sirven comida casera de la buena que alegra el alma, y su terraza es perfecta para quedarte a charlar después de comer. ¿Cuándo ir? Tienen servicio de bar y restaurante de 13:00 a 16:00 h y de 20:00 a 23:00 h. Si buscas un lugar donde la comida y la buena vibra se juntan, ¡este es tu sitio!
EL FOGON DE VALENTINA
Horarios EL FOGON DE VALENTINA
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:00 |
| martes | 13:30–16:00 |
| miércoles | 13:30–16:00 |
| jueves | 13:30–16:00 |
| viernes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| domingo | 12:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación EL FOGON DE VALENTINA
Dónde se encuentra El Fogón de Valentina
Si estás buscando un lugar donde comer rico y pasar un buen rato, El Fogón de Valentina es el sitio ideal, sin duda. 5 estrellas bien merecidas. Estuvimos allí hace un par de veranos y nos quedamos encantados con el trato exquisito que recibimos y, por supuesto, la comida. Este verano hemos vuelto y, para que te hagas una idea, hemos ido dos veces ¡en solo una semana! Un día para comer y otro para cenar. Las experiencias son diferentes, pero ambas igual de buenas. Te prometo que vale la pena disfrutar de las dos.
El equipo de El Fogón es maravilloso. Te tratan como si fueras de la familia, pero de la parte buena. Discretos, amables y siempre listos para asesorarte sobre lo que quieras pedir. Si quieres disfrutar de una cena o comida que se convierta en una de tus favoritas, este es el lugar. El ambiente es acogedor y el precio por persona ronda entre 20 y 30 euros. ¡Listo para hacer planes de verano!
¡Y qué decir de la comida! La carrillera se deshacía en la boca, y esas croquetas… jamás he probado unas iguales. ¡Todo ***100% casero***! También el lugar es una preciosidad, rústico y encantador, con un personal que se nota que le gusta lo que hace. Un tipo que nos atendió fue Marcos, un camarero súper simpático que se aseguró de que no nos faltara nada. Fíjate que el precio por persona aquí puede llegar a rondar entre 30 y 40 euros, pero la experiencia lo vale.
Si llegas sin reserva, no te preocupes, que también te atienden. Ambiente familiar, cocina exquisita y detalles cuidados al milímetro. En resumen, El Fogón de Valentina es puro amor y buen comer. Te sientes como en un decorado de película, rodeado de calles de piedra y un aire limpio que te hace olvidar el estrés.
Y para que no te quedes con la duda, ¿dónde se encuentra El Fogón de Valentina? Pues en C. Sierra, 10, 40420 Navas de Riofrío, Segovia. Así que ya sabes, si quieres hacer una escapada y comer rico, este es el plan. ¡Hasta el próximo verano!
Qué tipo de comida ofrecen en El Fogón de Valentina
Mira, El Fogón de Valentina es una auténtica joya en Navas de Riofrío. Hacía años que le decía a mi chica que tenía que probarlo, y al fin nos animamos a hacer el viaje desde Valladolid. Mereció cada segundo de espera. Te aconsejo que si vives lejos, llames y reserves porque el local no es muy grande, pero tiene un encanto rural que te hace sentir como en casa. La estufa de leña le da un toque especial, huele a hogar y ya te empieza a abrir el apetito.
La comida es espectacular. Pedimos los menús y cada plato estaba en su punto: cocción, sal, todo perfecto. Pero, amigo, lo mejor de la experiencia fueron las croquetas de cochinillo con manzana. Te lo digo en serio, son las mejores que he probado en siglos. Por 16 euros te traen 10 croquetas bien servidas y la combinación de sabores es brutal. El cochinillo es el rey en ese plato, y la cremosidad de las croquetas es brutal. No, no pienses que es caro, cada euro vale la pena.
La atención fue de 10 desde que entramos. Pagamos unos 75 euros entre los dos por los dos menús, las croquetas y un par de extras. Honestamente, no dudaron en traernos alguna tapita mientras esperábamos. La experiencia fue increíble y lo mejor es saber que vas a volver. Así que, si buscas una buena comida, aquí es donde hay que ir.
