
Si estás buscando un buen plan en Vinuesa, tienes que pasarte por el Bar El Pescador, en Pl. Juan Carlos I, 12. Ojo, que no es un restaurante de lujo, pero aquí es donde se arma el buen rollo. Nos atendieron de maravilla y no pudimos resistirnos a *repetir el revuelto de hongos*, que estaba mucho mejor que en otros lados. Además, sus tapas son una pasada: prueba los torreznos y el laing casero. El ambiente es relajado, ideal para quedadas con amigos o en familia, y siempre hay buen ambiente. Si te pasas por la Iglesia de Nuestra Señora del Pino, ¡no dudes en darte una vuelta por aquí!
Bar El Pescador
Página web
Horarios Bar El Pescador
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 11:00–24:00 |
| miércoles | 11:00–24:00 |
| jueves | 11:00–24:00 |
| viernes | 11:00–24:00 |
| sábado | 12:00–2:00 |
| domingo | 12:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar El Pescador
Dónde se encuentra Bar El Pescador
Si estás dando una vuelta por Vinuesa y no sabes dónde parar a picar algo, tienes que hacerte un favor y pasarte por el Bar El Pescador, que está en Pl. Juan Carlos I, 12, 42150 Vinuesa, Soria. Quedó como nuestra mejor parada en el pueblo. La barra está cargada de cosas ricas: tortillas, fritos, banderillas y gildas. Todo lo que pedimos estuvo de 10, y los pimientos rellenos de carne... ¡ummm, qué delicia!
Ahora, el tema del servicio ha generado un poco de polémica. Hay quienes dicen que los camareros son un poco secos, pero si te decides a interactuar un poco, ellos contestan sin problema. Nos dimos cuenta de que si llevas los platos y vasos a la barra te agradecen. Y al irte, si dices adiós, también te responden. Parece que hay que romper un poco el hielo. El pago con tarjeta tiene un mínimo de 20€ y eso está clarete desde que entras, así que no hay sorpresas.
En cuanto al precio, cuenta entre 10-20€ por persona. La comida es buenísima pero el servicio y el ambiente son lo que más se quejan algunos. Mientras que otros, como un colega que fue, salió encantado de que tienen cerveza sin gluten, lo que ya es un punto a favor. Así que, si tienes un grupo de amigos de 1 a 4 personas, no dudes en pasar.
Y bueno, si aún no lo tienes claro, en Bar El Pescador te recibirá un ambiente que está bastante bien, así que si te apetece un placeo en una tarde de relax, ya sabes dónde ir. ¡No te arrepentirás!
Es Bar El Pescador un restaurante de lujo
Y hablando de Bar El Pescador, hay que decir que la situación es bastante privilegiada. Está en plena Plaza Juan Carlos I, así que si te pasas por ahí, lo tienes de paso. Eso sí, no esperes un lujo en la comida ni en el trato. La verdad es que la actitud de los dueños es un poco... cómo decirlo, un tanto desagradable. Con unos camareros que parecen estar ahí porque no les queda otra, ya te va tocando el tema.
Por ejemplo, tienes esas cañas y croquetas por 6€. Las croquetas no son lo más frescas del mundo, y el camarero medio borde, pero bueno, si buscas algo sencillo, este sitio cumple. En general, le dan 3 estrellas por ahí, que no está mal, pero tampoco está para tirar cohetes. La atención deja bastante que desear, así que ve con bajo perfil y sin demasiadas expectativas.
Luego, hay quien ha tenido una experiencia más positiva. Un par de cervezas y torreznos de Soria para picar puede que te hagan una tarde amena. Aunque no estén recién hechos, son crujientes y están bien. Algunos le meten 4 estrellas al lugar, porque el ambiente es lo suficientemente decente y la atención mejora un poco si no te toca el camarero gruñón. Al final, te dejas unos 10€ por persona si no te pasas con los pinchos.
