JAPO A LAS BRAVAS

JAPO A LAS BRAVAS

¿Buscas un plan chido para comer? JAPO A LAS BRAVAS es tu sitio. Este restaurante en C. Me Falta un Tornillo, 3, Arroyo de la Encomienda trae lo mejor de la comida japonesa con un toque de la cervecería española. Aquí puedes disfrutar de un pollo teriyaki bien trabajado, un rape singular y unos calamares tiernos que flipas. La ubicación es súper accesible, así que no hay excusas. Aunque su calificación es de 3.2, su mezcla de sabores promete una experiencia única. ¡No te lo pierdas!

JAPO A LAS BRAVAS

Restaurante japonés
Valoración media: 3,1
Opiniones: 417 Reseñas
Dirección: C. Me Falta un Tornillo, 3, 47195 Arroyo de la Encomienda, Valladolid
Teléfono: 983 24 07 08

Horarios JAPO A LAS BRAVAS

DíaHora
lunes12:00–23:00
martes12:00–23:00
miércoles12:00–23:00
jueves12:00–23:00
viernes12:00–24:00
sábado12:00–24:00
domingo12:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación JAPO A LAS BRAVAS

Cuál es el nombre del restaurante mencionado en el artículo

¡Ey, peña! Hoy os tengo que hablar del Japo a las Bravas, un restaurante japonés que está en la C. Me Falta un Tornillo, 3, 47195 Arroyo de la Encomienda, Valladolid. Fui con mi noviecito y, la verdad, la experiencia fue un fracaso total. La comida no valía un pimiento. Pedimos patatas bravas y estaban frías y con un sabor raro. Los calamares pasaron, pero la salsa era un desastre. Si buscas algo decente para comer, mejor vete a otro lado. El precio por persona ronda entre 10 y 20 euros, y mira, no vale la pena.

El servicio fue aún peor. El chico que nos atendió no nos dejó pensar ni un segundo y se pasaba el rato preguntando “¿algo más? ¿algo más?” con un tono de mala leche que no veas. Y para colmo, no nos dio el aparato que avisa cuando la comida está lista, así que estábamos de pie esperando como tontos. Cuando finalmente se hizo la comida, vi a una trabajadora con un mal rollo impresionante, que me dijo que “todavía no la cojas”. En serio, ¿qué pasa aquí?

Además, los bocadillos tenían más salsa en uno que en otro, y mi novio, con toda la educación del mundo, pidió un poco más de salsa y la chica lo hizo con tan mala cara que hasta tiró un plato al cocinero. ¿En serio? No puedes tratar así a la gente, encima con ese tono despectivo, llamándome “bonita” de manera irónica. Vamos, que si esto es hospitalidad, yo soy el Papa. Así que, en resumen, si quieres comer decentemente y que te traten bien, aléjate del Japo a las Bravas.

Entonces, ya saben, el nombre del restaurante del que hablo es Japo a las Bravas. ¡No digáis que no os lo dije!

Dónde se encuentra ubicado JAPO A LAS BRAVAS

Ya te digo que he estado en JAPO A LAS BRAVAS un montón de veces, pero, madre mía, cómo ha bajado la calidad. El último bocata bravo que me zampé… ¡un desastre total! El pan estaba tan tostado que podía haber servido de arma, y los calamares duros como piedras. Te juro que me llevó una decepción tremenda estar esperando algo rico y encontrarme con eso. Comida: 1, Servicio: 1. En fin, un bajón.

Pero no todo ha sido así de mal. En otra ocasión, el servicio fue rápido y la comida, bastante decente. Los calamares los acompañaban con una salsa que estaba muy bien, y hasta me animé a probar los chipirones. Eso sí, el precio va subiendo y ya es bastante habitual que salga entre 10-20 € por persona. Para un sitio que se dice japonés, la mezcla de estilos culinarios en el menú es peculiar, pero a veces sorprendentemente buena. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4.

La última vez que fui, un viernes al mediodía, todo estuvo de 10. El bocadillo de calamares estaba espectacular y el pan, blandito, perfecto para mojárselo en la salsa. Los mejillones en salsa escocesa también estaban ricos, y el servicio fue rápido, sin alboroto. Te dejo claro que si tienes ganas de un buen bocata de calamares, este sitio no decepciona a veces. Suelo salir con buen sabor de boca, y así le pongo Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Y hablando de sorpresas, el día que fui antes de ver una peli, me quedé flipando. La mezcla raruna en el menú lo peta: entre lo japonés y las bravas, tienen de todo. Los California rolls podrían ser un poco más grandes, pero bien hechos. Lo que no puede faltar son las patatas bravas, que son un must del norte, y los chipirones, aunque me quedé con ganas de más pimientos de Padrón. En total nos salió por 40 € con ainitas y una Coca-Cola. Lo único que puedo decir es que son rápidos sirviendo, ideales si tienes prisa.

