Restaurante Venta de los Pinares

Restaurante Venta de los Pinares

¡Hey, colegas! Si buscáis un sitio guay para celebrar algo especial en Viana de Cega y alucinar con la buena comida, tenéis que echar un vistazo al Restaurante Venta de los Pinares en la Carr. las Maricas 60. Aquí no solo te miman con un equipo de servicio súper amable, sino que también tienen un menú de fin de semana a 18 euros que deja a todos contentos. Prueba su entreconte, el buey o el rape y no te olvides del postre, la tarta de queso está de locos. Con espacios amplios, terrazas y un horno de leña que hace maravillas, es el lugar perfecto para tus celebraciones. ¡No te lo pierdas!

Restaurante Venta de los Pinares

Restaurante
Valoración media: 4
Opiniones: 557 Reseñas
Dirección: Carr. las Maricas, 60, 47150 Viana de Cega, Valladolid
Teléfono: 983 55 42 70

Horarios Restaurante Venta de los Pinares

DíaHora
lunes10:00–18:00
martes10:00–18:00
miércoles10:00–18:00
jueves10:00–18:00
viernes10:00–23:30
sábadoAbierto 24 horas
domingo11:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Venta de los Pinares

Dónde se encuentra el Restaurante Venta de los Pinares

¡Ey, gente! ¿Habéis oído hablar del Restaurante Venta de los Pinares? Está en la Carr. las Maricas, 60, 47150 Viana de Cega, Valladolid. Es un sitio que ha tenido su rollo, varios dueños y todo eso, pero la esencia sigue intacta. La ubicación es top, fácil de encontrar y hay un montón de sitio para aparcar, así que no tendréis que dar vueltas como locos.

Entrando al local, te choca su decoración castellana, que te hace sentir como en un mesón antiguo, pero refrescadito. Y lo mejor: tienen unas terrazas amplias, tanto delante como en el jardín trasero. En cuanto a la comida, tienen una propuesta gastronómica con menú de fin de semana por solo 18 euros. En nuestra visita, optamos por ese menú: de primero, pillamos un potaje que estaba bien sabroso y una ensalada cántabra que, la verdad, no aportó mucho. De segundo, elegimos emperador, pechuga de pollo con queso y un churrasco... y dicho de manera clara, este último fue un desastre: seco y quemado. Las patatas fritas llegaron frías. Un mal día en la cocina, supongo.

Sin embargo, el cierre fue mejor con esos postres caseros que estaban de lujo. Pero, ojo, aunque la relación calidad-precio está bien, hay sitios en el pueblo que ofrecen algo más chulo. De lo que probé, la tarta de queso y el cocido que tienen los miércoles son bastante decentes. De hecho, el cocido es una bomba, con un montón de carne y garbanzos en su punto.

En resumen, si quieres disfrutar de una comida en un ambiente clásico y con un buen servicio, no está mal, pero hay que saber que puedes encontrar alternativas que se suponen más curradas. Así que ya sabéis, si os preguntais dónde se encuentra el Restaurante Venta de los Pinares, la respuesta es fácil: en Carr. las Maricas, 60, 47150 Viana de Cega, Valladolid. ¡Plan listo para el finde!

Cuál es el menú de fin de semana y cuánto cuesta

Ya te digo que el Restaurante Venta de los Pinares es un lugar que sorprende, especialmente si vas de casualidad como nosotros. El ambiente es acogedor y lo mejor de todo, la comida es de 10. Se nota que le ponen cariño a lo que hacen. Menús y platos a la carta, así que tienes opciones para elegir lo que más te apetezca. Yo recomiendan el entrecot y la dorada a la brasa, ¡son una locura! Y no te olvides de dejar hueco para los postres, porque la tarta de queso es simplemente deliciosa. Si me preguntas, es el mejor remate que puedes tener.

El servicio es otro punto que destaca. Siempre están atentos, y se nota que saben lo que hacen. Desde que llegas te tratan con muy buena onda y rapidez. Lo mejor es que todo esto no te va a salir por un ojo de la cara; por unos 20-30€ por persona, comes de lujo. No está nada mal, ¿verdad?

Ah, y si eres de los que prefieren comer al aire libre, este sitio tiene unas terrazas amplias y preparadas. Inclusive te dejan llevar a tus mascotas. ¡El encanto del lugar no tiene precio! Las patatas a la importancia son un buen primer plato para abrir el apetito, y el costillar a la brasa es un espectáculo. Y claro, para acabar, el arroz con leche casero no se lo salta nadie.

