Restaurante Villa de Frómista

Restaurante Villa de Frómista

¡Ey, gente! Si queréis comer como en casa, tenéis que pasaros por el Restaurante Villa de Frómista, que está en Av. del Ejército Español, 22. Aquí rendimos homenaje a nuestra abuela y apostamos por lo nuestro, así que encontraréis un servicio y una cocina que dan la talla. Desde platos tradicionales con productos locales, como lentejas con foie y chuletillas de cordero, hasta postres caseros que te dejarán con ganas de más. ¡Y no olvidéis que podés reservar online sin problemas en TheFork! Venid a disfrutar de un buen rato tras visitar el Museo Etnográfico de Rodolfo Puebla. ¡No os lo perdáis!

Restaurante Villa de Frómista

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 2.076 Reseñas
Dirección: Av. del Ejército Español, 22, 34440 Frómista, Palencia
Teléfono: 637 41 07 71

Horarios Restaurante Villa de Frómista

DíaHora
lunes9:00–17:00
martes9:00–17:00
miércolesCerrado
jueves9:00–17:00
viernes9:00–17:00
sábado9:00–17:00
domingo9:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Villa de Frómista

Dónde se encuentra el Restaurante Villa de Frómista

¡Ey, gente! Si andáis por Frómista, tenéis que darle una oportunidad al Restaurante Villa de Frómista. ¡De verdad, 5 estrellas sin dudarlo! El servicio es súper atento, te hacen sentir como si estuvieras en casa. Y lo mejor, el sitio es amplio y cómodo, con buena separación entre las mesas. No hay que gritar para hablar, algo que se agradece un montón. El silencio en el comedor es un gustazo, perfecto para disfrutar de una buena charla.

La comida... ¡Madre mía! Las chuletillas están para chuparse los dedos. Además, el postre es un truco visual que te dejará boquiabierto . Por unos 20-30€ por persona, comes de lujo, y la calidad se nota. En resumen: comida, 4 estrellas; servicio, 5; ambiente, 5. Si queréis ir, mejor reservad, porque este sitio se llena.

Y si sois de esos que aman los sabores tradicionales, no os podéis perder el lechazo. Si pedís, ¡vais a flipar! Se nota la calidad de los productos de la zona y la cocina excelente. Os recomiendo dejaros sorprender por los postres caseros, ¡son un must! Para los que esperáis algo diferente, dejad que la carta os sorprenda. Los precios varían, pero 50-60€ por persona está bien invertido para disfrutar de una buena experiencia.

Si os apetece algo dulce, id a por el trampantojo de limón. Lo que hice fue romperlo con la cuchara, y fue como una explosión de placer. Nada más que decir.

Y ya que estamos con el tema, seguro que os preguntáis dónde está el Restaurante Villa de Frómista. Pues nada más y nada menos que en la Av. del Ejército Español, 22, 34440 Frómista, Palencia. Así que pillad a vuestros colegas y haced una reserva, ¡no os arrepentiréis!

Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante Villa de Frómista

Te cuento, el Restaurante Villa de Frómista es un sitio que no puedes dejar pasar si vas por ahí. 5 estrellas bien ganadas, te lo digo. Desde que lo descubrimos, lo tenemos en nuestra lista de paradas obligatorias cada vez que vamos al pueblo. Nos desviamos expresamente solo para disfrutar de su cocina. El ambiente es acogedor, una mezcla de buen rollo y trato de 10. Andoni, el chef, siempre se supera y te manda unos platos que son un auténtico espectáculo. Y créeme, no dudarás en volver.

Hablando de comida, yo me declaro enamorado del lechazo que tienen. Cada vez que lo pido, siento que estoy en el paraíso. Y no te olvides de los postres de autor que hacen, ¡son una locura! A veces también picamos las albóndigas o la morcilla de Palencia, y todo está impresionante. El pan que te traen es de otro mundo. Si te vas a dar el lujo de comer ahí, prepárate a gastar entre 40-50 € por persona. Pero, ¿qué es eso comparado con lo que vas a disfrutar?

El ambiente es familiar y te hace sentir en casa. El servicio es súper amable y, aunque hay alguna opinión que dice que la comida puede ser un pelín grasa, lo cierto es que el trato compensa cualquier pega. Y, por cierto, si no pruebas el trampantojo de manzana o el de limón, te estás perdiendo de los mejores postres de la zona. ¡Y las patatas fritas! Mantente alerta, porque son un vicio.

