Restaurante El Mirador de Gredos Candeleda

Restaurante El Mirador de Gredos Candeleda

Si buscas un buen sitio para comer, tienes que probar el Restaurante El Mirador de Gredos en C. Castro Celta, El Raso, Candeleda, Ávila. Este lugar está en las faldas del Almanzor, así que imagina las vistas espectaculares y el clima delicioso que tienes. La carta tiene de todo: carnes y pescados a la brasa y platos típicos de la región que están para chuparse los dedos. La atención es de 10 y los precios están bastante bien. Con más de 1000 reseñas y una puntuación de 4.7 en Restaurant Guru, no hay forma de que te arrepientas. ¡Perfecto para disfrutar en familia o celebrar algo especial!

Restaurante El Mirador de Gredos Candeleda

Restaurante
Valoración media: 4,7
Opiniones: 904 Reseñas
Dirección: C. Castro Celta, 05489 El Raso, Ávila
Teléfono: 920 38 98 22

Horarios Restaurante El Mirador de Gredos Candeleda

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes13:00–16:00, 20:30–22:30
sábado13:00–16:00, 20:30–22:30
domingo13:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Mirador de Gredos Candeleda

Dónde se ubica el Restaurante El Mirador de Gredos

¡Tío, si no has estado en el Restaurante El Mirador de Gredos, ya estás tardando! Este sitio está en C. Castro Celta, 05489 El Raso, Ávila, justo a los pies de Gredos y entre Candeleda y Madrigal. La ubicación no puede ser mejor: con unas vistas que te dejarán sin palabras. Además, el acceso es fácil y hay un montón de plazas de aparcamiento gratuitas, así que olvídate de estar dando vueltas como un loco buscando dónde dejar el coche.

La comida es un nivel altísimo, de esas que te hacen sentir en casa. Aquí te tratan con platos abundantes y generosos. Si te gustan las carnes a la brasa y el cabrito, estás de suerte porque son sus especialidades. Y ojo con las migas y la lubina, ¡tremendas! Las patatas revolconas con ese toque de pimentón son pura delicia y el cochinillo frito, ¡ni te cuento! Todo está hecho con ingredientes de la tierra, así que aquí comes bien y de calidad.

Otra cosa que me flipó fue el ambiente. Tienen varios espacios interiores y unas terrazas climatizadas que son perfectas para disfrutar de la comida mientras te deleitas con esas vistas de locura. El servicio es otro tema: los camareros son un encanto, ¡siempre te hacen sentir como en casa! Y si llevas a los peques, no hay problema: tienen opciones de menú para ellos y el acceso para sillas de ruedas está controlado.

En cuanto al precio, cuenta con que saldrás entre 30 y 50 € por persona, pero merece totalmente la pena. Eso sí, te aconsejo que reserves porque este lugar es un must y siempre está lleno. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de un buen rato y buena comida, no dudes en darte una vuelta por aquí. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de cocina ofrece el restaurante

Te voy a contar sobre El Mirador de Gredos en Candeleda, que es simplemente una joya en el pueblo. La verdad, no puedo decir absolutamente NADA malo de este local. Soy hostelero y he visto muchos sitios, pero aquí he encontrado la perfección en un restaurante “de pueblo”. Desde que llegas, la atención es exquisita; todos están encima de ti, asegurándose de que estés a gusto. Además, el lugar es impresionante, con una decoración muy bonita y acogedora que te hace sentir como en casa, pero también elegante. Y ojo con los baños, ¡limpios a niveles de hospital! Las mesas están bien montadas, todo en tela, vasos relucientes… De verdad, no hay nada malo que criticar.

Hablemos de la comida, porque esto es lo que realmente importa. La calidad es impresionante. Te lo digo en serio, he comido en muchos bares y restaurantes de la ciudad y esto está a otro nivel. Aquí la cocina es casera y se nota, desde las lubinas hasta el increíble chuletón que pedí; un verdadero espectáculo en el plato. Las croquetas de jamón y pollo son un must. Y si por casualidad pides el cabrito, te aseguro que te dejará sin palabras. Todo con un precio que es más que justo, incluso me atrevería a decir que es barato para lo que ofrecen.

La ubicación es un bonus extra: está a las afueras del pueblo, con vistas impresionantes que te dejarán boquiabierto. Nos sentaron en la terraza y fue todo un acierto. De postre, el manto de monja y el tiramisú son clave para cerrar una comida perfecta. Y después de comer, nos invitaron a unos licores que fueron el toque final. Vamos, que si no has probado El Mirador de Gredos, no sé qué estás haciendo con tu vida. Muy, muy recomendable.

