Hotel Piedras Blancas

Hotel Piedras Blancas

¡Hey, qué tal! Si estás buscando un lugar chido para alojarte, el Hotel Piedras Blancas es tu sitio. Está en Piedras Blancas, a un paso del Aeropuerto de Asturias y rodeado de playas guapas. Con aparcamientos cubiertos y al aire libre, un restaurante con cafetería y terraza donde puedes probar la rica cocina asturiana, ¡no se puede pedir más! Las habitaciones son rústicas, con TV de pantalla plana y Wi-Fi gratis. Además, ¡estás a solo 10 minutos de la estación de tren! Perfecto para familias y viajeros que quieren disfrutar a lo grande. Así que, si buscas comodidad y buena onda, ya sabes dónde ir.

Hotel Piedras Blancas

·Hotel de 2 estrellas
Valoración media: 3,5
Opiniones: 450 Reseñas
Dirección: Ctra. Madrid, Km. 148, 47410 Gijón, Valladolid
Teléfono: 983 60 12 06

Mapa Ubicación Hotel Piedras Blancas

Dónde se encuentra el Hotel Piedras Blancas

¿Estás pensando en quedarte en el Hotel Piedras Blancas? Pues, prepárate para lo que te voy a contar. Este hotel tiene 2 estrellas y se encuentra en la Ctra. Madrid, Km. 148, 47410 Gijón, Valladolid. Pero honestamente, las estrellas se ven más lejanas que un cometa, porque la experiencia que ofrecen no es exactamente lo que uno espera.

Empecemos dejando claro que el restaurante del hotel deja MUCHO que desear. En serio, las alubias de bote de supermercado tienen mejor sabor y aspecto que las que probarás ahí. ¿El “bistec”? Un filete de ternera normal y corriente, que cuando llega a tu mesa ya está más frío que mi ex en invierno. Y las patatas fritas... muy bien, pero eran congeladas y un poco correosas, ni crujientes ni nada. La única parte buena del menú de 15 euros, que es asequible, fue el postre... o eso dicen, pero tampoco parecía casero como prometían. Ah, y el camarero, un rancio que te pone de malas solo con mirarlo.

Te cuento una anécdota rápida: yo fui a comer antes de ver las críticas. ¡Error! Me pedí una trucha a la navarra que llegó tan pasada que no supe si era el pescado o un fósil. Y claro, luego la cuenta: 16,5€ por un menú y un café, que por ese precio tienes mejores opciones en cualquier otro sitio. Es como si estuvieras buscando una joya y terminas encontrando un chicle pegado en el suelo. Una decepción total.

Lo más triste es que el servicio es pésimo. El camarero es tan desagradable que parece que se ha tragado un limón. Y si te pensabas que la experiencia iba a ser como la de antaño, olvídalo; ahora parece un tanatorio en vez de un lugar acogedor. Las habitaciones no se quedan atrás: el colchón se hunde como un socavón y la iluminación es más intensa que la de cualquier discoteca. En general, la experiencia nefasta total.

Si te preguntas dónde se encuentra el Hotel Piedras Blancas, ya te lo he dicho: en la Ctra. Madrid, Km. 148, 47410 Gijón, Valladolid. Pero, amigo, te recomiendo que busques otro lugar, porque aquí te vas a llevar más decepciones que alegrías. ¡Ahorra tu dinero y ve a un sitio donde realmente te cuenten bien!

Cuál es la distancia del hotel al Aeropuerto de Asturias

Déjame contarte un poco sobre el Hotel Piedras Blancas. Este lugar es un hotel de 2 estrellas en la Ctra. Madrid, Km. 148, 47410 Gijón, Valladolid. Está a pie de carretera, así que no tendrás que volverte loco buscando aparcamiento, que por cierto, aquí no hay problemas con eso. Las habitaciones, al menos la mía individual, son de tamaño adecuado, limpias y lo mejor de todo: no se oyen ruidos por la noche. Así que puedes dormir como un tronco. La cama y la almohada son cómodas, y la relación calidad-precio es insuperable. Además, tienen cafetería 24 horas. ¡Eso ya no se ve en muchos sitios!

