Doña Remedios

Doña Remedios

Si estás por El Burgo de Osma, no puedes dejar de pasar por Doña Remedios. Esta cafetería en C. Mayor, 2 es el plan perfecto para merendar o desayunar en un ambiente chill y acogedor. Aquí puedes disfrutar de una variedad de comidas y bebidas a precios accesibles, además de un montón de opciones para relajarte en su amplia terraza. Se trata de un lugar con un toque señorial y buena decoración que comparte espacio con un hotel. Recuerda que si eres el dueño, puedes reclamar tu perfil gratis y ponerte al día con las opiniones. ¡Descúbrelo!

Doña Remedios

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Valoración media: 3,8
Opiniones: 539 Reseñas
Dirección: C. Mayor, 2, 42300 El Burgo de Osma, Soria
Teléfono: 975 34 13 11

Horarios Doña Remedios

DíaHora
lunes8:00–24:00
martes8:00–24:00
miércoles8:00–24:00
jueves8:00–24:00
viernes8:00–24:00
sábado8:00–24:00
domingo8:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Doña Remedios

Dónde se encuentra la cafetería Doña Remedios

Mira, hablemos de Doña Remedios, esa cafetería que está en C. Mayor, 2, 42300 El Burgo de Osma, Soria. Al llegar, te das cuenta de que el lugar es bastante chulo, bien decorado y tal. Pero, amigo, te vas a encontrar con un personal que tiene menos ganas de trabajar que un gato en un día de lluvia. La actitud es más fría que una nevera, y eso no se lo traga nadie.

Fui con mi familia y pedimos unas bebidas, pero al sentarnos, dos camareos empezaron a hablar entre ellos dándote miradas como si fueras un grano en el ojo. Una falta de respeto total. No quiero volver a vivir eso, y eso que ni me gusta dejar reseñas. La comida tampoco está a la altura, ya que los huevos con jamón y hamburguesas son un desastre total. Mejor vete a otro sitio si quieres un café relajado, porque aquí la cosa marcha mal.

A lo mejor te encuentras con alguien que te atienda decentemente, pero vamos, no te hagas ilusiones. Las críticas son un eco de clientes que decidieron no volver porque hay cosas que mejoran más en casa. Eso sí, si te puede salvar un bocadillo, vale, pero un par de bocadillos no justifican el mal servicio. ¿Dónde se encuentra? En C. Mayor, 2, 42300 El Burgo de Osma, Soria. Pero ya te digo, piénsalo dos veces antes de entrar.

Cuál es la dirección exacta de Doña Remedios en El Burgo de Osma

La verdad, Doña Remedios no es la panacea, pero tampoco está tan mal. En nuestro último intento de desayunar allí, tardaron más que yo en pedir el título de la carrera. La espera fue un drama. 1 estrella por el servicio que parecía estar en modo vacaciones, aunque todavía no lo saben, pero nos vamos a hacer un simpa, como mi colega que está sin papeles. ¡Ánimo, chiquito! Aquí hay que sobrevivir como se pueda.

El sitio es bonito, eso hay que reconocer. 3 estrellas para un desayuno en un lugar agradable, pero el camarero parecía más interesado en mirar el reloj que en atenderte. Pedimos tostadas de aceite y tomate, y oye, fueron más blandurrias que un chicle. Así que si vienes con ganas de desayunar, quizás quieras pensarlo dos veces. Por lo menos el café estaba bien,, pero por 7.20€ esperábamos algo más. ¡Y es que en El Burgo de Osma no hay mucho más donde elegir!

Sin embargo, al caer la tarde, Doña Remedios se anima un poco. Es un buen sitio para merendar o tomar algo, con un salón tranquilo y una terraza en la zona peatonal que invita a relajarse. Un par de tostadas de jamón no están nada mal, y el zumo de naranja está fresquito. No puedo criticar mucho al café, y se siente bien el ambiente entre el público local. Así que en plan romántico o tranquilo, es un buen sitio para dar un bocado. Pero ojo, la amabilidad del servicio a veces brilla por su ausencia.

