Mesón de Cándido

Mesón de Cándido

¡Escucha! Si estás en Segovia y no pasas por el Mesón de Cándido, la estás cagando. Este sitio, en Pl. Azoguejo, 5, es el restaurante más renombrado de Castilla y León, famoso por su cochinillo asado y unos vinos que te dejarán loco. Además, el ambiente es puro rollo histórico, con techos de madera y murales, que te hacen sentir que estás comiendo en otra época. Y la mejor parte: desde la mesa, tienes unas vistas que quitan el hipo al Acueducto de Segovia. Es un clásico que ha dejado huella en muchas celebridades y, sin duda, un must si quieres capturar la esencia segoviana.

Mesón de Cándido

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 10.464 Reseñas
Dirección: Pl. Azoguejo, 5, 40001 Segovia
Teléfono: 921 42 59 11

Horarios Mesón de Cándido

DíaHora
lunes13:00–16:30, 20:00–23:00
martes13:00–16:30, 20:00–23:00
miércoles13:00–16:30, 20:00–23:00
jueves13:00–16:30, 20:00–23:00
viernes13:00–16:30, 20:00–23:00
sábado13:00–16:30, 20:00–23:00
domingo13:00–16:30, 20:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón de Cándido

Dónde se encuentra el Mesón de Cándido

Si buscas un plan guay en Segovia, tienes que hacer una parada en el Mesón de Cándido, eso es un hecho. Este sitio tiene 4 estrellas y está justo al lado del acueducto, así que las vistas son brutales. ¿Te cuento un curioso? Este restaurante es el más antiguo de la ciudad, y el edificio donde está ahora se inauguró en 1786. ¡Eso sí que es tener historia! La decoración es de lujo y verás un montón de detalles que cuentan su evolución a lo largo de los años.

La terraza exterior es amplísima, perfecta para disfrutar del buen tiempo y del ambiente. El personal es súper profesional, amable y van vestidos con un uniforme elegante que le da un toque chic al restaurante. Y si hablamos de comida, la especialidad aquí es el cochinillo asado, que es una auténtica delicia. Pero no te preocupes, que la carta es variadísima: desde cordero asado hasta el famoso ponche segoviano. Y ni hablar de la carta de vinos, ¡tienen tintos, blancos, rosados y espumosos para todos los gustos!

El ambiente es buenísimo, aunque el ruido a veces sube, pero se puede charlar sin problemas. Ten en cuenta que el precio por persona va a estar rondando los 30-100 €, dependiendo de lo que pidas, así que ¡prepárate para disfrutar! Eso sí, hacer una reserva es casi obligatorio si no quieres quedarte sin sitio. Y si vas en coche, mejor que busques dónde aparcar con tiempo; hay aparcamiento de pago en la calle y un parking público.

Entonces, para resumir, ¿dónde está el Mesón de Cándido? Está en la Pl. Azoguejo, 5, 40001 Segovia, justo en el corazón de la ciudad y con unas vistas alucinantes. Así que ya sabes, si pasas por Segovia, ¡no puedes dejar de caer por ahí!

Por qué es famoso el Mesón de Cándido

Mira, si te pasas por el Mesón de Cándido, no te vas a arrepentir. Está en Pl. Azoguejo, 5, justo donde puedes ver el acueducto. Y te digo, comer ahí es como tocar la esencia de Segovia. La comida, aunque hay diferentes opiniones, es mayormente buena. El cordero nos sorprendió, estaba mejor que el famoso cochinillo, aunque ambos son unos manjares. El ambiente es relajado, con un ruido bajo que permite que puedas charlar sin problemas, y si te sientas en la terraza, las vistas son de otro mundo.

Ahora, lo que sí hay que tener en cuenta es que el servicio puede ser un poco... lento. Te puede tocar esperar un ratito desde que te dan la carta hasta que alguien viene a tomar la nota. Pero, oye, una vez que llega la comida, ya lo olvidas. Los precios están bastante bien para lo que ofrecen, rondando entre 40 y 50 € por persona. Teniendo en cuenta el espectáculo de cortar el cochinillo, ¡vale la pena!

Y si hablamos de la experiencia completa, hay que destacar el servicio espectacular de los camareros, en especial de Jairo, que estuvo súper atento a todo. La verdad, el cochinillo que sirven es el rey de la casa: piel crujiente y carne tierna que te hace querer pedir más. Además, si eres celíaco, tienen opciones para ti. Al final, ¿por qué es famoso el Mesón de Cándido? Porque combina historia, buen comer y unas vistas que te dejan sin aliento. Es un lugar que no solo alimenta el cuerpo, sino también el alma. ¡No te lo pierdas!