Pero no todo es color de rosa. Hay gente que ha salido muy decepcionada. Las que han tenido una mala experiencia hablando del trato, de cómo no les sirvieron tapa y de la falta de empatía del personal. Uno incluso se quejó de que no aceptaban tarjeta si no era por un mínimo de 20€. Oye, si estás ahí disfrutando de un café y te contestan con una falta de cariño absoluta, se te quitan las ganas de volver. Así que sí, si buscas un restaurante de lujo, olvídate. Bar El Pescador no es tu sitio. Aquí vas a encontrar simplemente un bar de paso, con sus pros y sus contras.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Bar El Pescador
Después de haber dado una vuelta por Vinuesa, que, por cierto, es un pueblo precioso, tenía que parar en el Bar El Pescador. Me apetecía un par de pinchos y una cola, y la verdad, eso fue una buena decisión. La croqueta que me comí estaba de 10, y si no me contengo, me hubiera puesto dos o tres más. El precio, genial, entre 1 y 10 euros por persona, ¡no se le puede pedir más! El ambiente de pueblo lo hizo muy acogedor, con esa sensación de estar en casa. Sin duda, repetiremos.
Pero, ojo, no todo es perfecto. He escuchado algunas historias que dan mal rollo. Hay quien se ha encontrado con cinco tapas con el mismo rebozado, que resultaron ser algo aceitosas. Y ¡vaya faena! Las bebidas, carísimas y el camarero con pocas ganas de hacer su trabajo. Sí, puede que solo estuviera abierto el domingo por la tarde, pero eso no excusa el servicio. En general, el precio suele estar entre 10 y 20 euros por persona, pero no me malinterpretes, en esas ocasiones prefiero gastar un poco más y tener un mejor servicio.
El Bar tiene su encanto, eso no se puede negar, especialmente cuando paramos a tomar cervecitas en la terraza. El aire fresco hace que disfrutar sea más fácil, aunque el camarero a veces se pone serio y ni se inmuta con los aperitivos. ¡Vamos, un poco más de amabilidad siempre ayuda! Por otro lado, el ambiente puede ser un cuchitril a veces, especialmente con la música a todo volumen. Con problemas de empatía también: hay que tener cuidado, porque puede que te toque un empleado poco simpático.
En resumen, ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en Bar El Pescador? Pues, en general es un lugar acogedor, pero a veces puede volverse ruidoso y cuenta con personal que no siempre se siente con ganas de servir. Hay que ir con la mente abierta y ver qué día te encuentras: puede que la vida te sonría o que te toque un camarero que parece que le han hecho un mal día. ¡A la aventura!
Cuáles son algunas de las tapas recomendadas en Bar El Pescador
Y bueno, si te decides a visitar el Bar El Pescador, preparate para una experiencia un poco... peculiar. Está en una ubicación céntrica en Pl. Juan Carlos I, así que no es fácil pasar por alto. El sitio tiene un comedor interior mediano y una terraza exterior cubierta con sombrillas, perfecta para esos días soleados. Pero ojo, porque aunque el lugar parece acogedor, el trato de los propietarios puede ser más tosco y seco de lo que esperas. La cosa es que tienes que abonarle a la cuenta en el momento, así que no te olvides de llevar al menos 20€ en la tarjeta.
La comida es otro tema. Algunos dicen que los torreznos de Soria son de *calidad media*, un poco salados y, para colmo, casi fríos. Pero hay quienes defienden que el bar tiene sus encantos. La variedad de tapas es aceptable y, aunque el ambiente no es lo más cálido del mundo, el local suele estar bien. Te puedes quedar un poco desconcertado con la atención, porque hay críticas para todos los gustos. A veces el personal te atiende desde la distancia, lo que puede dar la impresión de frialdad. Pero también hay quien ha tenido mejores experiencias y ha encontrado a la chica que sirve a la mesa bastante amable y simpática.
En cuanto al menú, algunos de los platos que suelen destacar entre las opiniones son la tortilla guisada, que pica un poco, y la tortilla de patata. También que no falten las croquetas de jamón, ¡que son una delicia! Y si estás buscando algo en lo que no fallar, los pinchos variados y las dobles de maestra son de lo mejorcito. Puede que el bar tenga sus altibajos, pero las tapas parecen ser un punto fuerte, así que vale la pena probarlas y sacar tus propias conclusiones.