Y ya, para que no te quedes con la duda, el menú de fin de semana suele rondar en los 20-25€, así que ya sabes, ¡es un planazo para disfrutar con la familia o los amigos! Sin complicaciones y con buena comida, ¿qué más se puede pedir?

Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante

Hablando del Restaurante Venta de los Pinares, es un sitio que, si te gusta la cocina castellana, deberías tener en tu lista. Con su menú diario a 10,90€ y el de fin de semana por 14,90€, no está nada mal para lo que ofrecen. La comida está buena y, además, el trato es bastante amable. Tienen un montón de espacio: una terraza exterior genial para esos días de sol, otra cubierta para cuando el clima se pone pesado, y un comedor interior amplio. Y si buscas un lugar para celebrar algo, hay un área trasera con césped que es perfecta. ¡Vamos, está todo pensado para que te sientas cómodo!

Claro, no todo es un camino de rosas. Algunas experiencias han sido una auténtica pesadilla. Escuché de un grupo que pidieron dos menús y lo que les trajeron no era ni de lejos lo que pedían. Platos fríos y un trato que no dejaba mucho que desear. Si te dicen que no vuelvas, a ver quién se queda callado. La comida es importante, pero un buen servicio es clave, y ahí parece que fallaron un poco.

Pero la mayoría de las críticas son buenas, ¡y eso también cuenta! La comida es sabrosa y, si celebras algo, es un lugar que no decepciona. El pulpo a la brasa y el lechazo al horno de leña son de los platos que tenéis que probar sí o sí. Ojo, también mencionan que el trato es muy cercano, como si fueras de la familia. Así que si buscas un sitio para hacer celebraciones, aquí puedes organizar desde un cumpleaños hasta un bautizo.

¿Y qué tipo de comida se ofrece en el restaurante? Principalmente, te van a encontrar platos típicos de la cocina castellana. Desde revuelto de boletus hasta lechazo al horno. Todo bien elaborado y con esas raciones que llenan. Así que, si te gusta lo tradicional y en buena compañía, Vente para acá y disfruta un buen rato. ️

Es recomendable reservar con antelación para celebrar eventos especiales

Ya te digo, el Restaurante Venta de los Pinares es un sitio que te deja satisfecho. Te vas con 5 estrellas bien puestas. Nos metimos ahí a comer con la familia y, la verdad, el trato fue espectacular. Tienen un servicio que está siempre al tanto de todo, parece que te leen la mente. Y el sitio, ¡madre mía!, es enorme: tienen terraza al aire libre, otra cubierta y hasta comedores cerrados. ¡Y la comida! De lujo, ya no me queda más nada que decir. Si te gusta comer bien, tienes que ir. ¡Volveremos!

Pero, ojo, no todo es color de rosa. Hay algunos que han tenido experiencias malísimas, como esa gente que se llevó solo 1 estrella. Imagínate pedir un plato y que te traigan otro que ni te va. Encima, al devolverlo, te intentan cobrar el menú completo y cuando te quejas te mandan a paseo. Eso es para flipar, de verdad. A veces parece que se olvidan de que están en el negocio de servir a la gente. Comida y servicio rasos, de lo peor.

Sin embargo, el menú del día lo salvan con una buena relación calidad-precio. Por 10€, tienes una variedad de primeros y segundos, y aunque las costillas son la estrella, el servicio puede ser algo lento. En verano, el aire libre es la clave, aunque recuerda que salir oliendo a fritanga no es muy glamuroso.

Haciendo un balance, aunque hay de todo, nuestra experiencia ha sido positiva y bastante consistente. Para los que buscan un buen sitio sin romper la hucha, el restaurante sí que es recomendable. Tienen buena cocina y las cantidades son generosas. Si piensas celebrar algún evento especial ahí, lo mejor es que reserves con antelación. Así aseguras sitio y evitas sorpresas. ¡Así que ya sabes, a reservar y a disfrutar!

El equipo de servicio del restaurante es amable

Ya sabes que si buscas un buen sitio para comer, Venta de los Pinares es la movida. Con un 5 estrellas en la puntuación, el chuleton a la brasa es simplemente un 10. Si llevas a la familia o al perro, no hay problema, que tienen una terraza de lujo donde disfrutar de una buena comida. El personal es súper atento. En serio, es de esos sitios donde te sientes como en casa.

