El Fogón del Barco

El Fogón del Barco

¡Hey, colega! Si andas por El Barco de Ávila, no puedes dejar pasar el Fogón del Barco. Este restaurante es una auténtica casa de comidas castellana, donde lo modesto y lo rico se dan la mano. Aquí vas a probar platos tradicionales que son un verdadero festín para el paladar, como el sorprendente rape y las sabrosas patatas. Con una puntuación de 4.2 sobre 5 en TodoBares, los que lo visitan siempre se van contentos. Así que después de visitar la Iglesia de Asunción de Nuestra Señora, ven a disfrutar de una experiencia gastronómica única en el corazón de Ávila. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!

El Fogón del Barco

Restaurante
Valoración media: 4,2
Opiniones: 1.066 Reseñas
Dirección: C. San Pedro del Barco, 6, 05600 El Barco de Ávila, Ávila
Teléfono: 920 34 11 36

Página web

Horarios El Fogón del Barco

DíaHora
lunes10:00–17:00
martes10:00–17:00
miércoles10:00–17:00
jueves10:00–17:00
viernes10:00–17:00
sábado10:00–17:00
domingo10:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Fogón del Barco

Dónde se encuentra El Fogón del Barco

¡Ey, qué tal! Si andáis por El Barco de Ávila, tenéis que darle una oportunidad a El Fogón del Barco. Este sitio es un auténtico hallazgo, con 5 estrellas en todos lados. La atmósfera es super acogedora y el servicio es un verdadero lujo. ¿Y la comida? ¡Divina! Pedimos el menú tradicional y esos platos te van a dejar flipando. Las patatas revolconas, las judías, el bacalao y las carrilleras son un espectáculo total. Las porciones son justas y el sabor no se discute: ¡perfecto!

Este lugar está cerca de la plaza, así que no hay excusa para no pasar. El precio por persona está en el rango de 20-30 €, lo cual es una buena jugada teniendo en cuenta la calidad de lo que ofrecen. Además, el ambiente es tan tranquilo que puedes ponerte a charlar sin problemas. ¡Perfecto para un buen rato con los colegas o la familia!

Y hablando de familia, que sepáis que aquí admiten niños y además tienen acceso para sillas de ruedas. Todo bien pensado. Si vais de lunes a viernes, el menú se vuelve más barato, así que ¡aprovechad! En fin de semana, el precio sube un poco, pero vale la pena cada euro.

Bonus: la tarta de queso y la mousse de frutas del bosque son imprescindibles y no os olvidéis del guiso de judías con compango, que para muchos es de lo mejor que vas a encontrar. La camarera que nos atendió fue un amor, siempre con una sonrisa. ¡Esos detalles cuentan un montón!

Entonces, ¿dónde se encuentra El Fogón del Barco? Está en C. San Pedro del Barco, 6, 05600 El Barco de Ávila, Ávila. ¡No os lo perdáis, os va a encantar!

Qué tipo de cocina ofrece El Fogón del Barco

Te cuento, si no has estado en El Fogón del Barco, ya estás perdiendo tiempo. Es un restaurante chulísimo que está en la C. San Pedro del Barco, 6, en El Barco de Ávila. Las reseñas no mienten: tienen 4 estrellas y la verdad es que merecen cada una de ellas. Te ofrecen un menú diario por solo 15,50 €, y lo que pruebas es 100% casero. Cuando fui, no reservé porque era entre semana, pero te sugiero que lo hagas. El salón es pequeño y no querés quedarte sin mesa.

Ahora bien, la comida. ¡Madre mía! Las judías que sirven son la caña, y no, no son judiones, pero están riquísimas. También probé el codillo, que estaba mega jugoso. Y lo mejor es que, aún con todo lo que comí, me quedé con ganas de las revolconas porque tienen una pinta tremenda. Si buscas una comida rica, estás en el lugar correcto. En general, el precio por persona se mueve entre 10-20 €, ¡y la comida es de 5 estrellas!

