
¡Ey, amigos! Si estáis en la zona, Bodegas Peñafalcón es una parada obligada. Esta joyita está en C. Pisuerga, 42, 47300 Peñafiel, Valladolid, y lleva años siendo un referente en la D.O. Ribera del Duero. Al mando están Casimiro y su esposa María José, que llevan la tradición familiar a otro nivel, elaborando vinos que son puro amor y pasión. Sus raíces vienen de sus antepasados, que ya jugaban con el vino en lagares del siglo XVII. Así que, si queréis probar unos vinos ecológicos y artesanales en un ambiente encantador, ya sabéis a dónde ir. ¡No os lo perdáis!
Bodegas Peñafalcón SL
Mapa Ubicación Bodegas Peñafalcón SL
Dónde se encuentran las Bodegas Peñafalcón
¡Ey, colegas! Hoy os quiero contar de la visita que hicimos a las Bodegas Peñafalcón en Peñafiel. Ayer, mi mujer y yo nos lanzamos a conocer este lugar y, la verdad, fue una pasada. Es una bodega familiar que no tiene nada que envidiarle a las grandes de la zona. Desde que llegamos, nos sentimos como en casa. David, el hijo de Casimiro y María José, fue el que nos guió. El chaval sabe un montón y lo transmite con una pasión que flipas.
La cata de vinos que hicimos no fue una cata cualquiera. Nos sorprendieron con unos vinos espectaculares. Si eres amante del vino, no puedes perderte esta experiencia. María José también nos dio un tour de lujo. No comparéis esto con esas visitas frías de otras bodegas; aquí hay calidez y calidad a raudales. Además, conocimos a Casi, el maridazo, y a su hijo. ¡Un verdadero lujo! Al final, no pudimos resistirnos y compramos varios vinos. ¡Súper recomendable, de verdad!
Si estás buscando aprender más sobre el vino, ¡aquí es donde debes ir! Te cuentan todo, desde cómo se cuidan las cepas hasta la cata en sí. Sientes que se lo toman en serio y que esto es más que un trabajo, es su pasión. David, el guía, nos hizo vivir una experiencia que no olvidaremos. Tras la visita, nos quedamos pensando en cómo disfrutar mejor del vino. Un elogio para María José, Casimiro y, por supuesto, David. ¡Sois unos cracks!
En resumen, si te preguntas ¿Dónde se encuentran las Bodegas Peñafalcón?, están en C. Pisuerga, 42, 47300 Peñafiel, Valladolid. Así que ya sabes, si quieres una experiencia única con el vino, no dudes en pasarte por aquí. ¡Un abrazo!
Qué hace que Bodegas Peñafalcón sea una parada obligada
Tío, no hay palabras para describir lo que vivimos en Bodegas Peñafalcón SL. Desde que llegamos a C. Pisuerga, 42, 47300 Peñafiel, Valladolid, Casimiro, María José y David nos hicieron sentir como si fuéramos parte de la familia. No es tu típica visita a una bodega; aquí, la hospitalidad es de 10. Esos tres son un amor, de verdad. Te reciben con una sonrisa y te hacen sentir a gusto, como en casa. Y, bueno, ¡qué decir de sus vinos! Son una obra maestra.
La experiencia de la cata con David fue brutal. Aunque yo no soy un experto en vinos, el tío hizo que todo fuera fácil de entender y muy divertido. Me respondía todas las dudas con paciencia y hasta respeto por mi inexperiencia. La cata no fue solo un aprendizaje, sino una experiencia genial. Nos recomendaron ir y, créeme, no nos decepcionó para nada. Si buscas entender el proceso del vino y quieres probar unos vinazos de locura, este es el sitio.
Hemos repetido ya varias veces y siempre que lo hacemos, el trato es inmejorable. Casimiro, María José y David son lo mejor. Una bodega familiar que te atrapa por su encanto y, sobre todo, por sus vinos. Cada vez que nos vamos, ya estamos deseando volver. De verdad, es una experiencia que se queda grabada.
¿Qué hace que Bodegas Peñafalcón sea una parada obligada? Es simple: aquí no estás solo catando vino, sino viviendo un abrazo cálido de la Ribera del Duero. La pasión que ponen en cada botella es palpable y cada sorbo te transporta a lo mejor de la región. Si pasas por Peñafiel, no te lo pienses y date el lujo de visitar a estos cracks. No te arrepentirás.