¿Y qué tipo de cocina ofrecen? Simple: es una mezcla de lo mejor de la tradición con un toque moderno. Aquí encontrarás comida casera que van desde unas migas y carillas (esas alubias de la zona) hasta un cabrito asado que se deshace en la boca, todo elaborado con productos de calidad. Si te gustan las experiencias culinarias de verdad, este es tu sitio. Sin duda, es el mejor de la zona y ya hemos ido dos días seguidos, así que imagínate. ¡Nos vemos en la próxima visita!

Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú

Si estás buscando un buen sitio para comer, El Mirador de Gredos en Candeleda es el lugar. Teníamos ganas de algo rico y nos lanzamos a probar. 5 estrellas, sin duda. La terraza y las vistas son espectaculares, y la comida... ¡puf! Desde el primer bocado sabías que habías hecho bien al elegirlo. Precios súper justos, entre 20 y 40 euros por persona. Y, hablando de comida, si no pruebas el arroz con leche, estás cometiendo un grave error. Es, de lo mejor que he probado en postres últimamente.

La calidad de las carnes merece ser mencionada. Tanto si eliges carne a la brasa como el famoso cabrito de la zona, no te vas a arrepentir. Un buen trato que nunca está de más, el personal es magnífico. Aunque estaba a tope, nos atendieron a la perfección, ¡y con una sonrisa! En cualquier momento que vayas, el ambiente y la experiência son de 5 estrellas.

Recuerdo nuestra visita cuando llegamos sin reserva y aún así nos dijeron que nos sentáramos en un ratito. Comimos tres platos que eran para compartir y, sinceramente, había tanta comida que no pudimos acabar. Ensalada templada y pulpo a la brasa fueron un acierto total, además de esa carne que estaba espectacular. Y las vistas desde la terraza... ¡qué lujo! Totalmente recomendable.

Y si te preguntas, ¿qué pedir? No puedes dejar de probar las Patatas Revolconas, el Cochinillo, el Cabrito Asado y, por supuesto, las Migas. Todo está increíble, y cuando veas la opción de aparcamiento gratuito que tienen, mejor aún. Así que ya sabes, ¡el Mirador te espera!

El restaurante tiene buenas vistas

Así que, ya está, nos lanzamos al Mirador de Gredos. Al principio, la verdad, teníamos nuestras dudas por algunas reseñas. Muchos hablaban de la calidad y el precio, pero decidimos arriesgarnos. ¡Qué acierto, colega! La ubicación es un espectáculo. Las vistas son una locura, y eso ya te hace sentir bien. El trato del personal fue de diez, súper atentos y amables. La comida, ni se diga, realmente exquisita.

Nos llevamos una sorpresita con la cuenta porque, al ver lo que habíamos comido y lo bien que nos habían tratado, pensamos que la factura iba a ser de otro planeta. Pero al final, pagamos menos de 50€ por los dos. ¡Menudo chollo! Con eso, nos fuimos a casa contentos, como reyes, y ya con ganas de volver. La comida se la recuerda por el sabor, pero también por la experiencia, y aquí, salimos con hambre cero.

Obviamente, no todo es perfecto. Escuchamos algunas críticas sobre platos específicos, como el pulpo a la brasa. Hay quien dice que estaba pasado y chicloso, y la respuesta del personal no fue la mejor. A veces, está bien escuchar al cliente y simplemente retirar el plato sin discutir, ¿no? Parece que este lugar, aunque tiene mucho potencial, al final puede fallar si se pone a dudar de las opiniones de los comensales.

Y a la pregunta del millón: ¿El restaurante tiene buenas vistas? ¡Totalmente! Las vistas son excepcionales, y eso compensa cualquier fallido en la comida. Si te decides a ir, por lo menos vas a disfrutar de un paisaje que es para flipar. En resumen, un sitio con luces y sombras, pero la experiencia global fue más que positiva en nuestra visita.

Qué pueden esperar los visitantes en términos de atención al cliente

Venga, si estás buscando un sitio chido para comer, El Mirador de Gredos en Candeleda es el lugar. Este restaurante está en la C. Castro Celta, 05489 El Raso, Ávila, y te prometo que cada bocado es como una fiesta en la boca. Tienen platos tradicionales y opciones más gourmet, así que no importa qué tipo de paladar tengas, aquí te van a tratar como un rey. El trato de Iván y su equipo es espectacular, están siempre atentos y te hacen sentir como en casa.

