
Si buscas un buen sitio para comer en Requena, La Posada de Águeda es tu movida. Este coqueto restaurante está en una casita en la Carretera Nacional III, km. 282, y es de lo mejorcito de la comarca de Utiel-Requena. Lo llevan una familia que es pura esencia: Julio está al mando de los fogones, mientras que Águeda y su hija se encargan de hacerte sentir como en casa. Aquí la cocina es tradicional y de producto, con platos sencillos pero deliciosamente bien elaborados. Si quieres saber más, tienen un menú de 51 platos y bebidas que no te puedes perder. ¡Así que ya sabes, no dudes en pasar por allí y dar un buen homenaje a tu paladar! ️
La Posada de Águeda
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Mapa Ubicación La Posada de Águeda
Dónde se encuentra La Posada de Águeda
¡Hey, gente! Si estáis buscando un buen lugar para comer y no sabéis dónde ir, La Posada de Águeda es el sitio que tenéis que tener en cuenta. Este restaurante con 4 estrellas está en la Carretera Nacional III, km. 282, 46340 Requena, Valencia. La comida está riquísima, aunque, ojo, el servicio puede ser un poco lento y han habido algunas equivocaciones. Parecía que el equipo estaba bastante liado, pero aún así, 100% recomendable si queréis disfrutar de una comida de muy buena calidad.
Hemos estado comiendo allí y, aunque el servicio le pondría un 2, la comida se lleva un 5 de calle. El ambiente está bien, un 4 para que os hagáis una idea. Algunos de los platos que no os podéis perder son los Buñuelos de Bacalao, la Tarta de Manzana y el Magret de Pato. Prepárate a dejarte unos 40-50€ por persona, pero la calidad lo vale, sin duda. Y aparcar es fácil, hay muchas plazas libres y es gratuito, ¡perfecto!
La verdad es que en nuestra última visita, fue todo maravilloso. Platos como croquetas, buñuelos de bacalao, y unas rosquillas de pipas caseras que nos dieron sin coste adicional estaban de muerte. El arroz al señoret fue la bomba, servido en dos paellas y con raciones que llenan un camión. Además, el lugar está súper limpio y tiene un ambiente chido. No olvidéis reservar mesa, que se llena rápido.
Así que ya lo sabéis, si estáis en el lado de Requena y queréis comer algo bueno, eche un vistazo a La Posada de Águeda, justo en la Carretera Nacional III, km. 282. ¡No os arrepentiréis!
Cuál es la especialidad del restaurante
Tío, si no has sentado en La Posada de Águeda, estás perdiendo el tiempo, de verdad te lo digo. 5 estrellas porque, por honor a Luis y su trayectoria, le debo poner un 1000. Este tipo ha tenido una estrella Michelin por tres años seguidos y, sinceramente, no entiendo cómo no tienen una carta de bebidas o vinos simplemente por cortesía. Es un gran laurel, bro. Imagínate preguntar de esto en pleno servicio, me pareció un faltón de respeto. Aparte de eso, no hay que sacarle pegas a la casa: la limpieza, la decoración, el ambiente... todo está bien montado, la puesta en escena es brutal. Pero, ¡ojo! que si estás en el negocio, esas cosas deberían estar en su sitio. Ah, y otro detalle: fui y no tenían cambio cuando pagué en efectivo. Eso también hay que mirarlo, ¿no?
En cuanto a la comida, tío, ¡un auténtico festín! La atención es exquisita y cercana, de esas que te hacen sentir en casa. El calamar de playa, la alcachofa, la carne y esos buñuelos de bacalao son de otro mundo. Lo mejor es que hay fácil aparcamiento, y el local en sí es muy guapo. Volveremos a probar las vieiras, que se nos quedó la espinita. Por lo general, cuentas con un precio de unos 30-40 € por persona. Y sí, todo vale la pena, ¡la comida es un sólido 5!