El servicio es otro punto a favor. Los camareros son super amables y siempre te hacen sentir a gusto. Una mujer, Carmen, nos atendió con una sonrisa que ya te da buen rollo desde el primer momento. Ojalá hubiera más gente como ella, que con su cariño hace que todo sea más fácil. La atención estelar sobresale en este local, no hay que esperar, todo fluye rápido y bien.

Ahora, sobre lo que sirven: El Fogón del Barco ofrece una cocina tradicional donde se nota el mimo y la pasión en cada plato. Desde las patatas revoltonas hasta las costillas, la mezcla de sabores es lo que hace la experiencia tan memorable. Así que ya sabes, si quieres buena comida casera en un ambiente cálido y con un servicio excelente, ¡no lo dudes más y haz tu reserva!

Cuáles son algunos platos destacados del menú

Mira, si estás en El Barco de Ávila y tienes ganas de comer bien, El Fogón del Barco es el lugar. Con 4 estrellas, es un sitio que no decepciona. Tienen un menú tirado de precio, solo 15€, y por lo que dicen, el vino está de rechupete. Un dinerito la mar de bien gastado, vas a salir encantado. Eso sí, si vas en coche, ten en cuenta que aparcar es un dolor de cabeza, pero la buena comida siempre vale la pena.

Ayer fuimos un grupo porque queríamos algo rápido y encontramos esta joyita. Aunque estaban un poco desbordados de gente, los camareros parecían resolverlo todo, ¡como unos cracks! La verdad, nos atendieron rápido y con una sonrisa, y de paso, hicieron una celebración de cumpleaños sorpresa que animó el ambiente. Todo eso mientras nos dieron un menú del día adaptado, porque les faltaban algunos platos. Sí, ¡la comida estuvo para morirse!

Con una puntuación de 5 estrellas en servicio, ambiente y comida, es un sitio que mola. Si eres de los que prefiere ir en grupo, ¡adelante!, 3-4 personas disfrutarán de un ambiente bastante sano y tranquilito. Además, no tendrás que esperar mucho, menos de 10 minutos si hay suerte.

Y si tienes alguna restricción alimentaria, no te preocupes. Yo conocí a alguien celíaco y le trataron genial. Les ayudaron a encontrar opciones seguras y la comida casera estaba de 10. Entre las recomendaciones, no dejes pasar las judías y las carrilleras; son espectaculares. También, si tienes ganas de algo dulce, el arroz con leche, las natillas y la tarta de queso son un must. Así que no te lo pienses más, El Fogón del Barco es el sitio ideal para disfrutar de buena comida casera.

Qué es el rape, y por qué se menciona en el artículo

Así que, pasemos a hablar del Fogón del Barco. Si estás buscando un sitio con buen rollo y comida casera en El Barco de Ávila, este es tu lugar. Es un restaurante pequeñito, pero el ambiente es acogedor y la atención del personal es de lo mejor. Cuando hemos ido, hemos tirado por el menú del día, que te deja bien por solo 10,60€. Sí, ¡solo eso! Te sirven un primer plato, un segundo, postre y agua. Aunque los platos son bastante estándar y no varían mucho, siempre tienen el sabor casero que te hace sentir como en casa, aunque a veces los guisos se sienten un poco aguados. Las carnes, eso sí, están buenísimas, pero hay que hacer un paréntesis con los postres: la tarta de queso no es lo que esperas, y el arroz con leche, más leche que arroz... Pero no te preocupes, compensa el buen rollo del sitio.

En verano tuvimos una experiencia de 5 estrellas. Llamamos antes para reservar y, aunque el sitio es pequeño y un poco ruidoso, la comida estaba espectacular. El menú por 15,50€ por persona tiene platos riquísimos, aunque cuidado que las cantidades a veces son algo justitas. Pero el servicio es rápido y simpático, lo que se agradece un montón. Si planeas ir en agosto, ¡no olvides llamar antes! La mejor elección que hicimos fue reservar nuestra mesa.