Te cuento que el ambiente es acogedor, con unas vistas que te dejan boquiabierto. Te podrás sentar y disfrutar mientras saboreas cada plato. Sin exagerar, la comida es deliciosa y las cantidades son generosas. No te vayas sin probar las patatas revolconas; son de otro planeta. Y no olvides el mascarpone con chocolate de los postres, ¡es un must! Todo esto por un precio que va de 20 a 40€ por persona. Una ganga para lo que ofrecen.

Otra cosa que mola de este sitio es que se adapta a cualquier grupo, desde una comida familiar hasta una cena entre amigos. No hace falta esperar, generalmente te sientan rápido y hay bastante aparcamiento gratuito. Ah, y si llevas a tu mascota, ¡la terraza la tienen climatizada así que no hay problema!

En cuanto a la atención al cliente, puedes esperar un trato de 10. El personal es super cercano y atento, van a asegurarse de que tengas todo lo que necesites, desde una buena recomendación de vino hasta resolver cualquier duda que tengas. Cumplen con todas las medidas de seguridad, así que vas a sentirte seguro mientras disfrutas de tu comida. Sin duda, El Mirador de Gredos es una experiencia que no te puedes perder. Repetiremos seguro.

Cómo son los precios en El Mirador de Gredos

Mira, El Mirador de Gredos es uno de esos sitios que no te puedes perder. Yo fui con un grupo y la verdad es que nos trataron de lujo. La comida estaba riquísima y abundante, desde las patatas revolconas hasta el cochinillo. Vistas espectaculares, camareros atentos... ¡Un 10! Y si llevas perro, no te preocupes, que les dan cariño a más no poder. Esperamos que sigan así mucho tiempo.

La atención es un punto fuerte, sin duda. Recuerdo que pedí un rodaballo que estaba de muerte. Y lo mejor, la camarera hasta nos sugirió tomar el café en la terraza, aunque optamos por comer dentro. Es un lugar muy recomendable si pasas por ahí. Yo, desde que lo descubrí, siempre reservo aquí. Comida y servicio top, y el ambiente... ¡Una maravilla!

Otra vez fui con mi familia, y aunque éramos dos adultos y un niño, la cuenta no llegó a ***60€***. Pedimos de todo: Sanjacobitos para el pequeño, entrecot y pollo a la brasa. El peque se zampó todos los San Jacobos, ¡y el pollo jugoso que flipas! De verdad, el trato del personal fue genial, siempre sonriendo y con ganas de ayudar. Sin duda, un sitio al que volver.

Hablando del ambiente, lo mejor de todo es que está rodeado de naturaleza y cerca de rutas senderistas. El restaurante tiene un encanto especial que hace que quieras quedarte más tiempo. Además, tienen zonas separadas para bodas y para el restaurante, así que nunca hay lío. Puedes aparcar gratis y hay varias plazas, así que eso es un plus.

Y ya para terminar, ¿qué tal los precios en El Mirador de Gredos? Pues la cosa va de 30 a 40€ por persona si quieres comer bien, pero también hay opciones para los más modestos, con platos riquísimos por 20-30€. Así que ya ves, la relación calidad-precio es más que decente. ¡Así que ya sabes, a darle una visita!

Cuántas reseñas tiene actualmente el restaurante

La verdad, si buscas un sitio donde comer bien, El Mirador de Gredos en Candeleda es una parada obligatoria. Las vistas son espectaculares, como bien dice el nombre. Te sientas ahí, y ya sabes que la experiencia va a ser top. La carne a la brasa es un escándalo, perfectamente tierna, y el sabor, uff, te va a dejar alucinado. Y no solo eso, las ensaladas también dan la talla. El servicio es de esos que cuidan el detalle, pone un 10 en su atención. Así que, si piensas en calidad, la inversión se siente bien gastada.

¡Y las recomendaciones son muchas! Las patatas revolconas, el flan de queso casero, y si eres de los que le gustan los postres, no te puedes perder el manto de monja y las migas. Todo un festín. La cantidad y la calidad siempre van de la mano aquí. Si vas con un grupo, no dudes en pedir varios platos para compartir, así disfrutas más. Además, la atención de Marta es de otro nivel, siempre con una sonrisa y pendiente de que todo vaya sobre ruedas.