La primera vez que fui con mi mujer, comenzamos con esos buñuelos de bacalao que son una delicia. Luego probamos la sardina ahumada con tomate y las albóndigas de carne, que estaban para llorar de buenas. Los platos principales, por ejemplo, la pasta casera rellena y el rodaballo con verduras son un espectáculo. Sin duda, es una elección ganadora si haces un alto en Requena.
¿Qué es lo que mejor hacen en esta posada? La especialidad del restaurante son esos buñuelos de bacalao, la carne y los platos de mar. Si te gusta disfrutar de una comida rica y bien presentada, ya sabes dónde ir. ¡No te arrepentirás!
Quiénes son los dueños de La Posada de Águeda
¡Y aquí seguimos! Como te decía, La Posada de Águeda siempre da en el clavo. Volvimos con unos amigos y, aunque ya lo había dicho en reseñas pasadas, la comida está de 10. La perdiz escabechada es una delicia, y esas alcachofas tienen un punto de cocción que te hacen querer comerte un par de platos. ¿Y las alubias con perdiz? Para chuparse los dedos. La paella de cocido es todo un lujo, bien presentada, elegante y, por supuesto, ¡sabrosísima! La verdad, es un sitio para volver cada vez que puedas.
No puedo dejar de hablar de los buñuelos de bacalao, que son un manjar. Y esa sardina ahumada con guacamole y un toque de guindilla, ¡vaya arriesgado! Pero lo mejor es que siempre te sorprenden con los postres: básicos pero con ese toque elegante. El ambiente es muy chido, y el servicio impecable, sin demoras, todo en su sitio. Para rematar, nos tiramos un tinto de la zona que estaba increíble, dulce y suave. ¿Y la cuenta? Muy razonable por todo lo que probamos.
Si te digo, hay que ser realistas. Algunos han salido diciendo que la comida está rica, pero que no es acorde al precio. Pero, en nuestra experiencia, la calidad siempre ha valido la pena. Por lo general, puedes cenar cómodamente sin la necesidad de hacer reservas, así que si quieres un buen plan, ¡no dudes en pasarte!
Y para que veas que no son solo palabras, aquí tiras un vistazo a las valoraciones. En general, la gente está contenta: muchos hablan de un trato excelente y que siempre se quedan con ganas de más. Sobre los dueños, son un grupo que se lo toma en serio, conocidos por ofrecer platos bien cuidados y un buen servicio. Sin duda, un lugar del que ¿quién no querría ser parte? ¡Venga, a probarlo!
Qué tipo de cocina ofrece La Posada de Águeda
Ya te digo que La Posada de Águeda es un lugar que, de verdad, te sorprende. La primera vez que fui, fue de pura casualidad. Tenía el estómago rugiendo y todos los restauranes estaban completos hasta los topes. Y ahí estaba la dueña, viendo nuestra cara de cansancio y hambre, y nos suelta: “No hay mesa, pero yo os daré de comer como sea”. ¡Y cumplió su palabra! Nos acomodó en una mesa un poco arrinconada, pero con tal hambre que eso ni me importó. La comida estaba de 10, tan buena como la dueña, así que no te quepa duda de que miro hacia atrás deseando volver. Unos 30-40 euros por persona, y mereció cada céntimo. Comida, servicio y ambiente, todo 5 estrellas.
El sitio es acogedor, super bien cuidado, y de verdad que superó nuestras expectativas. Yo vivo en Requena y te digo que es el mejor restaurante de la zona, no hay debate. Todo lo que pedimos estaba buenísimo y bien presentado. Hablando de platos, las croquetas de jamón, los buñuelos de bacalao y las ensaladas estaban para chuparse los dedos. ¡Y no me olvides el postre! La tarta de manzana con caramelo crujiente y helado de vainilla es para morirse. Si antes ya estaba a tope, después de comer te sientes como nuevo.
Claro, el local no es enorme, pero tiene ese aire acogedor que se agradece. Tiene dos alturas y tres salones, más una terraza con vistas. Después de comer, puedes darte una vuelta y visitar las cuevas de Requena, que son una pasada. ¡Así le pones broche a un día increíble! Ah, y ojo con el servicio, a veces puede ser un poco lento, pero eso se debe a que preparan todo al momento, y eso siempre es de agradecer. Y si te preocupa el aparcamiento, hay opciones en la calle y al lado hay un solar donde puedes dejar el coche sin problema.