Quiénes son los propietarios de Bodegas Peñafalcón
Te cuento que en Bodegas Peñafalcón, la tradición y pasión por el vino son la clave. Cada botella que sale de aquí tiene su propia historia, gracias a un laburo que viene de familia. Casimiro y María José son como el corazón y el alma de esta bodega. Él es el que tiene esa sabiduría de toda una vida, y su esposa, que es un amor, se encarga de que todo esté perfecto. Y no nos olvidemos de David, su hijo, que trae la frescura de la nueva generación. Juntos, han hecho de esta bodega un lugar donde el arte del vino se vive en cada rincón.
La experiencia de ir a visitarles es algo que no te puedes perder. Imagina que llegas y, de repente, te sientes parte de la familia. Vas a la bodega con la idea de comprar unas botellas, pero al final terminas disfrutando de una charla rica con Casimiro y David,¡y una cata de vinos que no da pena compartir! Catan vinos elegantes que tienen un toque brutal, todos hechos con esa filosofía de cuidar el medio ambiente. Según Casimiro, un buen vino tiene que pasar por todas las lunas del año, y eso se nota en cada trago.
Mucha gente ha quedado encantada, y es fácil entender por qué. Todos dicen que, después de haber probado varios vinos en otras bodegas, Peñafalcón es como la joya de la corona. No solo te hacen una cata, sino que te cuentan la historia de todo, hasta cómo plantan las cepas. María José te muestra su pequeño museo, un monumento a sus antepasados, y terminas sintiendo que estás compartiendo una tarde en casa de amigos buenos.
Así que si tienes la oportunidad, no dudes en ir a conocer a esta familia: Casimiro, María José y David. Te van a tratar como en casa y sus vinos, créeme, son verdaderos diamantes en bruto. ¡Ya estoy contando los días para volver y llevar a mis amigos a disfrutar de esta experiencia única!
Cuál es la historia familiar detrás de Bodegas Peñafalcón
Te cuento, si te gusta el buen vino, Bodegas Peñafalcón SL es un sitio que no te puedes perder. Aquí no solo hacen vinos, ¡hacen magia! Tienen unos vinos espectaculares que son perfectos para aquellos que disfrutan de las largas crianzas. Imagina saborear un vino reposado, sedoso, equilibrado y redondo. Es toda una experiencia, y si te dejan aconsejar por Casimiro, saldrás de allí con una sonrisa de oreja a oreja. Sin duda, una tarde memorable.
Ahora, si decides visitar, la bodega familiar te va a encantar. La atención es de otro nivel. David, que es el hijo de Casimiro, te recibe con tanta calidez que te hace sentir como en casa. Durante la cata de tres vinos, es como si te abriera una puerta al mundo de la enología. Te cuenta todo el amor y cuidado que ponen en el viñedo ecológico y en cada barrica. Y esa pasión se refleja en el sabor de sus vinos. ¡Es una locura!
Hablando de la calidad, puedes estar tranquilo. Estos vinos son de excepcional calidad y vengo disfrutando de ellos desde hace años. ¿Sabes lo mejor? Hicimos una visita a la bodega y fue tan recomendable que ya estoy pensando en cuándo vuelvo. Que siga la tradición, ¡ojalá por muchos años más!
Y bueno, en cuanto a la historia familiar detrás de Bodegas Peñafalcón, te puedo contar que la familia conformada por Casimiro, María José y David tiene una tradición ancestral que va más allá de la elaboración de vino. Ellos te reciben como si fueras parte de esta familia, dándote un recorrido enológico que te deja huella. No hay otra bodega por la zona que se acerque a lo que hacen aquí, así que ¡dales una oportunidad y no te arrepentirás!
Qué tipo de vinos se elabora en Bodegas Peñafalcón
Y bueno, en lo que a Bodegas Peñafalcón se refiere, la experiencia puede ser una montaña rusa. Y te digo, no todo es malo. Ha habido opiniones que valoran la visita con 5 estrellas. Imagínate, te reciben Casimiro y María José, dos auténticos cracks que te cuentan la historia del vino de forma amena. La bodega tiene un ambiente familiar y entrañable, y si haces la visita, seguro que lo pasas genial. Los vinos, además, son inmejorables y recomendables al 100%. ¡Eso sí que suena bien!
