Posada Santa María La Real

Posada Santa María La Real

Si buscas un lugar chido para desconectar, la Posada Santa María La Real en Aguilar de Campoo es tu opción. Este hotel de 3 estrellas está justo al lado del famoso monasterio románico y ofrece todo lo que necesitas para sentirte como en casa: internet wifi gratuito, estacionamiento sin cargo y hasta un restaurante. Con 20 habitaciones que fusionan la tradición con un toque moderno, es perfecto, tanto si vienes con la familia a hacer turismo, como si llegas por trabajo. Y lo mejor, ¡puedes encontrar precios de 54 a 72 €! Así que, no dudes, ¡reserva ya y disfruta de la experiencia!

Posada Santa María La Real

·Hotel de 3 estrellas
Valoración media: 4,1
Opiniones: 1.173 Reseñas
Dirección: P.º del Monasterio, s/n, 34800 Aguilar de Campoo, Palencia
Teléfono:

Mapa Ubicación Posada Santa María La Real

Dónde se encuentra la Posada Santa María La Real

¡Ey, colegas! Si estáis buscando un lugar guapo para alojaros, tenéis que echarle un vistazo a la Posada Santa María La Real en Aguilar de Campoo. Este hotel de 3 estrellas está en el P.º del Monasterio, s/n, 34800 Palencia, y es simplemente perfecto. Nos quedamos ahí hace unos días y, aunque al principio teníamos un poco de miedo por ciertos comentarios negativos de la antigua gestión, todo cambió cuando conocimos a Rocío, la nueva responsable. ¡Menuda maravilla de mujer! Su atención y dedicación son de otro nivel.

El sitio es una pasada; el entorno es precioso y las habitaciones son tan acogedoras y limpias que te dan ganas de quedarte más. El desayuno, ¡ni hablar! Variedad y calidad, algo clave para empezar el día con energía. Todo esto lo convierte en una experiencia muy agradable y, lo mejor de todo, ¡es perfecto para venir con amigos o la familia! Si buscáis relajación, aquí hay buenas vistas y tranquilas, así que preparad las cámaras porque lo vais a querer inmortalizar.

Y si tenéis perrete, este lugar es ideal para vosotros, también. Rocío y su equipo ofrecen todo lo que vuestro peludo necesite. Se nota que hacen las cosas con cariño, y eso se agradece un montón. Aparte, el ambiente es romántico y super tranquilo, así que ya sabes: si quieres un plan diferente, ¡repetir es seguro!

En resumen, el hotel está situado en Aguilar de Campoo, un sitio histórico que no solo es bonito, sino que se siente en cada rincón. Un consejo: no lo dejéis escapar, que es un tesoro y no os vais a arrepentir. ¡Nosotros volveremos seguro!

Qué tipo de alojamiento ofrece la Posada Santa María La Real

Entonces, vamos al grano. La Posada Santa María La Real está bien si buscas algo económico y estás en plan de quedarte una noche. Pero, ojo, las habitaciones son pequeñas. Te cuento que de la mía, que era curiosa, no sé si lo consideraría un lugar para estar más tiempo. No tiene aire acondicionado, así que si vas en verano, prepárate a sudar un poco. Aunque eso sí, para un colchón y descanso rápido está aceptable.

Lo que realmente te va a molestar son las paredes delgadas, porque vas a escuchar todo lo que dice la habitación de al lado. Imagínate, estás intentando descansar y oyes cómo el de al lado se está pegando un atracón de snacks. Y no te digo nada del techo, que es bajo. Yo me di dos golpes al entrar como un campeón. Un granito de locura que suma al ambiente, pero no sé si bienvenido.

La ubicación es un poco peculiar. Está a las afueras del pueblo, así que por la noche puede darte un poco de "miedito" si sales a pasear. Si eres como yo y prefieres sitios más iluminados, tal vez lo pienses dos veces. El desayuno está incluido, y es un desayuno normalito. No te esperes un buffet de lujo, pero puedes salir con algo en el estómago antes de emprender tu camino.

Sobre el restaurante del hotel, no puedo opinar porque no lo usé, probablemente porque la misma idea de quedarme más tiempo ahí no me seducía. Pero, si quieres saber qué tipo de alojamiento ofrece la Posada Santa María La Real, te diría que es ideal para viajes de negocios o una escapada cortita. En definitiva, si vas en plan pareja o grupo y no buscas nada lujoso, tal vez encuentres este sitio como una opción ligera para descansar. ¡Así que ya sabes!

