
Si buscas un plan que te deje salivando, tienes que pasar por el Restaurante El Lagar de San Vicente en C. de la Varguilla, 36, Peñafiel. Aquí lo que mandan son los asados de cordero lechal, cocinados a la perfección en horno de leña, y no te olvides de probar los peculiares pasteles de queso. El sitio es rústico y acogedor, con amplios comedores y una bodega que te va a flipar. Si te mola la buena comida y quieres disfrutar de un ambiente chido, ¡reserva ya al +34 983 87 31 56 y prepárate para llevarte una experiencia deliciosa! Además, el lugar está clasificado entre los mejores de Peñafiel, así que no te lo pierdas.
Restaurante El Lagar de San Vicente
Página web
Horarios Restaurante El Lagar de San Vicente
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–15:30 |
| miércoles | 13:00–15:30 |
| jueves | 13:00–15:30 |
| viernes | 13:00–15:30, 21:00–22:30 |
| sábado | 13:00–15:30, 21:00–22:30 |
| domingo | 13:00–15:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Lagar de San Vicente
Dónde se ubica el Restaurante El Lagar de San Vicente
¿Quieres disfrutar de un buen cordero lechal? Entonces tienes que hacer una parada en El Lagar de San Vicente. Hoy estuvimos allí y, te lo digo, fue una experiencia gastronómica de 10. El medio lechazo asado que sirven es simplemente una maravilla: tierno, jugoso y lleno de sabor. No te olvides de probar las patatas fritas perfectas, las mollejas deliciosas y sus croquetas caseras, que son de otro mundo. ¡Nos dejaron hasta visitar las bodegas! El trato es cercano y atento, ¡de los que hacen que quieras volver!
El sitio es un restaurante especializado en cordero lechal, pero lo mejor es que todo lo que he probado está buenísimo. Las mesas están bien espaciadas, así que te puedes sentar a gusto, con buen ambiente y sin ruidos molestos. Y el personal… súper majo, siempre con una sonrisa. Déjame decirte que es un lugar cómodo y tranquilo, ideal para sentirte como en casa.
La sopa castellana está exquisita, menos es más, como dicen. El cuarto de lechazo viene en su punto, acompañado de una buena ensalada. Vamos, los platos que pidas van a estar de lujo. Tienen un aparcar en la calle gratis, así que te olvidas de problemas. El precio es razonable: entre 30 y 60 euros por persona, dependiendo de lo que elijas, ¡pero vale cada céntimo!
Para que no te pierdas, el Restaurante El Lagar de San Vicente está en C. de la Varguilla, 36, 47300 Peñafiel, Valladolid. Así que ya sabes, ¡saca la agenda y planea tu visita! Te aseguro que no te vas a arrepentir.
Cuál es la especialidad del restaurante
Y mira, si te cuento de El Lagar de San Vicente, es porque vale la pena. Lo otro día fuimos, y te digo que nos hinchamos a comer del menú del día. Empezamos con una ensalada mixta que estaba fresquísima y una sopa castellana que te abraza el alma en días fríos. El plato principal fue un filete de ternera que, Dios mío, estaba pa’ llorar de lo rico. Y para rematar, postre y café, todo por el buen trato que dan allí. Además, cuando nos íbamos, vi que se llenó de reservas, mejor ve preparado y haz tu reserva antes de ir.
Si te mola el lechazo, estás en el lugar indicado. Ellos son especialistas, y sí que se nota. Lo pedimos y se complementaba perfecto con una ensalada fresquita. Solo necesitábamos un vinito tinto de la zona para brindar y que la experiencia fuera redonda. Menos de 50 euros por persona en esta cena y te aseguro que no te vas a arrepentir. Eso sí, también hay que mencionar el buen rollo del personal, siempre con una sonrisa y un servicio de 10.
El ambiente es de esos que te transportan. Te recomiendo que bajes a la bodega; hay barricas antiguas que son una ***chulada*** y una manera diferente de disfrutar la esencia del lugar. También se puede aparcar fácil. En resumen, si te preguntan por la especialidad del restaurante, es el lechazo al horno, pero aquí todo lo que tocan lo saben hacer rico, así que no dudes y ve a disfrutarlo.
Qué tipo de horno se utiliza para cocinar los asados
Te cuento, El Lagar de San Vicente es un auténtico acierto si buscas un buen asador de cordero. 5 estrellas, y no es para menos. Fuimos recomendados por unos amigos, y la verdad, ¡no defraudó! El local es muy acogedor, pero abrígate porque es preferible reservar para no quedarte sin mesa. El servicio fue de 10, súper atentos y amables. Pedimos de entrantes una ensalada mixta y unos espárragos que estaban brutales, pero el protagonista fue el cuarto de lechazo. La carne se deshacía, estaba exquisito y la porción era más que generosa.
