Bonilla de la Sierra

Bonilla de la Sierra

¡Ey, colega! Si andas por la Bonilla de la Sierra en Ávila, no puedes perderte su castillo, que es pura historia. Esta joya, que más bien parece un escenario de peli medieval, fue la residencia de veraneo de los prelados abulenses desde el siglo XII. Con su torre del homenaje del siglo XIV, puedes asomarte y flipar con las vistas. Fue reformado varias veces, ¿sabías que en 1655 lo dejó “perfecto” Bernardo Atayde? Ahora puedes pasear por sus murallas y sentir ese rollo medieval, aunque no esté completo. ¡Ah, y dentro hay restos de pinturas del siglo XIV que te dejan con la boca abierta! Además, está al lado de la plaza, así que ya tienes planazo. ¡Vente a descubrirlo!

Bonilla de la Sierra

Castillo
Valoración media: 4,2
Opiniones: 222 Reseñas
Dirección: C. Rio, 1, 05514 Bonilla de la Sierra, Ávila
Teléfono:

Mapa Ubicación Bonilla de la Sierra

Dónde se encuentra Bonilla de la Sierra

¡Ey, fiesteros! Si andáis buscando un lugar para una escapada molona, Bonilla de la Sierra es el plan perfecto. Este pueblito de Ávila está súper bien conservado y realmente parece sacado de un cuento. La Iglesia del pueblo es una joyita, y la abuela que la cuida es un amor. Te abre la puerta con una sonrisa y te cuenta la historia, aunque sufre porque necesita fondos para una restauración. ¡Vamos, que merece la pena apoyarla!

Ahora, hablando del castillo, pues está un poco de pena. Es un palacio medio ruinoso, pero con la torre del homenaje y las murallas que aún se mantienen. Cuando fuimos, no se podía visitar. Pero yo os digo, aunque no podáis entrar, el misticismo que le da al pueblo es digno de un selfie. Eso sí, no os olvidéis de que la historia es rica por fuera, aunque por dentro esté un pelín descuidada.

Recomendadísimo para una visita de un día o incluso quedarse a dormir en autocaravana. El paisaje es majestuoso y, si le preguntáis a cualquiera del pueblo, os guiarán hasta la Basílica, un edificio brutal que destaca tanto por dentro como por fuera. Ya sabéis, señora Pili es la que os puede llevar a ver todo, así que estar atentos y pedirle ayuda.

¡Y es que no hay rincón de Bonilla de la Sierra que haya sido modernizado! La iglesia, por ejemplo, mantiene su policromía original. Y lo mejor de todo, ¡las visitas son gratis! Así que, si estáis de geocaching o simplemente queréis pasear, este pueblo es ideal. Ah, y para los que se preguntan, Bonilla de la Sierra está en el corazón de Ávila, en la dirección C. Río, 1, 05514 Bonilla de la Sierra. ¡No perdáis la oportunidad de descubrirlo!

Cuál es la principal atracción turística en Bonilla de la Sierra

El otro día estuvimos en Bonilla de la Sierra, y, no sé tú, pero ¡me flipó el lugar! Es un pueblo medieval precioso, sin mucha población y con un encanto especial. Tuvimos suerte porque una señora súper amable nos dejó ver la iglesia por solo 1€. ¡Un chollo! Y lo mejor es que no había tiempo de espera. Lo visitamos en un día festivo, así que la vibra estaba genial, ¡la gente estaba de buen rollo!

El castillo, el que está justo en el centro del pueblo, es otra cosa. Por fuera se ve bonito, pero por dentro está en manos de particulares, así que no hay forma de entrar. La verdad es que es una pena, porque sería un sitio espectacular para visitar, además cuenta con historia de los prelados de la zona. Si quieres ver lo que más destaca ahí, apúntate el pozo, la fuente de la plaza, y, no olvides, ¡la tapa de tortilla en el bar! Eso no te lo puedes perder.

Ahora, si te gusta lo antiguo, tienes que saber que es uno de los doce castillos de Ávila. Aunque está en estado de semi-ruina, parece ser que están intentando restaurarlo. Lo curioso es que se puede visitar por dentro, pero solo los cuatro primeros lunes de mes de 9:30 a 10:30. ¡Así que planifica bien tu visita! A mí me parece un gran plan para quemar la mañana de un fin de semana.