Así que, ¿qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante Villa de Frómista? Bueno, te diría que es una cocina tradicional con un toque moderno, donde el lechazo asado en horno de leña es el rey. Hay opciones de todo tipo, desde un delicioso arroz de pato hasta un espectacular pulpo. La calidad es alta y cada bocado es una apuesta segura. En resumen, si te plantas en Frómista y no pasas por aquí, pierdes la oportunidad de disfrutar de una joya culinaria.

Qué platos típicos se pueden encontrar en el menú del restaurante

Tío, si no has probado el Restaurante Villa de Frómista, te estás perdiendo algo serio. Paramos ahí a comer de camino, y fue un gran acierto, de verdad. Las croquetas, el pulpo y el magret de pato que pedimos estaban de lujo. La atención fue rapidísima, y para rematar, nos metimos un postre de limón de esos que suben los ánimos. Todo lo que probamos fue 10/10, y no le doy más estrellas porque, ya sabes, no se puede. Prepara 30-40 € por persona y tendrás una comida memorable.

Y hablando de atención, desde que reservamos por teléfono hasta que nos despedimos, fue todo profesional. Las croquetas de cecina parecían sacadas de la cocina de mamá, tan cremosas... Y no te cuento del lechazo, ¡la carne se desprendía del hueso sola! Lo mejor, el trampantojo de limón que nos dejó flipando. El servicio fue impecable, la calidad superior y el precio en la media. Aunque aparcar puede ser un rollo, siempre hay un huequito en la calle.

El lugar en sí es bonito y super limpio, pero lo más top es el equipo. Te explican todo y hacen recomendaciones que pegan fuerte, de verdad. Si eres vegetariano, tampoco te quedarás corto; hay opciones para todos, y los platos siempre tienen un toque especial. Mis abuelos salieron encantados, y eso no es fácil. El ambiente es tranquilo, lo justo para que puedas charlar sin problemas.

Y si te preguntas sobre los platos típicos en su menú, tienes que probar las lentejas con foie, el bacalao con manitas, y cómo no, el trampantojo de limón. Todo hecho con amor y buen rollo, lo que se nota en cada bocado. ¡Así que ya sabes, no dudes en darte una vuelta por ahí!

Se rinde homenaje a algún familiar en el Restaurante Villa de Frómista

Si estás pensando en un buen sitio para comer, el Restaurante Villa de Frómista es un must. Aquí no vas a encontrar un lugar cualquiera; este sitio tiene 5 estrellas y se lo merece, amigo. La atención del personal es excelente. Desde que llegas, te hacen sentir como en casa. La comida, sin palabras. Las croquetas con cecina son caseras y la morcilla está para chuparse los dedos. Y ya ni hablemos de las chuletillas y el entrecot, que se deshacen en la boca. Pero la guinda del pastel, el trampantojo de fresas (mousse de fresa con albahaca), es algo que no te puedes perder. De verdad, merece la pena venir desde lejos solo por eso.

El precio, entre 30 y 50 € por persona, no está nada mal considerando la calidad que ofrecen. Así que ya sabes, si quieres un lugar donde la comida sea de 5 estrellas, con un ambiente que es acogedor y un servicio increíble, este es el sitio. Platos recomendados: paletilla de lechazo asado en horno de leña y morcilla de Palencia. Lo tuyo puede ser comer en un sitio que combina lo clásico con la modernidad.

Te tengo que decir, además, que aunque el ambiente sea un poco “clásico” y la decoración desactualizada, eso no les quita mérito. La relación calidad/precio es genial y se nota que trabajan con buena materia prima. Eso sí, los garbanzos estaban un poco flojos, pero el sabor lo compensaba. Y el postre de limón relleno, ¡brutal!

Por cierto, cuando estuvimos allí, el chef Andoni, un auténtico maestro asador, nos dejó impresionados. Te lo juro, la paletilla de lechazo fue espectacular. Y si estás con un grupo grande, tienen muchas plazas para aparcar, así que no tienes excusas.

Y sobre si rendimos homenaje a algún familiar en el restaurante, la verdad es que no me queda claro, pero la pasión que ponen en cada plato y su dedicación es como un tributo a la buena comida de siempre. Así que ya sabes, no te lo pienses más y lánzate a probarlo. ¡No te vas a arrepentir!

Es posible hacer reservas online en el restaurante

Así que, si están buscando un buen lugar para comer en Frómista, no hay duda: Restaurante Villa de Frómista es el sitio. En Avenida del Ejército Español, 22, este lugar tiene todo lo que necesitas para pasar un rato genial. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, ¡qué más se puede pedir! La decoración es preciosa, y el trato es increíble. No te olvides de Andoni, el chef, que es un verdadero crack en la cocina.