De postre, nos metimos unas tartas y un sorbete que estaban de escándalo, todo casero. No solo eso, tienen una bodega que puedes visitar y es una pasada. En Peñafiel hay un montón de restaurantes, pero aquí repetiría sin pensarlo. Ah, y si tienes antojo de algo diferente, las croquetas de jamón son otro level, ¡deliciosas!
Ahora, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. He escuchado a algunos que no han quedado tan contentos. Un chaval comentó que el lechazo que le tocó era uno de los peores que había probado, nadando en agua y seco. Ojo, que las gambas a la plancha parecen ser de las mejores de la zona, pero por lo visto, la porción no era para tirar cohetes. En fin, cada quien cuenta su historia, pero a mí el sitio me convenció a lo grande.
La última vez que fui, comí entre semana, y aunque había poca gente, la comida y el ambiente estaban de lujo. El trato del personal se lleva la palma, ¡esos sí que son un lujo! Hacía tiempo que no me encontraba un servicio tan genial en un restaurante. En cuanto a precios, anda entre 20 y 30€ por cabeza, y vale cada euro. Ah, y si te preguntas qué tipo de horno utilizan para los asados, la movida es que aplican un horno de leña, lo que le da ese sabor tan característico al lechazo. ¡No te lo pierdas!
Se recomienda probar los pasteles de queso en el restaurante
Te cuento que si estás buscando un sitio donde comer bien, El Lagar de San Vicente es el lugar ideal. Este asador de cordero en C. de la Varguilla, 36, Peñafiel, tiene todo lo que necesitas para disfrutar de una buena comilona. El ambiente es súper acogedor y tiene varias plantas, incluida una pequeña bodega en la última que, ojo, tienes que visitar. Es un espacio que te hace sentir a gusto nada más entrar. Así que ya sabes, si te toca abajo, ¡mejor aún!
Ahora, pasando al grano… el lechazo aquí es de otro mundo. De verdad, es de lo mejor que he probado. El sabor es espectacular, tan tierno que se deshace en la boca. Y créeme, después de una buena comilona aquí, te vas a quedar con ganas de volver. Aparte de la carne, probé la morcilla, el revuelto con gambas y setas, y todo estaba ¡para chuparse los dedos! Y mira que hay buenos precios; por unos 40-50 euros por persona comes como un rey. Todo en este lugar merece una valoración de 5 estrellas.
Eso sí, si vas a pedir el cordero, reserva antes de ir. No te quedes sin probarlo. Y el personal, ¡un 10! Siempre atentos y encantadores. El ambiente es muy agradable, con esos toneles decorativos que le dan un toque original. Aunque no todo es perfecto: si te gusta más la carne en su punto, asegúrate de decirlo porque a mí me la trajeron bastante hecha, y ya sabes, a mí eso no me va. Pero bueno, la carne no estaba mal, así que no puedo quejarme.
Ah, y si te preguntas si deben probar los pasteles de queso, sinceramente, no hay mención sobre ellos en las recomendaciones, así que te diría que te enfoques en las especialidades del lugar y, con suerte, descubre el cheesecake si estás con ganas de algo dulce. Tal vez se esconden ahí como un pequeño tesoro. ¡Buen provecho!
Cómo es el ambiente del Restaurante El Lagar de San Vicente
El Lagar de San Vicente es un sitio que se lleva un 5 estrellas con toda la justicia del mundo. La atmosfera está de lujo y, cuando fuimos, el lugar estaba hasta los topes, así que mejor reserva con tiempo si no te quieres quedar fuera. La planta baja, que era una antigua bodega, tiene un encanto que flipas; es donde más disfrutas de esa esencia tradicional que te hace sentir como en casa. Si te gusta el ambiente acogedor y rural, este es tu sitio.
La comida, ¡vaya espectáculo! Comenzamos con unos pimientos rellenos que estaban para morirse y el lechazo… ¡Madre mía! Un manjar que no olvidarás fácilmente. Por cierto, los postres también estaban bastante bien, así que deberías dejar hueco en el estómago para ellos. Raciones generosas y una carta amplia de vinos que te dejará dándole vueltas a la cabeza. Este lugar tiene precios más ajustados de lo que esperas para ser tan turístico; salimos a unos 40€ por cabeza, ¡así que no está nada mal!
Si eres celíaco, no te preocupes, aquí también piensan en ti. Un amigo que lo es nos comentó que le hicieron una fritura especial y que no tuvo problemas. Y ya sabes que los camareros son un encanto, así que puedes pedir lo que quieras sin miedo. Además, después de comer, te invitan a ver la bodega subterránea, lo que es un toque genial.
Hablando del trato, el personal se comportó bien, aunque hay comentarios sobre las croquetas que pueden llevar algún trozo de hueso del jamón. Es un detalle que demuestra que aquí se cocina de forma casera. El ambiente es familiar y acogedor, perfecto para una buena cena en compañía. Aunque algunos dicen que el lechazo tiene un sabor más fuerte que otros, este lugar te deja con ganas de volver. En resumen, el ambiente del Lagar es cálido y familiar, ideal para disfrutar de buena comida y buen rollo. Si buscas un sitio donde te sientas como en casa, este es tu sitio. ¡No lo dudes!