Cuando llegamos, eran ya más de las tres, así que pensamos en almorzar. Nos atendieron en el comedor del interior y la verdad, el camarero fue correcto. La variedad de platos del menú no está nada mal. El revuelto de champiñones y gambas es una joya, y los spaghetti a la boloñesa también estaban de lujo. Un consejo: llegad un poco antes porque algunos platos se agotan rápido. La bebida que entra en el menú es agua, vino y gaseosa, y además, ¡te incluyen el café y el postre! Así que a comer allí se va sin dudar.

Ahora bien, no todo es perfecto. Las instalaciones del hotel han vivido días mejores, y aunque las habitaciones son decentes, el lavabo necesita un par de retoques. A veces hay un poco de lío, ya que la misma persona detrás del bar es a la que le preguntas sobre tu reserva y es como si no supiera nada. Pero, a pesar de esto, el servicio en general es bastante aceptable.

Por último, si te preguntas cuánto te queda desde el hotel hasta el Aeropuerto de Asturias, no está tan lejos. Hablamos de unos 45 minutos en coche. Así que, ya sabes, puedes planear bien tu viaje sin estrés. En resumen, el Hotel Piedras Blancas tiene sus altos y bajos, pero es un sitio donde puedes pasar un buen rato, ya sea con amigos o en solitario. ¡No dudes en darle una oportunidad!

Qué tipo de aparcamiento ofrece el Hotel Piedras Blancas

Venga, sigamos con el tema del Hotel Piedras Blancas. Si estás pensando en quedarte ahí, mejor pide ya un Uber y vete a otro lado. Escucha, hay opiniones de todo tipo, pero la mayoría son bastante malas. Atendido por gente rancia y mal encarada, y claro, no esperes gran cosa de la calidad del servicio. Por lo que he oído, lo que comes no vale lo que te cobran. Así que, si buscas una experiencia agradable, mejor sigue buscando.

Por otra parte, hay también algunos que han tenido suerte, pero son más bien la excepción que la regla. El hotel tiene un buen rollo si mencionas el trato y la limpieza. Una cafetería que funciona bien para desayunar, comer o cenar, lo que no está mal. La ubicación es un puntazo, a menos de cinco minutos de la playa de Salinas y cerquita de las carreteras para moverte. Así que si solo buscas un lugar para pasar la noche y salir rápido por ahí, tal vez te valga.

Pero, ojo, no todo es color de rosa. He oído cada historia que te deja con la boca abierta. Desde camareros maleducados hasta una experiencia horrible donde no dejaron entrar a unos colegas solo por su color. ¿En serio? Eso ya es demasiado. El comedor también tiene lo suyo: moscas y un menú que, aunque pueda sonar bien, razones les faltan para los precios que tienen. Así que, cuidado con lo que eliges.

En cuanto a aparcar, parece que no hay problemas en ese sentido. Esto es un alivio, porque al menos puedes evitar el estrés de andar buscando sitio. Pero conociendo el sitio, yo de ustedes optaría por encontrar otro hotel donde no tengas que preocuparte por más que disfrutar de tus días. ¿Me entiendes?

El hotel tiene un restaurante

Te cuento lo de Hotel Piedras Blancas. Como te dije antes, lo de este lugar es para pensarlo. Un hotel de 2 estrellas, sí, pero no es muy recomendable. En mis andanzas por España, pocas veces he visto un sitio con tan poca higiene. Hablamos de utensilios de comedor que dan mucho miedo y unos aseos que… bueno, a ver, sin papel higiénico, sin jabón, y los urinarios todos clausurados por el mal estado. ¡Y ese olor! En serio, no entiendo cómo pueden darle dos estrellas a este lugar. Conociéndolo, yo diría que no se merecería ninguna. Mi experiencia fue tan mala que ni loco volvería.