Cuántas estrellas tiene el hotel

Mira, si te decides por la Posada Santa María La Real, prepárate para disfrutar. Tienen una terraza en la cafetería que es pura tranquilidad, ideal para relajarte después de un día de exploración. El sitio está bien decorado, así que no tendrás que tragarte un ambiente de cualquier manera. Además, está bastante bien ubicado, justo a la par del monasterio y el museo del románico, así que puedes hacer turismo sin moverte demasiado.

Ahora, las habitaciones son un tema complicado. En una de ellas, la nº12, parece que la gente se ha llevado una muy mala impresión. Algunos dicen que son minúsculas, y si eres un hobbit, quizás estés de suerte. El baño, según comentan, es más bien un chiste. No tiene extractor y parece en condiciones que hacen que quieras salir corriendo. Decepcionante total si estás buscando comodidad. Pero eso sí, hay otras opiniones que destacan habitaciones más acogedoras y bien cuidadas, así que hay que tener cuidado al elegir.

Hablando del servicio, hay opiniones encontradas. Algunos lo flipan con la atención al cliente, destacando que los chicos del staff son unos cracks, como Jordi y Alejandro. En cambio, otros se quejan de desorganización en la cena, donde ni siquiera les llevaban el café a la mesa. En fin, un poco de todo, pero si tienes suerte, puede que te encuentres con el mejor trato.

Así que, ¿cuántas estrellas tiene el hotel? Pues sí, es un hotel de 3 estrellas, así que no esperes un lujo extremo, pero la experiencia puede ser buena si eliges bien tu habitación y te encontras con el personal correcto. ¡Buena suerte si decides ir!

Qué características hacen que este hotel sea atractivo para los turistas

Hablando de la Posada Santa María La Real, mira, está ubicada en un sitio de ensueño. Imagínate eso: a un lado, tienes la montaña rocosa, y al otro, el monasterio. Perfecto para empaparte de historia mientras disfrutas del paisaje. El exterior tiene un encanto que no puede negarse, con esa terraza y jardín que invitan a relajarte con una caña en mano. Pero ojo, no todo es color de rosa.

Como siempre hay de todo, las habitaciones son lo que te dejará un regustillo agridulce. Algunas son diminutas, con camas en altillo que pueden no ser del agrado de todos. Y sí, se hablan de telarañas y polvo que parecen parte de la decoración. El servicio, meh, un poco verde todavía. La comida también es una mezcla, abundante pero con un toque de congelados, lo que a muchos no les convence. Y el desayuno, bueno, se deja comer, pero si esperabas un buen café de máquina, olvídalo; parece que ya no funciona desde los días de los dinosaurios.

En cuanto a lo que destaca, la verdad es que el conjunto de edificios es una pasada. Queda claro que hay su encanto, las viejas celdas de los monjes le dan un aire místico, aunque eso signifique que las habitaciones sean un poco estrechas. Pero, si buscas tranquilidad en un lugar histórico, aquí la vas a encontrar.

Entonces, ¿qué hace de este hotel algo atractivo para los turistas? La ubicación genial es un punto a favor. La historia y el encanto del lugar lo convierten en un sitio diferente. Además, si buscas un viaje en grupo o en pareja, lo que importa es que es un sitio tranquilo, aunque no esperes lujo. Si te lanzas, ten en mente que puede ser una experiencia muy variada, así que prepárate para lo bueno y lo no tan bueno. ¡Eso sí, el jardín de frutales es un plus que no te puedes perder!

Está la Posada Santa María La Real cerca de alguna atracción importante

Mira, si estás pensando en la Posada Santa María La Real en Aguilar de Campoo, mejor escucha esto. Estuvimos allí, y te diré que el alojamiento no fue la mejor experiencia. Las habitaciones son diminutas. Si eres de los altos, te garantizo que te vas a dar más de un golpe en la cabeza. Además, la cama tapa la ventana, así que si esperabas alguna vista... olvídalo. El baño es un chiste: el WC, el lavabo y la ducha están metidos en un espacio tan pequeño que parece una caja de zapatos. Definitivamente, es agobiante.

La ubicación podría ser un punto a favor, ya que está relativamente cerca del centro del pueblo, pero hay que caminar un buen trecho para llegar. Una vez allí, te encuentras con un jardín acogedor, que es perfecto para relajarte, aunque el ambiente del hotel no ayuda mucho. El desayuno fue bastante justito. Siempre faltaba algo y había que andar como locos buscando al personal para que repusieran lo que hacía falta. El trato fue amable, eso sí, pero no compensa las deficiencias.