Ahora, si solo piensas en una merienda, cuidado. Te va a gustar, pero el servicio flaquea un poco porque parece que faltan camareros para la cantidad de mesas. No deberían haber más de 2 estrellas en el servicio, y ya te digo que la calidad-precio está bien, entre 10-20 € por persona, así que ¡no te quejes tanto! Las porciones son grandes, aunque la comida no termina de brillar. Y ese tarta de queso que tienen, ¡esa sí que vale la pena!

Hablando de la comida, no está mal, pero hay algunos fallitos. Un poco de aceite de más en la carbonara y los baños dejaban mucho que desear, olían que flipas y eran pequeños. Pero si te gusta lo dulce, la tarta de queso es un must. Eso sí, te vas a llevar una mezcla de experiencias, algunas cosas que destacan y otras que te dejarán chof.

Lo más bajo de la experiencia fue esa cena con los niños. 4 canelones por el precio de un menú y todo escaso. La ensalada sin aliñar y el churrasco duro... ¡menudo bajón! Al menos la paella y el secreto en salsa de mostaza estaban bien. Demasiado caro para lo que sirvieron, así que si pensabas celebrar algo grande allí, mejor busca otro sitio.

A ver, en cuanto al trato del equipo, es amable y servicial. Eso no se puede negar. Te cuidan y están pendientes de ti, de verdad que sí, pero ¡ay! que hay cosillas que mejorar. Por lo general, el ambiente está bien y es un buen lugar para ir con los niños, siempre que tengas en cuenta qué pedir y cómo se encuentra el sitio esa tarde.

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

La verdad, la experiencia en el Restaurante Venta de los Pinares puede ser una montaña rusa de emociones. Hay quienes se van encantados y otros que salen diciendo que no vuelven más. Un amigo fue hace poco y le tocó un camarero que parecía que le habían robado el almuerzo. ¡Sin sonrisas, sin ganas! Le dio 1 estrella y, sinceramente, a veces puede ser hasta lógico. Pero bueno, si lo que buscas es menú diario, aquí le dan al clavo. Cambian el menú a diario, y la cantidad está bastante bien por unos 10-20€ por cabeza. Si encuentras un buen día, la cosa mejora: buena atención y un ambiente decente.

Pero, cuidado, porque la terraza es un buen plan en verano. Música en directo, monólogos y magia para amenizar la comida. Si vas con peques, ni se diga; ¡tienen un jardín enorme para que corran! Además, siempre hay plazas de aparcamiento libres y el acceso es fácil, vale la pena desviarse esos 5 minutos de la N-601 para disfrutar de un buen plato.

Aunque hay opiniones mixtas sobre la comida, en general la calidad está bastante bien, aunque hay quien se ha llevado chascos con algunos platos. Mencionan el churrasco más grueso de lo esperado y que el servicio a veces deja mucho que desear. Pero, hey, si te animas a probar, no te puedes perder el cachopo, las hamburguesas de buey y las croquetas de la casa. Y si tienes sitio para el postre, te recomiendo la tarta de queso y el flan casero. ¡Dejarás a todos flipando! Al final, el ambiente y los platos abundantes compensan esos pequeños tropezones.

Ofrecen opciones vegetarianas o solo platos de carne y pescado

Mira, si estás pensando en ir a Venta de los Pinares, te diría que lo pienses dos veces. He estado allí varias veces y la verdad, la calidad de la comida ha ido en picada. Para que te hagas una idea, el menú es muy flojo. La última vez pedí una paella que estaba fría y el arroz ya se había pasado, ¡un asco! Y no hablemos de las patatas con ¿pulpo? que solo sabían a picante, como si quisieran disimular lo que realmente era. Las costillas eran durísimas y los pescados, bañados en una salsa de nata, que parece que solo están ahí para ocultar que no son frescos. ¡Imagínate! Creo que sería mejor ofrecer algo más casero y sencillo.

El lugar, eso sí, es bastante agradable. Tienen una amplia terraza y un jardín donde puedes disfrutar un ratillo. Pero el salón interior deja mucho que desear, porque, te juro, había más moscas que comensales en algunas mesas. La atención del personal, como siempre, es buena, pero qué lástima que la cocina no esté a la altura. Para lo que te cobran, que ronda entre 10-20 €, no vale la pena. Ya esta ha sido mi última oportunidad, y lo siento, pero no vuelvo.