¿Y qué tipo de comida ofrecen? Pues tienen un poco de todo, con platos como judiones de la Granja, carrillada de ternera, y tarta de queso que son simplemente impresionantes. Además, el cochinillo asado y las chuletitas de cordero también están para recordar. Sin duda, un lugar que recomiendo al 200%.
Es necesario hacer una reserva para comer en El Fogón de Valentina
Y para seguir con la movida, tienes que saber que El Fogón de Valentina es un 10 de sitio, en serio. Está en C. Sierra, 10, en Navas de Riofrío, y te vas a sentir como en casa, aunque sea pequeño. El ambiente es tranquilo y agradable, con su musiquita de fondo que hace que la experiencia sea más chula. Además, el camarero es un crack, de esos que te tratan bien y te hacen sentir a gusto mientras te decides qué pedir. Pero lo mejor de todo, sin duda, es la comida. ¡Es que es buenísima!
El cochinillo está crujiente y superjugoso, una delicia. Y no te olvides de la carrillera, que es tan tierna y melosa que se deshace en la boca. Si eres de postres, el remate perfecto son la tarta de queso y la manzana asada. Salen a un precio más que razonable, entre 30-40 € por persona, y te aseguro que merece la pena totalmente. Por las cantidades y la calidad, no vas a salir con hambre.
Ah, y si piensas ir en grupo de 3 o 4, te recomiendo que reserves. Aunque no suele haber demasiada espera, el sitio se llena y no querrás quedarte fuera. Ya sabes lo que dicen: "mejor prevenir que lamentar". Así que no lo dudes, ¡haz tu reserva y prepárate para disfrutar al máximo de lo que El Fogón de Valentina tiene para ofrecer!
Cuáles son los horarios de atención del restaurante
Te cuento que El Fogón de Valentina es puro fuego. Este restaurante es un auténtico manjar familiar que se siente en cada rincón, desde sus platos hasta el servicio, que es de lujo. El cochinillo que hacen allí, ¡madre mía! Es lo mejor que puedes probar. La calidad y el sabor son de otro nivel. Si te gusta el buen comer, tienes que probar el postre de manzana, que está de rechupete. Volveremos sin duda.
Y ojo, si te pasas por allí, no dudes en lanzarte al menú del día. Por 16,5€, te llevan al paraíso: buena atención, sitio bien decorado y la comida está más que correcta. En serio, no se puede pedir más. Además, el ambiente es muy agradable, así que perfecto para ir a desconectar un rato.
La atención es clave, y aquí lo clavan. Cada vez que vas, da igual si es a comer, cenar o solo a picotear algo, siempre sales con una sonrisa. Ahora con las velas por las noches, el sitio tiene un toque encantador. Súper recomendable, y no olvides pedir un tinto de verano con un toque dulce, porque la vida es corta, ¡y esto está de vicio!
Si vas con amigos o en familia, este sitio es ideal. Además, está totalmente accesible y con aparcamientos gratuitos alrededor. Aún así, mejor reserva porque se llena. Horario de atención: suelen estar abiertos desde la mañana hasta la noche, pero siempre es buena idea confirmar. Así que ya sabes, El Fogón de Valentina no te va a defraudar, ¡prepárate para disfrutar!
El Fogón de Valentina tiene un ambiente familiar
Hablando del Fogón de Valentina, es uno de esos sitios que te atrapan desde que pones un pie dentro. Tiene 4 estrellas y, la verdad, se lo merece. El trato es súper agradable y el lugar está decorado con gusto, nada de cosas raras. Vas a comer comida casera y rica que te hará sentir como en casa, además de que te puedes dejar caer por uno de sus dos menús: el de 18 y 25 euros. Eso sí, ojo, que a veces algunos platos no están disponibles y te lo dicen cuando ya los has pedido. Sería mejor saberlo antes, pero igual vale la pena. ¡Volveríamos sin dudarlo!