Sobre el restaurante, ¡eso es otro nivel de desastre! Nos cobraron 20 euros por un menú que parecía sacado de un soup kitchen. La ensalada tenía ingredientes que podrían estar en el Mercadona por un euro y no eran frescos. Ni hablar del pollo, que estaba más congelado que un iceberg. El postre, un timo total; eso no era mousse, ¡era leche condensada batida! Si vas a cobrar tanto, ¡ponle un poco de cariño a la comida!

Respecto a las actividades cercanas, hay un montón de arquitectura románica para explorar, así que al menos tienes algo que hacer si quieres salir de la posada. Pero, en general, si buscas comodidad y calidad, este lugar se queda corto. Así que, ¿está cerca de alguna atracción importante? Sí, pero vas a querer hacer todo el esfuerzo por salir, porque dentro del hotel, ni de broma.

Qué comodidades están incluidas en la estancia en el hotel

Mira, si estás pensando en darle una oportunidad a la Posada Santa María La Real, prepárate para lo que te vas a encontrar. Este hotel de 3 estrellas puede sonar atractivo, pero hay que aclarar que las habitaciones son un espectáculo raro. Por un lado, son muy originales, pero también tienen lo suyo de incomodidad. Con esas escaleras semi caracol que te llevan a la cama, es como un juego de Tetris, pero con moqueta vieja y sucia. Y el baño... ni hablemos, es un mini baño donde apenas cabe tu mano y la mini bañera no ayuda demasiado, la verdad.

Ahora, si haces una búsqueda, probablemente encuentres comentarios que dicen que las habitaciones están poco cuidadas. Entre las puertas que no cierran bien y la sensación de que cualquiera puede entrar como Pedro por su casa, la seguridad no es precisamente lo mejor. ¿Para qué vas a querer preocupaciones en unas vacaciones? Por el precio que pagas, esperas algo más, ¿no crees? Te puede gustar el rollo de “celdas de frailes”, pero seguro que algunos de esos frailes se habrían quejado de la limpieza aquí.

A su favor, si lo necesitas, hay un jardín que debe estar bastante bien, porque hay quienes dicen que el lugar tiene potencial. Y hay un tal Javier que parece ser el alma del lugar; hace lo que puede para que te sientas como en casa, aunque con el resto ya sabes, un poco complicado. Las vistas al monasterio son un puntazo, pero hay que pensar si vale la pena el papeleo para llegar hasta allí.

En cuanto a comodidades, pues bueno, lo básico está: cama, baño y un par de cositas más. Pero no te emociones, no esperes un spa ni un buffet de desayuno de tres tenedores en la puerta. Si buscas eso, probablemente deberías mirar más (y mejor) antes de hacer la reserva. Al final, ¡seguro encontrarás un lugar más cómodo donde te traten bien y puedas disfrutar de tus vacaciones sin tantos contratiempos!

Se ofrece internet wifi en el hotel

La Posada Santa María La Real es de esos lugares con encanto que te atrapan nada más llegar. Te lo digo de verdad, me quedé en una de las habitaciones "básicas", que son en plan dúplex: abajo tienes el baño (de tamaño justo, pero suficiente), un armario y una mesita con sillas, y arriba la cama, que estaba bien cómoda. Ojo, el termostato no funcionaba, pero como la calefacción la lleva el hotel, en pleno frío la temperatura estaba más que aceptable. Además, la ubicación es un puntazo, a 10 minutos caminando del centro de Aguilar.

La experiencia con mi pareja fue *top*. Nos encantó ese rollo histórico de estar en lo que eran celdas de monjes. El servicio fue impecable, las habitaciones siempre limpias y el buffet, ni te cuento, estaba delicioso. Y el jardín, con vistas al monasterio, es perfecto para fotos. Preguntamos por actividades y acabamos dando un paseo a caballo por la zona del río. La verdad, no hay duda, ¡volveremos!

Hablando de las críticas sobre las habitaciones, hay que tener claro que son celdas antiguas, así que no esperes un palacio. Sí, el baño es pequeño y las paredes son finas, se escucha todo, pero te lo advierten al principio. No puedes pedir comodidades de un hotel 5 estrellas por el precio que pagas (60€ por noche), así que si te lo tomas con humor, es un planazo. El desayuno está genial, puedes encontrar de todo: tortilla, fiambres, yogures, zumo, café... lo ves, está bien montado.

Por último, en cuanto a la wifi, sí la hay, pero no tengo claro si es superrápida o algo así, porque no la usamos mucho. Así que si necesitas estar conectado, vas a estar bien. Pero bueno, mejor aprovecha de disfrutar el momento, que estás en un lugar precioso.