La dirección exacta de Doña Remedios es C. Mayor, 2, 42300 El Burgo de Osma, Soria. Así que si te lanzas, ya sabes dónde dirigirte. ¡Suerte y buen provecho!

Qué tipo de ambiente ofrece Doña Remedios

La cosa con Doña Remedios es que tiene sus altibajos, y hay que decirlo claro. Al llegar, parece que estás en un lugar con encanto, pero la mala educación de algunos camareros te da de lleno en la cara. Entramos, y mientras el lugar estaba casi vacío, pasaron tres camareros por delante nuestro sin decir ni 'hola'. ¡Vaya tela! Fue una de esas situaciones incómodas donde saludas y te miran como si hablas con una pared. Menos mal que luego llegó una camarera maja que nos atendió, pero eso no quita que el café y el bizcocho estuvieran *malos*. Eso sí, el sitio tiene su rollo, muy bonito, una pena que el personal y la comida no estén a la altura.

Y ya si hablamos de los horarios, ¡madre mía! Con el rollo de las copas, tienes que estar atento. Yo llegué a pedir un cubata y ya estaban recogiendo antes de la hora que ponen. A las 23:00 un 'no se puede' brutal. O sea, si dices que el servicio es hasta medianoche, cúmplelo. Esto fue un bajón total. Así que, en resumen, el servicio se lleva un 1 y la ubicación, un 5. ¿Qué haces ahí entonces?

Pero ojo, no todo es malo. Hay quienes se han llevado una sorpresa agradable en su visita. La atención, sobre todo por un camarero que sí sabe tirar bien la cerveza, ha sido fantástica. La comida les ha parecido buena, con cosas como las tostas de solomillo y unos torreznos que son la caña. Eso sin olvidar que tienen leche de soja para los que lo prefieran. Pero claro, eso no quita que otros hayan tenido experiencias horrorosas y recomendando huir de allí.

Así que, ¿qué ambiente ofrece Doña Remedios? Es una mezcla rara; al mismo tiempo tienes un lugar bonito y con potencial, pero la falta de atención y la mala calidad del servicio dejan mucho que desear. Si hay suerte, puedes encontrar momentos agradables con buena comida, pero también te arriesgas a toparte con el camarero mal encarado y condiciones poco higiénicas. Así que, ve con cuidado y, si decides probar, asegúrate de pedir bien y elegir el momento.

Es recomendable ir a Doña Remedios para merendar o desayunar

La verdad, Doña Remedios tiene su encanto, sobre todo si te gusta la comida. He comido y cenado ahí y, no voy a mentir, la comida está de 10, raciones generosas y buen precio. Pero eso sí, los empleados son otra historia. Algunos son maleducados y te tratan como si fueras un trapo, especialmente si no eres del pueblo. A mí me ha tocado lidiar con este tipo de actitudes, y no es fácil, sobre todo porque mis abuelos son de aquí y he ido desde pequeña. Así que, la comida nos lleva a volver, pero el servicio deja mucho que desear.

En una ocasión, pedimos un café Irlandés y nos atendieron de forma bastante borde. El salón estaba lleno, sí, pero no hay razón para que te digan que no lo hacen con esa actitud. Una pena, porque la decoración del sitio está muy chula. El lugar tiene mucho potencial, pero el trato al cliente es clave, y aquí parece que se lo pasan por alto.

Igual que la vez que estuvimos en la terraza para un aperitivo. El torrezno estaba gomoso, claramente no era fresco. El vermut estuvo bien, pero la atención dejó bastante que desear. Nos atendió un camarero sin ganas; es que vaya tela, cobró cinco con veinte por una ronda y parecía enojado con el mundo. No entiendo cómo pueden tener un servicio tan flojo en un sitio que podría ser increíble.

