
¡Ey, compis! Si andáis por Ávila y queréis un buen trago y mejor comida, no perdáis de vista el Pimpilala Bar & Restaurante, que abrió sus puertas en 1999 y es uno de esos lugares con aparcamientos propios que te facilitan la vida. Aquí, los locales se meten unos chuletones de infarto, un cocido tierno que quita el sentido y un rape que sorprende hasta al más exigente. Y no os olvidéis de probar la tarta de queso, que es el postre del que todos hablan. Si queréis una buena elección de vinos, este sitio os tiene cubiertos. ¡Así que, ya sabéis, pasaros y disfrutad de lo bueno!
Pimpilala Bar & Restaurante
Horarios Pimpilala Bar & Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–17:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 8:00–17:00 |
| jueves | 8:00–17:00 |
| viernes | 8:00–17:00 |
| sábado | 8:00–17:00 |
| domingo | 9:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Pimpilala Bar & Restaurante
Dónde se encuentra el Pimpilala Bar & Restaurante
¡Ey, amigos! Si están buscando un lugar top para comer en Ávila, tienen que echar un vistazo al Pimpilala Bar & Restaurante. Está en Carretera de Villacastin, km 5, 05194 Vicolozano. Te lo digo así de directo: la comida está de diez y el trato ni se diga. Nosotros llegamos como quien pasa de largo y, gracias a la atención de la peña que nos recibió, nos sentimos como en casa. Un shoutout especial a los camareros y camareras que estuvieron al pie del cañón. ¡Se nota que disfrutan lo que hacen!
La comida es brutal. Hablamos de patatas revolconas que te vuelan la cabeza, un revuelto de morcilla que es pura gloria, y no me hagan empezar con las croquetas de boletus... una locura total. Y si son amantes de la carne, ni se diga: el solomillo y el chuletón son un auténtico festival de sabor. Se sirven en piedra caliente y, créanme, eso eleva la experiencia a otro nivel. Además, el ambiente es rústico y luminoso, perfecto para una sobremesa chula.
Por si fuera poco, todo esto se puede disfrutar con un precio la mar de razonable. Por unos 10-20 €, comes genial y lo mejor, sin esperas. Y si tienen peques, no hay problema, hay espacio para ellos y hasta un lavabo para bebes. Así que, si van en grupo o solos, ¡pueden ir con confianza! El ambiente es súper acogedor, a la gente le gusta charlar y eso se siente en el aire.
Y para acabar, el Pimpilala es la joyita en Vicolozano, cerquita de Ávila, ideal para quedar con amigos o familia. Así que ya saben, si quieren comer como reyes, no se lo piensen más. ¡Yo prometo volver en mi próxima visita!
Desde qué año está en funcionamiento el Pimpilala Bar & Restaurante
Pimpilala Bar & Restaurante… ay, lo que era y lo que es. La última vez que fui, la experiencia fue un desastre. Una estrella y bien merecida. Fuimos a disfrutar de una cena familiar para cuatro, pero la cosa se torció rápido. Tomaron la nota al instante, eso sí, pero la comida no llegó hasta 40 minutos después. Pedimos croquetas, patatas revolconas, revuelto de morcilla y un solomillo que, atención… costaba 27€. ¡Vaya timo! Las croquetas llegaron frías, con el interior aún congelado, y el solomillo olía mal. Bueno, no hay mucho más que decir, me quedo con sabor a pena. Pensé que esta visita nos recordaría lo bien que comimos el verano pasado, pero no. Una cagada y no volveremos.
Y claro, no todo es malo en esta vida. Hay quien sigue dando 5 estrellas. Varias veces he oído que es una parada fija para ir de paso. Comidas como la sopa de mariscos y el cachopo de pimientos y queso de cabra ¡son imprescindibles! El ambiente debe ser acogedor, y por 14€ te sale un buen menú que ni te lo crees. Y lo que es mejor: aparacamiento gratis, que a veces es un lujo. ¡No está nada mal si te pillan en la carretera!