¿Y qué tipo de cocina ofrecen? Pues, una mezcla de platos tradicionales elaborados con un buen toque moderno. Todo el mundo habla maravillas de sus judías con perdiz y sus platos de marisco, entre otros. La verdad es que si buscas saborear buena comida local, este es tu sitio, sin duda.
Cómo es el ambiente del restaurante
Así que llegamos a La Posada de Águeda de pura casualidad. Aparcamos y le pregunté a unos clientes que salían qué tal se comía. Me dijeron que estaba buenísimo y que el servicio era increíble. Y la verdad, ¡no se equivocaron! La comida estaba deliciosa. Empezamos con un salmorejo que estaba de rechupete, y luego unas cocas de pisto con atún que eran para chuparse los dedos. Y no puedo olvidar los buñuelos de bacalao, ¡esponjosos y sabrosos como pocos! Cerramos con una fideuá espectacular. Full recomendado.
Sorpresa agradable, de verdad. Al principio, la zona de aparcamiento y la fachada parecían un poco cutres, pero olvídate de eso una vez que entras. El interior tiene una decoración súper cuqui y el personal es una maravilla. Siguiendo recomendaciones, probamos la ensalada de perdiz escabechada con fresas y membrillo. ¡Madre mía, qué rica! Luego el arroz señoret fue excepcional y ya para rematar, la tarta de queso casera está para morirse. El precio está bastante ajustado, alrededor de 32€ por persona, así que, sin duda, vale la pena hacer una reserva.
Hablando de atención, fue de 10. Llamamos para reservar un par de platos y nos esperaron media hora, cosa que se agradece. La chica que nos atendió, Caren, fue un amor, muy educada y simpática. Nos recomendó la tarta de manzana de postre y no decepcionó, ¡riquísima! El arroz y los buñuelos también estaban impresionantes. Con esto te digo que volveré sin duda.
Y sobre el ambiente, es amplio y acogedor. Te sientes cómodo, y el trato es genial. Los clientes que estaban ahí se notaba que eran habituales, así que eso es buena señal. En resumen, aquí tienes un sitio donde puedes disfrutar de una buena comida sin problemas.
Cuántos platos y bebidas tiene el menú del restaurante
La Posada de Águeda, ese sitio en la Carretera Nacional III, km. 282, 46340 Requena, Valencia. La verdad, está de lujo. Te digo que le daría un 5 estrellas sin dudarlo. El ambiente es tranquilo, ideal para una comida de esas que quieres disfrutar a tope. La comida es súper buena, todo lo que probamos estaba para chuparse los dedos. La camarera que nos atendió fue un encanto, siempre pendiente de que no nos faltara de nada, ¡un 10 para ella!
Entre los platos que pedimos, recomendadísimos los buñuelos de bacalao y la vieira a la plancha. Y ni hablemos de la tarta de manzana y el helado de coco con mango, ¡vaya peacho de postre! Si eres fan del café, aquí lo clavan, un excelente café que te deja con ganas de más. La verdad, es un restaurante muy bonito y claro, ¡es fácil decir que es súper recomendable! Sin duda, nosotros volveremos para seguir disfrutando.
La verdad, el servicio es de lo mejor, pero a algunos camareros les falta un poco de simpatía de vez en cuando. Pero esto lo compensan con la calidad de los platos, todo muy rico y bien hecho. Eso sí, el parking un poco justito y uno de los focos en el techo colgando no daba buena impresión. Por lo demás, ¡totalmente aconsejable!