Una joyita de los menús son los judiones de la Granja y la tarta de queso, ¡ni te cuento si los pruebas! Además, el ambiente es acogedor y rústico, perfecto para una buena comilona. El servicio es otro punto a favor; saben lo que hacen y son atentos a más no poder. Y si esto no es suficiente, asegúrate de dejar espacio para el postre de manzana asada, que está para morirse. Vas a salir más que satisfecho y sin dejarte un riñón, porque el precio es muy razonable, entre 20 y 30 € por persona.
Si te preocupa el aparcamiento, en la calle hay un montón de plazas libres. Y, aunque no es obligatorio hacer reservas, más vale asegurarte un hueco, sobre todo si vas en fin de semana. Ahora bien, ¿cuál es la clave aquí? El Fogón de Valentina tiene un ambiente que grita 'familia'. Con un salón pequeño pero muy cómodo, es ideal para grupos o familias que quieren disfrutar de una buena comida juntos. Así que no lo dudes, este lugar lo tiene todo: buena comida, buen ambiente y mucho cariño en el trato. ¡A disfrutar!
Ofrecen opciones vegetarianas o veganas en su menú
Mira, si buscas un lugar para comer que realmente valga la pena, El Fogón de Valentina es el sitio. Nos desviamos un poco y no nos arrepentimos ni un segundo. Salimos de allí con una sonrisa de oreja a oreja y una pancita feliz. Tienen un par de menús, de 26 y 31 euros, que son un auténtico chollo. Y si te digo que todo está buenísimo, es porque lo es. Pero tengo que destacar algunos platos: la sopa castellana es densa y deliciosa, perfecta para entrar en calor. Y claro, no puedes dejar de probar el cochinillo, que esto es Segovia, y es un clásico que no decepciona. Para el postre, la manzana asada con hojaldre y crema pastelera... ¡vaya obra de arte!
Fui con un grupo de amigos y nos lo pasamos genial. Éramos ocho y, aunque el sitio es pequeño, tiene un ambiente acogedor, decorado con mucho cariño y un toque antiguo que te hace sentir como en casa. El servicio fue de 10, nos trataron como si fuéramos de la familia. La relación calidad-precio es excepcional. Comimos variado y todos coincidimos en que todo estaba riquísimo. Y entre risas y comida, la hora se nos pasó volando. Sinceramente, fue un acierto total ir a este lugar.
Si todavía dudas, yo te digo que los judiones de la Granja son un must. Están cocinados a la perfección y, si te gusta la carne, las carrilladas están fantásticas. Por lo que respecta al ambiente, se siente esa vibra familiar y cálida que te hace desear quedarte un ratito más. Y sí, piénsalo ya, porque le vas a querer volver a dar el ansia.
Ahora, sobre las opciones vegetarianas o veganas, la verdad es que no he visto que tengan un menú específico para eso, pero si hay algo en lo que son buenos, es en hacer que te sientas a gusto. Así que, si buscas algo sin carne, siempre preguntan si hay fórmulas alternativas. Así que no te preocupes, ¡seguro que te echan un cable!
Hay servicio de bar disponible en El Fogón de Valentina
Lo de El Fogón de Valentina es de otro nivel, amigo. Si andas por Navas de Riofrío, tienes que hacer una parada aquí. Sinceramente, es un sitio de 5 estrellas que no puedes ignorar. Tienen dos menús cada día, uno por 20€ y otro por 26€, y la comida está deliciosa. El cochinillo Segoviano es de la muerte, y si te gustan los judiones, aquí los preparan de lujo. Y no te olvides de dejar un hueco para la tarta de chocolate y avellanas; es un sueño.
¿Te cuento un secreto? El dueño, Carlos, es un crack. Se nota que le apasiona lo que hace. Siempre está ahí, haciéndote sentir como en casa, y eso se agradece, sobre todo cuando el sitio está lleno de gente. La decoración es muy acogedora y, además, tienen mesas en la terraza para aquellos días de sol que te invitan a quedarte más rato. Con una música de fondo que te hace sentir en un lugar mágico, realmente es una de esas paradas obligatorias si pasas por la sierra segoviana.