Pero por otro lado, hay comentarios que cuentan que la cosa no siempre es tan color de rosa. Pasé por una experiencia de 3 estrellas y, aunque la cata estuvo guay y la familia es de lo más maja, me dejó un poco frío la nave a media luz con aperos tirados por ahí. Por cierto, si decides comprar un Gran Reserva 2006, ten cuidado, porque los corchos rompen al abrir. Y sí, los vinos están en el lado caro, pero eso no quita que sean, en general, excelentes.
Ahora, el tema se complica. Un grupo de colegas decidió visitar Peñafalcón y, aunque era una bodega familiar, fue un chasco. Lo que imaginaban como una experiencia única resultó ser un breve tour por una nave sin mucho que ofrecer. Degustaron y compraron varias cajas de reservas de 2004 y Gran Reserva, pero al abrirlas en casa, ¡boooom! Vino en pésimo estado y un lío que no puedes ni creer. Al parecer, la crisis vino con las botellas y la gestión postventa fue un caos total. Al final, están buscando ayuda legal para que se haga justicia. Y ahí es donde se la juegan, porque lo que debería ser un buen ambiente y buena vibra terminó convirtiéndose en un drama.
Así que, para resumir: en Bodegas Peñafalcón puedes encontrar vinos que se elabora especialmente en las cosechas Reserva y Gran Reserva, y aunque hay momentos que parecen espectaculares, hay que estar alerta con su gestión. Así que, si te lanzas, ten en cuenta las experiencias de los que han pasado por ahí. ¡Suerte!
Qué significa que los vinos de Bodegas Peñafalcón sean ecológicos y artesanales
Te cuento que la experiencia en Bodegas Peñafalcón SL fue un poco agridulce. Al principio, me llamé a Casimiro para reservar la visita y fue un crack, súper cercano y amable. Pero cuando llegas a la nave en C. Pisuerga, 42, 47300 Peñafiel, Valladolid, te das cuenta de que no es lo que esperabas. Pensaba que sería un lugar pequeño y familiar, pero, ¡sorpresa! La bodega tiene un tamaño considerable y producen un montón de vino. Lo que me dejó un poco chafado es que no hay una visita real. En verdad, es una nave en un polígono industrial, muy alejada de la imagen romántica que uno podría pensar.
María José nos recibió y, aunque comenzó hablando de premios y galardones que han cosechado, no se metió mucho en el meollo de cómo elaboran el vino ni en la crianza de sus productos. Toda la visita fue un rollo de recorrido etnográfico con utensilios antiguos que, ojo, le dan un toque interesante, pero se siente algo vacío. La luz tenue por momentos es tan baja que casi no ves nada y eso parecía querer replicar las viejas cuevas donde se hacía el vino de la Ribera. Luego pasamos al espacio de la cata, que más parecía un tablao flamenco que una bodega, con la bandera de España bien alto y un montón de fotos con los Reyes y otras celebridades.
Hablando de la cata, aquí es donde se nota que quieren sacar jugo del negocio. No abren las botellas en tu cara, ya están decantadas y usan la misma copa para probar los tres vinos. Además, el maridaje fue un tanto mísero con un poco de chorizo y queso que no hacía justicia al buen vino que tienen. Y ya ni hablar de que te intentan encasquetar un mínimo de 6 botellas; al final, te vas con un vaciado de 25€ por la visita y un promedio de 100€ en botellas. Así que, aunque el vino estaba bien, la experiencia en sí no valió lo que pagué.
Por otro lado, tengo que decir que la segunda experiencia fue alucinante. La visita a la bodega familiar fue todo lo contrario; el trato fue impecable. Desde el primer momento, te sientes parte de la familia. David se tomó su tiempo para explicarnos todo y hacer que entendamos el proceso de fabricación del vino. La cata fue espectacular y la calidad de los vinos te deja sin palabras. Sin duda, salí con un maletero a reventar de esas delicias. Ojalá todos los sitios fueran como este, de verdad.
Así que, ¿qué significa que los vinos de Bodegas Peñafalcón sean ecológicos y artesanales? Pues, básicamente, que están elaborados con un cuidado especial, respetando el medio ambiente y los métodos tradicionales. Esto se traduce en un vino más puro y auténtico, que refleja la tierra de donde proviene y el amor que le ponen al proceso. En otras palabras, lo que te llevas a casa no es solo una botella; es el alma de la bodega metida dentro.