Nos dimos un parón en un viaje y nos atendieron de fábula. Pedimos unas paletillas de lechazo que estaban de locos, además de la sopa castellana y unas albóndigas que volaron de la mesa. Y digo yo, si tienen la oportunidad, ¡no se lo piensen y reserven una mesa aquí! Vas a disfrutar cada minuto que estás comiendo, y barato no es (entre 40-50 € por cabeza), pero vale cada céntimo.

Las croquetas de cecina son un must, súper jugosas y deliciosas. Las morcillas, con ese tope de pimiento, son pura gloria. Y si se sienten un poco aventureros, las setas shiitake con parmentier son una explosión de sabores en la boca. Y como siempre, el postre no decepciona, ¡refrescantísimo! En cuanto al servicio, el equipo está siempre atento a lo que necesites, es como si te trataran como de la familia.

Y si venís en coche, no se preocupen. Hay muchas plazas libres para aparcar, aunque a veces es un poco complicado. Pero cerca del restaurante hay opciones de aparcamientos gratuitos, así que no hay excusas. Ah, y sí: es posible hacer reservas online, así que asegúrate de asegurar tu lugar y no te quedes sin comer en este sitio top. ¡No os lo perdáis!

A través de qué plataforma puedo reservar una mesa en el Restaurante Villa de Frómista

Tío, si andas buscando un lugar que valga la pena en Frómista, tienes que echar un vistazo al Restaurante Villa de Frómista. En pleno Camino de Santiago, este sitio no es de los típicos bares de ruta. Aquí la comida es seria. Yo fui, y no sé si fue la hambre que traía o qué, pero todo estaba a otro nivel. Te lo digo en serio, el huevo con boletus y las lentejas con foie son una maravilla. ¡Volvimos al día siguiente solo por eso!

El servicio es otro puntazo. A pesar de que era sábado y el lugar estaba abarrotado, los camareros fueron súper amables. ¡Eso siempre suma! Y si hablamos de los precios, ¿quién diría que por 50-60€ por persona te comes un manjar de ese calibre? La tarta de queso de oveja y la paletilla de lechazo asado en horno de leña son platos que no te puedes perder, te lo aseguro.

Y si lo tuyo son los platos caseros, ese día que fuimos un martes, no teníamos reserva y nos dijeron que sí. Nos atendieron genial a las 15:00, y la comida estaba espectacular. Las croquetas estaban que flipas y el trampantojo de manzana y chocolate me dejó boquiabierto. Un buen sitio para un día que quieras hacer especial, sin duda. 40-50€ por persona y sales rodando de lo bien que comes.

Ahora, si te preguntas, '¿dónde reservo?', la mejor forma para reservar en el Restaurante Villa de Frómista es a través de su página web o llamando directamente. No te vayas a olvidar de asegurar tu sitio, porque este restaurante siempre está a tope. ¡Te vas a quedar con ganas si no!

Qué tipo de postres se sirven en el Restaurante Villa de Frómista

Hombre, si buscas un sitio que se gane esas 5 estrellas, el Restaurante Villa de Frómista es el lugar. Salimos de allí pensando que era un fantástico 10/10. La comida local la rompen, con unas presentaciones súper cuidadas y una atención más que increíble. La camarera, toda buena onda, nos sugirió un vino local llamado Cornitero que, madre mía, nos encantó. ¡No puedo dejar de pensar en él!

Para empezar, pedimos unas croquetas de cecina que estaban de vicio y luego nos lanzamos a por un cuarto de lechazo para los dos. Te digo, todo espectacular. ¡Esa carne estaba tan tierna que casi se deshacía sola! Para rematar la jugada, nos pedimos dos postres: las fresas con albahaca y la tarta de queso. No son las típicas, son diferentes y ambas muy aconsejables. En resumen, un manjar total.

Y ya que hablamos del servicio, quiero destacar la amabilidad del personal. Nos trataron de lujo, como si fuésemos de la familia. El lugar es amplio, pero también consigue ese toque íntimo; no se escucha a la gente al lado, lo cual está de p*** madre si quieres tener una buena charla con tu pareja o tus amigos.

Entonces, ¿qué tipo de postres se sirven en el Restaurante Villa de Frómista? Pues tienes las clásicas fresas con albahaca y la tarta de queso, que son dos opciones que se alejan de lo típico y te dejan con ganas de más. Así que, sin duda, es un lugar al que volveremos. ¡No se lo pierdan!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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