El restaurante cuenta con comedores amplios
Mira, si estás buscando un buen sitio para comer lechazo en Peñafiel, no te equivoques: El Lagar de San Vicente es un acierto total. La comida es deliciosa, especialmente el lechazo, que aunque no sea el mejor que he probado, estaba muy rico. ¡Y si vas, asegúrate de ir con hambre! Pedimos un revuelto de ajetes que estaba impresionante y un cuarto de lechazo con ensalada que te deja sin palabras. Y ya ni hablar del postre, el flan estaba de lujo.
El trato del personal es espectacular, siempre con una sonrisa y eso se agradece un montón. Si tienes la oportunidad, pide una mesa en la bodega de abajo; es un lugar preciosísimo y le da un toque especial a la comida. En cuanto a los precios, te sale entre 40 y 60 euros por persona, pero merece la pena cada centavo. La calidad y el ambiente son de 5 estrellas.
La verdad es que siempre que paso por Castilla, me doy una vuelta por aquí. ¡Ya tengo ganas de repetir! Además, la bodega es pequeña pero es una maravilla, ideal para hacer una buena cata de vinos. Y si te apetece un menú más económico, por unos 16 euros puedes disfrutar de platos como la sopa castellana que está muy rica. El restaurante tiene varios comedores, y aunque son tradicionales, el de la bodega tiene un encanto que no puedes perderte.
¿Y sobre el espacio? Sí, el restaurante cuenta con comedores amplios, pero si tienes la suerte de comer en la bodega, saldrás con una sonrisa de oreja a oreja. Así que ya sabes, este es el sitio ideal si quieres disfrutar de buena comida y un ambiente rústico y acogedor. ¡No dejes de ir!
Qué tipo de bodega tiene el restaurante
Ya te digo, si quieres lechazo de lo mejorcito, el Restaurante El Lagar de San Vicente es el sitio. Están en C. de la Varguilla, 36, en Peñafiel. Aquí te pones las botas con carne de primera. Y claro, no solo lechazo, tienes en la carta chuletillas y solomillo de ternera que están para llorar de bueno. Todo en su punto, bien hecho. Pero no te olvides de dejar un hueco para el postre, porque el hojaldre con crema y nata que pedimos fue la guinda del pastel. Ah, y el camarero, un crack, siempre con una sonrisa y te invita a ver la bodega al final, ¡una sorpresa que vale la pena!
Si decides ir a probar el menú del día, no te va a costar un ojo de la cara. Por 16€, te ponen un consomé y un filete de ternera enorme con patatas. Estaba riquísimo, y los postres, como las natillas y la tarta de queso, son un plus. Te digo que el pan estuvo genial, crujiente y sabroso, una mezcla para chuparse los dedos. El servicio, de diez. La decoración está en un sótano que parece una bodega y el ambiente es acogedor. Ideal para cenar y pasar un buen rato.
Ahora, la única pega fue un día que fuimos y no había lechazo. Era un Martes, y a las 15:00 ya te avisan que no queda, algo raro, ¿no? El menú que nos ofrecieron estaba bien, pero me pareció un pelín caro para lo que suelo ver en otros sitios. Al menos el camarero fue simpático y nos guió hacia la bodega que tienen un piso más abajo, que sinceramente, es un lugar que mola un montón. Así que, en resumen, el restaurante tiene una bodega a parte, que añade un toque especial y un sitio bonito para explorar, aunque el menú y servicio podrían mejorar un poco.
Cómo puedo realizar una reserva en El Lagar de San Vicente
Tío, si estás por Peñafiel, no puedes perderte el Restaurante El Lagar de San Vicente. Este sitio es un auténtico asador de cordero que te deja con la boca hecha agua. ¿Te imaginas un cordero tan tierno que se deshace al tocarlo? Eso es lo que te espera cuando te sientes a la mesa en su local en C. de la Varguilla, 36. La atmósfera es chida y el rollo que hay te hace sentir como en casa, pero con ese toque especial que solo tienen los lugares de siempre.
Lo mejor del menú es, sin duda, el cordero asado. Te lo traen doradito, crujiente por fuera y jugoso por dentro. No tienes ni idea de lo que te estás perdiendo si no lo pruebas. Además, la carta tiene otros platos que también están de lujo, pero vamos, que el cordero es el rey aquí. Y si te gusta el vino, prepárate, tienen unas opciones locales que maridan perfecto.
Y ojo, que si estás pensando en pasarte, es mejor que llames antes porque este sitio se llena rápido. Para hacer una reserva en El Lagar de San Vicente, puedes llamar al número que encontrarás en su web. ¡Así que no te duermas, porque el cordero no espera!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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