Cuál es el plato estrella del restaurante

Y bueno, aquí estamos, hablando del Mesón de Cándido. Si estás en Segovia, no hay plan más top que cenar en su terraza con una vista increíble del acueducto. La comida es de 10, el servicio es de 10, y el ambiente también. Todo es un , así que ya sabes, ¡no te lo puedes perder! Para que te hagas una idea, la ensalada de verano + el cochinillo con patatas y un buen ponche segoviano hacen que la vida tenga sentido. Todo esto por un precio de 40 a 50 € por persona. ¡Increíble! ️

La cosa es, si quieres disfrutar de esta experiencia, mejor haz una reserva, porque está siempre muy solicitado. Y no es para menos, con un nivel de ruido bajo que permite charlar sin problemas, la experiencia es super tranquila. Ideal si vas con peques, porque son muy atentos y tienen tronas para los más chiquitines. Así que, ¡los niños también son bienvenidos!

En una de mis visitas, la cena fue un veradero festín. Empezamos con unas mollejas que estaban para chuparse los dedos, y claro, no podía faltar el famoso cochinillo segoviano. Se deshacía con un tenedor, y el sabor era simplemente espectacular. Terminar con una tarta de ponche segoviano y una torrija de leche fue como ponerle el lazo perfecto a la noche.

Así que, para responder a la pregunta del millón: el plato estrella del restaurante es sin duda el cochinillo segoviano. Si vienes a este lugar y no lo pruebas, la verdad es que te estás perdiendo de lo mejor que Segovia tiene para ofrecer. ¡Nos vemos en la próxima!

Qué tipo de vinos ofrece el Mesón de Cándido

Y ya hablando del Mesón de Cándido, es un sitio que hay que visitar sí o sí si te plantas en Segovia. 5 estrellas en todo: la comida es exquisita, y la atención que te dan es de 10. El local es grandísimo, repartido en varias salas, con una decoración auténtica que te transporta a otra época. Y no te olvides de probar el cochinillo asado, que es un espectáculo en sí mismo, sobre todo cuando Don Cándido sale a cortarlo. ¡Un show total! Y de paso, remata con un ponche segoviano que te va a dejar flipado. La relación calidad-precio está muy bien, así que cuenta con unos 40-50 € por persona.

La experiencia es mítica. El ambiente es espectacular, con un edificio de lo más impresionante. La gente dice que es turístico y puede que sí, pero yo te digo que la comida no decepciona. Disfrutamos el lechón y el cordero, que son un clásico, y terminamos con un dulce segoviano que está de vicio. La historia que tiene el lugar es parte del encanto, así que no te lo pierdas. Los platos son bastante grandes, así que ve con hambre. Recomendación personal: haz reservas, así te evitas la cola.

Ahora, en cuanto a los vinos, el Mesón de Cándido no se queda atrás. Tienen una buena selección de vinos de la región. Puedes encontrar desde tintos robustos hasta algunos más frescos, perfectos para acompañar ese cochinillo. Así que ya sabes, no solo es comer bien, sino también disfrutar de una buena copa de vino. ¡No te lo pienses más y ve a disfrutar de una comida que no vas a olvidar!

Qué características del ambiente hacen del Mesón de Cándido un lugar especial

Mira, si estás en Segovia, no te puedes perder el Mesón de Cándido. Es un lugar que grita tradición, y cuando pides el cochinillo, realmente sientes que estás en el corazón de la gastronomía segoviana. Éramos un buen grupo y, claro, pedimos el cochinillo entero. ¡Vino el propio Cándido a romper el plato! Eso es todo un espectáculo. La comida estuvo buena, el cochinillo tierno y jugoso, pero eh, hay que decir que la atención de los camareros fue un poco lenta. Y sí, un poco caro, aunque estás comiendo justo frente al acueducto y la calidad lo merece. A mí me encantó la tortilla de trufa, que no solo es un capricho, ¡está riquísima!

Si decides probar el cochinillo con ceremonial, asegúrate de pedir que te avisen. A mí me pasó que, aunque tenía reserva, no estaba del todo claro cómo iba a ser el show. La comida, rica, y el servicio, eso sí fue muy formal, pero no me quedé con ninguna anécdota que contar del servicio ese día. La verdad, el ambiente es agradable, me llegó a gustar más que en otras visitas, ha cambiado un poco, pero sigue con su estilo. El precio, la mayoría diría que ronda entre los 30-50 € por persona, depende de lo que pidas.

La segunda vez que fui, me quedé alucinado al entrar. ¿Por qué no había ido antes? Vistas del acueducto desde las ventanas, ¡espectacular! Mantiene ese encanto de siempre y la atención, de diez. Totalmente recomendable. Parecía que estaba en un museo, la decoración se siente cuidada y con historia. Si te gusta el buen ambiente, aquí lo tendrás. Tranquilo, pero con la vibra de un lugar que hay que experimentar. Lo único, si vas con el coche, te va a costar un poco aparcar. Sí que hay opciones en la calle, pero parece un juego de Tetris.