En resumen, si quieres hacer una visita, te pasas por JAPO A LAS BRAVAS, que está en C. Me Falta un Tornillo, 3, 47195 Arroyo de la Encomienda, Valladolid. No te prometo siempre un festín, pero hay veces que se come de maravilla. ¡Échale un vistazo!

Qué tipo de comida se ofrece en JAPO A LAS BRAVAS

Y mira que tenía expectativas con JAPO A LAS BRAVAS, pero que va, la experiencia se fue a pique. Los calamares bravos que prometían ser una delicia, al final eran más duros que un zapato. Y lo que es el pan, soso y blandengue, ni crujiente ni nada. Estoy flipando, ¡si no había ni cola! Y yo que pensaba que iba a salir con ganas de repetir. Al final, mala jugada.

Ya ni hablemos de los bocadillos de calamares. ¡Menuda decepción! Si hubiera leído las reseñas antes, no me gasto 38€ en cinco bocadillos que saben a pura fritanga. Es aceite en pan y da asco. A este sitio de verdad que hay que darle la espalda, mejor lo evitas. Y no quiero imaginar cuando el estómago empieza a reclamar lo que le echen (y no de la buena forma).

En plan localguide de nivel 7, te cuento que la comida para llevar fue un desastre total. Pedí mejillones y estaban pasados, olían mal, ¡directo a la basura! Los chipirones, evidentemente recalentados, y las bravas, una burla total. ¿En serio que intentan imitar a las de La Mejillonera? Si eso es una ofensa. Te prometo que mira, prefiero pasar hambre a arriesgarme a enfermar de aquí.

Y lo último: un japonés sin sushi, en serio. Pedí una tempura y, Dios, era más grasienta que un cucurucho en verano. En la mesa había una hamburguesa kobe que, por cierto, tenía un lío con los refrescos que era la comedia de la noche. Casi 17€ por un menú que no vale ni la mitad. Así que, si te preguntas qué tipo de comida se ofrece en JAPO A LAS BRAVAS, pues es un batiburrillo de comida japonesa y bocadillos de calamares, pero sin mucho acierto por ninguna parte. Así que, te lo digo con confianza: mejor no vayas.

Qué especialidades destacan en el menú del restaurante

Tío, hablemos de Japo a las Bravas en Arroyo de la Encomienda. He estado ahí y tengo que decir que hay días buenos y días malos. La última vez que pedí para llevar, me colaron un mini bocadillo que parecía más un capricho que un plato. La salsa brava solo estaba en un borde, ¡vaya faena! Pero, oye, si vas en días de diario, el servicio es bastante más decente que en fin de semana. Es un tira y afloja, la verdad.

A pesar de eso, hay que reconocer que lo que ofrecen tiene buen precio. Por 3,50€, te montas un platillo de patatas brutales, que no están fritas ni nada, son como cocidas, y vienen con un montón de salsa. Si lo tuyo son las patatas bravas, te las recomiendo a muerte. Además, los menús de la zona japonesa tienen buena pinta; el yakisoba y las patatas bravas están de locos. Si buscas algo que no te rompa el bolsillo y esté rico, aquí lo encuentras.

Pero ojo, no todo es oro. Una vez fui a comer y la cosa se puso fea. El bocadillo de calamares que pedí era malísimo, los calamares estaban medio gomosos y las patatas duras. Además, el trato de la camarera fue un desastre total. Nos hizo sentir que estábamos molestando y eso no puede ser. Si quiero un buen bocata, ya sé que tengo que ir a La Mejillonera en el centro, porque esto fue un chasco de los grandes.

Entonces, ¿qué destacarías del menú de Japo a las Bravas? En realidad, si te decides a ir, no te pierdas el yakisoba y las patatas bravas. La combinación de platillos es bastante buena y el arroz con pollo teriyaki también recibe buenas críticas. Así que ya sabes, ve con la mente abierta y no esperes que todo salga perfecto, porque el servicio puede ser un poco irregular. ¡Buen provecho!

Qué es el pollo teriyaki y cómo se describe en el artículo

Y, mira, si piensas en ir a JAPO A LAS BRAVAS, deberías pensarlo dos veces. Las críticas son un desastre total. Desde los bocatas de calamares que parecen cartón piedra hasta el sushi que podría venir del congelador de Mercadona. La atención es otra cosa: el personal trata a la peña como si estuvieras pidiendo un favor en vez de lo que debería ser un servicio. Y, claro, nadie quiere eso cuando sales a comer.

