
Si buscas un lugar chido para desconectar, Castilla Termal Olmedo es donde tienes que ir. Este hotel de 4 estrellas está en la Villa de Olmedo, Valladolid, y es un auténtico oasis de paz dentro de un antiguo convento del siglo XII. Con 78 habitaciones y 4 suites súper cómodas, hay bastantes opciones para que te quedes. Además, si quieres hacer alguna reunión o celebración, tienen 5 salas para conferencias que no tienen desperdicio. Y por si fuera poco, está a un paso de sitios interesantes como el Museo de Las Villas Romanas y el Parque Temático del Mudéjar. Ah, y el wifi es gratis, así que no hay excusa para no estar conectado. ¡No te lo pierdas!
Castilla Termal Olmedo
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Mapa Ubicación Castilla Termal Olmedo
Dónde se encuentra Castilla Termal Olmedo
¡Ey, gente! Si estáis pensando en desconectar un poco, Castilla Termal Olmedo es el plan. Este hotel de 4 estrellas, ubicado en C. Pago de Sancti Spiritus, s/n, 47410 Olmedo, Valladolid, es el sitio perfecto para ese plan de relax. Al llegar, justo al otro lado de la carretera hay un amplio espacio para aparcar. Y ya os digo que nada más entrar, el olor de su esencia os va a dejar flipados. Las habitaciones son amplias y comodísimas.
El spa está muy bien, un poco del rollo de lo que suelen tener en esta cadena, aunque quizás un pelín menos espectacular, pero la piscina termal es una gozada. Ojo, mejor ir en días de menos afluencia, porque los sábados puede estar petado. Pero ya sabéis, si queréis relajación pura, este es el lugar. La mejor manera de no querer salir de allí es tener todas las comodidades y, créedme, aquí las tenéis. ¿Y cómo va la comida? El Jardín del Manantial es la caña, cenamos allí y fue una experiencia de lujo. La atención es súper cálida y aunque lo petan con cada detalle, se nota que cuidan cada plato que sacan.
De verdad, si queréis pasar el finde con amigos o en pareja, es 100% recomendable. Las habitaciones son chulas y tiene un gran desayuno con un montón de opciones. El personal es majo; incluso Eugenia me estuvo dando tips por WhatsApp antes de llegar. Y una cosa más: no os olvidéis de probar las alcachofas en el restaurante. De locos. Así que, si preguntáis, Castilla Termal Olmedo está en Valladolid, preparada para ofreceros un finde de desconexión total. ¡No lo penséis más!
Qué categoría tiene Castilla Termal Olmedo
Si todavía no has estado en Castilla Termal Olmedo, tienes que ponerlo en tu lista. Hoy llegamos y ya puedo decir que la profesionalidad de Lidia en recepción es digna de aplauso. Su trato es impecable, todo sonrisas y buena onda, y la limpieza de la habitación, impresionante. Estoy segura de que nuestra estancia va a ser ultra relajante. Para que te hagas una idea, le doy 5 estrellas a la habitación, al servicio y a la ubicación. ¡Ya vamos empezando bien!
Más allá de eso, si ya eres cliente habitual como nosotros, sabes que aquí la experiencia siempre es magnífica. Es como volver a casa en cada visita. El personal es una joya, y este viaje no sería lo mismo sin Daniel en la cafetería, que siempre nos sorprende con su buen humor. La atención es top y con él, te sientes como en familia. ¡Gracias a todos por el curro que hacen! Estamos deseando volver.
No te cuento más de las piscinas porque son simplemente de otro mundo, tanto las externas como las termales. Después de un día de relax, dormir en esas camas se siente como un abrazo. La comida tampoco se queda atrás, deliciosa y bien presentada. Lo único que diría es que el aire acondicionado podía estar un poco más silencioso, porque a veces no te deja descansar bien. Pero bueno, lo perdono por todo lo demás. Así que, si buscas un lugar romántico y tranquilo, este es tu sitio.
Para resumir, Castilla Termal Olmedo es un hotel de 4 estrellas con todas las comodidades que necesitas para desconectar y pasarla bien. Así que no te lo pienses más, ¡date el gusto y ven a disfrutar!
Cuántas habitaciones y suites hay disponibles en el hotel
Mira, dejame contarte sobre Castilla Termal Olmedo. El hotel es de 4 estrellas y está en Olmedo, Valladolid. Cuando llegamos, lo primero que noté fue que, aunque el lugar se veía bien chido, no tuvimos la mejor atención al principio. Llegamos con un bono romántico y en recepción no nos explicaron nada. Fue un poco raro, como que tuvimos que preguntar si la cena se reservaba ahí o en el restaurante. A esa persona le faltó un poco de calor humano, la neta.