Lo bueno de este sitio es que las raciones son grandes y te llenan, perfectas para grupos de todos los tamaños. La gente sale contenta por el trato, la comida y la buena onda en general. Una experiencia de 5 estrellas que se agradece, sobre todo si estás de ruta y buscas algo con buen sabor.
En resumen, Pimpilala Bar & Restaurante ha estado en funcionamiento desde hace un buen tiempo, pero con esta montaña rusa de opiniones, parece que es un lugar que ha ido cambiando. Y, bueno, ha sido una pena que el último intento nos dejara un sabor amargo. ¡Qué raro que no encuentres algo medianamente aceptable estos días!
El Pimpilala Bar & Restaurante cuenta con aparcamiento propio
Venga, aquí va la historia del Pimpilala Bar & Restaurante. Primero, hay que decir que no todo es color de rosa. Un colega fue con su grupo y se llevó un buen chasco. Llegaron sin problemas, pero al final tocaron esperar media hora a que les sentaran. Ya empezamos mal, y eso que reservó, ¿eh? Luego, se enteraron de que no había algunos platos del menú, y para colmo, les ofrecieron opciones de chocolate. ¡Un san Jacobo! Que, por lo visto, estaba frito en aceite de hace mil y sabía a cocido. La cosa es que se quedaron tres sin su segundo plato y tras preguntar, también se dieron cuenta de que no parecía que les iban a dar solución al tema. Al final se plantaron y no quisieron pagar el menú porque no lo valía. ¡Un horror!
Pero, oye, todo no es tan malo. Hay otra reseña que pinta un panorama diferente. Un tipo pasó a las 12:15 y, aunque la cocina no estaba abierta aún, se apañó con unas tapas que estaban de lujo. Se echó un bocadillo de tortilla y una tapa de oreja que flipas, todo por el precio de un par de refrescos. El rollo es que la atención fue buena, con camareros dispuestos a ayudar, y el ambiente parece pegarle un buen toque, entre comedor y terraza acristalada, que eso suma. Criado para disfrutar, ¿no?
Y ya que estamos, hablemos de eso que todos quieren saber: ¿El Pimpilala Bar & Restaurante cuenta con aparcamiento propio? ¡Claro que sí! Hay una zona asfaltada con unas 25 o 30 plazas libres, así que no te preocupes por dónde dejar el coche. A veces, un buen aparcamiento es todo lo que necesitas para comenzar la experiencia con buen pie. Pero eso sí, mejor que revises las reseñas antes de ir, para no llevarte sorpresas.
Qué tipo de carne es famosa en el Pimpilala Bar & Restaurante
Así que, mira, de lo que he escuchado sobre el Pimpilala Bar & Restaurante en Carretera de Villacastín, km 5, hay opiniones para todos los gustos. Por un lado, te encuentras con algunas críticas que son para llorar. Una estrella con comentarios que te hacen pensar: "¡vaya desmadre!" Te cuentan que han tenido problemas con el menú del día y que el servicio parece una broma. A más de 100 € por persona, te esperas algo mejor, ¿no? El ambiente es tan ruidoso que difícilmente puedes charlar con tu grupo. Al final, se sienten estafados. Pero claro, no todos piensan así.
Otros, en cambio, disfrutan de sus visitas y le dan 5 estrellas a la experiencia. Dicen que cada vez que pasan por Ávila, este es el sitio que no pueden dejar de lado. Lo último que escuché es que eran viernes y los clientes disfrutaron de un concierto en directo mientras cenaban. ¡Eso sí es un ambiente! La comida y el servicio también llegan al 5, así que parece que lo que te ofrecen es digno de repetir.
Después, unos amigos mencionaron que es el paraíso para los que aman la buena carne y los pinchos bien elaborados. Si lo que buscas es calidad y atención rápida, este es tu sitio. El ambiente te invita a relajarte con tu gente. Ideal para grupos de todos los tamaños, bien sea una comida familiar o una cena con colegas.