En qué denominación de origen se encuentra Bodegas Peñafalcón
La otra vez que estuve en Bodegas Peñafalcón SL, me quedé sorprendido con lo que ofrecen. La bodega está en C. Pisuerga, 42, 47300 Peñafiel, Valladolid, y es una bodega familiar que ha sabido hacer las cosas buenas. Con unas visitas que te quedan grabadas, no solo ves el lugar, sino que te enseñan un pequeño museo donde aprendes sobre la elaboración del vino. Y no te va a decepcionar la cata, porque te explican cómo distinguir las características del vino de una forma que parece un juego. La gente de allí es súper simpática y agradable, ¡así que se siente como en casa!
Hablando de vino, hay que decirlo, los de aquí tienen un nivel excepcional. La visita con David, el hijo de la familia, fue brutal. Te enteras de un montón de cosas y aprendes más que en otras visitas. Sus vinos son de alta calidad, y no tienen nada de añadidos artificiales. Así que, si buscas vinos ricos que no te cuesten un ojo de la cara, este es el lugar. Las catas son a otro nivel; parecen más bien formaciones para convertirte en un sommelier. Es un trato muy familiar y cercano, nadie te mira raro por querer preguntar todo lo que se te ocurra.
La experiencia que te ofrecen es maravillosa. Si no eres fan de los vinos con mucha madera, aquí te vas a encontrar con algo diferente. Tienen unos vinos que son equilibrados y con un cuerpo impresionante pero que entran suavecito. Ni te da dolor de cabeza después de probar varios, cosa que es un plus en el mundo del vino. No hay que perderse la oportunidad de visitar a Casimiro, el dueño, que es un crack explicándote todo en detalle.
Y claro, a la hora de llevarte algún vino, no te vas a ir con las manos vacías. Después de probarlos, ¡me llevé tres botellas! Y ahora, para la pregunta del millón: ¿en qué denominación de origen se encuentra Bodegas Peñafalcón? La respuesta es simple, están en la Denominación de Origen Ribera del Duero. Así que ya sabes, si tienes un rato, no dudes en visitar esta bodega que seguro te va a encantar. ¡Salud!
Cuánto tiempo llevan elaborando vinos en Bodegas Peñafalcón
La verdad es que visitar Bodegas Peñafalcón ha sido un auténtico acierto. Desde el primer momento, David nos recibió con toda la buena onda y nos contó la historia de la bodega con una pasión que te enganchaba. La forma en que cuidan sus viñedos y el proceso de elaboración de sus vinos es algo que se nota que lo llevan en la sangre. ¡Y ni hablar de la cata! Probamos varios vinos, y en cada sorbo, una explosión de sabor. Además, Casimiro, su viejo, se sumó a la fiesta y nos dejó probar aún más de sus joyas. Si estás por Peñafiel, tienes que visitarlos, es un plan que no te puedes perder.
Además, lo que más me impresionó fue lo familiar que es todo. La buena vibra de la familia es contagiosa. Te hacen sentir como en casa desde el primer momento. La cata de vinos fue increíble, y el aperitivo que te ponen para acompañar es el toque perfecto. La atención es de diez, así que, sin duda, volveremos. Gracias a ellos, nos llevamos recuerdos y vinos extraordinarios.
Fue una experiencia mucho más cercana y auténtica que ir a una de esas grandes bodegas frías y sin alma. Aquí, el trato es exquisito, y te explican de forma sencilla todo el proceso de cosecha, elaboración y almacenamiento. Los vinos son de una calidad indiscutible. Es un sitio donde se nota el cariño que le ponen a su trabajo, y eso se traduce en sabores únicos. Ya sabes, ¡obligado llevarte una botella o dos!
Por lo que escuché, en Bodegas Peñafalcón llevan ya unos cuantos años elaborando vino, así que cuando vas, te das cuenta de que no solo hay buen vino, sino también una historia que respira tradición y cariño. Casimiro y María José saben cómo hacer que te sientas en casa mientras degustas esos caldos que son realmente joyas. ¡No dudes en darte una vuelta, te va a encantar!
Qué tradiciones familiares se mantienen en el proceso de elaboración del vino
La Bodega Peñafalcón SL es de esas joyas que te dejan impresionado. Si buscas un momento agradable, aquí la visita está de diez. Te cuentan su historia de manera clara y amena, y la cata de tres vinos espectaculares es, sin duda, de lo mejor que he probado. Los vinos son de una calidad que te deja flipando, nada que ver con las típicas bodegas que visitas por ahí. María José y Casimiro te atienden como si fueras de la familia, y al final de la visita, sales con ganas de repetir y de llevarte una botella a casa. ¡Imprescindible hacerte con sus caldos!