Ya en el restaurante, la cosa cambió. Nos atendieron bastante bien y la comida fue un éxito. Eso sí, hay que tener paciencia porque van lentos, pero como no teníamos prisa, todo bien. Después de comer nos subimos a la habitación a descansar un poco y de ahí nos fuimos a la piscina termal. Aquí hubo un par de cosas que no me gustaron, como que la persona que nos atendió fue muy desganada, solo nos preguntó de qué habitación éramos, nos dio el gorro y la toalla y ya. La piscina, en general, estuvo bien, pero había azulejos rotos que podrían hacerte un corte. Este tipo de cosas no deberían pasar, ¿no crees?
Cuando volvimos a la habitación, tuvimos una buena sorpresa: una botella de cava y fresas con chocolate. Todo estaba buenísimo, aunque para mí no era la mejor hora para un "snack", ya que habíamos reservado el restaurante a las 20:30h. Definitivamente, me hubiera gustado que al llegar nos explicaran mejor las cosas. En Thermal De Burgo de Osma lo hicieron, y la verdad es que creo que cuando pagas un precio alto, esperas un servicio acorde. La chica que nos atendió al despedirnos fue muy amable, ahí hay que darles el punto. Ah, y algo que me quedó la duda: ¿hay carta de precios de bebidas? No la vimos.
De todos modos, el hotel tiene algunas cosas muy buenas. La comida es de primera, con platos típicos de la zona que están de rechupete. Las habitaciones son amplias y limpias, super bien decoradas. Quien tenga la chance de probar el Spa, que no lo dude, ojalá yo tuviera tiempo. Todo eso lo que digo hace que el hotel sea un buen acierto para relajarte. En total, hay disponibles 151 habitaciones y suites en el hotel, así que si decides ir, tienes opción de sobra. En fin, aunque no me convenció del todo, podría darle otra oportunidad.
El hotel está situado en un edificio histórico
Ya que llegamos por la mañana, alrededor de las 11:30, nos dijeron que las habitaciones aún no estaban listas. Claro, lo entendimos, es lo normal. Nos comentaron que si a las 15:00 no nos habían llamado, eso significaba que ya podíamos entrar a la habitación. Mientras tanto, nos pusimos a explorar un poco el hotel y su entorno.
La idea era relajarnos después de un viaje largo, y déjame decirte que el hotel es precioso. La comida del gastrobar está muy buena, ¡esa es de las cosas que puedes probar sin pensarlo dos veces! Pero lo que realmente me dejó con la boca abierta fue la amabilidad y profesionalidad del personal. Siempre atentos, te hacen sentir en casa. Desde la atención en el spa hasta el desayuno, todo un 10 en servicio.
La zona termal y el patio de la cafetería son un 10 también. Están bien cuidados y resultan muy agradables para pasar el rato. La comida estuvo correcta, aunque había un par de detalles que no me gustaron, pero en general la experiencia fue positiva. El circuito de contrastes es un must. Se me ocurrió que al ser más de cuatro personas por turno, a veces se hacía un poco de jaleo, pero lo compensa el lujo de tener cava y té al final. Eso sí, el masaje que me di fue un poco breve, pero me encantó, ¡la primera vez aquí y seguro que hay más por descubrir en Castilla Termal!
Sobre la ubicación, el lugar es un remanso de paz y tranquilidad. Aunque hay un par de cosas que no me molaron, como que de 15:00 a 17:00 la piscina es de acceso libre, lo que puede ser un lío si hay niños. Y para tu pregunta, el hotel está en un edificio histórico con un aire que le da un toque especial; estas cosas siempre suman. Así que, sin duda, ¡vale la pena darse una vuelta!
Qué tipo de instalaciones ofrece el hotel para reuniones y celebraciones
Y mira, si de verdad están pensando en un fin de semana relajado en Castilla Termal Olmedo, mejor que busquen otro hotel. No sé qué ha pasado, pero mi experiencia fue un desastre total. Desde el principio, la atención fue mala. Tardan un montón en atenderte al teléfono; yo esperé más de 10 minutos para que alguien me diera la cara. Y luego, la cosa se puso fea… por un error suyo con la reserva, casi me quedo fuera un día antes de lo que debía. Y el remate: un cobro incorrecto en mi tarjeta. Vamos, que el servicio no se acerca ni de lejos a lo que esperas de un hotel con la fama de ser un castilla termal. Totalmente desaconsejable.