Por otro lado, hay quien dice que el lugar antes era "La Colmena", y ahora, con los nuevos dueños, ha cambiado el rollo. La decoración, con murales tropicales, no encaja con lo rústico del sitio. Pidieron un chuleton de Ávila de 1kg, pero se sintieron estafados por el precio y el trato. Con un coste de 40-50 €, esperaban más y se quedaron decepcionados. Es una pena que un lugar con tanto encanto haya perdido su esencia.
Así que, respecto a tu pregunta, la carne famosa en el Pimpilala Bar & Restaurante es el chuleton de Ávila. ¡Si eres amante de la buena carne, este puede ser tu sitio! Pero asegúrate de que te traten bien y de que sirvan lo que realmente buscas. ¡Esa es la jugada, chavales!
Cuál es uno de los platos destacados que ofrecen en el restaurante
Y ya que estamos hablando de Pimpilala Bar & Restaurante, no puedo dejar de mencionarlo. Este lugar en la carretera de Villacastín, km 5, tiene un rollo muy agradable para comer algo rico sin complicarse. Si te gustan las patatas revolconas, vas a flipar porque están de muerte. Y si le metes un par de torreznos, ya el tema se eleva a otro nivel.
Ahora, no todo es perfecto. Por ahí he escuchado que la pata de pulpo no está en su mejor forma y la dejan un poco dura. Encima si pides esa cosa que llaman cachopo con queso azul, es más probable que encuentres más masa que queso, lo que a algunos podría dejarles con hambre. Sin embargo, el rabo de cerdo y la tarta de yogur o de la casa son apuestas seguras, ¡de lo mejor! Todo esto lo puedes probar por 11€, así que no está nada mal.
Y cuando se trata del servicio, pues tampoco es un camino de rosas. Ya lo dice un amigo que tuvo que esperar 20 minutos a que le dieran mesa. Eso es un bajón total si has hecho the trip. Pero, si llegas después de esos contratiempos, el ambiente es diferente, con música en vivo y buena onda. Es un sitio agradable y con un toque rústico que vale la pena. Ideal para ir con amigos o incluso con los peques, sin problemas de espacio para todos.
Hablando de platos destacados, ola! la tarta de yogur de la casa es un must, no la dejes pasar. Si no te convence, siempre están las patatas revolconas para tirar de seguro. Así que, aunque haya algún que otro fallo, no dudes en pasarte y probar por ti mismo. ¡Seguro que le pegas un buen bocado a la comida!
Qué postre es especialmente recomendado en el Pimpilala Bar & Restaurante
Mira, si estás pensando en ir al Pimpilala Bar & Restaurante en Vicolozano, te cuento que la movida es de diez. Fuimos un grupo de 20 personas y te juro que todo estuvo IMPECABLE. El servicio, la comida... 5 estrellas en todo. Para la cena pagamos entre 10 y 20 € por persona, y no solo llenamos la tripa, sino que nos fuimos con el buen rollo de haber comido del copón. Las patatas revolconas y los huevos rotos con jamón son un obligatorio. Chicos, si te gustan las cosas buenas, esto es oro puro.
Ni siquiera te preocupes por el aparcamiento, porque hay montones de plazas libres. Te dejas el coche en un amplio parking del restaurante y a disfrutar, sin estrés. De hecho, mi grupo fue con 5 niños que andaban de aquí para allá y el trato fue de lo más amable. Eso se aprecia un montón, ¿verdad? La verdad es que no puedo decir nada malo de esta experiencia, ¡comida perfecta y ambiente de lujo!
Ahora, hay algunos comentarios raros de gente que no tuvo la misma suerte, como una familia que se quejó del cachopo, diciendo que estaba rebozao y con mala presentación. Eso sí, si no hay menú del día los fines de semana, toca pedir a la carta, pero yo diría que hay suficiente variedad como para no quedar decepcionado. Obvio, si sólo pasas cerca, vale, pero no te va a cambiar la vida si te desvías un poco para disfrutar de la buena cocina.