Con todo esto, ¿es recomendable ir a Doña Remedios para merendar o desayunar? Te diría que depende. Si vas por la comida, sí, porque es rica y bien servida. Pero si esperas un buen servicio, piénsalo dos veces. No es que puedas contar con una experiencia de lujo. Tal vez merezca la pena ir, pero ve con paciencia y a ver si te toca un buen día con el personal.

Qué opciones de comida y bebida están disponibles en Doña Remedios

Te cuento que fui a Doña Remedios, esa cafetería chula que está en C. Mayor, 2, 42300 El Burgo de Osma, Soria. La historia es que el lugar es precioso y al final es parte de un hotel, así que la ubicación se lleva un 5 estrellas. La decoración está bastante bien; han mezclado lo moderno con lo antiguo, y eso siempre suma unos puntos. Perfecto para unas vacaciones, te lo aseguro. Cada rincón tiene su toque.

Ahora, sobre la comida, pedimos unas raciones para cenar y estaban muy ricas. No puedo quejarme del servicio tampoco, lo vi correcto, aunque un par de detalles me dejaron pensando. El lugar estaba en plena reforma, y aunque se nota que hay buen potencial, también hay algunas cosas que chirrían.

Por otro lado, hay que mencionar que el trato de un camarero fue horrible. Lo vi con otras parejas, y el tipo no hacía más que tratar a la gente de mala manera. Al final, nosotros nos levantamos y nos fuimos sin consumir nada. Es una pena, porque el sitio tiene mucho que ofrecer pero ese personal no puede estar al frente. A veces, me parece que en El Burgo la gente se lo toma todo muy en serio, y no sirve para la hostelería.

Se supone que en agosto, cuando el lugar está lleno, debería haber más gente trabajando, ¿no? Sin embargo, solo veías a uno atendiendo a todos. A pesar del caos, el chico de gafas nos atendió bien cuando fuimos a desayunar, pero ya te digo, ¡era un jaleo! Para los precios que tenía, preguntaría antes. Dos bocadillos de bacon y un café con leche se me fueron a 18 euros, y me pareció un poco exagerado.

Sobre las opciones de comida y bebida en Doña Remedios, tienes raciones diversas para cenar y unos bocadillos decentes. Además, no faltan los cafés y algunas tostadas para el desayuno, aunque más te vale tener paciencia porque el servicio podría hacer que te olvides de lo que pediste. Pero, ¡bueno!, si decides ir, asegúrate de ir preparado tanto para la buena comida como para alguna sonrisa de lado de los camareros.

Son los precios en Doña Remedios accesibles

Y después de eso, nos plantamos en Doña Remedios. La verdad que el nombre suena a clásico, pero lo que nos encontramos fue otra historia. Las 3 estrellas en el registro nos decían que no esperáramos mucho, pero creíamos que a lo mejor había una joyita escondida. Así que decidimos probar una tosta de lomo con manzana. ¡Menuda elección, eh!

Mira, la tosta llegó y el pan estaba duro e incomestible. Te digo que estaba más cerca de una piedra que de un buen bocao. El lomo era una broma, seco y duro como una suela. Y la cebolla, ni te cuento, de bote, ¡vamos! La manzana ni hablaba, cruda y sin gracia. Y para rematar, el queso era de untar y de mala calidad. O sea, es complicado hacer una tosta tan mala. Cero creatividad en la cocina, compas.

El ambiente estaba bien y la ubicación en C. Mayor, 2, El Burgo de Osma, era chula, eso hay que darle un punto. La atención no destacaba, así que el servicio solo se llevó un 3. Vamos, que no fue el mejor plan de la semana. Ideal para un viaje en grupo con amigos, pero no esperes un festín, eso está claro.

Y ya para cerrar, sobre los precios... sí, son accesibles, pero teniendo en cuenta lo que comimos, al final te sientes un poco estafado. Dices: “bueno, no pagué tanto, pero tampoco comí nada decente”. En resumen, si quieres gastar poco, vale, pero mejor busca otro lugar donde comer algo rico.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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