Si te estás preguntando cuántos platos y bebidas tienen en el menú, te cuento que hay una variedad bastante buena. Desde tartar de atún hasta arroz de bogavante, pasando por croquetas de puchero y crepes de chocolate, así que te vas a encontrar con muchas opciones. En fin, entre comida, vinos y postres, es un sitio donde estoy seguro que vas a disfrutar mucho. Así que, ¡a probarlo!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Posada de Águeda
Hablando de La Posada de Águeda, la verdad es que tiene su encanto. 4 estrellas y un entorno que quita el aliento. Los camareros son super atentos y la dueña no se puede estar quieta, siempre está revisando que todo vaya bien. Y, ojo, que hay zona de parking para que no tengas que andar buscando lugar.
Para empezar la comida, hay que probar ese jamón de Salamanca con un tomate que está de película. No te pierdas el tartar de atún; está exquisito. Las vieiras con boletus son otra delicia, las anchoas en salazón bien ricas y, por otro lado, esas alcachofas a baja temperatura no se quedan atrás. De segundo, un poco flojo el entrecot, durito y seco, pero el canelón de rabo de toro con su salsa está muy bueno. Y cierra la jugada con un postre de helado de coco y naranja con puré de mango; eso es otro nivel, junto con un crep casero que se nota el cariño en cada bocado. No sé, un par de detalles más y podrían sacar las 5 estrellas.
Y si ya vamos a lo más alto, hay que dejar caer el buñuelo de bacalao, que está de muerte. El solomillo de ternera y la tarta de queso son imprescindibles. La relación calidad-precio está más que bien, y el servicio es amable y profesional, todo un lujo. Ya ni te cuento de las visitas en Requena, que reservamos y fue una experiencia que se grabó en nuestra memoria. Local limpio y con un toque familiar, además de comida bien elaborada. Los buñuelos de bacalao y los rebollones con huevo pochado y trufa son espectaculares. Sin olvidar las chuletas de cordero a la brasa y el insuperable canelón de rabo de toro. Y para poner la guinda, una cuajada de yogur griego con bola de helado de coco; todo esto maridado con un vino de la zona que le da un toque especial.
Pero cuidado, el día que fuimos coincidimos con fiestas y el servicio fue un desastre. Tardaron más de 20 minutos en preguntarnos por la bebida y así, un lío. Al final, comimos 50 minutos después de llegar, y nos quedamos con las ganas de probar esos arroces. Aún así, lo que comimos valió la pena, sobre todo esa tarta de queso que es un espectáculo.
Ahora, sobre si necesitas hacer reserva para comer en La Posada de Águeda: si vas en épocas de fiestas o fines de semana, es mejor asegurar y llamar para reservar. Aunque, si un día llegas de improviso, a veces hay suerte y te cuelas. Pero ya sabes, mejor prevenir que curar. ¡Que aproveche!
El restaurante ofrece opciones para personas con restricciones dietéticas
Te cuento que la Posada de Águeda es uno de esos sitios que descubrimos de casualidad, justo cuando íbamos de camino. Estábamos buscando algo bueno para comer, y menuda sorpresa nos llevamos. El sitio tiene 4 estrellas, así que imagínate la calidad.
La carta está bastante bien, pero lo que realmente nos voló la cabeza fue el arroz. Ese arroz está de 10, en serio, no puedes irte sin probarlo. Los entrantes, eso sí, son un poco más caros de lo que esperábamos, y te digo que son pequeños. La calidad buena, pero no te emociones mucho con las raciones; te va a salir unos 30-40 € por persona. Un precio razonable, considerando lo que ofrecen.
El servicio anduvo más o menos, un 3 en mi libro. No fueron groseros, pero tampoco te llenan de sonrisas. El ambiente es lo que me gustó: bastante tranquilo, un 4 de nota, así que puedes charlar sin problemas. El nivel de ruido es bajo y se disfruta. Todo super fluido, y te juro que no tuvimos que esperar nada para que nos sirviesen.
Ahora, si te estás preguntando si tienen opciones para gente con restricciones dietéticas, la verdad no tengo claro si tienen algo específico. Pero, como vi mucha variedad en el menú, creo que es mejor que les preguntes directamente cuando vayas. Seguro que te echan una mano. ¡Anímate a probarlo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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