La experiencia fue redonda, y eso que hemos estado en mil bodegas, tanto en España como en Francia, pero Peñafalcón se lleva la palma. David, el hijo del dueño, nos guió en la cata de una forma que ni te cuento. Te enseña a apreciar el vino de verdad, y creeme que esto aquí no es un lujo, es una muestra de la excelencia. Cuando pruebas sus vinos, sientes que son realmente irrepetibles. Te aseguro que no vas a encontrar nada igual en las catas de otras bodegas.
El trato fue absolutamente familiar, lo que suma un montón a la experiencia. Después de la cata, nos fuimos a comer al restaurante M° Eugenia en Peñafiel, y por supuesto, abrimos una botella de Peñafalcón con descorche gratuito. Esos pequeños detalles hacen que todo sepa mejor, como sus vinos, que son un espectáculo. Si tienes la oportunidad, no te los dejes escapar.
Y no te lo voy a negar, fuimos de aniversario y fue genial encontrar una bodega que, además de producir vino artesano y ecológico, mantiene toda la tradición familiar en el proceso. La pasión por el vino se siente en cada rincón, y tanto David como María José comparten con orgullo las raíces de la familia, que van de la mano con el vino que hacen. Eso sí que es mantener la tradición viva en un mundo lleno de masificaciones y vinos industrializados. Si alguna vez te preguntas cómo se hace un buen vino, en Peñafalcón tienes la respuesta.
Cuál es la importancia del siglo XVII en la historia de Bodegas Peñafalcón
Si te pasas por Peñafiel, no puedes dejar de visitar Bodegas Peñafalcón SL. Es el sitio perfecto para disfrutar de una experiencia diferente. Aquí, la familia te lleva de la mano para que descubras cómo se hace el vino de verdad, sin trampas ni atajos. La tradición manda, y ellos se la toman muy en serio. Casimiro y María José, los dueños, son un amor. Te cuentan todo con un orgullo que se nota que viene de generaciones. Y cuando llegas a la cata… ¡madre mía! Tres vinos que son una locura. Cada uno tiene su historia y su sabor, que David se encarga de desmenuzar con tal pasión que hasta dan ganas de apuntar todo.
La visita es todo menos la típica bodega que solo tiene barricas y más barricas. Aquí aprendes de verdad. Hay una exposición con instrumentos originales que te llevan directo al pasado y te explican cómo ha evolucionado la elaboración del vino desde el siglo XVII. Por si te lo preguntas, ese siglo es clave para Peñafalcón porque fue cuando empezaron a asentarse métodos de producción que hoy en día se mantienen, pero con ese toque familiar y auténtico que solo ellos saben darle. En resumen, es lo que ha hecho que sus vinos sean diferentes a los demás que encuentras en la Ribera del Duero.
El trato, los vinos, todo aquí es especial. Yo fui con mis primos Fernando y Guada y la verdad, me llevé una grata sorpresa. El vino de 24 meses en barrica es lo más cercano a la gloria que he probado. Te prometo que no te va a dejar indiferente. Salimos de allí con una caja de vino y un montón de recuerdos, deseando volver lo más pronto posible. ¡Peñafalcón ha pasado a ser obligatorio si juegas en la zona!
Se pueden realizar visitas o catas en Bodegas Peñafalcón
Te cuento que si estás en Peñafiel, Bodegas Peñafalcón es un sitio que tienes que conocer. Las críticas son casi todas de 5 estrellas, y no es para menos. Casimiro y María José son una pareja increíble que se desvive por mostrarte su bodega en C. Pisuerga, 42. No es el típico tour de vino donde solo te llenan la cabeza con palabrerías vacías. Aquí te explican todo con un toque personal y, sobre todo, te hacen sentir como en casa. La bodega está integrada en el paisaje y las tradiciones de la zona, lo que lo hace aún más especial. ¡Tienes que ir!
Y lo mejor de todo es que, según cuentan, los vinos son excelentes. Sin aditivos ni cosas raras. Los visitantes se van fascinados, y yo te digo que si hay algo que debes probar, es el vino de aquí. En la cata, te enseñan todo sobre cómo degustar correctamente, para que no solo te lo tomes, sino que realmente lo aprecies. Desde la elección de las uvas hasta cómo se cuidan las viñas. Es un aprendizaje en toda regla, sin postureos ni sutilezas.