Y si eres celiaco, ¡aquí no tienes que preocuparte! Se toman muy en serio la necesidad de atender a todos, y el pan sin gluten está de maravilla. Comer en la terraza, disfrutando de esas vistas y sabiendo que estás en buenas manos, no tiene precio. La experiencia no es solo sobre la comida, el ambiente también cuenta. Todo está en su sitio: los tiempos de servicio, el personal amable... ¡Un lugar de 10!

En cuanto a las reseñas, parece que El Mirador de Gredos tiene una valoración bastante buena, con un montón de gente hablando bien de él. Tal vez no tengo el número exacto de reseñas, pero si haces cuentas con todo lo que he mencionado, parece que la gente no se corta en dejar su opinión. Así que, ya sabes, si buscas buen rollo y buena comida, ¡a El Raso se dice que hay que ir!

Cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru

Y hablando del Restaurante El Mirador de Gredos en Candeleda, ¿qué te puedo decir? Es un sitio que merece la pena, no solo por la comida FORMIDABLE, sino también por las vistas preciosas y ese ambiente acogedor que lo hace perfecto para desconectar. Si vas, no puedes dejar pasar la ensalada templada de gulas, gambas y setas, que está para morirse. Y las tostas de torta del Casar con ibérico y frutos rojos son un auténtico lujo. Pero el verdadero protagonista aquí es el chuletón de hembra avileña: ¡vaya delicia! Perfectamente cocinado y ¡jugosísimo! Además, el servicio es un 10: siempre atentos y súper agradables.

El precio está en el rango de 20 a 30 € por persona, y por lo que ofrecen, es una ganga. Para que te hagas una idea, la comida y el servicio llevan un 5/5, así que está claro que están haciendo las cosas bien. Y ni te preocupes por el aparcamiento, hay un montón de plazas libres y se puede aparcar justo al lado en una zona tranquila con sombra. Ideal para que tu coche no se convierta en un horno.

He escuchado alguna que otra crítica, como un comentario sobre el rodaballo que, aunque no era lo que se esperaba, eso no quita que la experiencia global sea más que buena. En general, la gente sale contenta, porque el ambiente es tranquilo y acogedor. He visto a varios que repiten y dicen que siempre descubren algo nuevo que les encanta, desde las patatas revolconas hasta el cochinillo.

Y para que lo sepas, la calificación del restaurante en Restaurant Guru es de 4.5 estrellas, así que seguro que no eres el único que piensa que es un sitio de primera. Si quieres pasar un buen rato, definitivamente este es el lugar.

Es un lugar adecuado para ir con la familia

Y mira, si te da hambre y buscas un sitio top, El Mirador de Gredos es donde tienes que ir. Te cuento, fuimos tres y al final, salimos a unos 35€ por persona. Pedimos un par de entrantes a compartir, dos postres y tres platos principales, todo eso con varias bebidas, incluyendo cremas de orujo. El solomillo a 22€ es una maravilla, ¡jugoso y sabroso como pocos! Y ni hablemos del chuletón, estaba brutal, pero lo que realmente me dejó flipando fueron las chuletitas de cordero, ¡exquisitas! Salimos rodando, pero ¡valió cada euro!

El ambiente es de esos que enamoran. Fuimos en agosto y la terraza con difusores es un lujo, fresquita y perfecta para disfrutar. La atención es muy buena, la camarera nos trató de maravilla y eso siempre suma puntos. No hay menú, todo a la carta, pero los precios son bastante moderados y la calidad es un espectáculo. Pide el salmorejo casero que te va a poner en modo foodie.

Ah, y no puedo dejar de mencionar las seis hamacas colgantes que tienen en un pequeño prado con sombra entre frutales. Te puedes echar la siesta allí, ¡es un planazo! Salí llorando de emoción después de probar el potaje de carillas, te juro que le cantaría una saeta. El servicio es espectacular así que, cada vez que voy por la Comarca de la Vera, ya sabes, no falta la visita.

¿Y para ir con la familia? Sin duda es un lugar adecuado. Tienen diferentes ambientes, desde la terraza exterior hasta un salón cubierto. Además, el nivel de ruido es bajo, lo que facilita la conversación. La comida es sabrosa y las raciones, abundantes, así que aquí se van a poner las botas grandes y pequeños. Sin duda, es un sitio para repetir una y otra vez. ¡No te lo pierdas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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