Hay estacionamiento disponible para los huéspedes

Así que, mira, la Posada Santa María La Real parece un hotel que asoma bastante bien, con sus tres estrellas y todo eso, pero hay un par de cosas que deberías saber antes de lanzarte a reservar. Para empezar, el personal parece que no tiene muchas ganas de hacer las cosas. La cosa se pone brusca porque a partir de las 23:00 ya no hay recepción. Así que si se te hace tarde, olvídate de que te ayuden. Y cuidado con la cena, porque después de las 22:00 no hay nada para comer. Eso es un bajón, sobre todo si llegas cansado después de un día de explorar.

Las habitaciones son otra historia. La triple que probamos era extremadamente espartana, no te voy a mentir. Tenías una cama que era normal, pero pequeña, y luego dos colchones en el suelo que eran ridículos. En general, las habitaciones son más bien antiguas y pequeñas, y si tienes la mala suerte de que no haya ventilador, prepárate a pasar calor en la noche. El baño también es un chiste; la bañera apenas entra un adulto. En términos de servicio, la cosa no brilla: un 1 en servicio, pero la ubicación está bien, con un 4 en ese aspecto.

Si eres de los que se lo toma con calma y prefieres un ambiente tranquilo, el hotel tiene buena onda, pero hay que bajarle un poco las expectativas. La comida está bien, tienen varios menús, pero no esperes un festín. Aunque, bueno, quien pide peras al olmo... Para un viaje en grupo con amigos, quizás no sea la mejor opción por el precio y lo que ofrece.

Y, para los que se están preguntando si hay estacionamiento disponible para los huéspedes, la respuesta es un poco difusa. Entre que el personal no parece muy dispuesto a ayudar y lo espartano del lugar, no hay info específica sobre el parquin. Así que lo mejor es que vayas preparado para buscar alternativas. ¡Suerte y que disfrutes de Aguilar de Campoo!

El hotel cuenta con un restaurante

La Posada Santa María La Real suena como un lugar con un buen concepto, pero la ejecución deja mucho que desear. Fuimos allí en Navidad, buscando un plan de nieve, y en vez de eso, nos dieron una habitación fuera de la posada, enfrente de la casa principal. Eso no era lo que esperábamos. Las habitaciones estilo caseta están muy mal aisladas y, claro, veníamos de la nieve, así que ya te imaginas el frío que pasamos. Cada vez que entrábamos, todo quedaba pringado porque no había ni felpudo, ¡ni un malditos lugar para quitarse los zapatos sin dejar todo perdido! Los radiadores a tope, pero el calor no se mantenía. Un horror.

Hablemos de las habitaciones, que es lo peor. Son tan pequeñas que hay que agacharse para moverse, como si estuviéramos en las celdas de los monjes. Penoso, la verdad, y eso en las que se supone que la estancia debe ser un encanto. Algunas son tan mínimas que el baño parece un chiste. Y yo que he viajado un montón, nunca había visto algo tan malo. La publicidad engañosa del lugar es alarmante. Si lo tuyo son las habitaciones cómodas, olvídate y busca en otros hoteles de Aguilar. Hay cosas dignas y baratas por ahí.

Lo que no se puede negar es que el lugar es precioso, al menos en apariencia, y tenían una terraza maravillosa. Pero, ¿de qué sirve si las habitaciones son un asco? El personal es amable, eso sí, pero no sirve de mucho si te vas a dormir en un lugar así. Además, la cena… madre mía. La sopa castellana venía con chorizo, algo que jamás había visto. La merluza del microondas y la ensalada mixta incomible. Había tanto ruido a las 8 de la mañana de los albañiles que ni dormir se podía.

Y hablando de la comida, sí, el hotel cuenta con un restaurante. Pero, con la experiencia que tuvimos con las cenas, yo no me fiaría mucho. En resumen, si tienes otra opción, vete a ese sitio. La posada podría ser un buen plan, pero la calidad del servicio y la comida están a años luz de lo que uno espera. ¡No te la juegues!

Qué tipo de comida ofrece

Y bueno, qué te digo de Posada Santa María La Real, que debería estar en otro planeta. Una estrella no se la quita nadie. La encargada del evento, un desastre total. Te tratan como si fueras un peso muerto, y mira que se supone que están para hacer que todo salga de lujo. En lugar de eso, solo dejan mal rollo y ganas de no volver. ¿Para qué pagamos si al final nos encontramos con eso? En serio, no creo que mis amigos y yo volvamos, y si hubiera opción de darle 0 estrellas, lo hubiera hecho.