Ah, y si vas con toda la familia, como el que fue con su niña de 4 meses, también es un ambiente chido. Te aseguro que si te toca Casimiro, la experiencia será privada y personalizada. Tiene una habilidad increíble para hacerte sentir que la bodega es solo para ti. Te ofrecen una cata de varios vinos que son simplemente exquisitos, y seguro que te llevas a casa al menos una caja de lo que pruebes.
Eso sí, hay alguna evaluación negativa, pero para mí son más excepciones que la norma. Parece que algunos han tenido visitas donde no han quedado nada satisfechos, pero por lo que se ve, la mayoría se va encantado. Entonces, ¿se pueden hacer visitas o catas en Bodegas Peñafalcón? ¡Claro que sí! Casimiro y María José están allí para ofrecerte una experiencia única y cercana. ¡No te lo pienses más y lánzate!
Qué tipo de ambiente se puede esperar al visitar Bodegas Peñafalcón
Ya te digo, Bodegas Peñafalcón SL en Peñafiel es una auténtica joya. Cuando llegas, lo primero que sientes es que estás en casa. La visita es llevada por David, que es un crack, te hace un repaso de la historia del vino que va de lujo. Va directo al grano y lo hace con un montón de simpatía. Y no solo eso, la cata de vinos es excepcional. Te vas a llevar a la boca unos caldos que es difícil encontrar en otras bodegas. Eso sí, hay que mencionar que, en vez de visitar la bodega, todo se hace en una nave. Pero al menos el ambiente está lleno de buen rollo.
Hablando de buen rollo, si le preguntas a Rubén, él te dirá que lo mejor de Peñafiel es Casimiro y su Peñafalcón. Y no le falta razón. Esta bodega familiar ha sido un auténtico descubrimiento. Cada vez que vamos, nos llevamos momentos únicos, y es que la dedicación de Casimiro y María José a sus caldos es de admirar. Solo de acordarnos nos dan ganas de volver. ¡Un abrazo desde aquí a ellos!
En cada visita, la familia de Peñafalcón te recibe con los brazos abiertos. Se nota que ponen cariño en lo que hacen. Las explicaciones de David son tan buenas que te quedas con ganas de más, mientras que el trato de María José y Casimiro es como un bálsamo para el alma. Te sientes a gusto, como si estuvieras entre amigos. La historia del vino de la Ribera del Duero nunca ha sido tan emocionante.
Y para rematar, lo que te llevas a la boca... ¡MADRE DEL AMOR HERMOSO! Sus vinos son premiados y ecológicos, sí, pero no porque esté de moda, sino porque son conscientes de lo que hacen. En serio, unos vinos que te suben al cielo. Es un placer que quede grabado a fuego en la memoria. No encontrarás un equilibrio como este en otros lados, y el trato es simplemente inmejorable. Si hubiera más estrellas, les daría muchas más.
Así que, ¿qué tipo de ambiente puedes esperar en Bodegas Peñafalcón? Imagínate un lugar acogedor y familiar, donde el cariño se siente en cada rincón y la pasión por el vino se vive al máximo. Aquí, te olvidas del estrés y disfrutas de una buena compañía y unos caldos que te dejan sin aliento. ¡Definitivamente, un planazo para repetir!
Qué variedades de vino se producen en Bodegas Peñafalcón
Y mira, para que te hagas una idea, Bodegas Peñafalcón SL está ubicada en C. Pisuerga, 42, 47300 Peñafiel, Valladolid. Este sitio es un pequeño paraíso para los amantes del vino. La bodega tiene un rollo muy auténtico y familiar, lo que se nota en la calidad de sus vinos. Además, están en una zona que no podría ser más perfecta para el cultivo de la vid.
Lo mejor de todo es que ahí saben lo que hacen. Te prometo que cada botella de vino que sale de Peñafalcón lleva un trocito de pasión y trabajo duro. Desde el primer sorbo, sentirás que te transporta a los viñedos de alrededor, con un sabor y aroma que te dejará flipado. Las catas que organizan son una pasada, así que si tienes la oportunidad, no te las pierdas, porque te enseñan a apreciar el vino como se merece. ¡Importante!
Ahora, hablemos de las variedades de vino que tienen. En Peñafalcón se producen vinos tintos, blancos y rosados, con variedades como Tempranillo y Albillo en el tinto y blanco, respectivamente. Así que, si te gusta el buen vino, aquí tienes una gama que seguro te va a conquistar. ¡No te lo pienses más y date una vuelta por ahí!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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