Algo que también destaca es la cercanía y el trato del equipo. En varias reseñas mencionan que la dueña, Carmen, es súper atenta y servicial; eso siempre suma. Además, los platos recomendados no se lo pueden perder: las judías del Barco, la costilla a la plancha, y sí, aunque la tarta de queso puede decepcionarte como postre, el mousse de frutas del bosque te dejará un buen sabor de boca.

Ahora, sobre el rape, que seguramente lo has visto mencionado, es un pescado muy valorado en la cocina española, conocido por su carne jugosa y sabor delicado. No lo hemos visto en el Fogón, pero se menciona porque, al ser un lugar que busca lo casero, podría incluirse en su carta algún día, ¡quién sabe! Así que ya sabes, si te apetece buena comida y un trato cercano, el Fogón del Barco es una opción a considerar.

Cómo son las patatas en El Fogón del Barco

Mira, si no has salido aún de casa para El Fogón del Barco, tienes un problema, amigo. Este es un restaurante muy entrañable y te digo que tienes que visitarlo sí o sí. La comida es de las que se te quedan grabadas; platos de excelente calidad, cocinados de forma tradicional, llenos de sabor. La cocinera sale a preguntarte qué tal y eso es oro, ¿sabes? El servicio es de 5 estrellas, y mira que yo no me suelo impresionar fácil. Aquí te tratan como si fueras de la familia.

El lugar tiene de todo: comedor, barra y una terraza exterior genial que está en la plaza del pueblo. Cada vez que he ido, me gusta más. La calidad de la comida es top y la relación calidad-precio está a un nivel que podrías flipar. A veces, un plato que me hizo la boca agua fue un postre casero hecho con vayas recolectadas por el dueño, y eso no se encuentra en cualquier sitio. Si quieres probar las mejores judías del Barco, este es el sitio. Recuerda, hay que reservar porque se llena.

Pero claro, como en todo sitio, hay de todo. Uno que fue un poco escéptico dejó una reseña con menor puntuación. Decía que las judías estaban duras y los platos no estaban a la altura, pero, vamos… ves que en la mayoría de las críticas la gente sale encantada. Claro, luego hay quien dice que si no eres de allí, el trato puede no ser el mejor. No sé, yo no he tenido problemas; siempre me han tratado genial.

Y para responder a tu pregunta sobre las patatas en El Fogón del Barco, los que han hablado bien dicen que son caseras de verdad. Así que si te gustan las patatas en su punto, ya te imaginas – aquí las puedes disfrutar bien. Al final, está claro que este lugar puede tener sus días buenos y no tan buenos, pero si buscas algo auténtico en El Barco de Ávila, no le des más vueltas: El Fogón del Barco te está esperando.

Cuál es la puntuación del restaurante en TodoBares

Si estás en El Barco de Ávila y buscas un sitio donde hacer un buen parón para comer, El Fogón del Barco es una opción. Le pondría 4 estrellas, porque aunque el menú está un poco básico, el precio es una ganga: 10€. Si no te va la cosa de exquisiteces y valoras una atención amable, ¡vas a salir contento! Eso sí, el codillo... yo le cambiaría la salsa. La mostaza le quita un poco el rollo, ¿no? Con algo más dulce, tipo frambuesa o mora, quedaría de lujo. Ah, y las costillas tenían un par de quemaditos que no ayudaban, pero bueno, entre la calidad y el trato, la experiencia fue buena.

Te cuento que, aunque no puedo darle un 5, el sitio está bastante bien. La comida es sabrosa y las raciones, correctas. Además, son muy hospitalarios; cuando llegamos, sin problema con un perrito pequeño, tipo “aquí esto es casa de todos”. A la gente le molan las patatas revolconas, así que si pasas, ¡pídelo! Los fines de semana también hay menú, por si prefieres algo más completo. A la hora de reservar, te lo aconsejo. En el finde, puede estar a tope.

Lo curioso es que hay opiniones de todo tipo por ahí. Hay quien dice que la comida es muy simple o mediocre, pero cada año, yo aquí me planto para comer. La verdad es que el menú es siempre el mismo, y si no te gusta, está claro que hay que elegir mejor. A veces, la crítica se basa en expectativas desmedidas. Al final, un restaurante con su fama en el pueblo seguro que tiene algo. Aunque sí, también he leído sobre el ambiente un poco anticuado. Un aire nuevo no le vendría mal, pero eso sería el toque final.