Por otro lado, no todo es malo en esta vida. Escuché que hay un lugar que merece la pena, y eso es el Gastrobar. La experiencia parece ser mucho mejor... solo que me dijeron que un tinto de verano a 7€ es un poco exagerado, ¿no? En serio, por mucho que uno quiera disfrutar, hay límites. Por lo visto, el desayuno buffet es un lujo: con variedad y calidad que no fallan, y el spa está de 10, al igual que la piscina exterior. El gimnasio, bueno, hace su chamba, pero las máquinas necesitan un poco de mimo. Recibí quejas también sobre la falta de toallas y vasos, pero al menos no hay horario. Las habitaciones, en general, amplias y cómodas. Si lo tuyo es relajarte, hay algunas cosas que cumplirían esa misión.
Ahora, si buscas un lugar especial, al parecer hay quienes han encontrado un verdadero oasis de paz y tranquilidad. La atención es buena, y te cuentan que Raquel en el restaurante es un encantoo. Supo sacar lo mejor de la comida en los momentos de prisa, lo que siempre se agradece. Este es el tipo de lugar donde la satisfacción se siente, y parece que la gente vuelve por ese ambiente acogedor. En resumen, tanto el servicio como las habitaciones están bien valoradas, así que si alguna vez piensas en volver, podría ser una mejor opción.
Y para quienes se cuestionan qué tal van las instalaciones del hotel para reuniones y celebraciones, les cuento que tienen lo necesario para cualquier evento. Pero, sinceramente, con la experiencia que viví en mi última visita, no sé si recomendaría hacer algo importante aquí. Me queda la duda de si vale la pena arriesgarse cuando hay tantos otros lugares que podrían ofrecerte una experiencia más fluida y agradable.
Cuántas salas para conferencias tiene el hotel
A ver, si estás buscando un lugar que te haga sentir en el séptimo cielo, Castilla Termal Olmedo lo tiene todo. Este hotel de 4 estrellas de Valladolid es un verdadero hallazgo. Las habitaciones son amplias y supercómodas, y si te digo que la piscina termal es una delicia, me quedo corto. Lo mejor de todo es que, por la tarde, hay poca gente, así que te puedes relajar a lo grande. Y ni hablar del personal, que son superprofesionales y siempre están ahí para lo que necesites.
Y hablemos de los desayunos. ¡Madre mía! Hay de todo y la calidad es de primera. Tanto si vas en pareja, como con amigos o en familia, aquí hay algo para todos los gustos. La ubicación es genial, en medio de un campo de cereales y viñedos, así que ya te digo, te vas a sentir en un auténtico oasis.
Además, el sitio tiene unas instalaciones de 10. Desde las piscinas, hasta el jardín del manantial, todo está cuidado al detalle. Y hablando de cuidados, si tienes la oportunidad, no te vayas sin probar los masajes de Óscar. La peña que trabaja aquí es la leche: amables, profesionales y saben lo que hacen. La comida también está a la altura, yo te recomiendo el menú degustación, aunque hay que darle un toque a ese pargo, eh.
Ahora, para los que buscan un sitio para hacer un eventillo o una reunión, el hotel cuenta con tres salas de conferencias. Así que ya sabes, es ideal tanto para desconectar como para hacer algo más serio. En resumen, si no has estado en Castilla Termal Olmedo, ya estás tardando en hacer tu reserva. ¡Te va a flipar!
Qué atracciones turísticas están cerca de Castilla Termal Olmedo
Tío, hablemos de Castilla Termal Olmedo. Este hotel de 4 estrellas está en un lugar que ni te imaginas, en pleno Olmedo, Valladolid. Te aseguro que el trato aquí es de 5 estrellas; el personal es super amable y siempre está dispuesto a lo que necesites. Desde la recepción hasta el área de Wellness y el desayuno, todo funciona de maravilla. Solo por poner un pero, yo diría que haría falta un espejo en la habitación, pero fuera del baño, ¿sabes? También, el sistema de climatización se oye un poco, pero vaya, eso no quita que la estancia sea super confortable y limpia. ¡Y la fruta del desayuno está de lujo!
Hablando del desayuno, hay que mejorar el café de las máquinas, que no da la talla. Pero lo que no falla son las instalaciones del spa; aunque eso de 'horario ilimitado' hay que cogerlo con pinzas. Lo mejor es que les escribas o llames, porque son majísimos y te atenderán como te mereces. En fin, hemos repetido varias veces y estoy seguro de que volveremos. En grupo o de pareja, aquí la cosa siempre va sobre ruedas.
