
¡Oye, colegas! Si buscan una escapada chula, Casa Doña Anita en C. Arevalo, 11, El Bohodón es el lugar perfecto. Esta casa rural, reformada hace poco pero con su encanto de 1950, aguanta a 12 personas cómodamente. Imagínate un patio cubierto con barbacoa y piscina, ideal para chupar sol o hacer unas carnes al fuego. Además, tenés 2 habitaciones de matrimonio y 4 dobles, un salón amplio y 3 baños, así que no hay problema por espacio. Y si os va el juego, hay fútbol y ping-pong en la casa. Vamos, que el chill es total y a partir de 20€ por persona y noche, ni te lo pienses. ¡A disfrutar se ha dicho!
Casa Doña Anita
Página web
Mapa Ubicación Casa Doña Anita
Dónde está ubicada Casa Doña Anita
¡Oye, colega! Si buscas un sitio donde relajarte con tus amigos, Casa Doña Anita en El Bohodón es el plan. La dirección es C. Arevalo, 11, 05165 en Ávila, y la casa tiene un buen rollo increíble. Fuimos un grupo de 10 colegas y la experiencia fue de 10. A pesar de que la entrada es a las dos, avisamos que llegábamos antes y no hubo problema, ¡nos abrieron sin dudar!
La casa es amplia y fresquita, perfecta para desconectar. Las camas son un auténtico sueño, así que olvídate de noches de insomnio. Además, la piscina cubierta es un plus, puedes darte un chapuzón cuando quieras, sin importar la hora. Un detalle a tener en cuenta: si te alojas en las habitaciones de abajo, es posible que escuches a los que están arriba, ya que el suelo es de madera. El porche es un lugar ideal, aunque cuando hace calor, puede ser un poco agobiante.
El trato de Juan José y Esperanza, los dueños, es un encanto. Te dejan garrafas de agua para beber y cocinar, ya que la casa no tiene agua potable. Ah, y no te preocupes por el desayuno, porque ¡hay una furgoneta que deja pan y dulces a diario justo en la puerta de casa! Si todavía no estás convencido, piensa en todos los juegos que hay: futbolín, diana, y hasta juegos de mesa. Así que, ya sabes, si quieres una escapada que valga la pena, Casa Doña Anita es el sitio perfecto. ¡No te arrepentirás!
Cuántas personas pueden alojarse en la casa rural
Ya te digo, Casa Doña Anita es todo lo que buscas para un finde con los colegas o la familia. Con 4 estrellas, esta casa grande en C. Arevalo, 11, 05165 El Bohodón tiene 6 habitaciones amplias, así que por espacio no vas a tener problema. Una de ellas tiene baño dentro, y afuera hay otros dos, uno en la planta baja y otro arriba. Eso sí, la única pega que le veo es el tema de los techos de madera: si andas por el piso de arriba, directamente te vas a enterar de lo que pasa abajo. Se puede volver algo incómodo por la noche.
La zona acristalada es un puntazo. Tienes una estufa de leña que calienta el sitio en nada, así que si vas en invierno, no hay drama. Y la piscina, aunque es cubierta a modo invernadero, lo mejor es ir en verano porque si hace frío, olvídate de pegarte un chapuzón. Pero bueno, a pesar de eso, el lugar es genial. Los dueños son un amor, siempre pendientes de ti y te dejan unos detallitos que se agradecen, de verdad. Además, estás a 20 minutos de Ávila y a 10 de Arévalo.
Llevamos ya tres años y la cosa sigue igual de bien. La piscina este año estaba de lujo, y con el salonazo exterior, ping pong y diana, tienes entretenimiento de sobra. Si buscas desconectar, este es el sitio. Ya te digo, el pueblo es pequeño, así que la tranquilidad está asegurada. La gente es cercana y siempre te echa una mano. Y si tienes hambre, reserva un asado en Tiñosillos, ¡no hay mejor forma de cerrar el día!
En cuanto a la capacidad, la casa puede alojar a un grupo de 12 personas sin problemas. Así que ya sabes, si quieres un plan de relax con amigos, Casa Doña Anita es el lugar ideal.
Cuáles son las características arquitectónicas de Casa Doña Anita
Así que, hablando de Casa Doña Anita en El Bohodón, hay que darle el mérito que merece. Estuvimos allí durante el fin de semana de Reyes y, la verdad, se portaron de lujo. La casa es calentita y acogedora, con un montón de detalles que la hacen especial. Y lo mejor, la peña del pueblo es muy buena onda; nos echaron una mano después de esa nevada impresionante. El dueño nos cuidó bastante y hasta nos dejó quedarnos una noche más. Sin duda, volveremos y la recomendaremos a tope. ¡Gracias, de verdad!
Recuerdo que en mayo de 2017, estuvimos un grupo de cuatro amigos allí durante nueve noches. ¿Y qué tal? Esperanza y Juanjo, los dueños, son unos cracks, muy amables y atentos. La casa es perfecta para explorar la zona, con los monumentos de Isabel la Católica a un tiro de piedra. En 70 km a la redonda tienes de todo. Además, la casa tiene de todo lo que necesitas, y la piscina es un lujo. Después de un día de turismo, te deja nuevo. No se olviden de pedir un cochinillo al horno en la panadería; está para morirse.
Por supuesto, no todo es perfecto. Hay que mencionar que alguien dio una estrella y se quejó de lo de las almohadas y el ruido del piso de arriba. Si duermes abajo, igual no es el mejor plan. Aunque la casa tiene futbolín y un patio bien chido, el ruido puede ser un problema. Y, bueno, el tema de los precios adicionales dejó a alguno con mal sabor de boca. Así que, si vas, tal vez llévate tu almohada para estar cómodo.