Por otro lado, si realmente quieres dejarte llevar, pregunta por el postre del que todo el mundo habla. Aunque aquí no lo mencionaron, siempre dicen que lo mejor es pedir consejo al camarero. Así que no dudes en preguntar por el dulce de la casa, porque seguro que tienen un postre que te va a dejar con ganas de más. ¡Vamos, que hay que ir al Pimpilala, tú verás!
Qué especialidad del mar ofrece el restaurante que puede sorprender a los comensales
Mira, si te estás planteando un plan chido, Pimpilala Bar & Restaurante es el sitio. No se puede negar que el ambiente es lo más. La primera vez que fui, éramos un grupo grande y el servicio fue espectacular. La peña es super atenta y amable, te hacen sentir como en casa. La comida estaba para flipar, y la tarta de queso casera… madre mía, eso es un manjar. Las vistas son alucinantes, ideales para pasar un buen rato sin prisas. De todo, les doy un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Es un lugar muy recomendable, sin duda volveremos.
Si buscas un buen desayuno por la zona, también le dan al clavo. Solo 4€ por persona y sales bien alimentado. Las tostadas con tomate son enormes, el pan es de calidad y el café, ufff, estaba brutal. Para cualquiera que quiera un buen comienzo de dia, es el sitio. La relación calidad-precio es de 10. Aunque el servicio fue un poco más lento, el ambiente sigue siendo de ⭐⭐⭐⭐⭐.
Pero, claro, no todo es color de rosa. He oído historias de que la cosa ha cambiado un poco desde que le cambiaron el nombre. Un amigo intentó reservar y le prometieron que todo seguía igual, pero según él, eso no era cierto. Las patatas revolconas, que antes eran un must, ahora no están a la altura, y el cachopo que le trajeron frío fue el colmo. Todo eso dejó mala impresión. Comida y servicio se llevaron un 2, y eso duele si has ido varias veces y siempre te había gustado el sitio.
En cuanto a la especialidad del mar, parece que tienen algunos platos que sorprenden. Los calamares no funcionaron en la última visita, pero eso no quita que te puedan dar alguna opción fresca que valga la pena. Recuerda que no todo lo que brilla es oro y hay que ir con precaución. A pesar de los altibajos, es un sitio que tiene su encanto y que merece otra oportunidad en un futuro.
Es recomendable visitar el Pimpilala Bar & Restaurante para una buena selección de vinos
Si andas por Carretera de Villacastín, km 5, 05194 Vicolozano, Ávila, no te puedes perder el Pimpilala Bar & Restaurante. Aquí la cocina española se lleva al siguiente nivel. Los platos son una buena mezcla de sabor y tradición, y el ambiente es desenfadado; se siente como si estuvieras comiendo en casa. De verdad, si te encanta el buen comer, este es el lugar ideal. Todo lo que preparan sabe a gloria, desde las tapas hasta los platos más elaborados.
Y hablando de tapas, no puedes dejar de probar las clásicas, pero te van a sorprender con algunas creaciones más modernas que también están buenísimas. Además, el trato del personal es superamigable; no te sentirás como un extraño. Te recibirán con una sonrisa y, si no sabes qué pedir, no dudes en preguntar, que ellos saben lo que hacen.
Ahora, si eres de los que disfrutan de un buen vino, estás de suerte. Aquí cuentan con una selección de vinos que te dejará boquiabierto. Desde los más conocidos hasta esos pequeños escondidos que solo los expertos conocen. La carta es variada y se ajusta a todos los gustos y presupuestos. Así que, si lo tuyo son las catas o simplemente disfrutar de un buen vino con la cena, el Pimpilala sí que es un sitio recomendable. ¡No te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