Si me preguntas por la principal atracción turística en Bonilla de la Sierra, sin duda es el castillo. A pesar de que no se puede ver todo, la historia que lo rodea y lo que todavía queda en pie hacen que valga la pena el paseo. Aunque no esté guiado, la experiencia de andar por un lugar con tanta historia siempre es impresionante. ¡No dudes en apuntarlo en tu lista!

Desde cuándo ha sido el castillo residencia de los prelados abulenses

Y ahí tienes, Bonilla de la Sierra. Un pueblo pequeño pero con un encanto que atrapa. La iglesia inmensa grita historia, y esos muros que lo rodean te recuerdan que en su día aquí mandaban los más pesados. Aunque el castillo está cerrado, no puedes dejar de admirarlo desde fuera; hasta tiene su magia. Es una pena que no puedas meter el morro dentro, pero el exterior ya es un espectáculo. La plaza mayor y las calles empedradas dan para un buen paseíto, de verdad, no os lo perdáis.

Si te haces una escapada el fin de semana, tienes suerte. Las vistas son flipantes, y con esos paneles informativos te vas empapando de la historia mientras subes. ¿Y qué decir del pozo artesano? Bajar por esos escalones hasta el agua es un toque de curiosidad que te da la sensación de viajar en el tiempo. El pueblo está cuidado y restaurado, lo que hace que merezca la pena una visita. Y si te dejas caer, lo tendrás casi todo a tu alcance, sin esperas ni reservas raras.

La experiencia es rica en detalles. Pasear por Bonilla es como hacer un viaje a la época medieval; te lo dice alguien que ha recorrido sus calles. Es un lugar ideal para parar y hacer un alto en el viaje a otros pueblitos de la zona. ¿Ah, que los horarios son un poco liosos? Bueno, eso le añade un poco de sabor a la aventura, ¿no?

Y ya que estamos, el castillo ha sido residencia de los prelados abulenses desde el siglo XIV. Es un lugar que ha visto y oído mucho a lo largo de su historia. Así que, si te pilla de paso, no dudes en hacer esa paradita, que un paseo por estas calles te dejará con un buen sabor de boca. ¡Vamos!

Qué aspecto tiene el castillo de Bonilla de la Sierra

Poco más que decir sobre Bonilla de la Sierra, ¡es un auténtico tesoro en la provincia de Ávila! Este pueblo es precioso y muy cuidado, te lo juro. Si pasas por ahí y tienes la suerte de visitarlo en un día festivo, te vas a encontrar con su magnífica iglesia y un castillo que, aunque esté un poco dejado, tiene su encanto. La plaza es un lugar perfecto para sentarse y disfrutar del ambiente, y la colegiata le da un toque especial. Si no lo has hecho, reserva si vas en un día laboral, porque si no, te puedes llevar una sorpresa y encontrarte todo cerrado, lo cual es un rollo.

En cuanto al castillo, está en ruinas, sí, pero eso no quita que sea precioso y que se aprecie su estructura de muralla. Lo más interesante aquí es que puedes disfrutar de un paseo tranquilo y agradable por los alrededores. Eso sí, no todo es color de rosa, hay que decirlo. El interior está bastante abandonado y, a menudo, se encuentra cerrado, lo que frustra un poco a los visitantes. Lo mejor es que si te toca un lunes y estás en la zona, ahí puedes hacer una escapada corta entre las 9 y 10 de la mañana.

La verdad, me da pena ver cómo se deja caer el patrimonio histórico de Bonilla. La zona histórica tiene una cuenta pendiente, sobre todo con algunas gárgolas que gritan por una restauración. ¡Es vergonzoso! Pero bueno, el pueblo es un lugar fantástico para hacer senderismo y disfrutar de las vistas desde las montañas que lo rodean. Si tienes el día libre, ¡no dudes en escaparte!

Y sobre el castillo de Bonilla, pues no te voy a mentir: es un lugar que todavía se ve bien desde el exterior, pero está bastante abandonado por dentro. Aunque eso no le quita su singular encanto. Es todo un símbolo, un emblema de la villa que merece ser disfrutado al máximo. ¡Así que ya sabes, ponlo en tu lista de lugares a visitar!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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