Qué plato específico se menciona que es muy bueno en Bar El Pescador
No sé ni por dónde empezar con el Bar El Pescador. Lo primero que ves al entrar es un letrero que te dice que si no llevas mínimo 20€ en la tarjeta, mejor ni te molestes. O sea, ¿en qué cabeza cabe eso? Te dicen que las mesas de las terrazas están sucias y el trato de la señora que nos atendió fue más seco que un mojón. De verdad, llegas con ganas de pasar un buen rato y te encuentras con un ambiente que estresa.
Además, para colmo, llegamos un viernes y a las 21:30 ya no tenían nada para cenar. ¿Cómo es eso posible? El servicio no es que sea desastroso, pero tampoco es una maravilla. Y hay un ruido de conversaciones que parece que estás en medio de un concierto. La cerveza estaba ahí, pero otras opciones como la Fanta... ni en pintura. Pero bueno, eso no es lo peor. Si pides algo de comer, que, por cierto, solo hay fritos y tortillas, asegúrate de que sea suficiente para llegar a los 20€ o te vas a quedar con las ganas.
Hablando de la comida, que no todo es malo, las tapas están bastante buenas, aunque el trato deja mucho que desear. La chica parecía que le habías hecho algo personal, si no se les ve sonriendo, no hay manera. Y ojo, que hay que pagar las consumiciones antes de irte, lo que te deja con poco margen si no tienes más efectivo. Y si pasas de los 20€, puede que te quedes con las ganas de pedir más, porque no estás dispuesto a salir a buscar un cajero en plena ola de calor.
Así que, en resumen, si estás pensando en pedir algo, los torreznos de Soria y las gildas son lo que se menciona como buenos aquí. Pero, sinceramente, a mí no me dan ganas de volver. Tal como están las cosas, prefiero quedarme en casa que lidiar con ese trato horrible.
Es adecuado Bar El Pescador para reuniones familiares o con amigos
Mira, si estás pensando en caerle a Bar El Pescador, mejor piénsatelo dos veces. Empezó bien, la ubicación así lo prometía, pero la experiencia fue un desastre. Horrible trato a los no locales. Los dueños y los camareros parecen tener un máster en ser bordes. Les gusta más atender a sus amigos que a los demás. Si eres forastero, prepárate para ser ignorado. Cuidado con los precios, que te cobran lo que les da la gana. Total, 1 estrella a la comida y al servicio. Vamos, una pesadilla.
Por otro lado, hay quienes tienen una experiencia mejor. Algunos dicen que las tapas están de locos. Pimientos rellenos, torreznos y gabardinas, eso sí que suena bien. Pero al final, el servicio puede variar un montón. Hay quien le ha dado hasta 5 estrellas solo por la rapidez y amabilidad de la camarera, aunque a veces el trato deja mucho que desear. Así que si llegas y te toca el camarero equivocado… ya puedes decir adiós a tus ganas de comer bien.
A veces, los platos salen bien, pero el trato es tan malo que te amargas el momento. Unos pinchos de barra son lo único que hay, y aunque se pueden comer, la actitud de los camareros se carga el ambiente. Si te topas con la señora mayor que se nota que odia su curro, ya sabes a lo que te enfrentas. Nosotros tuvimos suerte y la tortilla estaba pasable, pero a esos torreznos hay que darles otra oportunidad, porque estaban fríos y mal servidos. El ambiente en general es atractivo, pero el servicio es un bajón.
¿Es adecuado Bar El Pescador para reuniones familiares o con amigos? Pues voy a ser sincero, si buscas pasar un buen rato con tus seres queridos, mejor busca otra opción. Si a los camareros ya les molesta que entres al local, imagínate en un grupo. Las malas vibes matan cualquier plan. Así que, si quieres comer con calma y disfrutar, hay que mirar a otro lado.
Qué se puede hacer después de visitar la Iglesia de Nuestra Señora del Pino
Hablando de Bar El Pescador, lo de este sitio es pa’ flipar, en serio. La comida no está mal, se salvan un par de platos, sobre todo la tortilla guisada y el torrezno, que están de rechupete. Pero, hermano, la atención es un desastre total. Ya sea con la señora grosera de la barra o el hombre borde con el que te encuentras, es como si te estuvieran atendiendo en un servicio de urgencias, pero de los peores. Si lo tuyo es pasarlo bien, aquí va a ser complicado. Las mesas sucias y el trato como de la Edad Media, vamos, que no lo entiendo.