Así que, ¿cuál es la puntuación del restaurante en TodoBares? Con toda la movida que me compartiste, parece que se queda en 4 estrellas. Les falta un poco de cariño y modernidad, pero la calidad-precio y el buen servicio lo salvan. ¡Así que ya sabes, si te animas, no dudes en darle una vuelta!

Qué opinan los comensales sobre su experiencia en El Fogón del Barco

Si estás pensando en comer en El Fogón del Barco, déjame decirte que te espera una experiencia de 5 estrellas. La cocina es casera y está llena de sabor, con un toque de amabilidad que no se encuentra en cualquier lugar. Te aseguro que aquí el menú está ajustado en precio, con platos abundantes y sabrosos que te harán volver a por más. Pedimos de primeros unas judías del Barco y unas patatas con boletus que estaban de rechupete. Y de segundos, ¿qué tal una trucha y costillas? ¡Genial!

Los postres caseros son otro rollo, y si te preguntas qué probamos, nosotros optamos por un mousse de frutas del bosque y un flan que te deja tocado. Es que la variedad es buena, aunque el menú se repita, no te preocupes. Tienes seis opciones de primeros, segundos y postres. Todo con un toque auténtico que recuerda a esas recetas que te hacía la abuela. Además, el trato es un punto a favor. Las camareras son un encanto, sobre todo la chica joven que siempre te atiende con una sonrisa y te explica todo, incluso lo que no lleva gluten, que resulta que casi todo está libre de harinas innecesarias.

La experiencia aquí es simplemente recomendable si buscas comer bien y ser tratado como un rey. Vamos, que la gente saliendo de aquí va con una sonrisa, y es que la atención es de 10, gracias a Carmen, la alegría del Fogón. No falta quien viene todos los años en Navidad a repetir la experiencia, y este año ni cortos ni perezosos, se han decidido a venir a comer aquí todos los días. Calidad-precio, una maravilla. En definitiva, en El Fogón del Barco, los comensales salen contentos y quieren volver, y eso lo dice todo.

Es necesario hacer reservas para comer en El Fogón del Barco

Ya te digo que El Fogón del Barco no se ganó las estrellas por su comida, y no en el buen sentido. La última vez que estuve, la experiencia fue un desastre total. Para 15€ por menú, creí que me iba a llevar algo decente, pero me encontré con costillas quemadas y postres que sabían ácidos, como si la leche hubiera pasado mejor vida. Las patatas revolconas ni sabor tenían, y estaban frías. Solo las judías y las carrilleras se salvaron un poco, pero eso no me compensó la gran decepción.

Luego, me di otra vuelta con unos colegas y la reseña no mejoró. Fuimos cinco, y mientras la camarera era buena onda y el servicio bastante rápido, la comida se sentía un poco estafada. Por 26€ por persona salimos con más hambre que otra cosa. La ensalada mixta no era más que lechuga y rodajas de tomate. Las croquetas costaban 2 euros cada una, ¡y eran del tamaño de una ciruela! Aparte, los postres a 4,5 euros eran miniatura. ¡Como si estuviéramos en un buffet de juguete o algo así! No lo recomiendo para nada.

Eso sí, si decides arriesgarte con el menú de fin de semana, que cuesta 18,50 euros, el servicio es bastante simpático y el ambiente tiene su toque taurino. Pero, ojo, algunas porciones se sienten escasas. En general, hay platos que están bien, pero no esperes salir lleno como un rey.

Ahora, en cuanto a las reservas, no creo que sea estrictamente necesario, pero si quieres asegurar que no te quedes sin un sitio, mejor llama. Aunque muchas veces no está tan lleno, siempre es mejor prevenir. A fin de cuentas, si no te gusta comer con sorpresas (y no del buen rollo), que no te den calabazas puede ser un buen plan.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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