Ahora, respecto a lo que hace del Mesón de Cándido un sitio especial, pues es todo un conjunto. La ubicación es clave: estar justo al lado del acueducto le da un punto extra. La decoración cuenta historias, con muchos comedores que preservan ese aire tradicional. Además, el espectáculo del corte del cochinillo es digno de ver y el ambiente en general es bastante acogedor. Aparte, aunque el ruido es moderado, puedes charlar sin problema con tu grupo. Todo eso, más la atención al detalle en la comida, lo convierten en un lugar inolvidable. Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Qué tipo de decoración tiene el restaurante

La verdad, si te mueves por Segovia, tienes que hacer una parada en el Mesón de Cándido, que está en Pl. Azoguejo, 5, justo al ladito del acueducto romano. Nos lanzamos a probar el famoso cochinillo y, man, fue un 10. La porción está para reventar, así que pillamos una entrada y compartimos el plato. Y no te olvides de dejar espacio para el postre típico de aquí, porque está de locos. La atención fue de lujo, y puedes reservar por Google, que así evitas quedarte sin mesa. ¿El precio? Más o menos entre 50-60 € por persona. Así que lo cuentas como inversión, porque te vas llenito y feliz. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Cuando vamos a Mesón Cándido, siempre salimos con una sonrisa. El ambiente es súper agradable, la comida no tiene pierde y el menú da para elegir lo que quieras. El servicio es un lujo, todos son muy atentos y profesionales. Y si alguna vez vienes a Segovia, sabemos que siempre vas a regresar al Mesón. El precio ronda entre 40-50 € por persona, así que puedes ir sin que te duela el bolsillo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Y si pensabas que eso era todo, espera a probar las torrijas. Ufff, son de otro mundo. Además, el servicio es rápido y siempre hay un show donde rompen un plato después de servir el cochinillo. Ten en cuenta que hay que reservar, porque el lugar está a tope siempre. El restaurante tiene un look muy lindo, ideal para disfrutar. Por cierto, nivel de ruido moderado y casi nunca esperas más de 10 minutos. El precio, como dije antes, entre 40-50 € por persona. Comida: 4, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Eso sí, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Algunos se han llevado decepciones con el servicio, ya que dicen que no estuvo a la altura de lo esperado. La comida fue buena, pero la atención les falló. Es una pena que tantos lugares tengan ese desbalance entre la fama y la experiencia real. Pero bueno, si decides ir, haz la reserva para evitar problemas. Precio: 40-50 € por persona. Comida: 4, Servicio: 3, Ambiente: 3.

Ah, y para los curiosos sobre la decoración: el restaurante tiene un estilo bien cálido y tradicional, con un toque rústico que te hace sentir como en casa. Perfecto para disfrutar de una buena comida en buena compañía. El Sr. Cándido siempre está por ahí charlando con la gente y, si tienes suerte, hasta te deja una firma. En fin, una experiencia que vale la pena.

Desde qué parte del restaurante se pueden ver el Acueducto de Segovia

La cosa es que el Mesón de Cándido en la Pl. Azoguejo, 5, tiene su magia, pero hay un par de cosas que no se pueden ignorar. Por un lado, su comida es un escándalo: el cochinillo asado está para llorar de lo bueno y las torrijas son un pecado que deberías perdonarte. Pero, en mi última visita, la experiencia se vio empañada por un servicio que deja mucho que desear. La camarera rubia con gafas y ese acento latino tratándonos como si fuéramos un número más... ufff, fue un bajón. Punto para la comida, pero restamos algunos por el servicio. Al final, nos sentimos un poco despreciados. Ruth, que vino con nosotros, decía que con un simple “hola” ya se podía haber echado algo de sal a la herida, pero nada.

Sin embargo, no todo es negativo, porque también he vuelto y hay veces que la experiencia puede ser un homenaje total. En esa segunda ocasión, el servicio cambió y Cándido se mostró súper amable, lo que le sumó un par de puntos al ambiente. Revisando esos cochinillos y ese ponche segoviano, la cosa se vuelve a poner seria. Yo diría que, con un par de cervezas y una buena charla, este sitio puede ser accesible para cualquier bolsillo, entre 40 y 60 euros por persona. Así que sí, haz tu reserva porque tiende a llenarse y, si tienes suerte, el ruido está bajo y se puede charlar sin dramas.

Ahora, si estás buscando un buen spot para disfrutar del Acueducto de Segovia, deberías ubicarte en las mesas que tienen vista lateral. Desde ahí la vista se pone bien bonita, así que ¡lánzate a disfrutar de la comida y de la vista! Все, que el Mesón tiene su encanto, aunque el servicio, a veces, le haga sombra.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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