Por otro lado, dos estrellas y ya te digo que son demasiadas. La web pinta un paraíso y llegas y ¡boom! Te enfrentas a habitaciones en dos alturas, muy pequeñas, decoradas con un aire retro que ya hace tiempo que deberían haber cambiado. Camas incómodas, un baño enano y unas paredes de papel donde se escucha hasta el chirrido de una silla en la habitación al lado. Lo único que se salva es el monasterio al lado, que es chulísimo, y alguna zona común que se ponga interesante. Pero si lo que buscas es descansar, mejor busca otro hotel.

Los que se atrevan a darle cinco estrellas, en fin, deberían tener cuidado. Aunque digan que hay limpieza y buena cocina, las habitaciones en forma de L y con techos bajitos no dan ganas de quedarse mucho rato. No todo es malo, al menos la decoración es acogedora y el personal fue majo, pero había que estar agradecido por tener un lugar tranquilo. Y puedes dar un paseíto al centro, lo cual se agradece, pero la experiencia general te deja con ganas de más.

Y ahora, ¿qué tipo de comida ofrecen? La verdad es que no tengo muchos halagos que hacer sobre eso. Desayuno pobre y, por lo que dicen, la atención durante las comidas era nula. Así que no esperes un festín. Si buscas gastronomía, quizás sería mejor que te lo pienses dos veces. En resumen, el lugar tiene potencial, pero como está ahora, hay opciones mucho mejores en la zona.

Cuántas habitaciones tiene la Posada Santa María La Real

Mira, sobre la Posada Santa María La Real, la cosa está clara. De entrada, la ubicación es bastante buena, pero lo que se ofrece no está a la altura. Me dicen que es un hotel de 3 estrellas, pero si tú estuvieras allí, sería un milagro que lo vieras así. La atención de recepción es un desastre total, y en general, te sientes como si tiraras tu dinero a la basura. La habitación que te puede tocar tiene más problemas que solución: sucia, con todo roto y los aseos impracticables. Se notan las ganas de dejar todo a medio hacer, y la tranquilidad que se espera en un lugar así brilla por su ausencia, ya que los ruidos no te dejan dormir.

Hablando de experiencias, me cuentan que hay gente que ha tenido un viaje de ensueño y se ha enamorado del lugar. Pero eso sí, creo que es más un mito que una realidad. Presumen del entorno, pero si la habitación no se puede ni usar, pues eso lo estropea todo. Las camas son incómodas y el sistema de calefacción... un pequeño ventilador de columna en un lugar que puede hacer frío. Vamos, un desastre total para un hotel que debería ofrecer algo más.

Cuidado con la información que ves en la web, porque tras quejas, han cambiado las fotos y el marketing se ve que funciona. Muchos comparten que la actitud del personal es alucinante, pero a veces no es suficiente, y ya has oído lo que se comenta sobre esa chica de recepción, que destaca entre un servicio muy poco profesional. Así que si estás buscando un lugar romántico, mejor busca en otro lado.

Y por cierto, sobre cuántas habitaciones tiene la posada, te dejo el dato: no tengo la cifra exacta, pero por lo que he recibido, me suena que puede ser limitado, y con este nivel de atención y mantenimiento, mejor que des un paso atrás. Si lo tuyo son unas vacaciones decentes, te recomiendo que lo pienses dos veces antes de caer aquí.

Cómo es la decoración de las habitaciones del hotel

La Posada Santa María La Real es un sitio que te va a encantar. Imagínate, te metes en las celdas de los monjes y pasas la noche ahí. Sí, suena raro, pero es una experiencia única. Las habitaciones tienen duplex con dos camas y, aunque el baño es un poco pequeño, están limpios y son suficientes para pasar un par de noches. Ten en cuenta que no vas a encontrar el lujo de un hotel cinco estrellas, pero la originalidad y la tranquilidad del lugar compensan todo eso. De verdad, es un lugar que merece la pena.

El ambiente es genial. Si vas en grupo o con tu pareja, seguro que lo disfrutas. Estuvimos allí durante un puente de mayo, y la atmósfera tranquila te invita a relajarte. Además, el desayuno buffet es suficiente para comenzar el día con energía. Pero lo mejor de todo es la cena: ¡espectacular! La comida es muy rica y de buena calidad, y tienes que ver cómo se esfuerzan los camareros, ¡son súper amables y atentos!

Y ojo con el monasterio, porque si quieres visitarlo, pregunta en recepción. Si compras las entradas allí, te salen más baratas. También ofrecen descuentos en las comidas si estás hospedado, así que ya sabes, conviene aprovecharlo.

Sobre la decoración de las habitaciones, es un estilo bastante original que refleja el pasado del lugar. Aunque son celdas, han puesto empeño en que se sientan acogedoras y con un toque histórico. En resumen, es un sitio con encanto que combina lo rústico con lo práctico. ¿Te lo vas a perder?

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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