Si vas por allí para un viaje de trabajo, no esperes mucho para comer. El menú está en 10€, pero la calidad es bastante floja. El dueño te comenta que las camas son grandes, por si traes compañía, pero tampoco te encariñes con el sitio. Y si lo tuyo es comer en grupo, el restaurante puede ser una opción, aunque no destila precisamente glamour.

La verdad, el restaurante parece un lugar más aceptable, pero no esperes maravillas. La comida del menú no está mal, y se sirve rápido, así que si te da hambre, puedes salir airoso. Eso sí, que sepas que hay un bar que abre 24 horas, con desayuno de bollería y algo de comida caliente, como rabas de calamar o chorizo. La verdad, unas raciones que cumplen, cosa que se agradece en medio de toda esta locura.

Sobre la pregunta de si el hotel tiene un restaurante, sí, pero no te ilusiones demasiado. La comida es normal, pero al menos puedes comer algo y no morir en el intento. Si quieres hacer una parada, hazlo con cuidado, porque las expectativas mejor no tenerlas muy altas.

Qué tipo de comida se sirve

La verdad, el Hotel Piedras Blancas es un sitio que te da más ganas de irte que de quedarte. Hablamos de un hotel de 2 estrellas que deja mucho que desear. Desde que llegas, ya sientes la vibra de que no van a ser nada amables; ni siquiera un “buenos días” han sido capaces de devolver. La limpieza brilla por su ausencia y el precio es más alto de lo que merecería un lugar así. Ni se te ocurra intentar desayunar allí, a menos que quieras arriesgarte a ver un espectáculo de suciedad en la barra. Solo pedimos unos refrescos y nos cobraron una barbaridad por ellos.

Si pensabas que la cena podría ser mejor, te cuento que tampoco. Cuando llegamos, nos enteramos de que solo ofrecían lo que tenían en el microondas. La comida no estaba tan mal, pero con ese trato y ese tipo de servicio, no creo que valga la pena. La cordialidad justa y nada más. El camarero que nos atendió... pues, mejor no hablemos de eso. Si te topas con él, Rodríguez, prepárate para una experiencia menos que agradable. Un 10 en desatención.

Y bueno, si ya has llegado hasta aquí y sigues en pie de guerra, las habitaciones están un poco mejor, pero no como para tirarte de cabeza a quedarte a vivir. No hay servicio de cocina por la noche, así que planifica tus cenas si piensas quedarte. En cuanto al menú del día, no entiendo quién se anima a pagar 15 euros por un menú que podría salir de la máquina del microondas sin pensarlo mucho. ¿En serio? Así es como se queda el local vacío a la hora de la comida.

Así que, si me preguntas qué tipo de comida se sirve, déjame ser claro: nada memorable. Ya sea un bocadillo de pan recalentado o un plato pasado por el microondas, solo te queda la opción de llenarte el estómago sin pretensiones. Lo básico, lo normal, y nada que te haga sentir que has comido bien. Así que, si buscas buena comida y un trato decente, mejor da la vuelta y busca otra opción. Desde luego, no lo recomiendo para nada.

Qué opciones de cocina se pueden probar en el restaurante del hotel

La verdad, el Hotel Piedras Blancas no es precisamente lo que uno espera de un lugar donde quedarse. Aunque tiene sus 2 estrellas, apenas destacaré la ubicación, que está decentemente cerca del centro, pero eso es todo. Al entrar al bar, lo primero que notas es el suelo lleno de servilletas de papel y sobres de azúcar vacíos. Si a eso le sumas la luz del aseo de caballeros, que apenas ilumina, ya te da una idea de lo que te espera. Pedí un café con leche y me lo sirven en un vaso pequeño, como si fuera un cortado. Después de quejarnos, el camarero, un poco a regañadientes, accedió a cambiármelo a uno más grande. Por si fuera poco, las tostadas ni las hacen, así que el croissant fue lo único y, para ser sincero, un poco duro.