Lo peor de todo es que tienes que quitar los platos de otras personas para sentarte, como si estuvieras en una película de terror. 1 estrella de mi parte solo por la comida y otra por la jarras de cerveza helada. Pero, ojo, que me siento generoso, porque la variedad de pintxos no está mal, eso sí, ¡con cuidado! 7,50€ por una jarra y un pintxo, un poco demasiado considerando lo que ofrecen.
Si después de visitar la Iglesia de Nuestra Señora del Pino buscas un sitio donde comer o tomar algo, quizás deberías seguir buscando. Te recomiendo dar una vuelta por el Huevo Frito que está más abajo en la carretera. Las chicas de allí saben lo que hacen, y el trato es genial, además de que la comida está bien rica. Aquí sí que no se siente que te estén tratando como un perro. Al final, el buen ambiente y la buena comida merecen la pena, así que ¡fuera El Pescador y a probas otras opciones!
Cómo calificarías el servicio en Bar El Pescador
Ya te digo que el Bar El Pescador no es precisamente el sitio en el que querrías pasar la tarde con tus colegas, sobre todo si vas con perros. Íbamos a tomar algo y al principio nos dejaron pasar, pero después la camarera nos mandó a la calle. Vaya, que hoy en día a veces un perro se comporta mejor que algunas personas, ¿no? Parece que la falta de una terraza se nota y no son tan dog friendly como deberían.
Por otro lado, dicen que tiene un buen ambiente, sobre todo durante el Belén Viviente, con degustaciones de productos típicos de la zona. Pero, claro, entrar es una movida. A veces parece que te están mirando a ver si eres del pueblo o un simple turista al que pueden sablear. Y si no te atienden bien, ya ni te cuento. La atención al cliente es fundamental, y aquí parece que a muchos les sacaban de quicio los monosílabos del camarero.
En cuanto a la comida, quizás hay cosas chulas, pero no siempre están disponibles. Fui con la ilusión de probar un torrezno recomendable y, ¡sorpresa!, no lo tenían. Así que el pincho a 1,20€ puede que no esté mal, pero si el servicio es seco, ¿quién quiere volver? Además, el ambiente ruidoso no ayuda en nada.
Hablando de calificaciones, el servicio en Bar El Pescador lo tendría que poner en un 2 o 3, y eso tirando a lo bajo. Algunos dicen que el chico Pedro es majo, pero la mayoría te quedas con un mal sabor de boca por la atención. La comida puede ser pasable, pero si el trato no está a la altura, no mots a volver ni a recomendar. Si vuelvo a Vinuesa, definitivamente leeré las reseñas antes de decidir dónde ir.
Es necesario hacer una reserva en Bar El Pescador
¡Ya les dije que tienen que ir al Bar El Pescador! Está en Pl. Juan Carlos I, 12, 42150 Vinuesa, Soria. Es el plan perfecto para cuando estás buscando un sitio que tenga buena onda y, sobre todo, tapeo de calidad. La verdad es que aquí la comida no decepciona; las tapas son una locura, con esos sabores que te abrazan el estómago. Y no te olvides de probar el pescado frito; está crujiente, fresquecito y, vamos, se deshace en la boca.
Si te va el rollo de disfrutar de una cerveza bien fría mientras pasas el rato con los colegas, este es tu lugar. El ambiente es super agradable, y la gente es muy simpática. Siempre hay risas y buenas charlas. Es esos sitios donde te sientes como en casa, pero con el plus de no tener que fregar.
Ahora, si estás pensando en ir un fin de semana o en una hora punta, mejor haz una reserva. La cosa puede llenarse y, mira, no quieres quedarte sin mesa mientras se te hace agua la boca con los aromas que salen de la cocina. Así que, para evitarte esperas, lo más sensato es llamar antes y asegurarte tu sitio. ¡No dudes en darte una vuelta por El Pescador, que te va a encantar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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