Ah, y hay algo que resaltar y que me flipó: la terapeuta *Ana* en el balneario. Te da una atención increíble, preguntando por la temperatura del agua y todo el rollo. Ojalá todos fueran como ella. Y Esther, de la recepción del balneario, también se lleva un buen aplauso. Pero ojo, porque en la cafetería la cosa se complica. Lento como un caracol. Hemos ido a cenar y, aunque entrada la noche se notó un poco de mejora en la calidad de comida, el servicio de cocina ha sido un desastre, como siempre, bien lentísimo.
Si buscas qué ver y hacer cerca, te cuento que está el Castillo de Coca, que está bastante bien, y también el Parque Temático de Mudéjar. No te olvides de pasarte por ahí y disfrutar también de los alrededores. ¡Tienes opciones para todos los gustos!
Hay acceso a internet en el hotel
Hombre, si estás pensando en escaparte un finde y buscas un sitio molón, Castilla Termal Olmedo es una opción que no puedes pasar por alto. Aparte de ser un hotel de 4 estrellas (en un antiguo convento, ¡ahí es nada!), cuenta con piscina exterior, spa y área wellness. Y lo mejor de todo: ¡es petfriendly! Así que puedes llevar a tu peludo y disfrutar sin preocupaciones. Estuvimos allí una noche y, de verdad, nos quedamos con ganas de quedarnos más. Todo el personal fue súper amable; nos hicieron sentir como en casa.
Y hablando de comidas, tuvimos una experiencia top en el Jardín Manantial. Nos atendió Elena, que de verdad, un gran acierto dejarnos aconsejar por ella. Pedimos rodaballo, y cuando nos lo trajo, ¡lo presentó entero! Luego lo despina al momento. Una delicia, de verdad. Y no solo fue ella, los otros compañeros también tuvieron un trato cercano y acogedor. Por la mañana, el bufet del desayuno fue muy completo, con opciones calientes que nos dejaron satisfechos: ¡huevos, tortillas, crepes… lo que quieras! Sin duda, estamos deseando repetir la experiencia.
El sitio tiene su toque rústico que le da un aire especial. A pesar de que estaba lleno con una boda en la zona de la piscina, no sentimos el lío. Así que, ambiente tranquilo y relax total. Eso sí, hay cosas a mejorar: el desayuno a veces se queda corto si llegas un poco tarde, el gimnasio necesita más equipamiento y el parking, ¡mira! en pleno verano parece un horno. Y en los jardines, debería haber más basuras, ¡es un lío llevar la caca del perro de vuelta a la habitación! En cuanto a precios, la comida está un poco subida, tenlo en cuenta si no quieres sorpresas con la cuenta.
Cambiando de tema, si te preguntas si hay acceso a internet, la respuesta es que sí, el hotel tiene Wi-Fi. Así que, si quieres subir tus fotos de la piscina en Instagram o buscar un buen sitio para comer por los alrededores, lo tienes cubierto. ¡Échale un vistazo cuando puedas, que seguro repites!
Es gratuito el Wi-Fi en las instalaciones
¡Tío, acabo de volver a Madrid después de pasar 5 días en Castilla Termal Olmedo y no puedo dejar de recomendarlo! Es la tercera vez que voy y, la verdad, el equipo se está ganando mis aplausos por su amabilidad y buen hacer. El sitio está siempre impecable; tanto el alojamiento como las instalaciones termales son brutales. Para mí, es el mejor de todos los Castilla Termal que he conocido. De verdad, ojalá pudiera volver mil veces más.
Por otro lado, no todo es color de rosa. Puedo entender que a algunos les haya pasado rollos raros. A mí me ha tocado ir y que las recepcionistas fueran súper amables, pero si llegas y te encuentras con un olor a desagüe en los pasillos, se te quita un poco el encanto, ¿no? Cuando llegas a la habitación, te das cuenta de que está algo desactualizada; la tele se comporta como quiere y el aire acondicionado parece que decidió tomarse unas vacaciones... Y esa era una noche de calor que no me permitió descansar.
Ya en el tema de las aguas termales, el mismo olor a desagüe te puede arruinar la experiencia de relajarte y disfrutar. Por si fuera poco, la aglomeración de gente es un rollo. Entiendo que el lugar tiene buenas recomendaciones, pero creo que necesita una gran reforma y revisar su valoración, porque no me parece que deba seguir siendo un hotel de 4 estrellas con todo esto que está pasando.