Por último, la arquitectura de Casa Doña Anita es bastante básica, pero destaca mucho el patio interior, que viene con una piscina, futbolín y mesa grande. El sitio está montado para que puedas disfrutar, aunque el wifi no sea el mejor si hay mucha gente. En fin, que es un lugar que, aunque con sus fallos, tiene su encanto en un pueblo que, a primera vista, podría parecer perdido en el mapa.
Qué comodidades ofrece el patio de la casa
Así que ya te digo que Casa Doña Anita es un sitio de cinco estrellas, de esas que te hacen sentir como en casa. El pueblo de El Bohodón no es la gran cosa, pero la casa es un auténtico hallazgo. Es antigua, pero en la restauración no han escatimado, han dejado la estructura tal cual y te da una vibra total de lo auténtico. Las habitaciones son amplias y las zonas de estar son un sueño, especialmente esa galería exterior donde te puedes sentar a charlar con los compas. Aunque si eres de los que cocinan en grupo, ahí sí que te diré que falta un poco de menaje grande, porque las cazuelas y sartenes son pequeñas para tantos.
Hablando del dueño, Juanjo es un tipo de lo más majo. Siempre te da una mano cuando lo necesitas y hasta te recomienda sitios chulos para visitar. El rollo que tiene con la gente es genial, te hace sentir como en casa, y eso es un plus enorme. Si tienes la oportunidad, ve en verano, porque la piscina es un buen plan para refrescarse después de pasear por la zona.
Ahora, si hablamos de la otra cara de la moneda, hay algunos que tienen sus quejas. Dicen que la casa tiene sus cosas raras, como que parece que el techo se va a desplomar cada vez que alguien pisa arriba. Las almohadas no ayudan mucho, son tan finas que es como dormir en una hoja de papel. Y olvídate de disfrutar con avispas rondando, que eso no es para nada agradable. Algunos hasta se quejan de que te cobran hasta por respirar. Pero bueno, siempre hay de todo en la vida, ¿no?
A pesar de eso, muchos vuelven. Hay un buen rollo en este sitio que no se encuentra en cualquier lado. Puedes hacer asados que son una maravilla, y si tienes ganas de jugar un poco, hay fútbol y ping-pong, que siempre son un buen plan para reírse un rato. Y si te animas a saltar de la casa, hay un paintball cerquita que seguro que da mucha guerra a tu grupo, ¡así que prepara la estrategia!
Y para responder a esa inquietud que vas a tener, el patio de Casa Doña Anita es una maravilla para relajarte, disfrutar de la tarde con tus amigos y echarte unas risas. Piensa en espacio, buena vibra y la posibilidad de hacer esos asados. Ideal, ¿no? Así que si buscas un lugar donde desconectar, ya sabes dónde ir. ¡No te lo pienses mucho!
Casa Doña Anita tiene piscina
Ya te digo, Casa Doña Anita es un chollo, de esas casas que cuando entras te quedas flipando. La han dejado preciosísima con una decoración que te hace sentir en casa. La piscina y el porche cubierto están de lujo, y esa barbacoa con el horno de leña, ¡madre mía, se lo montas como un chef! Y no olvides la chimenea en el salón, ideal para las noches frescas. Para darle caña al juego, hay mesa de ping pong y futbolín, así que ni te vas a aburrir.
Lo mejor de todo es que la casa es enorme, con seis dormitorios dobles y tres baños completos, perfecta para ir con la tropa. Aquí es donde se hace la vida, en la sala de juegos con la estufa, que se transforma en el centro de la movida. Si le pones un pero, es que el suelo de arriba hace cric cric, pero nada que no se compense con todo lo demás que ofrece.
De verdad, si buscas una escapada, esta casa es la bomba. Te tienes que llevar un cochinillo para disfrutar a lo grande y, ojo, el trato del dueño es un encanto. El pueblo es chiquitito pero tranquilo, con una tienda para lo básico. Eso sí, hay que tener en cuenta que el agua potable brilla por su ausencia, pero si lo que quieres es relajarte y desconectar, aquí lo vas a conseguir.
Y ya para contestar la pregunta del millón: sí, Casa Doña Anita tiene piscina. Así que, prepárate para tus próximos veranos. ¡Nos vemos allí, que repetir es obligatorio!
Cuántas habitaciones y baños hay en Casa Doña Anita
Te cuento que Casa Doña Anita en C. Arevalo, 11, El Bohodón, es un lugar ideal para relajarte con amigos y disfrutar de un buen tiempo. Con su piscina cubierta, es el sitio perfecto para echar el rato, aunque el agua podría estar un pelín más caliente. Pero, en general, los dueños son súper atentos y la casa está de 10, así que no te vas a quejar.
La casa está bien equipada y te da un ambiente acogedor, ideal para pasar un fin de semana inolvidable. Lo mejor es que es calentita en invierno, lo que siempre se agradece. Lo único que les veo es que la cocina es un poco pequeña para hacer grandes banquetes, pero si tienes la barbacoa y el horno funcionando, no vas a echar de menos nada. ¡Ah, y no te olvides de mirar las estrellas desde dentro, que son una pasada!
En cuanto a la decoración, la han dejado preciosa y tiene un toque vintage que la hace única. El porche es otra joyita donde seguro que vas a pasar buenos momentos. Y lo mejor es que, a pesar de ser una casa antigua, la han restaurado con todo lujo de detalles. ¡Maravilloso sitio!
Por si te lo estabas preguntando, Casa Doña Anita tiene un total de tres habitaciones y dos baños. Así que ya sabes, si buscas un sitio bonito y con buen rollo para ir con tus amigos o la familia, ¡aquí tendrás todo lo que necesitas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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