Si hablamos del servicio, no esperaba mucho, pero el camarero se puso bastante saborido para ser solo un desayuno. Solo tomé café y, te digo, si necesitas un buen arranque en la mañana, tal vez deberías pensarlo dos veces. La experiencia fue bastante mediocre y, sinceramente, me dio pena por el camarero, que parecía vivir lo mismo una y otra vez. Mientras tanto, la limpieza brilla por su ausencia y las habitaciones no son más que una montaña de rocas disfrazadas de cama. La ducha no drena, así que imagínate lo que es eso. La única opción viable aquí es abrir la ventana, pero el patio da a un generador que te niega el descanso.

En cuanto a la cocina en el restaurante, es básicamente una pesadilla de difícil digestión. Así que si buscas buena comida, es mejor que busques en otra parte: la comida quedó prácticamente intacta en el plato. La variedad de opciones es un poco limitada y en general no hay nada que se destaque. Lo único bueno es que está a un precio asequible, pero por poco más, te puedes ahorrar la frustración y buscar otro lugar donde alojarte.

Cómo son las habitaciones del Hotel Piedras Blancas

Oye, si estás pensando en parar por el Hotel Piedras Blancas, te cuento que es un lugar de 2 estrellas en Gijón, Valladolid, justo en la carretera. No esperes un palacio, porque es más bien un bar de carretera sin mucha historia. Pero a veces hace falta un alto y está bien para eso. Normalmente, pedimos un pincho de tortilla y una bebida; no es la gloria, pero está decente y el precio es bastante bueno.

Ahora, si buscas algo más cómodo, olvídate. Las habitaciones son una mezcla de frías y sucias. Los camareros, que les llamo así por cortesía, son bastante bordes, y la comida... bueno, mejor no hablemos. Eso sí, la cafetería está abierta toda la noche, aunque a veces termina en broncas con los clientes que llaman a la Guardia Civil. ¡Una locura total!

El menú del día es soso y mal cocinado, y a 15 euros te dejan con hambre. La verdad, si solo vas a dormir, aguanta el chaparrón, pero no cuentes con duchas cómodas ni televisión decente. A veces no puedes ni cerrar las puertas del armario. Y lo de los cristales sucios ni te cuento, un desastre total.

Si alguna vez te decides a desayunar ahí, eso sí, no te sientas mal si no es nada del otro mundo. ¿Precios correctos? Sí, pero el sabor no deja huella. Un par de cafés y un bocadillo de jamón por menos de 5€ no está mal, ¿no? Al final, el sitio tiene como su encanto cutre.

Entonces, ¿cómo están realmente las habitaciones del Hotel Piedras Blancas? Pues, en resumen, son frías, con cosas dañadas, ambientes un poco descuidados y mucha falta de limpieza. Solamente son útiles para dormir, porque lo demás... mejor olvídalo. Si buscas comodidad, te diría que pienses en otra opción.

Las habitaciones cuentan con televisión

Mira, el Hotel Piedras Blancas no es precisamente el Ritz, ¿vale? Es un 2 estrellas y se nota, pero oye, si solo necesitas un lugar donde pegarte un duchao, te hace el apaño. Yo llegué hecho un desastre, empapado de aceite de retorno de la bomba y lo último que quería era quedarme apestando. Total, 33 pavos por una habitación y a ducharme. Así que, claro, no esperes lujo, las habitaciones tienen un toque que me recordó más a un… no sé, un puticlub que a un hotel. Pero ya te digo, es práctico en situaciones de emergencia.

Después de la ducha, decidimos cenar algo. El comedor estaba cerrado y no tenían mucha cosa, así que nos arreglamos con unos bocadillos. Y no estaban nada mal, especialmente el de rabas con mayonesa, que estaba muy rico. El trato, pues, correcto y rápido, sin quejas. Al final, por lo que pagas, no se puede pedir más. Es barato, así que si no tienes muchas papeletas para gastar, es una buena opción.

Y ya que estamos, la pregunta del millón: ¿Las habitaciones cuentan con televisión? Pues mira, no es que sea un cine allí, pero sí que tienen tele. Así que si te apetece hacer un maratón de series o ver un partido mientras te relajas un poco, no te quedas a dos velas. En fin, para lo que es, cumple.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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