Si decides ir en verano, ten cuidado. Un domingo a comer puede ser un desastre total. El servicio es tan lento que entre plato y plato puedes esperar 45 minutos. Eso sí, las camareras son un encanto y hacen lo que pueden con lo que tienen, pero con solo dos para tantas mesas, el caos está servido. Ojalá el verano que viene pueda quitar esta reseña, pero lo dudo.

Y sobre las opciones vegetarianas... La verdad es que predominan más los platos de carne y pescado. Así que si buscas algo verde, te va a costar encontrarlo. A veces parece que solo están pensando en llenar esos platos con carne, así que, si prefieres verduras, mejor busca otro sitio. Al final, ¡hay muchas opciones que ofrecen más variedad y calidad!

El restaurante cuenta con espacios al aire libre

Te cuento que el Restaurante Venta de los Pinares tiene una mezcla de opiniones que flipas. Por un lado, algunos se quejan de que su menú del día para el fin de semana no vale ni un duro si lo miras bien. Diecisiete euros por un plato escaso y con calidad, digamos que "regular"... ¡Menuda estafa! Ni hablemos de los postres con cucharilla ya dentro del plato y sucios, y con algunas camareras que parecen estar de mala leche. En fin, yo no repetiría esa experiencia, ni loco.

Pero, ¡atención! Hay otros que han tenido una experiencia totalmente diferente. Este lugar es famoso en la zona y no es para menos. Tiene un comedor grande y un patio enorme, ideal si vas con los peques, porque hay un montón de espacio para que corran. La atención fue de lujo, y lo mejor de todo, la comida se llevó la palma. Tanto si pides de carta como si vas a por el menú ¡todo riquísimo! Por poco más de diez euros tienes raciones generosas y platos bien elaborados. Sin duda, un sitio al que volver.

Ahora, otros que han ido se quedaron con un sabor agridulce. La calidad-precio estaba bien, y aunque la comida estaba rica, hubo algunos problemas. Cuando pidieron paella, resultó que al final de la mesa les servían menos que a los que llegaron primero, y claro, te quedas un poco decepcionado. Las costillas estaban buenas, pero las patatas sin sal... ¡Qué desastre! Por otro lado, los postres ya eran otra historia y sin problemas. A pesar de esos deslices, lo recomendarían, así que parece ser un lugar muy popular.

Y sobre tu duda, que el restaurante cuenta con espacios al aire libre, así que si quieres disfrutar de una buena comida en el patio, estás en el lugar adecuado. ¡Anímate!

Qué instalaciones tiene el restaurante para celebraciones

Ya te digo, el Restaurante Venta de los Pinares es un sitio que vale la pena probar. Nos pedimos el menú del día y la verdad, ni fu ni fa. Estuvo normalito, en la media… el arroz un poco pasado y el solomillo bastante salado y empanado, algo que me llamó la atención. El servicio fue aceptable, pero, oye, no me impresionó. Su precio ronda entre 10-20 € por persona. Comida: 3, Servicio: 3, Ambiente: 4. Eso sí, si vas, no te olvides de probar la tarta de queso, la paella, el pincho de lechazo, el arroz con leche y, por supuesto, el flan de queso.

Pero no todo es tan gris, porque hay veces que nos ha flipado. La verdad que este sitio nos gusta mucho, y hemos ido un montón de veces, tanto a comer el menú del día como el de fin de semana. No le pongo 5 estrellas porque ha habido veces en que el menú ha estado un poco pobre y no tan bien cocinado. Pero la última vez fue un verdadero acierto: ¡todo estuvo genial y una de las camareras fue superatenta! Así sí da gusto comer fuera, ¿no crees?

Y si hablamos de la carne, este sitio tiene una parrilla que deja huella. Comimos otra vez de menú y, en serio, sin duda, tenéis que probarlo. La calidad-precio es estupenda. El ambiente es agradable, tanto en el interior como en la gran terraza trasera que tiene una zona verde que es un oasis. Además, dentro hay chimenea, y la terraza delantera es amplia.