Hablando de la comida, mi pareja y yo nos alojamos ahí y probamos las chuletillas de lechazo. La primera noche todo bien, pero luego nos dimos cuenta de que había líos con las patatas; a unos se les servía y a nosotros, nada. Además, me parece un robo lo que cobrábamos por unos cubatas y mojitos, que estaban malísimos… ¡24 euros! Muy ruidoso por parte de los niños que no saben controlar sus padres, y al final, lo que quieres es un sitio tranquilo.
Ah, y para los que se pregunten si el Wi-Fi es gratuito en las instalaciones, la verdad, sí, no hay que preocuparse por eso. Así que puedes estar conectado sin gastar más en tu estancia. Pero, en general, este lugar tiene sus puntos fuertes y débiles, ¡es cuestión de decidir qué es lo que te importa más!
Qué comodidades ofrecen las habitaciones del hotel
Si estás buscando un lugar tranquilo para desconectar, Castilla Termal Olmedo es el destino ideal. Este hotel de 4 estrellas tiene un ambiente muy agradable y las instalaciones están súper cuidada, tanto el hotel como el spa. Es de esos sitios que te invitan a relajar la mente y el cuerpo. Ya simplemente entrar y ver el lugar te da paz. El personal es encantador, siempre pendiente de tus necesidades, así que no te vas a sentir desatendido. Sin embargo, la parte gastronómica es un poco decepcionante. La comida no está mal, pero no justifica lo que pagas y falta un poco de variedad. En un sitio como este, esperas comer algo que te inspire a cuidarte, y la verdad es que eso no termina de suceder.
Hablando de lo bueno, te cuento que hoy me hice un masaje mudéjar con mi pareja. ¡Qué delicia! La atmósfera, con música relajante y aceites aromáticos, te hace olvidar todo. Las masajistas, Ana y Lucía, son unas profesionales. Se nota que saben lo que hacen, con cada toque te van recargando las pilas. La atención y disposición de todo el equipo destaca mucho, se sienten las ganas de hacerte sentir bien. Este es definitivamente un lugar al que vamos a regresar.
Si estás con tu pareja o amigos buscando un ambiente tranquilo para relajarte, aquí es top. Mi marido probó el circuito de contrastes y le dejó impresionado. Yo, por mi parte, estuve con Paula en un tratamiento que me encantó. Este sitio es perfecto para desconectar de la rutina diaria. Las habitaciones son limpias, cómodas y tranquilas, así que al final del día, puedes descansar realmente bien. Además, el desayuno es genial, no te lo puedes perder.
En resumen, el “Castilla Termal Olmedo” tiene lo suyo, pero aún hay cosas que mejorar, especialmente en el tema de la comida. Si vas a quedarte, disfrutarás de unas habitaciones envidiables y de un spa que no olvidarás. Para más preguntas sobre las habitaciones, te cuento que son amplias, bien limpias y con esa tranquilidad que todo uno necesita en vacaciones. Así que sí, es un lugar cómodo para pasar el rato.
El hotel es un buen lugar para desconectar y relajarse
¡Tío, déjame contarte de Castilla Termal Olmedo! Mis amigas y yo nos pasamos dos días increíbles, y ha sido una experiencia maravillosa en todos los sentidos. La atención fue de otro nivel; todos los trabajadores fueron súper amables y profesionales, pero tengo que hacer una mención especial a Alejandro. ¡Este chico es un crack! Siempre con una sonrisa y pendientes de todo, nos recomendó un restaurante brutal para comer el día de salida. Y, por cierto, las croquetas que nos dijo que probáramos, ¡ni te cuento! Estaban de lujo. En cuanto a habitaciones, servicio y ubicación, ¡todo un 5 estrellas!
Ahora, no todo es perfecto, ¿vale? El gastro bar dejó un poco que desear. El servicio no fue el mejor; los camareros necesitan un poquito más de entrenamiento. Había momentos en los que dejaban las mesas abiertas antes de cerrar la cocina, y te quedabas esperando media hora para que recogieran los platos. Y, ojo, una sugerencia: sería genial si mantuvieran la cocina abierta hasta las 17:00, porque había un montón de gente queriendo comer, y solo tenías un sandwich mediocre después de las 15:30. Aparte de ese pequeño detalle, la experiencia general fue buena y lo recomendaría, aunque les daría un 4 estrellas en servicio.
Entonces, ¿es el hotel un buen lugar para desconectar y relajarse? Totalmente. A pesar de los fallos en el gastro bar, las instalaciones son geniales. Si buscas un rincón donde dejar las preocupaciones al lado y disfrutar de un buen rato con amigos, este es el sitio. Las habitaciones son cómodas, el ambiente es tranquilo y la atención hace que te sientas como en casa. Así que, ¡sí, ven y relájate en Castilla Termal Olmedo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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