Ojo, que si te decides a ir, haz reserva porque el lugar es pequeño y se llena rapidísimo. Por cierto, de postre tienen unas carrilleras y una tarta de queso que son de otro planeta. Si buscas buena comida y un trato de diez, aquí lo tienes. Ahorra un par de euros y date un festín; el precio se mueve entre 20 y 30€ por persona, y la experiencia vale cada céntimo.
Y para responder a tu pregunta, sí, hay servicio de bar disponible en El Fogón de Valentina. Puedes tomarte algo mientras esperas tu mesa o simplemente disfrutar del ambiente. ¡No te lo pierdas!
Es posible disfrutar de una comida en la terraza del restaurante
Lo primero, El Fogón de Valentina es un descubrimiento que no te puedes perder. Llegamos sin reservar en un día festivo y, ¡sorpresa! a los 15 minutos ya teníamos una mesa lista. Nos tiramos de cabeza al menú de 27€ y, hermano, lo que nos metimos entre pecho y espalda… judiones, pastel de puerros, bacalao y carrilleras, todo en su punto y con un sabor que flipas. El servicio fue rápido y súper amable, así que, la verdad, fue un gran acierto. ¡Gracias por la comida de 5 estrellas!
En otra ocasión, nos pasamos por allí a probarlo y, te juro, no será la última. Buscábamos un sitio en La Granja, pero estuvo todo petado. Así que nos pusimos en modo explorador y dimos con este lugar. Los menús son de calidad-precio brutales, todo casero y rico. Judiones, sopa castellana, cochinillo y carrillada, todo a su nivel. De postre, una tarta de queso y un ponche segoviano que nos volaron la cabeza, aunque nos quedamos con ganas de probar la manzana que escuchamos que estaba de locos. El servicio, otra vez, fue genial; súper amables y atentos. ¡Un aplauso para ellos!
Además, si llegas casi de casualidad como nosotros, ¡bienvenido al club! La experiencia fue 100% recomendable. Marcos, el dueño, se preocupa en todo momento por que estés a gusto. Judiones, chuletillas, carrillada, todo delicioso y por no mucho dinero. Si andas por la zona de Segovia/Riofrío, merece la pena desviarse un poco, créeme, comes como un rey.
Y sí, para los que preguntan si se puede disfrutar de una comida en la terraza: ¡sí, claro que se puede! Disfrutar de la comida típica en un ambiente agradable es lo mejor. Así que ya sabes, no dejes pasar la oportunidad de pasar por El Fogón de Valentina.
Qué hace que El Fogón de Valentina sea un lugar especial para comer
Ya te digo, El Fogón de Valentina es un lugar que sorprende. Cuando entras, te sientes como en casa, con esa decoración rústica que lo hace tan acogedor; los aperos de labranza colgados en las paredes le dan un toque auténtico a lo que ya es una vibra genial. Si te decides a ir, prepárate, porque el menú del día está bien de precio; por unos 17 euros cada uno, no está nada mal.
Nosotros empezamos con unos judiones que estaban fenomenales, realmente bien hechos. De segundo, yo opté por la merluza a la romana, que, aunque estaba rica, no puedo negar que el rebozado estaba un poco más grasiento de lo que esperaba y, no sé, sospecho que la merluza no era del todo merluza, las lascas no eran tan grandes como deberían ser. Por otro lado, mi pareja pidió carrilleras y le fliparon; se notaba que estaban curradas.
Y lo mejor llegó con los postres, ¡vaya pasada! El camarero, que por cierto era súper majo, me dijo que todos eran caseros. Estaba entre arroz con leche o ponche segoviano, y al final me trajo un poco de cada uno. Pero, ¡¿un poco?! ¡Me trajo dos raciones completas! Ambas estaban tan buenas que no sé cuál me gustó más.
El único 'pero' fue la atención, porque el personal estaba un poco encima de nosotros, preguntando si todo estaba bien un poco demasiadas veces. De todas formas, sus modos eran geniales y no me sentí incómodo, al contrario, me hizo sentir cuidado. Este sitio es especial no solo por la calidad de la comida, sino también por su ambiente acogedor y la amabilidad del personal. Si piensas visitar el Palacio de Riofrío, tienes que pasar por aquí. Y recuerda, conviene reservar, que no es muy grande. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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