Sobre las instalaciones para celebraciones, te cuento que el restaurante es bastante grande y acogedor. Tiene un comedor decorado con encanto, separado en distintas zonas, lo que lo hace perfecto para fiestas y reuniones familiares. Si quieres un trato familiar y cercano, esta es tu opción. Te aseguro que aquí te sentirás como en casa, con personal que se desvive por atenderte y te hace sentir parte de la familia, ¡así que no lo dudes!

Pueden acomodar grupos grandes para eventos

Te cuento un poco más sobre el Restaurante Venta de los Pinares. Primero que nada, hay días que te quedas pensando: '¿Qué demonios pasó aquí?' Salí muy decepcionado con sus huevos rotos. Te prometo que nunca había probado algo así en mi vida; las yemas secas y las patatas medio crudas. O sea, ¡9 euros por eso! No me extraña que el lugar estuviera vacío. El servicio tampoco ayudó, así que la puntuación se queda en 2 estrellas.

Pero no todo es malo, ¿eh? Hubo días en los que la comida me voló la cabeza. La vez que fui con la familia un día de la madre, aunque sí se notó que estaban a tope, y tardaron un pelín en atendernos. Pero la comida estaba muy buena. La paella, el cachopo, y la hamburguesa de buey son platos que no te puedes perder. Al final, salí con una buena experiencia y le pongo 4 estrellas.

Y hablando de momentos buenos, te tengo una anécdota. El otro día fui a tomar un vermú y se me olvidó el bolso en el baño. ¡Pues al final lo recuperé intacto! Un aplauso para la gente que lo encontró y lo dejó en la barra. No es solo la pérdida, es todo el lío de tarjetas y DNI. ¡Mil gracias a los dueños por su amabilidad! Esto me deja pensando que este lugar tiene sus puntos fuertes y le doy 5 estrellas solo por eso.

Ahora, para ser justos, en mi última visita vi cosas que no me gustaron. Estábamos en un concierto de los Cañoneros, que fue espectacular por cierto, pero la comida dejó mucho que desear. La capresse parecía del Mercadona, y el rodaballo llegó con parte de las tripas. Una amiga se fue sin comerse el pescado por asco, y lo peor es que la camarera soltó un comentario muy desafortunado. Como que, no sé, la amabilidad no estaba a la orden del día. En fin, me quedo con mis 2 estrellas y una recomendación: o mejoran o no vuelvo.

Ahora, sobre si pueden acomodar grupos grandes para eventos, no tengo info clara al respecto. Pero con lo que he visto, parece que podrían tener problemas si el servicio es así de lento y la comida no acompaña. Quizás lo mejor sería llamar primero o asegurarte de que no estén a reventar. ¡Mejor prevenir que lamentar!

Es necesario llevar postre, o el restaurante ofrece opciones de postres

¡La verdad es que vale la pena hablar del Restaurante Venta de los Pinares! La primera vez que fuimos, quedamos flipados. 5 estrellas pues, la comida es totalmente casera, y la relación calidad-precio está de lujo. La camarera que nos atendió era un encanto, ¡super simpática! Y el sitio tiene su rollo, está bien decorado y es acogedor. Pero, si me preguntas, lo mejor de todo es la tarta de queso. ¡Deberías probarla! Es de esas cosas que hacen que se te haga la boca agua. Para chuparse los dedos, te lo digo.

Sin embargo, he escuchado que hay opiniones encontradas. Como esa que dice que hubo un espectáculo lamentable con unas chicas que pedían un menú del día para cinco. Vamos, ¡no es para tanto! Si vas a un restaurante en un pueblo, no puedes venir con aires de grandeza. Se tomaron la molestia de dejar un comentario negativo porque no les hicieron un postre individual. Hombre, si no te gusta, pues no lo comas. En un sitio como este, donde todo lo que sirven es exquisito, hay que saber disfrutar y tener un poco de humildad.

Habiendo vuelto después de la pandemia, puedo decir que todo sigue igual de bien. La atención es top y la comida casera no falla. El otro día, nos sirvieron una paella perfecta y unas pechugas al roquefort deliciosas. Las opciones del menú son geniales y justas en precio, así que no te preocupes por gastar de más.

Y ya para terminar, sobre los postres, ¡olvídate de traer algo! La tarta de queso es un must, pero hay más opciones, así que el restaurante ofrece sus propios postres. Así que sí, no es necesario llevar nada; deja que ellos se encarguen de endulzar la comida. Te lo aseguro, no te arrepentirás.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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