He leído que alguien se pidió unos chipirones fritos y ya directo a la ventana le dijeron que estaban fallando. ¡Qué falta de profesionalidad, macho! Te imaginas, ya saben que están mal y ni siquiera se acercan a disculparse. Luego le traen otros y, otra vez, fallidos, y él pensando en lo que ha pagado. Eso no es un sitio donde yo quisiera volver. El servicio parece una broma pesada.

Lo de los mejillones es otro capítulo de risa amarga. Pides una ración que aseguran que trae ocho y, de repente, dos están vacíos. La respuesta del personal es un simple "lo siento". ¿En serio? Esa falta de atención y detalle te deja con ganas de despedirte de cualquier idea de returnar. Todo esto por gastar entre 10-30 €. La cosa se pone fea cuando la comida y el servicio son un completo fiasco. No sé qué se tarda en aprender que los detalles marcan la diferencia.

Y ya que estamos, el pollo teriyaki que tanto se menciona: se supone que es un plato japonés que lleva pollo marinado en salsa de soja y mirin, pero parece que aquí la intención se queda a medias. Eso sí, según lo que me cuentan, no vale la pena arriesgarse. En este sitio, hay más ocasiones de arrepentirse que de disfrutarlo. Así que, elige bien.

Qué se menciona sobre el rape en el menú

Así que, hablemos claro de Japo a las Bravas. Si estás pensando en ir, puede que quieras pensártelo dos veces. Con una estrella en su haber, es triste decir que no tiene nada que ver con las joyitas que hay en Valladolid capital. Las patatas frías, los chipirones helados y los mejillones congelados son un combo que no desearías pedir. Lo único que daba un poco de emoción a la comida era que estaba todo picante, lo que parece ser la solución barata de estos chicos para darle un poco de sabor. Lo siento, pero pasamos de repetir.

Y aunque por ahí se dicen maravillas de los takoyakis y el yakisoba, la experiencia general fue un auténtico desastre. Escuché por ahí que el pollo teriyaki también está de lujo, pero con la cantidad de quejas sobre el servicio y el ambiente, ya no sé si arriesgarme. Una estrella también le va a ese camarero eficiente que, aunque corre como un rayo, no puede salvar todo.

La verdad, la actitud de la encargada no invita a volver. Gritando al cocinero delante de los clientes, ¿en serio? Eso es tan poco profesional que da hasta vergüenza. No es solo de mal gusto, es un total descontrol. Nos sentamos en una mesa con una bandeja sucia y, en vez de solucionarlo con calma, lo que obtuvimos fue un trato seco y maleducado. Spoiler: eso no mejora tu hambre.

En cuanto a la comida, el pan seco y las patatas durísimas son solo el principio. Y no me hagas hablar de los mejillones a la vinagreta, que según lo que me contaron no era ni vinagreta; era un revoltijo de pimientos y cebolla. A pesar de que el hambre aprieta, ¡menuda manera de arruinar un plato!

Ahora, sobre el rape que me preguntabas... pues no tengo información específica sobre él en el menú. Pero con el nivel de crítica que he escuchado, ni ganas de arriesgarme a probarlo. La verdad es que, como dicen, mejor buscar otro sitio donde disfrutar de una buena comida y no salir con esa sensación de decepción total.

Cómo se describen los calamares que se sirven en el restaurante

Ya te digo, Japo a las Bravas está ahí en Arroyo de la Encomienda, pero menuda montaña rusa lo de comer ahí. Por un lado, la comida está rica, bastante aceptable para estar en un centro comercial, no te voy a mentir. Lo malo es que hay una chica de tez oscura que parece que tiene mal día perpetuo; es maleducada y borde. Te saca lo que pides, ¡pero si lo anota! A veces te lo deja en el aire y, cuando le dices que se le ha olvidado, se ofende y empieza a discutir. Así no va el negocio, chaval, ojo con eso.

Por otro lado, hay también gente que ha salido contenta, como esos que dicen que la comida es 5 estrellas y que el servicio es rápido. Está claro que hay días buenos y días malos, pero ojalá esos días buenos sean más. En resumen, lo que hay que hacer es tener un poco de suerte y evitar a esa chica. Si tienes una experiencia chula, ¡genial! Si no, pues ya sabes: hay otras opciones.

Y la última vez que fui, siempre escucho cosas de los calamares. Están frititos y crujientes, pero lo malo es que no siempre llegan rápido, porque ya sabemos cómo es la cosa. Si te toca esperar, puedes acabar con hambre y mala suerte, así que mínimo llama antes o ve a por otra cosa. Al final, no sé si valga la pena si el servicio se queda corto, pero si decides jugártela, que sea con esos calamares, ¡quién sabe!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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